Regionalistas y ciudadanos, los marginados Think Tank
Se viene la guerra de las ideas en la sociedad del conocimiento. Preguntas y respuestas para meditar. El dinero distribuido mejor, tarjetas inteligentes y democratizadoras. Plásticos BIP menos bobos que sirvan para mucho más que un puto Transantiago. Un equipo de veinteañeros con los pagos que tienen los altos ejecutivos de SONDA.Un batallón revolucionando el uso de la tecnología para la comunicación y el desarrollo de nuestra sociedad.

¡Detengamos el sueño por ahora! -pucha que nos cuesta- y regresemos a la realidad donde los ciudadanos de a pie, no somos invitados a los planes de desarrollo del país, los que en muchas ocasiones, vienen ya prefabricados desde el extranjero para diversas materias. Abramos la mirada al actuar de las internacionales aún en vigencia, observemos su actuar en el mundo. Pongamos pausa al show, identifiquemos sus pretensiones, veamos que tan tanques del pensamiento pueden ser y si se equivocan hagámosles entrar en razón con inteligencia.
Bajo el nombre Think Tank trabajan, con y sin corbata, equipos atentos a cualquier movimiento, solución de conflicto, lobby o red por concretar. Grupos como el de Expansiva ligado al ministro Andrés Velasco, equipos como el de Cieplan y su nueva agenda económico-social con gente de LyD y del Cep, personas como las de Proyectamérica de la que el ministro Viera Gallo es presidente, actuando hoy en la escuela de Bachelet como la ficha que puede traer el retorno del “Panzer Insulzo” o bien de Lagos.
Pero vamos ¡no aplaudamos antes de tiempo!, les queda cancha por recorrer y para demostrar en terreno que son buenos, la Concertraición chilena debe replantearse, eso sus cabezas los saben, lo están intentando.
Jorge Osorio, historiador desde el variopinto sector ciudadanista plantea: “¿Es irremediable que la elite política de la Concertación se identifique con un modelo democrático y de gobernabilidad restringida y que ya no haya espacio desde ese referente para pensar una democracia participativa y deliberativa?, ¿Qué pasó con los sectores ciudadanistas del gobierno de la Presidenta Bachelet, con los cuales imaginamos tantas iniciativas desde el período de la campaña presidencial? ¿Han perdido la batalla? ¿O sucumbieron a la Real Politik?, ¿Cómo podemos, en cuanto Organizaciones de Sociedad Civil, entrenar nuestras capacidades auto constituyentes en la esfera pública y potenciar nuestros liderazgos y argumentos de discrepancia radical?”.
Interrogantes con perspectiva que nos llevan a realizar más preguntas para hacer una editorial que a los tecnócratas Think Tank, tanto de derecha como de Concertación, les haga zapatear sus neuronas, por favor ¡Que no se les fundan! Y no se confundan, aquí no hay malas ondas, es sólo que los regionalismos toman fuerza y ejercemos nuestro derecho a discrepar.
Interroguemos que ya nos vamos, ¿podemos seguir confiando en ustedes y sus partidos?, ¿No les parece una falta de respeto su reforma al binominal que es sólo un maquillaje al que vergonzosamente sectores como la UDI ya se resisten?, ¿Es el Tren al Sur el segundo Trans de Lagos? , ¿Pretende Piñera con su fideicomiso invertir socialmente en Chile y África, o entregará sus dineros a un negocio muy rentable?, ¿Se deben a su pueblo o a las lucas que puedan caer por una inversión extranjera?, ¿Hay derecho a revocar sus equipos políticos por andar creando falsas expectativas?¿No creen que es tiempo de que sus agendas y estrategias de implementación sean reveladas a los pueblos?
Salvaje vorágine humana que descansa esperando despertar
te veremos pronto elevarte con fuerzas contra tus cadenas
romper informadamente todo misticismo
y salir de la resignación
serán los jóvenes quienes impulsen a los padres
será el viento que se vuelve a colar.
