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Facundo o la pólvora negra comprimida

Por Pamela Jiles

Facundo no sabe que lo amo con locura. No ve que muero de amor por él. Está atento a la gata que juega con sus calcetines y que se revuelca ante él como yo querría hacerlo en este mismo instante. Facundo no conoce ni dios ni patrón ni sabe elaborar una bomba casera. No tiene idea que mezclando azufre, carbón vegetal, salitre, nitrato de amonio y pólvora negra en proporciones precisas, luego comprimiendo estos elementos dentro de un envase metálico, es posible volar la portería de una institución burguesa.

Facundo no entiende por qué estoy triste cuando él me muestra el lucero de la tarde en el fondo del cielo.

Simplemente quisiera poder velar el cuerpo del joven Mauricio Andrés Morales Duarte, que explotó en la noche brutal de Santiago, en este mayo de medias tintas, justo cuando el país estaba preocupado de evaluar el color del vestido de la primera mandataria en su cuenta anual.

Nada dijo ella sobre la muerte de este joven chileno. Un cabro humilde, estudioso, entregado a los demás. Tal vez la mandataria esperará a que muchos muchachos desesperados salgan en sus bicicletas portando bombas en sus mochilas. Quizás se conmoverá cuando docenas de ellos estallen por los aires.

Ojalá los policías que hicieron “el procedimiento” hayan tenido la humanidad de tratar a Mauricio con respeto. Yo hubiera querido recoger los trozos de su cuerpo esparcidos en setenta metros (los medios de comunicación repiquetean, repiten, se solazan en este detalle truculento), recuperar sus mangas de ese árbol, reunir sus restos y abrazarlo. Sentir su último calor y darle el mío, con la ilusión de arrancarlo de la muerte. Así de furiosa estaría como llena de ternura maternal para el anarquista muerto.

Estudiante de historia, seguramente Mauricio repasó las materias de rigor: “El anarquismo es una corriente filosófica, una ideología y un movimiento político que promueve la autonomía e igualdad de cada persona y su organización social directa, por lo que llama a la abolición de todas las relaciones de dominación del ser humano por parte de sus congéneres, al considerar éstas indeseables, innecesarias y nocivas. La palabra “anarquía” deriva del prefijo griego αν [no], y la raíz del verbo arkho, [jefe]”. Es decir, el significado de la palabra es “sin gobierno”.

Seguro que Mauricio, supo que esta teoría del utopismo surgió en 1800 e influyó en el movimiento obrero que se desarrollaba a fines del siglo diecinueve. La llegada del posmodernismo obligó a reformular muchas de las nociones anarquistas, pero lo que sigue en el centro de su ideario es la posibilidad latente de generar sistemas de organización social ausente de figuras institucionales normativas.

En cualquier caso los datos históricos no importan ahora que Mauricio ha muerto. Tras tanta lucha silenciosa no fue la muerte la que decidió atraparlo, no se cansó él de vivir ni dijo basta ni se durmió para no despertar más. Un estallido traicionero le quitó la vida. Quiero creer que no alcanzó a vislumbrar que era el final, y que simplemente siguió pedaleando en el anonimato para cumplir su tarea de amor por los excluidos, los invisibles, los que sobran. No es una tregua su muerte sino un lamentable error que nos recuerda el nombre de la obra de Darío Fo: “Muerte accidental de un anarquista”.

Facundo prefiere un auto verde y cree que su abuelo es inteligentísimo. Coincidimos. Ya es tarde y lo gana el sueño. Entonces me pregunta: “¿qué pasa mañana?”. Le acaricio la frente y no contesto porque mañana no hay nada, nuevamente el dólar, las deudas, el transantiago, la marginalidad de tantos hermanos, el lavado de dinero, la narcopolítica de marquitos y sebastianes, la diosa blanca que les hace pedazos sus narices de portada, la asimetría económica, el triunfo de los desalmados, el dolor de mi pueblo. Facundo abraza el caos antes de dormir.

