El Diario de Agustín, inaugura FIDOCS 2008

El filme del destacado realizador Ignacio Agüero abre FIDOCS 2008. La proyección será el 3 de noviembre, a las 20:00 horas, en el Salón Fresno del Centro de Extensión de la Universidad Católica de Chile, Alameda 390.
En la memoria de muchos chilenos y especialmente entre aquellos que a fines de los ’60 eran estudiantes universitarios, está vivo el recuerdo de un cartel colgado en el frontis de la Universidad Católica: “Chileno, El Mercurio miente”, una sentencia provocadora en una época de protestas y reformas estudiantiles.
Ahora, en otro siglo, un grupo de seis estudiantes de Periodismo de la Universidad de Chile basó su tesis de título en una investigación acerca del diario que motivó aquel cartel. El director de cine Ignacio Agüero recogió el desafío y junto a Fernando Villagrán, en el guión y en la producción, entregan este documental que aborda parte de la historia reciente.
El Diario El Mercurio integra la cadena de periódicos de la Empresa El Mercurio, que cubre a todo el país y ha estado en la familia Edwards por cinco generaciones, con una innegable influencia en la opinión pública chilena.
“El diario de Agustín” busca mostrar cómo desde sus páginas se desinformó o se ocultó información relativa a la violación de derechos humanos durante la dictadura. Según el documental, su rol durante los años del gobierno de Pinochet, hasta hoy es mirado como un tema tabú que los otros medios de comunicación tradicionales también han omitido. Por ello este trabajo audiovisual aborda por primera vez, en casi 40 años, la acción política que habría emanado desde las oficinas del “decano” de la prensa nacional, todo a través de historias recogidas por los investigadores.
Ignacio Agüero ha sido director de organizaciones gremiales y de revistas de cine, además de actor participó en la película “Días de Campo”, de Raúl Ruiz, y profesor en la Universidad de Chile; pero su principal actividad es y ha sido la realización, como director y productor de documentales producidos en forma independiente, con los que ha obtenido importantes premios nacionales e internacionales. Sus obras más reconocidas son “No Olvidar” (1984), “Como me da la gana” (1985), “Aquí se Construye” (2000), y “Cien niños esperando un tren” (1988), película que es objeto de un homenaje de aniversario en esta edición de FIDOCS.
Otra Exhibiciones de EL DIARIO DE AGUSTIN:
Sábado 8 de noviembre, a las 21:00 horas en CENTRO ARTE ALAMEDA, Alameda 139.
Domingo 9 de noviembre, a las 16:00 horas, en Cineteca Nacional ubicada en el Centro Cultural Palacio de la Moneda.
El valor de la entrada general es de $2.000 y el del abono, de $4.000. Con este último se puede asistir a todas las funciones. Este año FIDOCS exhibirá sus obras y realizará sus actividades en las siguientes sedes: Centro de Extensión de la Pontificia Universidad Católica de Chile en Alameda 390; Centro Arte Alameda en Alameda 139; Cineteca Nacional en el Centro Cultural Palacio La Moneda en Plaza de la Ciudadanía 26.
Por Andrea A. Carvajal Sandoval








Mauricio San Cristóbal M. comentó el 24 de Octubre, 2008 a las 3:40 pmY en las regiones, lo darán?

Rafael Cárdenas comentó el 24 de Octubre, 2008 a las 7:15 pmLas mejores cartas a El Mercurio (A propósito del Diario de Agustín)
Bajo el título “Las mejores cartas a El Mercurio”, hace ya algunos años que el sello editorial El Mercurio-Aguilar nos ofrece una recopilación de cartas al Director de dicho diario en los ültimos años. Sin restarle mérito a tal iniciativa, me parece que mucho más novedoso, original y enriquecedor -en especial para quienes leemos el diario todos los días- habría sido que tal publicación contuviera las mejores cartas al Director no publicadas por El Mercurio en igual período.
He de reconocer un interés personal, perfectamente compatible con el interés general, en que ello me permitiera ver publicadas algunas de la innumerables cartas al Director que El Mercurio rehusa caprichosamente publicarme desde hace cerca de 7 años, situación de injustificable discriminación por la que he reclamado en reiteradas ocasiones, sin obtener solución ni respuesta y ni siquiera un acuse de recibo de parte de dicho medio. Una buena prueba de lo que afirmo, está en las más de 50 cartas a la Directora que el Diario Siete me publicó durante su corta existencia de un año y algunos meses, todas ellas, enviadas simultáneamente al Director de El Mercurio (muchas eran respuestas a cartas, columnas o informaciones publicadas por este diario), sin obterner espacio para ninguna de ellas.
Quizá si la sensibilidad peninsular (Aguilar) tenga algo que aportar en el futuro en su asociación con nuestro decano, el diario El Mercurio.
Hay que decir que el poder de esta empresa periodistica (que junto a COPESA -igual de derechista, pinochetista y antidemocrática- conforman la totalidad de la prensa escrita chilena, la que, aunque sea dificil de creer, exhibe hoy en día mucho menos pluralismo que durante la dictadura de Pinochet, siendo, con la sola excepción de Cuba, la más pobre de todo el Continente Americano), es absolutamente apabuyante. El Presidente Lagos, en su momento, habló del servicio a “una misma tribu” y calificó a El Mercurio como “el resumidero de todos los infundios dirigidos al Presidente de la República”. Luego, desgraciadamente, pasó a ser un cooptado más.