Bruno Sommer Catalán






Partido Ciudadano comentó el 16 de Mayo, 2007 a las 6:45 pmMANIFIESTO
El Partido Ciudadano nació el 29 de mayo de 2006, justo el día en que se supieron los resultados de las elecciones internas del PPD. El PPD y otros partidos, siempre han dicho que son o quieren ser el Partido Ciudadano. Un grupo de militantes que participamos en esa elección, lo tomamos muy en serio y decidimos que debía haber un Partido Ciudadano en alguna parte y como en el PPD, claramente no está. Decidimos crearlo, y ahora tenemos intenciones de formarlo. Creemos que El Partido Ciudadano, debe ser la expresión más auténtica de la ciudadanía y en esa perspectiva hemos tratado de interpretar la expresión de una ciudadanía frustrada y utilizada por parte de los políticos, principalmente de la Concertación, que se levanta y se revela contra la inepcia, corrupción y conformismo que han pretendido imponernos y ante la escalada de movimientos y grupos alternativos, que actuando como sucedanios perfeccionados de lo que ya existe, pretenden confundir el ambiente político, como macrófagos injiriendo lo que más puedan, del cancer que descompone y mantiene con pronostico reservado a la Concertación .
Las bases del Partido Ciudadano, se han decantado de la contingencia nacional, los reclamos ciudadanos y las aspiraciones que sustentamos para profundizar la democracia participativa
Los estatutos que estamos elaborando, serán presentados como un modelo, que si bien es cierto, lo hemos pensado y tratado de hacer lo más a fin con lo que predicamos. Entendemos que el éxito de su aceptación, pasa por la participación de la ciudadanía. Para lo cual, queremos difundirlo de manera transparente, he invitaremos a movimientos ciudadanos a una participación activa en la revisión, enriquecimiento y corrección de los mismos. Sentirse participe de un proyecto común, pasa por ser parte de la misma idea y eso debe ser el Partido Ciudadano, de todos y de ninguno al mismo tiempo. Creemos que más que las personas, en una agrupación política como esta, lo importante serán sus fines y principios. Estatutos simples, claros y consensuados, asegurarán, transparencia e igualdad en la participación. Y en ese contexto, deseamos que la mayor parte de los ciudadanos opine, critique o incluso revoque si es necesario. Ellos son el poder ciudadano, son el voto que los políticos necesitan.
No queremos que se nos califique de lo mismo por lo cual luchamos, no nos creemos iluminados, y no queremos ser la plataforma personal de nadie. Y en ese contexto, no vemos claramente la necesidad de que el Partido Ciudadano tenga necesariamente que tener candidatos propios. No es un tema que nos preocupe, ya que solo somos simples ciudadanos, desarrollamos nuestras actividades personales, desligadas del aparataje público político y solo queremos y aspiramos a que los políticos nos gobiernen eficientemente, con políticas públicas claras y de bien común y como eso no se ha producido, hemos entrado a la política a dar la pelea desde adentro.
El éxito del Partido Ciudadano debe medirse, en la medida, que los partidos políticos tradicionales, enmienden el rumbo, copien nuestras consignas y asimilen nuestras ideas, haciéndolas suyas. Desde ese punto de vista, se revitalizará la política y el ciudadano aceptará y tolerará de mejor manera la política como actividad necesaria en un sistema democrático perfectible y dinámico.
Si logramos que la ciudadanía democrática, responsable y culta, entienda que solo desmoralizando a los políticos de ambos sectores que hoy nos gobiernan, demostrándoles que somos nosotros y no su costosa publicidad, somos nosotros y no sus caras y fotos, que somos nosotros y no sus consignas y eslogan, los que deciden las elecciones, entonces nos escucharán y realmente se esforzarán en cambiar el sistema imperante. Ellos deben ser los instrumentos de los cambios que queremos lograr. Hoy día, da lo mismo, si se es de derecha o de concertación.
