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Plebiscitos comunales y la ciudadanía pendiente

Una vez que Pinochet perdió en el Plebiscito de octubre de 1988, los partidos de la oposición y el Gobierno de la época iniciaron una intensa negociación para reformar la Constitución de 1980, en la idea de eliminar los enclaves autoritarios más polémicos.

Fue en este contexto cuando el Ministro del Interior, Carlos Cáceres, propuso en abril de 1989, la incorporación en la Constitución del Plebiscito Comunal, en contraposición a los deseos de la oposición de elegir a los miembros del Congreso Nacional íntegramente vía elección popular.

Aprobadas las reformas, el Plebiscito Comunal quedó establecido en la Constitución casi como un dato curioso y anecdótico, sin que a ninguna fuerza política le interesase mayormente su desarrollo.

Es más, sucesivas modificaciones legales efectuadas en los años noventa impusieron mayores requisitos para su realización, como, por ejemplo, la exigencia de la firma ante notario en el caso de la convocatoria hecha por los ciudadanos o de un quórum de participación del 50% para hacer vinculante u obligatorio el resultado. Cabe señalar que, por el contrario, este último requisito no se exige para la elección de alcaldes, parlamentarios o Presidente de la República.

Por ello, no es de extrañar que desde su creación esta figura de participación ciudadana haya sido escasamente utilizada. Siendo reemplazada, la mayor de las veces, por encuestas o sondeos de opinión realizados a discrecionalidad por el alcalde turno.

La excepción la han constituido los tres plebiscitos comunales efectuados hasta la fecha. Los dos primeros por iniciativa de los alcaldes, en la comunas de Las Condes, el 10 de julio de 1994, y en Zapallar, el 31 de agosto de 2003.

Pero sin duda el reciente plebiscito efectuado el domingo 15 de marzo de 2009, en la comuna de Vitacura, constituye todo un hito, pues fue la primera vez que un Alcalde y su Concejo Municipal se ven obligados a escuchar la voz disidente de sus ciudadanos, que luego de reunir el año 2006 más del 10% de las firmas exigidas y sortear una serie de obstáculos legales ante el propio Municipio, el Servicio Electoral y la Contraloría General de la República, lograron su objetivo de revertir una decisión inconsulta.

En la memoria quedan los ciudadanos de la comuna de La Reina que en el año 2002 intentaron detener la extensión de la calle Vicente Pérez Rosales por el interior del Parque Intercomunal, quienes si bien reunieron el porcentaje de firmas requeridas, sucumbieron ante la astuta estrategia de las autoridades locales, sumada a la falta de experiencia y asesoría. Las lecciones de ese fallido proceso seguramente fueron un antecedente importante en la experiencia exitosa desarrollada por los vecinos de Vitacura.

A pesar de ello, aún queda mucho por hacer en este ámbito, revistiendo especial interés ciertas modificaciones legales, tales como: simplificar el mecanismo de recolección de firmas y reducción de sus costos; terminar con la incompatibilidad de convocatoria y/o celebración de plebiscitos comunales en períodos de elecciones de autoridades, facilitando, incluso, la simultaneidad de ambos procesos; financiar el proceso con cargo a un fondo especial del Estado y no del municipio; extender el financiamiento electoral que beneficia a los partidos políticos también a las organizaciones que convoquen a plebiscitos comunales; traspasar del Alcalde al Servicio Electoral la facultad de determinar el cumplimiento de los requisitos legales y la dictación del decreto de convocatoria a plebiscito; y eliminar la exigencia de un 50% de quórum de participación para que el resultado del plebiscito sea vinculante.

Dichas modificaciones son las mínimas necesarias para transformar el actual mecanismo de Plebiscito Comunal, que en los hechos sólo se ha utilizado escasamente y en ciertas comunas con un claro perfil socioeconómico, en una herramienta útil para los ciudadanos y ciudadanas, de todos los rincones de Chile, que deseen ser escuchados e influir en las decisiones que adoptan las autoridades locales.

El fortalecimiento del Plebiscito Comunal y su posible extensión al espacio regional y nacional, se suman ya a una serie de sentidas y dilatadas reformas políticas tendientes a profundizar nuestra democracia. Los ciudadanos tienen la palabra.

Fernando Molina Lamilla
Abogado. Master en Desarrollo Económico y Políticas Públicas.
Coautor, junto a Paulina Celis Maggi, de la Memoria para Optar al Grado de Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile, titulada “Los Plebiscitos Comunales y la Iniciativa Ciudadana”.