Desgraciadamente, tras años de aquello, bajo una nueva administración y con el exdictador ya muerto, nada ha cambiado y la agenda política chilena sigue estando determinada por estos dos gigantes -nuestros Rupert Murdoch criollos- y la actitud pusilánime y acomodaticia de la coalición gobernante, que -después del gran triunfo ciudadano del plebiscito de 1988- dio la espalda a la ciudadanía y se adaptó a la antidemocrática institucionalidad legada por la dictadura, que le permite eternizarse en el poder, cogobernando con la derecha, merced a los artificios de un sistema electoral antidemocrático (binominal, i.e., 66%=33%), quorums especiales para reformar la institucionalidad pinochetista, distribución de las circunscripciones electorales en base a las conveniencias de la derecha con total desigualdad en el valor del voto de los distintos ciudadanos, etc..
Ante ello, hay que decir que, mientras no arribemos a una institucionalidad democrática que nos represente a todos, a través de una Asamblea Constituyente cuyos integrantes no puedan postularse en las primeras elecciones subsiguientes o, en su defecto, mediante un plebiscito con alternativas serias y no una parodia de acto cívico como aquel de 1980 (fraudulenta aprobación de la Constitución de Pinochet, aún vigente), nuestro proceso de transición a la democracia seguirá en suspenso.
Desafortunadamente, el gusto por el poder ha hecho perder toda sensibilidad ciudadana a nuestros “representantes”, quienes, al parecer, no habrán de despertar sino ante el clamor de, “¡Que se vayan todos!”, el que, si en Chile no es inminente, está sin duda más cercano que el fin de la Transición y el arribo a una democracia plena.

Rafael Cárdenas comentó el 24 de Octubre, 2008 a las 7:25 pmS.O.S. Ciudadano
Al margen de que aún no hayamos alcanzado una democracia en serio, en que se dé el gobierno de la mayoría y no el cogobierno de aquélla con una minoría sobre representada -merced a una institucionalidad ad hoc legada por la Dictadura y cuya llave maestra es el antidemocrático sistema binominal-, hay que recordarle a nuestra autocomplaciente y extraviada clase política que tampoco resultará posible una situación de Estado de Derecho y democracia plena mientras no exista un verdadero pluralismo en un escenario de la más amplia libertad de prensa, lo que estamos muy lejos de cumplir.
Como bien destaca el investigador norteamericano Ken Dermota en su trabajo traducido al castellano como “Chile Inédito” (Ediciones B Chile S.A., 2002), mientras en Estados Unidos (así como en las principales democracias occidentales) la libertad de prensa y el pluralismo constituyen basamentos fundamentales e imprescindibles de la democracia y el Rule of Law, en nuestro país, en cambio, se los considera como “la guinda de la torta”, i.e., como un plus deseable, pero que no representa un pre requisito o conditio sine qua non de la democracia.
Quisiera destacar aquí lo que a mí me significa la pobreza extrema de nuestra prensa duopólica de derecha, a la que he motejado en varias ocasiones como la más pobre del Continente Americano, con la sola excepción de Cuba, como una forma de ejemplificar desde un punto de vista muy personal, conocido por experiencia propia, el grave problema de falta de pluralismo y libertad de prensa que sufrimos en esta democracia de mentira o Transición eterna en que vivimos prisioneros desde 1990.
Puedo testimoniar que sufro de dicha situación de pobreza en forma muy directa a través del rechazo permanente para mis envíos de comentarios a los diversos medios nacionales.
Efectivamente, no obstante haber dirigido siempre simultáneamente dichos comentarios a todos los diarios impresos de Santiago (salvo La Cuarta), junto a otras publicaciones periódicas y a El Sur de Concepción, es éste el único diario que, de vez en cuando, publicaba mis cartas (cosa que ya no ocurre), aunque casi siempre reducidas a no más de un tercio de su extensión original. También han acogido mis envíos las publicaciones periódicas El Periodista, Punto Final, The Clinic y, últimamente, el Diario de Concepción, recientemente aparecido, lo que agradezco.
En El Mercurio de Santiago, hace ya siete años que no se me publica nada, no obstante haber reclamado en forma explícita por ello en varias ocasiones, sin siquiera recibir un acuse de recibo al respecto. Como buena prueba de la grosera censura que sufro en dicho medio, puedo agregar que el desaparecido Diario Siete, durante su corta existencia de poco más de un año, me publicó más de 50 cartas, todas las cuales, fueron simultáneamente enviadas a El Mercurio (de hecho, varías de ellas daban respuesta o se referían a cartas o artículos publicados por dicho diario), así como al resto de los medios mencionados, sin que el decano publicara ninguna. Lo más exasperante de esta situación, es que no tengo explicación alguna de esta actitud discriminatoria hacia mí de parte de “la Tribu”, y sólo puedo especular acerca de un capricho de nuestro Rupert Murdoch criollo, lo que dista de ser un consuelo.
Lo que sí hay que reconocer es que en El Mercurio se da una singular esquizofrenia editorial entre su versión impresa y el blog, donde se brinda amplia acogida a las más variadas opiniones. Ello, en tanto no critiquen a la primera o al blindado Hermógenes Pérez de Arce, cuyas panfletarias monsergas pinochetista de los días miércoles, en las que semanalmente insulta a medio mundo, hace años que sólo trasuntan senilidad y decadencia.