Ellos serán los instrumentos del Partido Ciudadano, para cambiar el sistema binominal y sus amarres.
Podemos asumir distintas estrategias para un solo fin, que no es otro que mejorar la política y los políticos.
Nos llamamos, Partido Ciudadano no por casualidad, porque si somos algo seremos el Partido de los Ciudadanos, sin caciques y sin padrinos. Puede que el país no esté listo para un Partido como este. Estamos dispuestos a mantenernos, sin más objetivos, que mostrar nuestra posición sobre los políticos actuales.
Hemos estudiado la Ley de Partidos Políticos y detectado cortapisas y deficiencias ostensibles, que sin duda, han influido en hacer que los partidos sean, hoy lo que son.
Hoy día, ha emergido una nueva generación de jóvenes que no son fácilmente manipulables. También estamos nosotros, los que crecimos con “Los Prisioneros”, pero nos sentimos estafados y abrumados de esperar el arco iris y por cierto están los independientes, esos que nunca han estado ahí con la política.
El Partidos y los grandes movimientos perduran en el tiempo si logran desmarcarse de sus figuras que lo crearon, porque de lo contrario, también sufren las consecuencias de las acciones de aquellos. Esto, porque al nacer al alero de personas, se transforman en simples instrumentos, para la plataforma unicamente de ellos mismos. El fenómeno de la creación de un Partido Político es complejo. La Democracia Cristina por ejemplo: Nace como una facción de otro grupo político, alcanza el poder rápidamente y se mantiene actualmente unida con forcet a la concertación. El Partido Socialista, que se podría decir, es el más autentico partido político del país, ha debido resignar todos sus principios para poder gobernar. El gran Partido Radical, solo vive gracias al cuoteo de la Concertación. Por otro lado, los partidos de la Derecha, se han alimentado del sistema binominal y aparentemente demuestran fortaleza, pero solo son un producto bien elaborado de la obra de Jaime Guzmán y Onofre Jarpa. Entonces, tristes recuerdos como la Unión de Centro Centro y los movimientos que nacen con el dinero de alguien y ese alguien aspira a gobernar a los ciudadanos. No resulta verosímil pensar que la ciudadanía de buenas a primeras vaya a comprar un producto sin pedir la garantía o al menos el aval. Es por esto, que el Partido Ciudadano no pretende ser una alternativa en el corto plazo. Deberán convencerse como nos convencimos nosotros de que debe existir un PARTIDO CIUDADANO.
Tenemos la certeza que la ciudadanía, está hastiada de los partidos, no le interesa formar más partidos y es en ese contexto nos moveremos, simplemente como el antipartido o el partido de los ciudadanos que deseen enfrentar los vicios de la política por dentro.
Siendo para los votantes, las personas lo más importante ahora, más que el Partido, creemos que el Partido Ciudadano, puede colaborar en esa tarea.
Si se crea un Partido político Ciudadano, será uno donde se trabaje por la ciudadanía y sus derechos y no personas trabajando para otras personas, para que los ciudadanos votemos por ellos y luego las personas que trabajaron por ellos cobren sus premios si ganan, como apostar al quino o al loto. En este Partido la ciudadanía ganará, si se gobierna para los ciudadanos, sea quien sea.
Por tanto, es nuestro propósito hacer que El Partido Ciudadano sea otra cosa, o no sea “ nada”.
La representatividad que tenemos está dada porque tratamos de captar la sensibilidad ciudadana. Sin embargo, vemos a veces que producto del mismo sistema económico imperante, el ciudadano se vuelve mezquino y lo único que busca es la satisfacción de sus intereses. Esto hace que los políticos salgan al escenario, ofreciendo soluciones mágicas, para todo o mostrando sus éxitos económicos, como aval de progreso.
Hemos leído postulados de otros movimientos que llaman a reencantar a la ciudadanía, como aquel flautista reencantando a sus ratones. A la ciudadanía no se le reencanta, a la ciudadanía, se le solucionan los problemas y punto. Y si no pueden, se le agradece la sinceridad y que pase el siguiente.
