Premio Nacional de Literatura, una polémica interminable

En unas semanas más, tendremos un nuevo Premio Nacional de Literatura, el más polémico de los galardones nacionales. Su nombre será dado a conocer en el mes de agosto, mes de gatos en celo y tejados húmedos. También es un mes temido por los mayores de setenta y cinco y algo, que se encomiendan a todos los santos. Los postulantes se encomiendan a sus grupos de apoyo –públicamente o en la intimidad-, nadie permanece pasivo, aunque algunos lo disimulen muy bien.
Los candidatos deben ser presentados por alguna entidad o persona natural. También puede hacerlo personalmente el interesado. Total, en el pedir no hay engaño. Y en ese sentido, el pudor no es una virtud en el noventa por ciento de los escritores cuando de premios se trata. A los cinco jurados se les entrega un mamotreto con el currÃculum de cada candidato, que contiene documentos de prensa, crÃtica académica, fotos con autoridades, etcétera. Alguien me comentaba que, en una ocasión, un candidato incluyó las cartas de amor de su novia, donde ésta le decÃa que era el mejor poeta del mundo. El premio da para todo. Pero al parecer las famosas cartas no entusiasmaron al jurado, pues sólo aceptaban crÃtica especializada. Ah, y algo muy importante, junto al currÃculum se puede anexar (es optativo) una caja con las obras completas del autor. Claro que esto el jurado podrÃa interpretarlo como una acusación de ignorancia. Si usted es candidato (o tiene la tentación de serlo), piense bien si incluir la caja de libros. El asunto de los libros me recuerda a un poeta del norte, que en la solapa de un cuadernillo decÃa haber escrito 423 libros de poemas. Creyendo que la información de la solapa era errónea, y por curiosidad, me acerqué al poeta y le pregunté ¿Señor, veo que usted ha escrito muchos libros? SÃ, me respondió, pero en la solapa hay un error, en realidad son 425. Poetas y poemas no nos faltan. Este año, según el plan de alternancia, el premio recaerÃa justamente en un poeta. Lo que no significa que podrÃa haber una sorpresa y llevarse el premio un narrador.
Ya suenan nombres y en la red circulan listas de apoyo: Delia DomÃnguez, Carmen Berenguer, Omar Lara, Óscar Hanh, EfraÃn Barquero, Patricio Manns, Claudio Bertoni, Eugenia Brito, todos poetas con méritos dicen sus admiradores, a los que seguramente se irán sumando otros nombres. Lo que no está claro es el criterio de cada jurado en el momento de decidir, qué es lo que prevalece finalmente al emitir su voto: valoración de un libro en especial, trayectoria socio-literaria, obra global coherente y meritoria, edad (que reflejarÃa madurez y oficio), consejos del asesor, dos o tres poemas dignos de cualquier antologÃa universal, o sencillamente un buen lobby en los medios de comunicación. Un misterio, imposible saberlo. Lo curioso (o tal vez no) es una página en la red que promueve no dar el premio a un determinado poeta “por inflado y chanta”. Parece que la disputa por el galardón se viene fiera este año.
En cuanto a los postulantes –pienso yo- existen dos razones profundas para codiciar el premio, una es la supuesta fama (y prestigio) que significa ser premio nacional, y la otra es que se obtiene una nada despreciable jubilación, lo que permite al galardonado dedicarse de lleno a la escritura, sobre todo en un paÃs donde vivir solamente del oficio de escribir libros es imposible. En el caso de la fama que dan los premios, me parece una vanidad que para el resto del mundo pasa desapercibida. Por ejemplo, nadie a quien pregunte por Manuel Rojas, le responderá “Ah, es el premio nacional de literatura del año 1957″. La respuesta más común será que es el autor de la novela Hijo de Ladrón. Aunque no falte el despistado que diga que se trata del centro-delantero del Tricolor de Paine. Lo mismo pasará si pregunta por Francisco Coloane, autor de El Último Grumete de la Baquedano. Los premios, en el tiempo, no significan mucho (o quizá nada), son sólo golondrinas de un verano. El verdadero reconocimiento de un autor es que su obra prevalezca en el tiempo, que pasados los años se siga leyendo. Incluso a veces se logra más “fama” no recibiendo, tal o cuál premio, que recibiéndolo. Piensen en Huidobro, Teillier, Bombal, Cárdenas, Lihn, etcétera. A cada rato se les recuerda porque no recibieron el premio. En fin, cuestión de opciones y aspiraciones. Todas respetables.
Por mi parte, considero que, si bien todos los nombres que circulan tienen méritos, me parece que existen en Chile otros poetas tan valiosos como los que este año son candidatos. El problema es que en este paÃs nadie entiende lo que lee (incluidos muchos escritores), y en los medios se destaca a quienes hacen vida social alrededor de la literatura –o poseen una personalidad comercial- y no a los poetas y escritores de oficio diario y alto rendimiento. Además, deberÃamos comprender que los poetas se insertan dentro de una tradición poética en desarrollo permanente, donde todos, en mayor o menor medida, aportan algo, salvo eso sÃ, y debemos reconocerlo, aquellos que escriben versos como este: “Los pollitos dicen pÃo, pÃo”. Seamos francos, de todo hay en la viña del señor. Ahora, sincerándome, mis candidatos predilectos, por el momento confidenciales, son una poeta nacida en 1959 y otra en 1983 más tres poetas nacidos en 1944, 1956 y 1963, respectivamente. Pero como estamos en el 2008, y me preguntan quién pienso que ganará este año el premio, respondo: “Creo que este año lo ganará Patricio Manns”.







sofia carvajal comentó el 14 de Agosto, 2008 a las 12:35 pmYo quiero pensar que este año por fin le darán el premio a EfraÃn Barquero, un excelente profesional de la poesÃa que nunca a buscado ser galardonado por su trabajo y que no tiene ningún interés en recibir premios, auque este año puede que si, pero no por querer ser reconocido o “Pasar a la imortalidad” sino porque se vendrÃa a vivir a su querido Chile con la pensión que recibirÃa y creanme que deseos de volver no le faltan, lo se porque mi papá es su mejor amigo hace mas de 60 años y se escriben siempre.
Denle tan merecido premio a quien de verdad lo necesita un personaje que nunca a pedido nada a cambio mas que lean su poesÃa.

ROLANDO comentó el 27 de Agosto, 2008 a las 11:05 pmrealmente interesante