En el caso del diario La Nación, éste tampoco me publica nada desde hace años, pese ha haber reclamado el año 2006 directamente ante Jorge Olave por recomendación de Felipe Portales, sin resultado alguno. Lo último que recuerdo publicado, eran cartas que decían relación con el caso Spiniak y sus protagonistas, tales como Longueira y el abogado Espejo (el mismo que pretendió ser nombrado Fiscal Nacional). Ello coincide con el término de la dirección de Alberto Luengo en La Nación, quien entiendo fue despedido por presión de la UDI, en uno más de los tantos actos de amedrentamiento que abundaron durante dicho período.
La Tercera no recuerdo que me haya publicado nunca una carta, con excepción de una de ya muy antigua data, en que sugería, entre otros aportes a nuestra Transición, negociar con el Gobierno de Su Majestad británica el destierro de Pinochet en Santa Elena, para beneficio y satisfacción de todas las partes involucradas, incluido el ex dictador. Las Últimas Noticias, en tanto, me ha publicado muy esporádicamente una que otra carta.
Como le ha de constar a cualquiera que haya leído páginas web como (hace tiempo desaparecida), , , elmostrador.cl> o (también desaparecido como blog), la ausencia de mis cartas en la prensa nacional, no tiene su explicación en que yo no las escriba.
Finalmente, pregunto: ¿es que no hay nadie entre nuestros representantes que pueda influir en alguna forma para poner fin a esta situación de censura de que doy cuenta, si no en el duopolio El Mercurio-Copesa, al menos en el diario La Nación?; ante tal situación de miseria periodística, ¿cómo puede nuestro actual Gobierno, a través de su Ministro de Economía, tener el desparpajo para afirmar que se dispone a pedir la nulidad del fallo de CIADI -cuyo cumplimiento conllevaría la anunciada aparición de un nuevo medio que nos signifique un mínimo de pluralismo- “por una cuestión de principios”? Rafael Enrique Cárdenas Ortega.
Un toque de Clarín
Cuando finalmente y después de 10 años de litigio se ha dictado el fallo del tribunal de CIADI que reconoce el reclamo de Victor Pey contra el Estado de Chile por la requisición del diario El Clarín tras el golpe de 11 de septiembre de1973, se les ha acabado el tiempo a nuestros actores políticos para hacerse los lesos.
Durante todo el tiempo intermedio, este ha sido uno de tantos temas silenciados por nuestra prensa duopólica, así como por la clase política, con especial desvergúenza en el caso concertacionista. Tan silenciado como los millones de dólares con que se benefició a El Mercurio y COPESA -ambos quebrados y endeudados en cifras astronómicas al término del Gobierno Militar- por la complacencia de la Administración Aylwin y con Alvaro Bardón en la presidencia sucesiva del Banco Central y el Banco del Estado, acreedor de ambos grupos (cf. Dermota, Ken, “Chile Inédito”, Ediciones B Chile S.A., 2002). La misma complacencia, hay que agregar, que mostró dicho gobierno concertacionista con el desaparecimiento de los medios independientes que habían logrado surgir en plena dictadura, como las revistas Análisis, Apsi, Cauce, Hoy, el Fortín Mapocho y el diario La Epoca.
El sábado 10 de este mes, El Mercurio editorializaba afirmando que con el fallo de CIADI se estaría exigiendo el pago de una doble indemnización, en virtud de la indemnización -extrajudicial e inconsulta- que otorgó el Estado bajo el Gobierno de Lagos a los descendientes de Dario Saint Marie y otros personajes, mientras se desconocían los derechos de Victor Pey al respecto. Todos sabemos que, “el que paga mal, paga dos veces”. Ya veremos si se puede hacer algo respecto de aquello mal pagado, pero ese es otro asunto, que no empece en nada los derechos reconocidos al actor de esta demanda. Ahora, si el tribunal, sus miembros o su actuar, suscita suspicacias al editorialista mercurial, como muestra su texto, entonces, explicítelas y argumente al respecto. Debemos ser claros y responsabilizarnos de nuestros dichos. Si no, es mejor callar.
Pero, sin duda, lo más escandaloso y vergonzante ha sido el actuar de la propia Concertación, de ausencia y complicidad, durante todo el desarrollo de este caso, que representa una batalla en pos de un mínimo grado de pluralismo en nuestros medios.
No me cabe duda que este año marcará el punto de quiebre para poner fin a la transición y alcanzar por fin la dermocracia -lo que pasa por poner fin a la institucionalidad legada por la dictadura y por la aprobación de una nueva Constitución, que modifique el régimen político, como lo aprobó unánimemente el último Congreso Ideológico de la DC-, pero ello requiere de la libertad de prensa y el pluralismo del que carecemos.
Lo más desilucionante de toda nuestra historia reciente post dictadura, ha sido la actitud de nuestros políticos en relación al logro de los valores democráticos. La verdad es que todos los avances en tal sentido nos han llegado de afuera (Comisión Church, detención de Pinochet en Londres, las cuentas en el Banco Riggs, fallos de la Corte Inteamericana de Derechos Humanos, etc.), con nuestros representantes sorprendidos y llegando siempre atrasados a poner caras circunspectas. Somos un país de tranco lento, como nos comentaba Agustín Squella hace algunas semanas en su columna en El Mercurio, pero lo triste de mi generación es que, tras la derrota cívica de la dictadura hace veinte años, en el plebiscito de 1988, aún no alcanzamos el nivel de democracia que teniamos antes de nuestro 11 de septiembre, la que percibimos y recordamos, pero no tuvimos edad para ser sus actores.