Queremos la revocación de los cargos, no por un capricho ciudadano, sino porque no solo el político es el que debe cambiar, sino que también lo debe hacer la ciudadanía, haciéndose responsable de la cuestión política.
Sectores marginados de la sociedad, protestan destruyendo bienes públicos. No lo sienten de ellos. Eso, debe cambiar.
No pretendemos ser los aladíes de las luchas ciudadanas. Queremos desarrollar el poder ciudadano y el eslabón entre la partidocracia y la ciudadanía. Queremos que los ciudadanos sean escuchados, queremos que la ciudadanía sea respetada, queremos que la ciudadanía no sea más, manipulada.
En Chile, los iluminados de derecha nos atraparon en su sistema binominal, que fue hecho para que la derecha siempre gobierne. Ante esta realidad, la Concertación ha resultado inoperante y totalmente vencida por la institucionalidad vigente. Solo ha debido adaptarse y lo más lamentable, es que al disfrutar del poder, le ha gustado el modelo y se ha desconectado de la ciudadanía.
Podemos decidir realmente quienes nos gobiernen, pero para eso primero, tenemos que darnos cuenta que podemos hacerlo, de eso se trata el Partido Ciudadano.
http://www.partidociudadano.cl

Partido Ciudadano comentó el 16 de Mayo, 2007 a las 6:46 pmMANIFIESTO
El Partido Ciudadano nació el 29 de mayo de 2006, justo el día en que se supieron los resultados de las elecciones internas del PPD. El PPD y otros partidos, siempre han dicho que son o quieren ser el Partido Ciudadano. Un grupo de militantes que participamos en esa elección, lo tomamos muy en serio y decidimos que debía haber un Partido Ciudadano en alguna parte y como en el PPD, claramente no está. Decidimos crearlo, y ahora tenemos intenciones de formarlo. Creemos que El Partido Ciudadano, debe ser la expresión más auténtica de la ciudadanía y en esa perspectiva hemos tratado de interpretar la expresión de una ciudadanía frustrada y utilizada por parte de los políticos, principalmente de la Concertación, que se levanta y se revela contra la inepcia, corrupción y conformismo que han pretendido imponernos y ante la escalada de movimientos y grupos alternativos, que actuando como sucedanios perfeccionados de lo que ya existe, pretenden confundir el ambiente político, como macrófagos injiriendo lo que más puedan, del cancer que descompone y mantiene con pronostico reservado a la Concertación .
Las bases del Partido Ciudadano, se han decantado de la contingencia nacional, los reclamos ciudadanos y las aspiraciones que sustentamos para profundizar la democracia participativa
Los estatutos que estamos elaborando, serán presentados como un modelo, que si bien es cierto, lo hemos pensado y tratado de hacer lo más a fin con lo que predicamos. Entendemos que el éxito de su aceptación, pasa por la participación de la ciudadanía. Para lo cual, queremos difundirlo de manera transparente, he invitaremos a movimientos ciudadanos a una participación activa en la revisión, enriquecimiento y corrección de los mismos. Sentirse participe de un proyecto común, pasa por ser parte de la misma idea y eso debe ser el Partido Ciudadano, de todos y de ninguno al mismo tiempo. Creemos que más que las personas, en una agrupación política como esta, lo importante serán sus fines y principios. Estatutos simples, claros y consensuados, asegurarán, transparencia e igualdad en la participación. Y en ese contexto, deseamos que la mayor parte de los ciudadanos opine, critique o incluso revoque si es necesario. Ellos son el poder ciudadano, son el voto que los políticos necesitan.
