Los No-derechos de agua y el manejo político de la Patagonia con represas

Chile, bajo el gobierno militar establece el “Código de aguas”, política que surge como modelo de mercado y ejemplo mundial de las políticas neoliberalistas en la asignación de recursos hídricos. Este modelo no ha sido establecido por ningún otro país en el mundo debido a las fuertes externalidades sociales consecuencia del fortalecimiento de la propiedad privada sobre un bien común, favoreciendo incentivos de mercado y reduciendo la regulación del estado.
Pero este modelo no ha estado exento de problemas, el uso eficiente del agua ha sido ineficaz y el funcionamiento del mercado ha sido menos activo de lo que se esperaba. El impacto del código ha sido más bien negativo a nivel de cuencas, donde el marco institucional ha revelado defectos en la coordinación de los usos múltiples del agua y en resolver los conflictos entre usuarios (Alegría et al, 2001).
A raíz de las debilidades del código de aguas se aprueba su modificación en el año 2005. Uno de los puntos más relevantes es el pago de patente por no uso del agua, la finalidad: fomentar el uso efectivo del agua, en caso contrario existe un cobro anual a los titulares de derechos que no hagan uso del recurso. Sin embargo, aunque cerca de 1.500 propietarios sí deben cancelar por el no uso de agua, Endesa, generadora eléctrica de capitales españoles, en una posición más cómoda, por siete años no pagará un peso en la Región de Aysén, donde posee el 98% de los derechos de agua.
El Megaproyecto
HidroAysén corresponde a una sociedad conformada entre Endesa Chile, con un 51% de las acciones, y Colbún S.A -conocida como Colbún Machicura entre los años 1986 y 2000- con el 49% de las acciones. Esta sociedad construirá 5 represas en la Patagonia, entregará una producción media anual de 18.430 GWH al Sistema Interconectado Central. A través de 2.300 km, hasta el centro del país, la línea de transmisión atravesará nueve regiones con más de cinco mil torres de alta tensión de más de 70 metros de altura, un monstruo energético para abastecer de energía a los centros de consumo del Norte a costa del sacrificio de la parte sur del país.
El proyecto refleja una problemática energética nacional, la sociedad consternada por la falta de energía y la especulación, se encuentra dividida entre opositores y partidarios del proyecto, consecuencia de una promoción constante de segmentos políticos y económicos por favorecer la construcción de las represas e inducir la aprobación del estudio de Impacto ambiental, sin que éste se hubiese presentado oficialmente.
La Matriz energética
La Patagonia chilena enfrenta una situación compleja al ser considerada “La” alternativa energética para el país. Apoyada por los privados y la emisión de varias opiniones a favor desde el gobierno de Bachelet -quienes consideran crítica la situación energética del país- esta alternativa es considerada crucial para sostener el crecimiento económico del país. Aún así de ser aprobado el megaproyecto, la primera central operaría recién en el año 2017.
El 72% de las energías primarias del país provienen del exterior –según estadísticas del CNE- siendo el diesel el generador de energía más importante. Para el año 2004 el 82% de gas importado provenía de Argentina -país que desde esa fecha ha comenzado a restringir el envío para su abastecimiento interno-, sumado a esto, el explosivo aumento en el precio del diesel durante los últimos meses, ha dejado en jaque el crecimiento económico del país.
La dependencia energética de Chile y la creciente demanda energética de un 7% anual, sujetos a conflictos internacionales, la disponibilidad de energía en el mundo y precios oscilantes de las divisas, han generado especulación y prioridad en la cartera gubernamental en los temas de requerimientos energéticos para el país (AFP, 2008).
El hecho de la necesidad de energía radica más allá de una solución única, se aprecia el hecho de la necesidad de diversificar la matriz energética en términos de multiplicidad de fuentes energéticas. Con el terremoto en Aysén, durante el año 2007, y la erupción del volcán Chaitén, durante este año, sólo confirma la debilidad de apoyar la necesidad de energía a través de un megaproyecto que dirigirá, sin escala, la energía desde la Patagonia al centro del país, y donde las represas, con una vida útil que apenas supera los 50 años, queda relegada como basura olvidada por los gestores del proyecto y del progreso.
http://aenea.entodaspartes.net/
aenea
Tags: medioambiente, Política






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Chile, bajo el gobierno militar establece el “Código de aguas”, política que surge como modelo de mercado y ejemplo mundial de las políticas neoliberalistas en la asignación de recursos hídricos. Este modelo no ha sido establecido por ningún otro país …

Gonzalo comentó el 9 de Septiembre, 2008 a las 12:48 pmDebemos tener claro que el progreso de un país trae como consecuencia que el crecimiento energético debe ser por lo menos el doble del crecimiento interno bruto. Pero por otro lado, no es tolerable que a costa de este crecimiento se alteren o destruyan ecosistemas por desarrollar un “monstruo energético” que en términos de búsqueda de energías es lo mas fácil para los inversionistas porque es la menos riesgosa en el retorno de inversión y no se atreven a la búsqueda de nuevas alternativas de generación de energías renovables no convencionales. En muchos países se utiliza la energía hidroeléctrica como centrales de pasadas y no de embalses que es la que más impactos ambientales conlleva.
Creo que Chile debe enfocarse en la búsqueda de alternativas como los combustibles de segunda generación, energía eólica y mareomotriz donde por nuestras condiciones de país tenemos alto potencial. Y localizar las fuentes de generación de energía en aquellas zonas donde se necesiten y así evitar extensas líneas de alta tensión que recorren más de 2.300 km para llegar al SIC.

Annika Schüttler comentó el 9 de Septiembre, 2008 a las 1:37 pmMe parece my bueno el artículo. Sin embargo quiero hacer una pequeña observación: En el artículo estás escribiendo en futuro afirmativo sobre el proyecto (Esta sociedad construirá…), eso suena como si ya estuviera claro que el proyecto se llevará acabo. Es mejor usar el condicional para que quede claro que es un proyecto que está en proceso de evaluación y que no está nada decidido.

aenea comentó el 9 de Septiembre, 2008 a las 4:24 pmBuena observación Annika, yo tb espero que la COREMA, aún con más de 10 mil páginas que revisar, tome la decisión correcta….y claro que sabemos cual es.

luis salvo comentó el 10 de Septiembre, 2008 a las 11:19 amEn cuanto a la observación de Annika: ver nota de El Mostrador, 10 de septiembre… parece que sì ya està todo cocinado… lo siento, la lucha es contra un monstruo poderoso e inmoral, un monstruo que, no obstante, tiene nombres y apellidos… y hasta cuándo lo seguiremos alimentando?…

Héctor Kol comentó el 11 de Septiembre, 2008 a las 3:10 amLo interesante sería saber cuánta de la energía actualmente producida en Chile tiene por destino la minería transnacional del Norte de Chile y cuánta de la energía que pretende producirse en las centrales de Aysén tendrá igual destino.
¿Es una crisis energética nacional o una crisis energética transnacional?.
Kol
[...] Fuente: El Ciudadano [...]