La verdad es que los demócratas estamos hastiados y venimos aguardando desde hace tiempo este toque de clarín, porque sabemos que quien ganará con ello será la prensa nacional, la ciudadanía en general y, en definitiva, nuestra impostada, falsa y desprestigiada democracia. Es cosa de rememorar cómo cambió, para bien, El Mercurio, hace ya más de 20 años, en visperas de la aparición del diario La Época, recién autorizado, en plena dictadura, por la Corte Suprema: aumentó notablemente el espacio para cartas, se dio cabida a opiniones divergentes, mejoró sustancialmente el nivel de la crónica, nacional e internacional, multiplicándose varias veces el tamaño de esta última, etc., etc..
Finalmente, el anunciado resurgimiento de El Clarín nos liberará del desagrado semanal de los miércoles de tener que desayunar con las chapucerías pinochetistas de Pérez de Arce. Ya lo leeremos más tarde. Rafael Enrique Cárdenas Ortega.

Andrea A. Carvajal Sandoval comentó el 9 de Noviembre, 2008 a las 4:25 amEl primer premio del Festival 12 FIDOCS, en la competencia nacional el “Gran Premio Embajada de Francia” que consiste en una invitación a Francia del realizador de la película ganadora para presentarla en un Festival de renombre fue otorgado por unanimidad para LA REVOLUCION DE LOS PINGUINOS de Jaime Díaz Lavanchy. Por la fuerza narrativa de su montaje. Por su capacidad de retratar desde un punto de vista singular, comprometido y emocionante el nacimiento de un movimiento social por parte de un colectivo sin representación, argumentó el jurado. LA REVOLUCION DE LOS PINGUINOS narra cuando el año 2006, recién asumido el gobierno de Michelle Bachelet estalla uno de los movimientos reivindicatorios más importantes desde la vuelta de la democracia: la revolución de los estudiantes secundarios, quienes buscaban modificar la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza LOCE, heredada del gobierno militar, en pos de una educación mejor para ellos y las generaciones venideras. El movimiento se tomó los colegios y las calles, manteniendo en vilo al gobierno mientras recibía un altísimo porcentaje de aprobación por parte de la ciudadanía. Sus jóvenes líderes se transformaron en personajes públicos con línea directa con lo más selecto del espectro político nacional, mientras recibían presiones políticas y la prensa buscaba cualquier elemento de quiebre entre ellos.
El director Sebastian Lelio (La Sagrada Familia), entregó la Mención Especial, a ADA Y KABIR de Macarena Ovalle, por su acercamiento sensible y artístico al tema de la inmigración desde un punto de vista original y en reconocimiento a una mirada autoral emergente, indicó el jurado. ADA Y KABIR presenta la historia de dos niños, de dos culturas muy distintas, viven en un país que no es el de sus padres. Ada viene de Chile y Kabir de la India. Ambos sirven de intérpretes a sus respectivas madres a la hora de relacionarse con el mundo laboral, en donde sólo pueden acceder a trabajos de aseo y limpieza, mientras ellos se educan en catalán en la escuela Pau Vila de Barcelona, donde el 95% de los niños son inmigrantes. Ada y Kabir son compañeros de escuela, y con los demás niños de su edad conviven y comparten independiente de sus diferencias culturales y gustos distintos.
El jurado entrego además una Mención Especial, a BAJO LA CAPUCHA de Patricio Henríquez, por su efectivo y minucioso análisis de la genealogía, de una práctica que se repite en la historia como es la tortura. BAJO LA CAPUCHA, presenta cuando una grabación nocturna registra el accionar de un grupo de militares norteamericanos: buscan en las calles de un país que les es ajeno, donde viven quienes ellos consideran terroristas. El objetivo se cumple, la cámara registra a los detenidos cuales espectros, ya carentes de voluntad. Vemos sus rostros por última vez, son encapuchados y trasladados a un campo de detención donde serán torturados
Y el Premio Especial del Jurado, entregado por Mauro Andrizzi, fue para EL ARENAL, de Sebastián Sepulveda, por su potencia visual, su retrato sensible y acercamiento poético a un estilo de vida y un mundo en proceso de desaparición. El Arenal muestra a la comunidad de Guajará que fue formada hace más de 200 años por descendientes de esclavos que encontraron allí su libertad. Desde aquel entonces los habitantes de este lugar de la Amazonia brasilera han permanecido relativamente ajenos al contacto con la urbe y su progreso, manteniendo un modo de vida ligado a sus ancestros el cual es alimentado por una serie de mitos sobre espíritus y personificaciones del mal. En las cercanías de la comunidad se encuentra un arenal, el cual es el lugar donde los espíritus habitan y conviven con los habitantes de Guajará desde el origen de ésta. El director Sebastián Sepúlveda rescata estas historias de convivencia entre los habitantes y los espíritus y seres que los rodean, registrando un modo de vida que está amenazado con dejar de existir.
Este año los 3 integrantes del jurado fueron Almudena Carracedo, Mauro Andrizzi, Sebastián Lelio.