No queremos que se nos califique de lo mismo por lo cual luchamos, no nos creemos iluminados, y no queremos ser la plataforma personal de nadie. Y en ese contexto, no vemos claramente la necesidad de que el Partido Ciudadano tenga necesariamente que tener candidatos propios. No es un tema que nos preocupe, ya que solo somos simples ciudadanos, desarrollamos nuestras actividades personales, desligadas del aparataje público político y solo queremos y aspiramos a que los políticos nos gobiernen eficientemente, con políticas públicas claras y de bien común y como eso no se ha producido, hemos entrado a la política a dar la pelea desde adentro.
El éxito del Partido Ciudadano debe medirse, en la medida, que los partidos políticos tradicionales, enmienden el rumbo, copien nuestras consignas y asimilen nuestras ideas, haciéndolas suyas. Desde ese punto de vista, se revitalizará la política y el ciudadano aceptará y tolerará de mejor manera la política como actividad necesaria en un sistema democrático perfectible y dinámico.
Si logramos que la ciudadanía democrática, responsable y culta, entienda que solo desmoralizando a los políticos de ambos sectores que hoy nos gobiernan, demostrándoles que somos nosotros y no su costosa publicidad, somos nosotros y no sus caras y fotos, que somos nosotros y no sus consignas y eslogan, los que deciden las elecciones, entonces nos escucharán y realmente se esforzarán en cambiar el sistema imperante. Ellos deben ser los instrumentos de los cambios que queremos lograr. Hoy día, da lo mismo, si se es de derecha o de concertación.
Ellos serán los instrumentos del Partido Ciudadano, para cambiar el sistema binominal y sus amarres.
Podemos asumir distintas estrategias para un solo fin, que no es otro que mejorar la política y los políticos.
Nos llamamos, Partido Ciudadano no por casualidad, porque si somos algo seremos el Partido de los Ciudadanos, sin caciques y sin padrinos. Puede que el país no esté listo para un Partido como este. Estamos dispuestos a mantenernos, sin más objetivos, que mostrar nuestra posición sobre los políticos actuales.
Hemos estudiado la Ley de Partidos Políticos y detectado cortapisas y deficiencias ostensibles, que sin duda, han influido en hacer que los partidos sean, hoy lo que son.
Hoy día, ha emergido una nueva generación de jóvenes que no son fácilmente manipulables. También estamos nosotros, los que crecimos con “Los Prisioneros”, pero nos sentimos estafados y abrumados de esperar el arco iris y por cierto están los independientes, esos que nunca han estado ahí con la política.
El Partidos y los grandes movimientos perduran en el tiempo si logran desmarcarse de sus figuras que lo crearon, porque de lo contrario, también sufren las consecuencias de las acciones de aquellos. Esto, porque al nacer al alero de personas, se transforman en simples instrumentos, para la plataforma unicamente de ellos mismos. El fenómeno de la creación de un Partido Político es complejo. La Democracia Cristina por ejemplo: Nace como una facción de otro grupo político, alcanza el poder rápidamente y se mantiene actualmente unida con forcet a la concertación. El Partido Socialista, que se podría decir, es el más autentico partido político del país, ha debido resignar todos sus principios para poder gobernar. El gran Partido Radical, solo vive gracias al cuoteo de la Concertación. Por otro lado, los partidos de la Derecha, se han alimentado del sistema binominal y aparentemente demuestran fortaleza, pero solo son un producto bien elaborado de la obra de Jaime Guzmán y Onofre Jarpa. Entonces, tristes recuerdos como la Unión de Centro Centro y los movimientos que nacen con el dinero de alguien y ese alguien aspira a gobernar a los ciudadanos. No resulta verosímil pensar que la ciudadanía de buenas a primeras vaya a comprar un producto sin pedir la garantía o al menos el aval. Es por esto, que el Partido Ciudadano no pretende ser una alternativa en el corto plazo. Deberán convencerse como nos convencimos nosotros de que debe existir un PARTIDO CIUDADANO.
Tenemos la certeza que la ciudadanía, está hastiada de los partidos, no le interesa formar más partidos y es en ese contexto nos moveremos, simplemente como el antipartido o el partido de los ciudadanos que deseen enfrentar los vicios de la política por dentro.
