El Huáscar y el veneno del nacionalismo

Cada cierto tiempo afloran los fantasmas de los viejos antagonismos que han perturbado las relaciones chileno-peruanas desde los inicios de la era republicana. Las guerras de 1836-1839 y 1879-1883 dejaron animosidades que aún no se han borrado del espíritu de muchos ciudadanos de ambos países. En Perú el sentimiento anti chileno es recurrentemente atizado por políticos en busca de apoyo fácil, y en Chile el odio anti peruano es alimentado por los sectores más xenófobos, chovinistas y belicistas, que han encontrado en los peruanos avecindados en nuestro país un chivo expiatorio para que la gran masa de chilenos descargue las frustraciones y neurosis generadas por el modelo económico actual.
El nacionalismo actúa una vez más como un veneno que corroe, corrompe y destruye el alma de los pueblos, oponiéndolos entre sí de manera frontal, impidiéndoles percibir la causa real de sus problemas y señalando vías erróneas para su solución. Para combatir este mal desde su raíz es necesario entender –y hacerlo saber a través de la educación formal y por los medios de comunicación social- que el “patriotismo” moderno o lealtad a un Estado nación es un fenómeno histórico, temporal (no ha existido siempre y no existirá por siempre), fruto de determinadas condiciones y contextos. También es preciso saber que si bien en nuestro continente el nacionalismo ayudó a la formación de los Estados nacionales bajo la dirección de las clases dominantes (muchas veces en oposición o ante la indiferencia de las masas populares), este sentimiento no brotó espontáneamente en la inmensa mayoría de la población. Fue el fruto de una “pedagogía” (a veces muy ruda) y del disciplinamiento del “bajo pueblo”, que en el caso chileno durante el siglo XIX combinó acciones tales como los reclutamientos forzosos durante las guerras de la Independencia y contra la Confederación Perú-Boliviana, la pena de azotes, los trabajos forzados, las jaulas rodantes instauradas por el ministro Diego Portales donde se trasladaba y se hacía vivir a los condenados obligados a servir en las obras públicas, la instalación de jefes militares sobre la jurisdicción de los principales yacimientos mineros, la extensión a lo largo del territorio nacional de los aparatos de Estado (policía, fuerzas armadas, tribunales, cárceles, entidades administrativas de diverso índole), la prédica “patriótica” de la Iglesia y de la escuela, la obligación para los trabajadores de cumplir una especie de servicio militar permanente en las filas de la Guardia Nacional (que a partir de 1900 sería reemplazado por el Servicio Militar Obligatorio), la difusión de símbolos patrios y la celebración obligatoria de ciertas efemérides. De esa manera, y sobre la base de un mestizaje étnico y cultural más acentuado que en otros países latinoamericanos, se desarrolló el “patriotismo” chileno que las historias oficiales presentan como algo “dado”, natural, eterno e inmutable.
Pero el nacionalismo devenido en chauvinismo por la acción de los poderes interesados en ello se torna en contra de los intereses de los pueblos que dice servir. La perpetuación, por ejemplo, de las conmemoraciones belicistas (21 de mayo en Chile y 8 de octubre en Perú) no hace sino alimentar el desprecio y el odio por los vecinos. Lo mismo que la negativa chilena a devolver trofeos de guerra como el monitor “Huáscar”. Así se eternizan rencillas de un pasado de división y enfrentamiento entre los pueblos de un continente que tiene pendientes grandes tareas para superar la dependencia, el atraso económico, las injusticias y desigualdades sociales. De esta manera los militaristas y belicistas de todos los bordes logran año tras año reforzar la carrera armamentista culpando de ello siempre al país vecino en una espiral sin fin. Solo con una revisión crítica de nuestras historias (tanto la chilena como la peruana) y con gestos políticos concretos –como fue la acertada decisión de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos de nuestro país de devolver el patrimonio bibliográfico y documental robado a la Biblioteca Nacional de Lima por las tropas chilenas de ocupación durante la Guerra del Pacífico- se podrá avanzar en la vía de la hermandad entre los pueblos y del progreso social. Como sostuviéramos hace ocho años un grupo de ciudadanos chilenos y peruanos en un Manifiesto binacional exigiendo a nuestros gobiernos la erradicación de los feriados belicistas: “Estamos convencidos que el ‘desarme de los espíritus’ es un paso importante hacia un progresivo desarme material, que permita evitar que cuantiosos recursos que deberían destinarse al bienestar de los pueblos, se desvíen hacia la mantención de costosísimas y sofisticadas maquinarias de guerra”.
Guiados por el mismo propósito, en marzo de 2007 un grupo de chilenos constituimos el Comité “Devolvamos el Huáscar”: http://devolverelhuascar.blogia.com. Para avanzar en la senda del progreso social y el entendimiento entre las naciones del continente, al igual que los libros y documentos de archivo, el “Huáscar” debe emprender el viaje de retorno a su país.
Sergio Grez Toso
Historiador









