Post tenebras lux (*). El pueblo no existe.

La luz después de las tinieblas (*). Fue el lema de la Patria vieja. La independencia después de la colonia, la república después de la monarquía. Pero hubo una trampa. La independencia de Chile se hizo a favor de un grupo de burgueses y aristócratas criollos que, como algún historiador lo dijo, tuvieron el buen gusto de bautizar al nuevo esquema político “República”. Porque, a pesar de la influencia de la independencia norteamericana y de la revolución francesa, de república ese nuevo régimen tuvo poco. Faltó el pueblo.
No es invento nuestro.
Los historiadores, -Jaime Eyzaguirre, por ejemplo, que no puede ser tildado de izquierda-, en su O’Higgins (1946) mencionan a los “aristócratas” y a los “magnates” que se auto nombran delegados del “pueblo sano”(sic) cuando representan apenas a los miembros del Cabildo.
El mestizo pueblo de Chile, cruce de conquistadores y colonos con las etnias locales, mezcla que en 1810 tenía 260 años (y hoy cerca de 460), era mayoritariamente un pueblo de campesinos, artesanos y obreros pobres, en estado de casi servidumbre, y cuya existencia política era nula.
Como mucho existía en los fundos y en las filas de los regimientos, durante las guerras de Araucanía como en las batallas de la Independencia. Para desaparecer rápidamente después, en tiempos de paz, cuando volvían a los negocios aquellos que siempre estuvieron en ellos.
Cuando más, el pueblo de la Independencia se redujo al “pueblo humilde” que desfilaba al final en las procesiones, después de “la aristocracia”, las corporaciones, los generales y los abates.
La lentísima emergencia de una conciencia política popular en Chile empieza en los años 1850, cuando los liberales se entusiasman con la revolución francesa de 1848 y su inspiración girondina. Ahí, en la Sociedad de la Igualdad, surgen los primeros oradores de la república chilena, -Santiago Arcos, Francisco Bilbao, Eusebio Lillo…-, y los fundamentos de un constitucionalismo un poco más serio.
Pero el testigo e historiador de ese momento clave, Benjamín Vicuña Mackenna, se siente obligado a reconocer que, aún entonces, el pueblo, en el sentido político e histórico de la palabra, como expresión colectiva de la nación y como fundamento de la legitimidad política, ese pueblo, en Chile, no existe: “Había entonces juventud, si bien es cierto que no había pueblo, como no lo hay todavía.”(Los girondinos chilenos, 1876).
¿Cuándo se despierta en el pueblo chileno la consciencia de su dignidad política?
Probablemente con la guerra civil de 1891, con los movimientos sociales de las primeras décadas del siglo XX y el surgimiento de los primeros partidos políticos que aspiran a representarlo: radical, comunista, socialista.
Si bien comienza a existir, hay que esperar el triunfo de Salvador Allende en las elecciones presidenciales de 1970 para ver surgir ese pueblo como fuente única de la legitimidad republicana. La palabra pasa a designar una realidad diferente: no una clase social, no la plebe, sino todos los ciudadanos. Por primera vez existió entonces el pueblo que es nación y expresión de la voluntad general, del interés común, de la dignidad de la República.
El golpe de estado del 11 de septiembre de 1973 procuró hacer desaparecer esa presencia, y eliminar a su intolerable símbolo en la persona del presidente Salvador Allende, que subrayó hasta el último momento, en su testamento radiofónico, el vínculo legítimo e inalienable que le unía al pueblo de Chile.
Los civiles que heredaron del poder de manos de los militares después de 1990 han hecho, por su parte, todo los esfuerzos posibles para que los errores pasados no se reproduzcan, para que el pueblo de Chile vuelva a ser una amplísima casta sin voz ni voto, destinada a trabajar duro, a ganar poco, y a arreglárselas como pueda.
No es invento nuestro. El pueblo, hoy en Chile, aún no existe.
Por Armando Uribe Echeverría






[...] Fonte: http://www.elciudadano.cl/2008/09/26/post-tenebras-lux-el-pueblo-no-existe/ [...]

isabel muñoz comentó el 27 de Septiembre, 2008 a las 9:25 amHabría que recordar, también que el “recordado” presidente Allende también viene de una familia aristocrática.No sé de que pueblo me hablan.
Aquí en chilito, todavía estamos sentados esperando que llegue la alegría y no se ve ni la cola del emblemático arcoiris.

NICO F comentó el 27 de Septiembre, 2008 a las 11:18 amMuy bueno el artículo!!En realidad hasta hoy es complicado usar el concepto de pueblo sin explicar antes a los que no saben , que pueblo es algo más que una arenga comunista o que pueblo es algo más que el sentido de pobreza que creen que tiene el concepto , de hecho es lo que intentó hacer el gobierno de la UP de desmitificar el concepto en post de señalar que la voluntad y la acción activa de los ciudadanos es el pueblo. Me gusta contrastar siempre de que masa es el aspecto pasivo de concepto pueblo, puesto que la masa, sigue ciegamente, no le interesa el acontecer (ni su pasado, ni su presente ni su futuro) salvo que lo incumba directamente a él, en tanto, pueblo es la expresión activa que convierte a los individuos en sujetos o actores de los procesos históricos.
En este sentido el pueblo chileno en su mayoría, salvo un par de excepciones, tiene más de masa que de pueblo!!
salud-os

dutcho comentó el 28 de Septiembre, 2008 a las 7:39 amacepto que los ciudadanos y otros que vienen de afuera pueblan nuestro pais masivamente, pero, si hay un estado de derecho tambien hay ciudadanos y para llegar a lograr masa critica de esto necesitamos caminar mucho todavia, de todas maneras sabemos en cierta medida que ese es nuestro destino, ser conscientes de que como persona podremos algun dia ser ciudadanos con plenos derechos a pesar que no nos quieran dejar la pasada por motivos egoistas y de clase que tenemos que derrotar en la lucha contra la canalla que nos oprime y no quiero decir que sean conscientes sino que viven en una burbuja con una vision de tunel que no les deja ver mas alla de sus intereses mezquinos
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christian comentó el 29 de Septiembre, 2008 a las 5:03 pmgrande maestro. una muestra mas de la gran capacidad intelectual de don Armando Uribe.
que lastima, que gracias a la escualida educacion publica de los ultimos 30 años, nuestros actuales “intelectuales”, no cuenten con el bagaje de don Armando.

dutcho comentó el 8 de Noviembre, 2009 a las 3:11 am… acepto que los ciudadanos y otros que vienen de afuera pueblan nuestro pais masivamente, pero, si hay un estado de derecho tambien hay ciudadanos y para llegar a lograr masa critica de esto, necesitamos caminar mucho todavia, de todas maneras sabemos en cierta medida que ese es nuestro destino, ser conscientes de que como persona podremos algun dia ser ciudadanos con plenos derechos a pesar que no nos quieran dejar la pasada por motivos egoistas y de clase que tenemos que derrotar en la lucha contra la canalla que nos oprime y no quiero decir que sean conscientes sino que viven en una burbuja con una vision de tunel que no les deja ver mas alla de sus intereses mezquinos por lo tanto me estoy refiriendo a un comportamiento conductual que primero tienen que ser conscientes y despues corregirlo de acuerdo con cada uno y su propia condicion de ser humano (el verbo ser hay que conjugarlo en futuro imperfecto ya que de humanos todavia nos falta mucho a estos animalitos que todavia somos)
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