Siendo para los votantes, las personas lo más importante ahora, más que el Partido, creemos que el Partido Ciudadano, puede colaborar en esa tarea.
Si se crea un Partido político Ciudadano, será uno donde se trabaje por la ciudadanía y sus derechos y no personas trabajando para otras personas, para que los ciudadanos votemos por ellos y luego las personas que trabajaron por ellos cobren sus premios si ganan, como apostar al quino o al loto. En este Partido la ciudadanía ganará, si se gobierna para los ciudadanos, sea quien sea.
Por tanto, es nuestro propósito hacer que El Partido Ciudadano sea otra cosa, o no sea “ nada”.
La representatividad que tenemos está dada porque tratamos de captar la sensibilidad ciudadana. Sin embargo, vemos a veces que producto del mismo sistema económico imperante, el ciudadano se vuelve mezquino y lo único que busca es la satisfacción de sus intereses. Esto hace que los políticos salgan al escenario, ofreciendo soluciones mágicas, para todo o mostrando sus éxitos económicos, como aval de progreso.
Hemos leído postulados de otros movimientos que llaman a reencantar a la ciudadanía, como aquel flautista reencantando a sus ratones. A la ciudadanía no se le reencanta, a la ciudadanía, se le solucionan los problemas y punto. Y si no pueden, se le agradece la sinceridad y que pase el siguiente.
Queremos la revocación de los cargos, no por un capricho ciudadano, sino porque no solo el político es el que debe cambiar, sino que también lo debe hacer la ciudadanía, haciéndose responsable de la cuestión política.
Sectores marginados de la sociedad, protestan destruyendo bienes públicos. No lo sienten de ellos. Eso, debe cambiar.
No pretendemos ser los aladíes de las luchas ciudadanas. Queremos desarrollar el poder ciudadano y el eslabón entre la partidocracia y la ciudadanía. Queremos que los ciudadanos sean escuchados, queremos que la ciudadanía sea respetada, queremos que la ciudadanía no sea más, manipulada.
En Chile, los iluminados de derecha nos atraparon en su sistema binominal, que fue hecho para que la derecha siempre gobierne. Ante esta realidad, la Concertación ha resultado inoperante y totalmente vencida por la institucionalidad vigente. Solo ha debido adaptarse y lo más lamentable, es que al disfrutar del poder, le ha gustado el modelo y se ha desconectado de la ciudadanía.
Podemos decidir realmente quienes nos gobiernen, pero para eso primero, tenemos que darnos cuenta que podemos hacerlo, de eso se trata el Partido Ciudadano.
http://www.partidociudadano.cl

Partido Ciudadano comentó el 16 de Mayo, 2007 a las 6:46 pmMANIFIESTO
El Partido Ciudadano nació el 29 de mayo de 2006, justo el día en que se supieron los resultados de las elecciones internas del PPD. El PPD y otros partidos, siempre han dicho que son o quieren ser el Partido Ciudadano. Un grupo de militantes que participamos en esa elección, lo tomamos muy en serio y decidimos que debía haber un Partido Ciudadano en alguna parte y como en el PPD, claramente no está. Decidimos crearlo, y ahora tenemos intenciones de formarlo. Creemos que El Partido Ciudadano, debe ser la expresión más auténtica de la ciudadanía y en esa perspectiva hemos tratado de interpretar la expresión de una ciudadanía frustrada y utilizada por parte de los políticos, principalmente de la Concertación, que se levanta y se revela contra la inepcia, corrupción y conformismo que han pretendido imponernos y ante la escalada de movimientos y grupos alternativos, que actuando como sucedanios perfeccionados de lo que ya existe, pretenden confundir el ambiente político, como macrófagos injiriendo lo que más puedan, del cancer que descompone y mantiene con pronostico reservado a la Concertación .