Carlos Garrido comentó el 9 de Enero, 2009 a las 9:49 amSenor Toso. Si bien estoy de acuerdo que en que todo en exageracion no es sano, excesivo nacionalismo ha causado guerras a traves del mundo y a traves de los tiempos. Pero sinceramente no creo y no estoy de acuerdo que la devolucion del HUASCAR o cualquier simbolo o trofeo de guerra ayudara en nada a esta reconciliacion. Vivo en Inglaterra hace cinco anos y aqui son recordadas todas los hitos y fechas patrioticas de la I y II guerra mundial. Peliculas conmemorativas y documentales en donde los ingleses son los inteligentes y buenos y los alemanes son los malos, Desfiles, monumentos y ceremonias son llevadas a cabo todos lo anos tanto aqui como en Francia.-
Y no veo que ALEMANES, BRITANICOS Y FRANCESES se ODIEN o ESTEN RESENTIDOS. Por el conrario la integracion es cada ano mas fuerte. Lo que falta son politicas de Integracion politica y economica por parte de los gobiernos, leyes condenando fuertemente la Xenofobia etc, etc. Es un tema complejo y dificil. Alabo que alguien decida ponerlo en el tapete. De acuerdo con la Introduccion, pero totalmente en desacuerdo con la propuesta final.
Atentamente,

augusto comentó el 9 de Enero, 2009 a las 1:26 pmSr. Carlos Garrido las conmemoraciones en Europa de aniversarios de la derrota de Alemania por parte de los aliados no tiene ninguna discusión, fue una guerra justa y en defensa de la humanidad. Esa fue una guerra que enfrentó a Inglaterra y sus aliados no contra un país cualquiera, sino contra una ideología (Nazi) que quizo conquistar el mundo en base a una supuesta superioridad racial y al exterminio de una raza. No se dice guerra contra Alemania, se dice guerra contra los Nazis, es decir guerra del bien contra el mal. Digame si hay alguna relación con la guerra del Pacifico (Salitre) entre Peru y Chile, que fue finalmente consecuencia netamente de intereses economicos (el impuesto de 10 centavos). De lo que aca se trata es de un analisis práctico, la presencia de un buque extranjero de un pais derrotado como trofeo de guerra, en el pais vencedor que es acusado de haber cometido los más grandes abusos contra la población, así como el robo de riquezas del pais derrotado. Se parece a esto a la segunda guerra mundial?. Claramente que no. Y no hay punto de comparación en su analisis.
Yo no digo que Chile tenga la obligación de devolver el Huascar al Perú,lo que se trata aca es de analizar cual es implicancia de la presencia de ese buque en la armonia que debería reinar en dos países casi 100 despues de la guerra. Y la consecuencia es claramente negativa para ambos países, pues solo propicia la desconfianza mutua, y nos hace recordar que esa guerra siempre estara presente en nuestro subconciente. Que la guerra aún no ha terminado y que hay problemas inconclusos que se deben resolver, que la parte de la dignidad de un pueblo derrotado quedo encerrada entre las paredes de un viejo buque de guerra que es expuesto para hacerle recordar lo amargo que es la derrota de un pueblo que entro a la guerra simplemente por defender su soberanía sabiendo de antemano que no estaba preparado para ganarla pero no dudo en sacrificar la vida de sus hombres para buscar la dignidad de su pueblo. No se trata de que si es justo o no que Chile tenga el Huascar en su poder, sino de las consecuencias que tiene su presencia como simbolo de una guerra que claramente para el país vencido fue una guerra abusiva e injusta. Por demás esta decir que no hay ningun buque nazi o aleman como trofeo de guerra en algun país aliado, porque ellos haciendo una lectura más clara de las cosas, piensan que no es necesario exacerbar falsos nacionalismos que es lo que surge cuando los pueblos requieren la fuga de ciertas frustraciones, sino de ser claro y concretos, mirando sin resentimiento al futuro y tomando la integración como la unica via para el desarrollo de sus pueblos.

juan fuentealba comentó el 9 de Enero, 2009 a las 3:10 pmno soyespecialista en este tema, pero por loque he oido se podria llamar la guerra de mister norton.Para mi todas las guerras son estupidas,para los que son carne de cañon y exelentes negocios negociados para los que la “fabrican”yhablan de patriotismo,si no miremos a irak.Cada cierto tiempo ,no me extrañaria en absoluto que los milicos y los “patriotas de los negocios”corran el rumor”…..ARGENTINA,PERU O BOLIVIAse estan armando,o para tapar alguna embarrada que han hecho.EL PATRIOTISMO es ignorancia o falta de informacion.