Rafael Cárdenas comentó el 16 de Noviembre, 2008 a las 11:08 amCensura mercurial
A partir de anteayer, viernes 14 de noviembre y después de haber desenmascarado a Hermógenes Pérez de Arce en uno de los alias (“Sergio Hermógenes Feliú Justiniano”) que utiliza diariamente este columnista mercurial para participar clandestinamente en el blog de El Mercurio, con el objeto de tirarse loas a sí mismo e insultar, injuriar y calumniar a otros blogistas y a sus propios colegas columnistas del diario, se me ha empezado a censurar en forma absoluta en dicho blog.
Los comentarios que se me alcanzaron a publicar ayer en la mañana, fueron luego retirados de los diversos espacios del blog (un comentario de Tribuna de Pablo Rodríguez, una carta al Direcctor de Patricio Tupper y otra de Louis de Grange).
Al parecer, en la esquizofrenia editorial que se daba en El Mercurio entre su versión impresa (donde sufro censura total desde hace más de 7años) y el blog (en el que había visto reproducidos mis comentarios desde su inicio, en tanto no afectaren al blindado Pérez de Arce), ha terminado por imponerse el criterio editorial de falta de de pluralismo, manipulación informativa y censura, tan propios del diario de Agustín. Rafael Enrique Cárdenas Ortega.

Rafael Cárdenas comentó el 2 de Diciembre, 2008 a las 5:54 amVersión criolla de Yo, Claudio
Depués de muchos años, he vuelto a disfrutar de la magnífica producción televisiva de la BBC, Yo, Claudio, lo que me lleva a parafrasear el inicio de la novela histórica de Robert Graves del mismo nombre, en la que aquélla está basada. Así, en nuestra versión criolla, podría leerse:
“Yo, Sergio Hermógenes Pérez de Arce Feliú Justiniano y esto y lo otro y lo de más allá, tambien conocido como HPdA, el Blindado Pérez de Arce, Hermógenes el Troglodita, el guasón del diario de Agustín, el Leviatán de los marxistas leninistas (tanto de unos como de otros, como decía mi recordado general), un compulsivo y permanente blogista clandestino (con diversos alias al efecto) en el blog mercurial (que, en mérito a mi señero aporte, diario y constante, debiera denominarse, El Diario de Hermógenes), uno de los más antiguos exonerados polìticos y del bando triunfante en 1973 (por haber perdido mi breve diputación de unos pocos meses tras la gesta salvadora de mi bien amado general, quien, al igual que mi amo Agustín, tuvo a bien proporcionarme pega durante toda su administración), también connotado especialista en la Caravana de la Muerte, así como en la verdad escondida detras de esa y tantas otras fábulas denigratorias de los salvadores de nuestra querida patria, elaboradas por los perros rabiosos marxistas y aceptadas a rajatabla por la abrumadora mayoría de mis crédulos connacionales, lavados de cerebros por aquéllos, así como también por débiles y sesgados tribunales, que tercamente rehusan hacer suya la palmaria verdad procesal de total inocencia de nuestros valientes soldados, así como la plena validez y legitimidad jurídica de instituciones como la amnistía y la prescripción, que yo, en mi calidad de jurista, les he planteado por años en mis columnas mercuriales de los días miércoles, dirigidas a mi feligresía -en la que, desgraciadamente, también abundan los lavados de cerebros-, sin que, hasta el momento, ningún juez ni tribunal se haya dignado enmendar el rumbo hacia la sana doctrina por mí invocada…”. Rafael Enrique Cárdenas Ortega.

Tamara Salazar comentó el 23 de Abril, 2009 a las 6:38 amDerechos humanos, periodismo y libertad de expresión en Chile
Con respecto a la libertad de expresión, el informe anual sobre Derechos Humanos en Chile 2008 señala que: “En cuanto derecho básico, la libertad de expresión no sólo importa la facultad a expresar opiniones o pensamientos sino, también, el dere¬cho a recibir y acceder a información que permita los sujetos formar¬se una opinión reflexiva sobre su vida y el destino de su comunidad”.
En Chile podemos ver que esta cita se aplica muy poco en los medios de comunicación y canales de acceso a la información, ya que en el caso de la prensa, ésta sólo se limita a informar de acuerdo a su línea editorial, restringiendo en cierta medida la opinión de las personas, debido a que se les impone una visón determinada sobre las noticias.
En cuanto a los periodistas, vemos que éstos sólo cumplen el rol de informar y no el de mediador entre la sociedad y el Estado, como debería ser. Esto porque el medio para cual trabajan se los impide, ya que deben regirse a la línea editorial del periódico. Sin embargo, el periodismo como dije anteriormente, debiera ser un medio entre la sociedad y el Estado con el fin de evidenciar las demandas y problemas sociales de los ciudadanos, de esta manera se estaría generando un espacio para reflexionar y opinar libremente. “No basta con asegurar el derecho a crear y dirigir medios de comunicación; sino que es preciso, además, garantizar la pluralidad de los mismos, independencia de los periodis¬tas independientes y acceso igualitario al espacio en que se difunden las ideas”, explica el informe.
Un ejemplo donde se ve explícitamente que los medios de comunicación no otorgan estas libertades y son un círculo cerrado es el documental “El Diario de Agustín” (El Mercurio), donde se ve el hermetismo y el rechazo por parte de sus directores a la hora de contestar ciertas preguntas relacionadas con algunos acontecimientos ocurridos durante el golpe militar, donde ellos abrían omitido información. Es más, ese tipo de preguntas para uno ellos son consideradas una falta de respeto, por lo que decide poner término a la entrevista. Entonces cómo se puede hablar de libertad de expresión, si los que deben ponerla en práctica no lo hacen.