Las bases del Partido Ciudadano, se han decantado de la contingencia nacional, los reclamos ciudadanos y las aspiraciones que sustentamos para profundizar la democracia participativa
Los estatutos que estamos elaborando, serán presentados como un modelo, que si bien es cierto, lo hemos pensado y tratado de hacer lo más a fin con lo que predicamos. Entendemos que el éxito de su aceptación, pasa por la participación de la ciudadanía. Para lo cual, queremos difundirlo de manera transparente, he invitaremos a movimientos ciudadanos a una participación activa en la revisión, enriquecimiento y corrección de los mismos. Sentirse participe de un proyecto común, pasa por ser parte de la misma idea y eso debe ser el Partido Ciudadano, de todos y de ninguno al mismo tiempo. Creemos que más que las personas, en una agrupación política como esta, lo importante serán sus fines y principios. Estatutos simples, claros y consensuados, asegurarán, transparencia e igualdad en la participación. Y en ese contexto, deseamos que la mayor parte de los ciudadanos opine, critique o incluso revoque si es necesario. Ellos son el poder ciudadano, son el voto que los políticos necesitan.
No queremos que se nos califique de lo mismo por lo cual luchamos, no nos creemos iluminados, y no queremos ser la plataforma personal de nadie. Y en ese contexto, no vemos claramente la necesidad de que el Partido Ciudadano tenga necesariamente que tener candidatos propios. No es un tema que nos preocupe, ya que solo somos simples ciudadanos, desarrollamos nuestras actividades personales, desligadas del aparataje público político y solo queremos y aspiramos a que los políticos nos gobiernen eficientemente, con políticas públicas claras y de bien común y como eso no se ha producido, hemos entrado a la política a dar la pelea desde adentro.
El éxito del Partido Ciudadano debe medirse, en la medida, que los partidos políticos tradicionales, enmienden el rumbo, copien nuestras consignas y asimilen nuestras ideas, haciéndolas suyas. Desde ese punto de vista, se revitalizará la política y el ciudadano aceptará y tolerará de mejor manera la política como actividad necesaria en un sistema democrático perfectible y dinámico.
Si logramos que la ciudadanía democrática, responsable y culta, entienda que solo desmoralizando a los políticos de ambos sectores que hoy nos gobiernan, demostrándoles que somos nosotros y no su costosa publicidad, somos nosotros y no sus caras y fotos, que somos nosotros y no sus consignas y eslogan, los que deciden las elecciones, entonces nos escucharán y realmente se esforzarán en cambiar el sistema imperante. Ellos deben ser los instrumentos de los cambios que queremos lograr. Hoy día, da lo mismo, si se es de derecha o de concertación.
Ellos serán los instrumentos del Partido Ciudadano, para cambiar el sistema binominal y sus amarres.
Podemos asumir distintas estrategias para un solo fin, que no es otro que mejorar la política y los políticos.
Nos llamamos, Partido Ciudadano no por casualidad, porque si somos algo seremos el Partido de los Ciudadanos, sin caciques y sin padrinos. Puede que el país no esté listo para un Partido como este. Estamos dispuestos a mantenernos, sin más objetivos, que mostrar nuestra posición sobre los políticos actuales.
Hemos estudiado la Ley de Partidos Políticos y detectado cortapisas y deficiencias ostensibles, que sin duda, han influido en hacer que los partidos sean, hoy lo que son.
Hoy día, ha emergido una nueva generación de jóvenes que no son fácilmente manipulables. También estamos nosotros, los que crecimos con “Los Prisioneros”, pero nos sentimos estafados y abrumados de esperar el arco iris y por cierto están los independientes, esos que nunca han estado ahí con la política.
