Bachelet y Fidel en Cuba

El encuentro sostenido por la presidenta Michelle Bachelet con Fidel Castro en La Habana, ha sacado ronchas en la derecha chilena y en sectores democristianos, también entre pechoños, chovinistas, apóstatas y en más de algún escritor tautológico. El principal motivo, además de que la presidenta no se reunió con disidentes financiados por los servicios de inteligencia de USA, fueron las declaraciones de Fidel respecto al conflicto limítrofe entre Bolivia y nuestro país. La alharaca ha sido grande, y los berrinches de los críticos del comandante y la presidenta difundidos ampliamente por la prensa y la televisión, sobre todo por ésta, que opera completamente al servicio de la burguesía financiera-empresarial y de la nueva oligarquía chilena. A pasos del bicentenario, es perfectamente real definir nuestros últimos 100 años de vida “republicana” como un proceso dentro del concepto: De la República oligárquica a la oligarquía de la Concertación. Esto, incluso ha definido el carácter de los chilenos del siglo XXI.
Pero vamos a los dichos de la controversia, expresó Fidel en parte: “la oligarquía (chilena) arrebató a Bolivia la costa marítima que le daba amplio acceso al Océano Pacífico” (…) “privaron a ese país, de origen auténticamente americano, sobre todo aimaras y quechuas, de extensos territorios muy ricos en cobre, que constituían la mayor reserva del mundo”. Si somos objetivos, Fidel, en una opinión personal -no a nombre del gobierno cubano- solamente ha constatado una verdad histórica que toda persona bien informada conoce. No es un secreto que la oligarquía chilena de la segunda mitad del siglo XIX fue testaferro de los ingleses, iniciando una guerra azuzados por éstos. Fidel Castro, a manera personal, tiene el derecho de opinar sobre lo que quiera, tal como lo tiene usted, yo, o cualquier ciudadano del mundo ¿Acaso los políticos chilenos, que hoy rasgan vestiduras, no han opinado nunca sobre asuntos históricos de otros países? Por favor, no seamos hipócritas. El Mercurio, que lleva la batuta para difundir las críticas al viaje de la presidenta, tiene como dueño al señor Agustín Edwards, que en los años setenta solicitó a una nación extranjera (Estados Unidos) que interviniera en Chile ilegalmente ¿Con qué moral pretende hoy, a través de su periódico, ser el adalid de la “integridad nacional”? Por otro lado, la derecha, que calló los atropellos a los DD.HH de la dictadura militar, mejor que se dedique a proteger su tejado de vidrio, que ni así se salva de su complicidad histórica. Este país está lleno de patudos y caras de palo, arremolinados en torno a temas que no dan más que para un comentario de sobremesa. Sería bueno que los políticos se dedicaran a trabajar más y hablar menos majaderías. Algunos de ellos se comportan como si hubiesen perdido la virginidad a la fuerza, pero les quedó el gustito.
Pienso que este es un asunto anecdótico, no más que eso. En Chile existen problemas mayores de que preocuparse: la corrupción, que al parecer se ha vuelto un hábito; la investigación al saqueo de empresas y recursos del Estado durante la dictadura; los abusos de AFP e ISAPRES; la represión al pueblo mapuche; la horrorosa locomoción colectiva; en fin, un sin número de situaciones que tiene a los chilenos a mal traer. Aunque para ser justos, habría que darle un tirón de orejas al comandante, y decirle que no vuelva a filtrar secretos de Estado.
por Alejandro Lavquén