Javier Villalobos Arancibia comentó el 10 de Enero, 2009 a las 4:42 amUna cosa que he concluído, después de leer la Historia de Chile de Millar, historias contadas en otros lados y ahora el libro de 2do Medio del 2005, es que la Historia puede ser manipulada y forzada a ser interpretada de acuerdo a los intereses del momento. Por ejemplo, es interesante notar como muchos chilenos dicen que la Guerra del Pacífico fue un “acto de defensa” y sin embargo, esos mismos chilenos enjuician a EEUU por su invasión a Irak. Por allá por 1879, los chilenos de aquellos años (y los extranjeros involucrados) invadieron Bolivia y luego Perú. Y mientras campesinos peruanos se defendieron junto a sus esposas (de acuerdo a los cuerpos encontrados arqueológicamente) aquí se les pagaba a soldados por ir a la guerra.
Aceptar estos hechos duele. Y duele porque nos han educado como a los nazis, es decir, pensando que somos una “raza superior”, grupos nacionalistas chilenos en facebook se hacen llamar “Vencedores, jamás vencidos”, y todo esto bajo la premisa de la víctima. Chile se defendió, Chile era la víctima y salió adelante, venció a los malos. Chile era el “bueno”. De esta manera, se mantiene el “espíritu alto”, la cohesión social en base a ganar algo en la vida. Tengo deudas, me va mal en el colegio, me pagan poco, tengo un trabajo de mierda… pero soy Chileno, mejor que un peruano, un boliviano e incluso un argentino, a ellos les gano. Por eso cuando alguien te señala los hechos, los hechos dicen que en la película fuiste el “malo”, el que atropelló, el que mató guaguas (como los israelíes hoy), el que relegó a bolivianos al interior del continente, pero ya vemos como los extranjeros nos siguen robando los recursos, siguen privatizando hasta el agua… pero los bolivianos se han defendido de ello y han conseguido expulsar a quienes los oprimen, mientras que nosotros, acatamos lo que nos suceda, excudándonos siempre en la Guerra del Pacífico o en el Mundial de Futbol del 62.
Concuerdo con Sergio Grez Toso y creo que, para que la película tenga un final feliz, el “malo” es el que debe iniciar el cambio, el ladrón debe devolver lo que robó. Lamentablemente, los ladrones de esos años ya no están, otras personas viven de lo robado. Algunos han sido etiquetados de “héroes”, y personalmente admiro la muerte de Arturo Prat si es que murió como cuenta la historia, pero creo que hubiese servido a Chile mejor como abogado. Y me parece que si él estuviera vivo, estaría encabezando demandas colectivas contras las injusticias que tenemos internamente. Héroes… les atribuímos acciones, pensares e ideologías sin que ellos se puedan defender.

dutcho comentó el 11 de Enero, 2009 a las 6:36 am… la logica “pura” (¿…?) me exige poner los puntos sobre las ies y para empezar me parecen mas interesantes las intervenciones que el comentario
y por lo mismo voy a empezar por opinar sobre el rol que siempre le ha tocado jugar a inglaterra y empezaré por la creacion de la unin sovietica usando a un refugiado en el norte de alemania al cual indirectamente sostenian
luego su rol en el intento y lógro de destruir la capacidad de desarrollo industrial de alemania con la primera guerra mundial
y sigo con la version que segun lo que he logrado formarme de la segunda guerra mundial y el tratado de versalles que obligó a los alemanes a buscar una formula para responder a las consecuencias de dicho tratado y esa no fue otra que la de organizar su pais bajo un jefe y un partido y segun me han contado lo mismo quiso hacer chile hasta llegar al conflicto del beagle igualmente que los alemanes buscando la manera de resulver sus problemas con los paises vecinos
obvio que los chilenos no somos los alemanes asi que solo nos resultó un regimen dictatorial con una constitucion politica facista hija putativa de una ideologia de la legalidad que malpare un estado de derecho mas chueco que un resorte
y la solucion con los paises vecinos sigue esperando para otra oportunidad… si es que llega
ciudadano dutcho oudaen
dutcho@web.nl