El Partidos y los grandes movimientos perduran en el tiempo si logran desmarcarse de sus figuras que lo crearon, porque de lo contrario, también sufren las consecuencias de las acciones de aquellos. Esto, porque al nacer al alero de personas, se transforman en simples instrumentos, para la plataforma unicamente de ellos mismos. El fenómeno de la creación de un Partido Político es complejo. La Democracia Cristina por ejemplo: Nace como una facción de otro grupo político, alcanza el poder rápidamente y se mantiene actualmente unida con forcet a la concertación. El Partido Socialista, que se podría decir, es el más autentico partido político del país, ha debido resignar todos sus principios para poder gobernar. El gran Partido Radical, solo vive gracias al cuoteo de la Concertación. Por otro lado, los partidos de la Derecha, se han alimentado del sistema binominal y aparentemente demuestran fortaleza, pero solo son un producto bien elaborado de la obra de Jaime Guzmán y Onofre Jarpa. Entonces, tristes recuerdos como la Unión de Centro Centro y los movimientos que nacen con el dinero de alguien y ese alguien aspira a gobernar a los ciudadanos. No resulta verosímil pensar que la ciudadanía de buenas a primeras vaya a comprar un producto sin pedir la garantía o al menos el aval. Es por esto, que el Partido Ciudadano no pretende ser una alternativa en el corto plazo. Deberán convencerse como nos convencimos nosotros de que debe existir un PARTIDO CIUDADANO.
Tenemos la certeza que la ciudadanía, está hastiada de los partidos, no le interesa formar más partidos y es en ese contexto nos moveremos, simplemente como el antipartido o el partido de los ciudadanos que deseen enfrentar los vicios de la política por dentro.
Siendo para los votantes, las personas lo más importante ahora, más que el Partido, creemos que el Partido Ciudadano, puede colaborar en esa tarea.
Si se crea un Partido político Ciudadano, será uno donde se trabaje por la ciudadanía y sus derechos y no personas trabajando para otras personas, para que los ciudadanos votemos por ellos y luego las personas que trabajaron por ellos cobren sus premios si ganan, como apostar al quino o al loto. En este Partido la ciudadanía ganará, si se gobierna para los ciudadanos, sea quien sea.
Por tanto, es nuestro propósito hacer que El Partido Ciudadano sea otra cosa, o no sea “ nada”.
La representatividad que tenemos está dada porque tratamos de captar la sensibilidad ciudadana. Sin embargo, vemos a veces que producto del mismo sistema económico imperante, el ciudadano se vuelve mezquino y lo único que busca es la satisfacción de sus intereses. Esto hace que los políticos salgan al escenario, ofreciendo soluciones mágicas, para todo o mostrando sus éxitos económicos, como aval de progreso.
Hemos leído postulados de otros movimientos que llaman a reencantar a la ciudadanía, como aquel flautista reencantando a sus ratones. A la ciudadanía no se le reencanta, a la ciudadanía, se le solucionan los problemas y punto. Y si no pueden, se le agradece la sinceridad y que pase el siguiente.
Queremos la revocación de los cargos, no por un capricho ciudadano, sino porque no solo el político es el que debe cambiar, sino que también lo debe hacer la ciudadanía, haciéndose responsable de la cuestión política.
Sectores marginados de la sociedad, protestan destruyendo bienes públicos. No lo sienten de ellos. Eso, debe cambiar.
No pretendemos ser los aladíes de las luchas ciudadanas. Queremos desarrollar el poder ciudadano y el eslabón entre la partidocracia y la ciudadanía. Queremos que los ciudadanos sean escuchados, queremos que la ciudadanía sea respetada, queremos que la ciudadanía no sea más, manipulada.
En Chile, los iluminados de derecha nos atraparon en su sistema binominal, que fue hecho para que la derecha siempre gobierne. Ante esta realidad, la Concertación ha resultado inoperante y totalmente vencida por la institucionalidad vigente. Solo ha debido adaptarse y lo más lamentable, es que al disfrutar del poder, le ha gustado el modelo y se ha desconectado de la ciudadanía.
Podemos decidir realmente quienes nos gobiernen, pero para eso primero, tenemos que darnos cuenta que podemos hacerlo, de eso se trata el Partido Ciudadano.
http://www.partidociudadano.cl