Katherine Gallardo comentó el 23 de Abril, 2009 a las 7:33 pmRespecto al tema de los Derechos Humanos y el documental El Diario de Agustín es posible analizar el conflicto desde diferentes aristas. En esta ocasión me quiero referir al rol de los medios de comunicación como agentes “fiscalizadores”. Siempre he pensado que el periodismo no es una profesión que sólo se ocupa de difundir información, sino que tiene un gran arma que es la de poder reportear y fiscalizar aquello que las grandes empresas o políticos no quieren revelar o hacen a conciencia de que puede ser una equivocación.
El caso de El Mercurio durante el golpe militar es un ejemplo vergonzoso del rol que puede cumplir un medio de comunicación. Si bien es cierto que la objetividad 100% no existe, en este caso El Mercurio recurrió a una subjetividad que además ocultaba la verdad. Se involucraron en acciones que violaban los derechos humanos y contribuyeron a crear un ambiente de división donde se avalaba una postura y se denigraba a la otra. Esto, para un medio de comunicación es una falta gravísima.
Por otra parte, si bien los años han pasado, nos falta mucho para tener una prensa en Chile que sea realmente “abierta”, ya que los medios líderes siguen estando en manos de directorios que vienen de muchos años atrás. Aunque es positivo que se hayan reformulado, pero tenemos muy poca diversidad de medios. Quizás con la apertura de los medios a internet podamos tener en algún futuro una prensa que no tenga que responder a los intereses de los directorios de medios de comunicación, sino que puedan realmente cumplir con el rol fiscalizador de la prensa.

Camilo B comentó el 23 de Abril, 2009 a las 7:39 pmNosotros y ellos… Ellos y nosotros… No importa, todo está filtrado.
“El sistema interamericano de derechos humanos ha reconocido que la existencia de monopolios y oligopolios en la propiedad de los medios de comunicación constituyen un serio obstáculo al derecho de las per¬sonas a buscar, recibir y difundir información e ideas”. Esta referencia obtenida del informe anual sobre Derechos Humanos en Chile 2008, elaborado por el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales, nos invita a reflexionar sobre diversos temas que hacemos caso omiso en el día a día ¿Estamos verdaderamente informados? ¿Contamos con correctos canales de comunicación? ¿Hasta qué punto la información entregada es manipulada?
Al empezar a escribir me gustaría hacer referencia al sofista griego Trasímaco: “Sostengo yo, que la justicia no es otra cosa que lo que conviene al más fuerte.” Es ahí el punto, la información entregada por estos grandes consorcios periodísticos sólo es la que interesa al más fuerte, es decir, a los grupos de poder que dominan este sistema.
El Mercurio cambia y ¡uf! De que manera. Con el transcurso del tiempo ha sabido ir adaptándose a las diversas necesidades que nuestro país ha vivido, a tal nivel de ser cómplice de injurias, calumnias y hasta asesinatos ocurridos en el pasado, siendo la voz de la represión y la violación a los derechos humanos.
A pesar de esto han sabido construir una imagen de un periódico serio, conservador y con una línea muy marcada por el añejo pensamiento de la manipulación de la información del señor Agustín Edwards. Añejo digo, por la capacidad de seguir filtrando información sin considerar el auge no menor que están teniendo los espacios cibernéticos de información.
El documental “El diario de Agustín”, nos pone en el pasado, en un contexto histórico determinado. La juventud construye el futuro y muchos de estos temas son ajenos para estas generaciones, pero señores, no propongamos con tímidos parafraseo de caballeros vestidos de traje y corbata, un hipócrita discurso de construir el futuro, si esta misma gente no ha reconocido errores morales que se cometieron en el pasado…Adiós libertad de expresión.
“El diario de Agustín” hace que los jóvenes estudiantes de la Universidad de Chile, muevan la mejor de sus piezas en un extraño lujoso tablero de ajedrez y pongan en Jake mate al cuerpo directivo del periódico ¿Cuál es el problema? No reconocer los errores, desconocer el pasado, para seguir filtrando información y seguir potenciando su identidad dándole tributo y cabida a caballeros que potencian su imagen (afán de poder) ante una sociedad que cada vez está más ansiosa de recibir información que les competa.

Felipe Leiva comentó el 23 de Abril, 2009 a las 8:04 pmEL DIARIO DE LA DICTADURA. Nuestra información, para nosotros.
Si nos quitan nuestras plumas, si nos ofrecen líneas falsas y si la realidad se ve disfrazada ¿Por qué no se hace justicia aún? Eso creo que es una de las preguntas que debemos hacernos. Y es que la Libertad de expresión ha sido un tema de toda nuestra vida. Censurados, callados y amenazados. Eso fue lo que ocurría en los años gloriosos del general Pinochet; violación de Derechos Humanos mientras Don Agustín ayudaba con lo suyo: mentirles a los chilenos.
Su Mercurio es un claro ejemplo de ello, ya que en su larga historia a mantenido dicha línea. ¿Nos extraña esta editorial? No. Siempre ha sido un medio que no favorece a la sociedad y aunque la libertad de expresión es sin duda uno de los elementos básicos del concepto de democracia, en Chile no se respetó.
En el documental “El diario de Agustín” se ve reflejado. Definir “libertad de prensa” es poder expresar sin problema opiniones y pensamientos, además de acceder y recibir todo tipo de información y en dictadura los chilenos no contaron con esto. Si bien El Mercurio era el gran patrón de la información instaurando el Monopolio de la prensa, además unirse con la derecha dura para defender y bajarle el perfil a lo que hacía Pinochet, este diario deformó y ocultó información, entregando una realidad basada en mentiras.