VEA ADEMÁS SOBRE EL PLEBISCITO EN VITACURA Y SUS IMPLICANCIAS

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3 comentarios para “Plebiscitos comunales y la ciudadanía pendiente”

  1. carlos comentó el 20 de Marzo, 2009 a las 9:40 pm

    Por supuesto que que la utilización de plebiscitos comunales entraña la posibilidad de que su utlización se extienda a espacios regionales y nacionales y, junto con ello, se abra un espacio a la real participación de todos los sectores sociales en decisiones a nivel de políticas públicas en temas de interés nacional. Y es ,precisamente, esta posibilidad no deseada por las instituciones políticas tanto oficiales (partidos del conglomerado concertacionista) como por la oposición (partidos que conforman la Alianza por Chile) lo que explica su casi nulo interés en desarrolarlo o escasa utilización.
    No es de extrañar la actitud de estos conglomerados si nos remitimos al momento histórico en que se produce la exclusión de los sectores sociales y políticos no afines a las políticas institucionales acordadas por los conglomerados antes mencionados en virtud del pacto gestionado por ambos a objeto de dar continuidad a las políticas públicas tendientes a la instalación del Neoliberalismo como único modelo económico en la región, ya iniciado en el período de la dictadura militar (Consenso de Washington). De esta manera se explica no sólo la actitud persistente de estós sectores de insistir en la aplicación de políticas públicas no compartidas por amplios sectores de la ciudadanía y la denegación sistemática de todo intento por parte de los sectores perjudicados como consecuencia de la aplicación de estas políticas, como también de los sectores sociales y políticos que sustentan y postulan un modelo económico distinto al de las clases dominantes. No es mi propósito extenderme acerca de las políticas que-por no haber sido consensuadas con los sectores directamente involucrados en ellas- han resultado ser nefastos en sus consecuencias, por ser éstas ampliamente conocidas por la opinión pública. Pero sí es necesario señalar que el éxito de su aplicación no hubiera sido posible sin la complicidad de los medios de comunicación de masas que a través de la omisión, desinformación o descontextualización, han contribuido para que los efectos nefastos en su aplicación no sean suficientemente conocidos por la ciudadanía.Situación agravada si consideramos que aquellos sectores políticos que son excluídos por el sistema binominal, no tienen acceso a estos medios desde el mismo momento de la llegada al poder político de los conglomerados mencionados que han gobernado sin ningún contrapeso, con los resultados que ya conocemos en ámbitos tan importantes como: Educación, Salud, Economía, etc.
    En consecuencia, dudo que exista interés por parte de las autoridades de modificar o tomar nedidas tendientes a fortalecer este mecanismo de paticipación ciudadana, toda vez que contraría sus intereses tal como se desprende de lo referido en los párrafos precedentes y, por lo tanto, sólo nos queda esperar que en un tiempo, ojalá no muy lejano, podamos por fin utilizar los mecanismos necesarios para lograr consensos en todos los ámbitos posibles y con la participación de todos los actores involucrados. Para que ello ocurra será imprescindible la llegada al poder de un nuevo referente político que no sea, claro está, ninguno de los referentes que hicieron posible la marginación de amplios sectores sociales y políticos de los centros de decisión política por tantos años sin ceder, en ningún momento, sus posiciones iniciales.

  2. LUBO comentó el 21 de Marzo, 2009 a las 12:57 pm

    POR KE NO HACEN PLEBISCITO COMUNAL EN CHAITEN Y SE KEDAN??

  3. Alejandro comentó el 25 de Marzo, 2009 a las 2:01 pm

    Hola
    Los plebiscitos parecen ser un jabon muiy resbaladizo para los politicos. Incluso para la Jefa, quien en su campaña repitió en casi todas sus intervenciones que realizaría consultas populares para la resolución de temas de importancia nacional. Hasta ahora ninguna. Tan resbaladizo resulta que el caso mencionado en La Reina fue patético: Si mal no recuerdo, aludieron que como el parque es límite de varias comunas, debió haberse hecho las gestiones también en las otras comunas para el plebiscito.
    Pot todo, resulta una verguenza que los politicos se digan ‘representantes’ del pueblo. La solución es considerar todas estas trabas para los ciudadanos para no incluirlas en la próxima Constitución.

    Nueva constitución ¡¡Ahora!!

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