Weichafe999 comentó el 13 de Enero, 2009 a las 10:46 amTodas las guerras son económicas.
La guerra de Chile contra la confederación Peruano-boliviana de 1836 a 1839, su origen profundo es económico (dominio del pacífico sur, competencia entre Valparaiso y callao).
La guerra del Pacífico (o nitrato) de Chile contra Perú y Bolivia de 1879 a 1884, su origen profundo es económico (dominio del pacífico sur, competencia entre Valparaiso y Callao y control de las grandes riquezas minerales de Tarapaca en territorios no completamente definidos).
Las guerras europeas, todas tuvieron un origen económico, incluso la 2ª guerra mundial, que si bien los países anglos y aliados lucharon contra el nazismo, las causas profundas fueron el control económico de Europa, y lo que quedaba del control colonial y mercados periféricos. Para esa guerra los países se organizaron económica (estructuralmente),política (superestructuralmente), cultural y socialmente de la manera que pensaron les iría mejor.
Hoy, en sudamérica, los establishment organizan los espacios de sus Estados Nacionales, de la mejor manera que piensan pueden mantener sus privilegios y ampliarlos, incluyendo eso la posibilidad de conflictos bélicos, aprovechando para eso los chauvinismos, xenofobia y resentimientos.
Al respecto, en Chile, el establishment ha desarrollado una politica de defensa pensando en una posible guerra HV3, o sea contra tres países al mismo tiempo, debido, sobretodo, a un peligroso revanchismo peruano enquistado en sus FFAA (ejemplo: caso Velasco, Donayre, etc, etc, etc). En el último tiempo, las tensiones se han estado dando entre el establishment peruano y chileno. Aquí y allá se desconfía y nadie es inocente o victima (Ollanta Humala, entre otros varios, nos quieren a la cacerola… y aquí tambien hay locos fascistoides…).
Conclusión: Las guerras, como son económicas, las organizan los millonarios con sus políticos yanaconas y perros guardianes que defienden sus intereses.
Solución: Generar políticas para la integración económica latinoamericana, pero SIN SER INOCENTES al pensar que cada espacio regional (que reprensente intereses nacionales) va ha actuar de buena voluntad, pensando en el bien común sudamericano.
Debemos integrarnos sin perder identidad y logrando conquistas económicas-sociales como comunidad.
Pensando siempre que el Homo Sapiens Sapiens tiende a ser criminal con su propia especie…

Jorge Appelgren C. comentó el 22 de Julio, 2010 a las 3:04 pmNo creo que simples gestos (como la devolución del Huáscar) sirvan de algo. Los odios actuales son fruto de la mantención artificial, por parte de personas que ven algún beneficio en ello. Sobre la problemática entre Perú y Chile, recordemos que el problema que desembocó en la Guerra del Pacífico fue un conflicto entre Chile y Bolivia, y que Perú se vio involucrado por haber firmado un pacto secreto con Bolivia. Está claro que las guerras son fruto de los intereses de aquellos que tienen el poder, pero las acciones posteriores son el eco de las ideas, anhelos y valores de quienes pelean en ellas, y por ello creo importante hacer la separación. Los festivos de eventos bélicos no celebran la guerra, un error así sería muy evidente y automáticamente censurado por la opinión pública. Lo que se celebra son las acciones de aquellos que pelearon y murieron en las batallas libradas, las cuales son independientes, en su totalidad, a los intereses mundanos que dieron vida al conflicto.
Sobre el material catalogado como “botín de guerra”, creo que todo lo robado debe ser devuelto. Claro está que el caso del Huáscar es cuento a parte, ya que no fue robado, sino capturado en combate, acción completamente legítima.
Un saludo afectuoso a todos aquellos que ven la historia con altura de miras y que no sienten rencor sobre hechos que ninguno de nosotros hemos vivido y que deben servir para unirnos, unión que no depende de devolver o no algo material, sino del entendimiento pleno de los acontecimientos históricos que nos unen.

conde lakos comentó el 30 de Marzo, 2011 a las 2:02 pm…chauvinismo no es lo mismo que nacionalismo ,repecto de Chile ,los primeros nacionalistas fueron los padres de nuestra independencia, por ende ,poco tiene que ver el verdadero nacionalismo Chileno con los “nazis u otro tipo de ideologias extrangeras “………….!

conde lakos comentó el 30 de Marzo, 2011 a las 2:13 pm…ademas ,siempre me ha llamado la atencion que intenteis desvirtuar la Historia de Chile ,queriendo hacernos sentir CULPABLES POR LA MISMA ,

timmy_tomas comentó el 30 de Marzo, 2011 a las 3:16 pmSe les olvida q el huascar luego de su captura fue un barco chileno??? O sea navego bajo bandera Chilena y no se guardo inmediatamente como trofeo; si lo parece ahora es por motivos politicos y patrioteros. Lo cierto es que su mantencion es por un asunto obvio…ES UN BUQUE DEL SIGLO 19!!! COMO NO TENERLO! MAS CUANDO ES UN BARCO CHILENO
… Los peruanos se hacen las victimas, como si le hubiesemos robado el huascar…. Deberian entender que, con todo (guerra por intereses salitreros e imperialismo inlges), ambos paises estaban en una GUERRA, y la captura belica es legitma.
concuerdo tambien con conde lakos …. una cosa es ser chauvinista y patriotero como lo es la derecha y otra muy distinta es ser nacionalista, que no implica para nada ser un obtuzo mental