Y eso es lo más dramático, porque precisamente era el diario en esa época, el medio donde la gente podía mantener la libertad de expresión y tener como imagen país, una nación democrática sin embargo, el Mercurio es un gran reflejo de lo que no se debe hacer, pues viola mucho de los puntos que el informe de los DDHH tiene en cuenta para cuidar la libertad de expresión. En cuanto a la información para dar a conocer una realidad de la sociedad, el diario de Agustín mintió, el Mercurio además es el dueño de la mayor parte de la prensa nacional siendo el máximo concentrador de medios a lo largo del país y también ayudó a las autoridades de su color político donde éstos pasaron a ser intocables.
Algunos ejemplos eran las mentiras falsas de detenidos desaparecidos, titulares ofensivos y para qué decir lo más bajo que pudo hacer: inventar historias de muertes para ocultar y distraer a la sociedad de lo que se cometía en esos años.
Nuestra misión es dejarle en claro a la sociedad que somos una fuente de información, de realidad y que la imagen de nuestro país se ve reflejado en el papel que recibimos en la mañana, a la hora de almuerzo o nuestro computador. Reflejar lo que está pasando de la mejor manera al resto, no guiarnos por una línea que sea totalmente distinta a la realidad.
El documental me mostró al diario más poderoso de Chile pasando a llevar la transparencia, la responsabilidad y la misión de un medio de comunicación. Lo malo es que el Mercurio no cambia y ya en el siglo XXI aún sigue mintiendo en algunas noticias atentando, en un menor grado, a lo que tanto como país buscamos, la libertad de expresión y la democracia.

Vale Trejos comentó el 23 de Abril, 2009 a las 8:35 pmLos chilenos creemos que vivimos en un gobierno democrático, que tenemos libertades implícitas dentro de nuestro rol de ciudadanos, y que nos informamos de manera clara y transparente. Sin embargo, esto está lejos de la realidad a la que ocultamente nos vemos sometidos. La información a la que accedemos llega directamente del duopolio de la prensa escrita: El Mercurio S.A.P y COPESA. Ambos diarios tienen influencias políticas que delimitan la línea editorial de estas publicaciones, lo que quizás pueda explicar porqué no estemos completamente informados de lo que pasa en el país.
Hace treinta años esta situación no era muy diferente. Durante el régimen militar el país entero fue testigo de múltiples violaciones a los derechos humanos. Las cifras de muertos y desaparecidos aumentaban día tras día. ¿Acaso alguna vez El Mercurio escribió sobre la violencia del Gobierno hacia los ciudadanos? ¿Fue transparente en relación a las muertes de los partidarios de la izquierda? Al parecer nos dimos cuenta de que no. Que el diario más grande de Chile nos ocultaba algo, que siendo casi el único diario que funcionaba en el país, no fue capaz de informarnos la verdad. ¿Cómo no iba a ser así? Agustín Edwards tenía influencias ideológicas de derecha, y considerando esto, no es de extrañar que fuera un defensor de la dictadura impuesta por Pinochet. Lo positivo, es que estos hechos indudablemente tuvieron repercusión en las políticas que regulan la libertad de expresión.
Actualmente, El Mercurio y COPESA también están influenciados por la política. Y también por los negocios. Y por sus intereses personales. Quizás esto explica porqué muchas veces no se nos revelan las noticias tal cual son, y porqué algunas ni siquiera nos llega 1/3 de la información.
Estamos de acuerdo en que actualmente se habla de la libertad de expresión como un derecho para todos los chilenos, y en que se han hecho varios intentos en cuanto a una mayor democratización de la información. Pero si uno de los mayores obstáculos para que las personas puedan recibir información relevante para su vida es la concentración de los medios de comunicación, y teniendo una duopolio en la prensa escrita, ¿estamos facultados para decir que tenemos plena libertad de expresión en nuestro país?
Para muchas personas esto puede pasar inadvertido. Para nosotros no. Y es probable que el Estado cumpla un rol importante en este derecho básico de la ciudadanía. Pero, ha hecho el Estado algo concreto por tener a un país 100% informado? Las cosas siguen igual que hace treinta años, así que parece ser que no. ¿Nos hemos movilizados como consumidores de noticias por una transparencia y una libertad de expresión real? Usemos nuestras voces para reclamar lo que nos pertenece, nuestro derecho por una libertad de expresión, por una democratización de la información. Por lo que nos merecemos.

Dennis comentó el 19 de Noviembre, 2010 a las 3:50 pmFelipe Pinto, Músico Rastafari y Estudiante de Psicología es víctima del atropello de sus derechos…
Miércoles 17 de Noviembre del 2010, Quilpué, Quinta Región, Chile.
Bendito y más profundo amor que da la vida, los saludo con la finalidad de informarles los sucesos que han estado ocurriendo este último tiempo.
Estoy siendo perseguido y afectado en un derecho de opinión. Aquí están conculcando la libertad de expresión, mis derechos humanos han sido vulnerados. Veo como mi derecho de libertad de expresión está siendo atropellado, ya que, el pasado Viernes 08 de Octubre del 2010 fui notificado de una demanda en mi contra, realizada por Fernando Villagrán Carmona, autor del documental “El diario de Agustín”, con el delito de “otros delitos contemplados en la ley de propiedad intelectual”, específicamente por, “publicación y difusión de obras de dominio ajeno protegidas por ley, ilícito previsto y sancionado en el artículo 79, ley 17.336”.