Nathan Novik comentó el 16 de Febrero, 2009 a las 7:55 amConcuerdo con lo que señala este comentario. Fidel es un “ex mandatario” de un país cuyo régimen también está sujeto a todo tipo de controversias. Quisiera señalar algunos puntos:
1) Fidel tiene todo el derecho a opinar; podemos estar de acuerdo o no, pero no escandalizarnos si dice ciertos comentarios que a mi entender tienen mucho de verdad: la guerra del pacífico es sin duda un acto de imperialismo por parte de quienes gobiernan nuestro país, dejando a Bolivia sin salida al mar y sin muchos de sus recursos naturales. Mr. Norge, representando a la corona británica, terminó apropiándose de las salitreras después de la guerra. Ni duda respecto de la influencia británica en esa guerra. Con esto no miro en menos la valentía de nuestros soldados, aunque no apruebo la conducta inhumana y de falta de ética que se tuvo durante la invasión al Perú.-
2) No es lo mismo estar aislados del mar en Bolivia que en Suiza. Este último tiene conexiones fabulosas a través de excelentes medios de carreteras y trenes. Bolivia, con su “invierno boliviano” en que se cortan todas sus pésimas carreteras, queda virtualmente aislada del mundo durante 2 a 3 meses. No es muy solidaria la actitud nuestra, al no generar las condiciones internacionales que solucionen definitivamente este tema. Es lo menos que podríamos hacer.
3) Respecto de la actitud de Michelle, nuestra presidenta, de abandonar un acto público de recordación a Allende porque Raul Castro la fue a buscar para que se vea “urgente” con Fidel, fue un error garrafal. Ella tenía su agenda para el Viernes; debía haber exigido el respeto a la agenda. Sin duda Fidel la manipuló, y ella ingenuamente, dejó que este lo haga. No creo que Fidel esté muy ocupado en estos días como para haber tenido que modificar su agenda.
4) Habiendo sido un admirador de Fidel y de la revolución cubana, me encuentro absolutamente defraudado del resultado de la misma. Pienso que Michelle, en su calidad de presidenta, tendría que haber solicitado incluir en su agenda el tema de la “apertura política” en Cuba. El derecho a disentir es parte del juego democrático. En Cuba eso no existe. Y Michelle debería haber condicionado su visita a una agenda mas completa que incluyese dicho tema. Y debería haberlo señalado. No se trata de inmiscuirse en política interna cubana: simplemente de hacer ver que la gran mayoría de los chilenos apoyamos a la democracia, con todos sus defectos, frente a la mejor de las dictaduras. Quienes se eternizan en el poder con resultados concretos bastante pobres después de 50 años de gobierno, no se pueden llamar “demócratas”. Esto es válido a mi entender, para cualquier tipo de dictadura, sea esta civil o militar, religiosa o agnóstica, de “izquierdas o de derechas”. Siempre se termina en un pequeño grupo de privilegiados en el poder y el resto de la gente sufriendo sus consecuencias.

Andrés A. comentó el 16 de Febrero, 2009 a las 12:35 pmBachelet creía que el anciano casi senil era amigo suyo. Tenía una visión romántica de Fidel y recién se viene a dar cuenta que se aprovechó de la situación. Hay que decirlo con todas las letras. !Te faltaron el respeto Bachelet¡ !Además, triste impresión diste como mandataria al salir corriendo de una reunión oficial¡ Por otra parte, Cuba es una dictadura así como Chile es una pseudodemocracia y Bolivia es una dictadura de las mayorías por más discursos que lean y digan lo contrario. Y hablando de Bolivia les comento: Chile jamás le va a dar una salida soberana al mar a Bolivia. Y si quieren hacer un plebiscito van a salir derrotados totalmente. Otra vez ganará el NO y el pueblo se los dirá, no la oligarquía, para su mayor comezón.

Karla F. comentó el 17 de Febrero, 2009 a las 7:35 amMás que las peripecias de Michelle en sus encuentros internacionales, creo que el tema de la salida al mar de Bolivia, es lo medular, aunque, concuerdo con que ella debió hacerse respetar en su calidad de mandataria, pero, en fin, a lo que voy es que, Bolivia merece una salida al mar, encuentro inhumano que a estas alturas de la historia aún los chilenos sigamos manteniendo una posición tan egoista, más aún, si consideramos los antecedentes históricos al respecto. Qué pensaríamos si fuésemos nosotros los afectados?. Está bien mantener la soberanía y los límites territoriales, pero creo que Chile crecería y ganaría mucho más, en términos valóricos, al abrir una “justa” salida al mar para nuestros hermanos bolivianos. Los términos políticos, económicos, comerciales, etc., ya es un cuento de los respectivos mandatarios y personeros de gobierno, pero, insisto, no es sano para la conciencia nacional mantener la actual actitud, Bolivia es nuestro vecino, compartimos una historia, un destino común, familias y problemas, ¡hasta cuando tanta necedad y ambición!

Luis Sciaccaluga comentó el 18 de Febrero, 2009 a las 10:36 amESTOY MUY DE ACUERDO CON LAS SIEMPRE SABIAS PALABRAS DEL SR NATHAN NOVIK,UN MUY BUEN AMIGO, HOMBRE DE IZQUIERDA PERO NO OBTUSO NI POPULACHERO, SI NO MUY CONSECUENTE.

Luis comentó el 20 de Febrero, 2009 a las 8:59 amNingún país decente puede hacerle un homenaje al allende, me parece muy bien que la presidenta haya reducido todo a unas pocas personas con guitarra para tranquilizar a las fuerzas represivas de cuba. Me parece fantástico además que a la menor llamada haya dejado botado ese vomitibo homenaje al tirano allende. Lo malo es que la presidenta no se que va a hacer a Cuba, un país hundido en la misería y dirigidos por un dictador sangriento como Fidel que gracias a Dios esta siendo destrozado por un cancer. El cancer de Fidel hará por Cuba lo que Pinochet hizo por Chile…. la libertad