“El diario de Agustín”, al que nos referimos, es una obra de denuncia hacia el funcionamiento del diario “El Mercurio”, del que es dueño la familia Edwards (Agustín Edwards, por eso el nombre de documental). En este se señala el intervencionismo realizado por este medio de comunicación y la manera en cómo funcionaron como un sustentador de la dictadura militar ocurrida en Chile (1973-1989), en donde se muestran las estrategias de manejo de información para controlar a la población, en este tiempo, como en la historia en general de su funcionamiento.
Les relataré lo sucedido para la compresión de lo que estoy exponiendo.
Esto comienza en Septiembre del 2009 cuando llega a mis manos un disco dvd con una copia del documental “El diario de Agustín”, del que es escritor y productor Fernando Villagrán e Ignacio Agüero, el que al verlo generó en mi un gran despertar relacionado con lo que son los medios de comunicación, su incidencia en los procesos sociales y en cómo han estado ocultando información, creando una realidad paralela para mantener una red de maniobras en contra de la Vida y a favor del capital. En este se identifica, con evidencias de manera específica, el actuar de El Mercurio, de Agustín Edwards y su familia, en la influencia en los medios escritos de comunicación como mantenedores de regímenes controlados por la información. Yo, como hijo de Dios y comunicador popular, tengo un compromiso con la Vida y con cada Uno de los que la conforman, como tal, lo que generó este documental en mi, quería que se generara en otros, lo que me llevó a hacer una partición del documental en partes de 10 minutos cada una, de las que salieron 9 partes, las que procedí a subir a youtube (20 de Septiembre 2009) desde la cuenta que tengo registrada como “Lion Nativo (www.youtube.com/lionnativo)”, mi proyecto musical, entregando mi espacio personal de difusión para apoyar esta obra de denuncia que es el documental en cuestión. Este lo publiqué en mi facebook, con más de 5.000 miembros y en mi sitio web de myspace (www.myspace.com/lionnativo) con más de 6.500 miembros y con visitas de diferentes lugares del mundo, con la intención de que esta información que estaba promoviendo, contendida en este documental, detuviera el adormecimiento mediático en el cual se vive culturalmente. Junto con esto, la finalidad de promoverlo, es apoyar el trabajo de los realizadores del documental para que se diera a conocer, pública y masivamente, con las personas que pertenecen a mis redes en la web.
Por esta razón, la demanda fue puesta en marcha en mi contra. Cabe destacar que:
Yo no he recibido ninguna ganancia ni dinero con la publicación y difusión de este documental.
Al momento de subir el material a youtube, en la descripción de este, escribí la reseña que aparece en http://www.eldiariodeagustin.cl con los créditos a sus realizadores y con el link a la página antes citada.
No hubo ningún contacto ni reclamación hacia mi persona antes de realizar la demanda.
Al momento de borrar el documental de youtube (viernes 08 de octubre 2010) cada video no tenía más de 1.500 visitas, lo que, para el universo que es la web, no es una cantidad importante ni significativa.
Jamás pensé que Fernando no quería hacer difusión de su obra, desde mi marco de referencia, si la obra es de denuncia hay que difundirla. Es más, me sentí converger en los sentidos valóricos mostrados en su documental o en su intencionalidad, donde esta situación a la que me estoy viendo enfrentado, no es esperable desde alguien que se mueve de la misma línea ética, hipotéticamente esperada por alguien que hace una obra con estas características.
A la fecha, estamos a dos años del estreno del documental en las salas de cine.
Al momento de subir el material a la web (youtube), ya existían copias en internet circulando, para ver online y para descargar el documental completo.
Cito el Artículo número 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:
“Artículo 19. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”
Hago una demanda pública frente a la situación que estoy viviendo, ya que, siento que las características del caso dan para analizarlo desde más de una perspectiva y/o nivel lógico. Como también, abro el debate público sobre el tema del Derecho de Autor y la Censura en Chile.
Hago el llamado para que asistan a la audiencia de formalización de la investigación en mi contra el día lunes 22 de Noviembre del 2010 a las 12:00 hrs. en el Centro de Justicia de Santiago, Edificio A, Piso 2, Sala 203, Av. Pedro Montt 1606, Santiago, Metro Rondizzoni. La invitación a la audiencia es para la prensa y medios de comunicación en general, como también para cualquier persona natural que quiera seguir este proceso de atropello a los derechos de libre expresión y, sean parte, del develamiento de la real intencionalidad de esta denuncia.
Esperando su apoyo en esta experiencia y de la ayuda en la difusión…
Namasté
Felipe Pinto Uribe
Estudiante de Psicología
Lion Nativo. Músico Impersonalista Rastafari.
“Aunque la minoría sea de uno solo, la Verdad es la Verdad”
Mahatma Gandhi
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PD: Señor Fernando Villagran Carmona dejeme decirle que su obra viene del mismo lado oscuro, inconsecuente, gusano que ud mismo critica… CONSECUENCIA CONSECUENTE ES LA CLAVE Y UN PILAR IMPORTANTE PARA LO QUE UD HACE… como lo hacen muchas personas en este pais se pasa a la ciudadania por la cuea y bbusca lucrar igual que el gusano de el Mercurio…