Los camaradas de Mauricio lo cuidan hasta que está bajo tierra. Durante el funeral cuelgan un lienzo que dice “¿qué sabes de ti mismo si nunca has peleado?”. Es verdad que sólo en el combate es posible saber quién y cómo es un ser humano.

La anarquía es el ejercicio del poder  por parte de cada individuo y la cooperación mutua entre estos seres autónomos, configurando asociaciones voluntarias e igualitarias en base a contratos libres y democracia directa. Existen varios métodos propuestos para concretar estos puntos, como el desarrollo de pequeñas empresas artesanales autogestionadas, el distrito autogobernado y la acción directa. Mauricio creía que era posible la anarquía.

Ahora, después de su lamentable muerte, el estado investiga noventa y seis bombazos desde el 2004. La policía allana las casas “okupa” e impone el contenido de que todos sus habitantes son unos terroristas de temer. A eso dedican sus energías los aparatos del estado. ¿Tal vez esperan que muchos muchachos desesperados salgan en sus bicicletas portando bombas en sus mochilas? ¿Quizás se conmoverán sólo cuando decenas de ellos estallen por los aires? ¿Puede que sólo entonces descubran que estos jóvenes son capaces de dar su vida para combatir la injusticia en que vivimos?

Mauricio propuso que el estado sea sustituido por una sociedad sin clases y sin violencia. El se entregó a una comunidad sin jerarquías, en la que nadie manda, nadie obedece, todo se decide en conjunto, compartiendo la pobreza, viven con el mínimo de recursos, comen de una olla común donde preparan cada día los vegetales que pueden conseguir, trabajan laboriosamente sobre todo con niños pobres, les enseñan a leer y dibujar, hacen teatro callejero y talleres artísticos, no hablan por teléfono ni ven televisión.

El anarquismo es una corriente filosófica que promueve la igualdad y autonomía de cada individuo. De esta manera, propone la abolición de toda institución que implique dominación de unos sobre otros, como por ejemplo, los gobiernos, excepto la democracia directa o algún sistema donde claramente el poder sea de todos al mismo tiempo, pero de ningún grupo en particular. No reconoce patria, ni estado ni dios.

Un anarquista lo es por decisión y convicción, elige el difícil camino de la pobreza, no acepta patrones ni ataduras a bienes materiales, está en el mundo para destruir lo establecido, crear reglas nuevas y equitativas entre todos los seres humanos, está dispuesto a dar peleas perdidas y a estallar por los aires en pos de un sueño.

El anarquista no tiene rostro, su identidad se diluye en la de todos los marginados. Un anarquista es un soñador. Un soñador que no tiene nada que perder, aquel que considera que el pueblo se debe gobernar a sí mismo. Así que mientras Facundo descansa serenamente, lejos de los dolores de la vida, yo abrazo el caos antes de dormir y me entrego a la convicción de que es posible llenar de magia el corazón de otras personas y reconocer a nuestros hermanos en esos que hacen teatro en las calles, que levantan bibliotecas en casas derruidas, que portan explosivos en sus mochilas pedaleando hacia la muerte.

Pamela Jiles

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8 comentarios para “Facundo o la pólvora negra comprimida”

  1. Receptor. comentó el 5 de Junio, 2009 a las 4:54 pm

    No lei todo el articulo, pero lo que lei me conmovió realmente .
    Que hermoso es darse cuenta que no solo algunxs, los actores, saben la realidad de lo que Mauro quiere y muchxs más quieren, queremos.
    Fuerzas, fuerzas y abrazos a todo aquel que hoy sufre con la muerte de Mauro. Fuerzas y resistencia, que todxs estamos alla .

  2. Juan Francisco Santibañez B. comentó el 5 de Junio, 2009 a las 5:03 pm

    “Lasciate ogni speranza, voi ch’intrate”

    gracias.

  3. Nicolás Ortiz G. comentó el 6 de Junio, 2009 a las 9:12 am

    “Es verdad que sólo en el combate es posible saber quién y cómo es un ser humano”

    ¿Cuantas formas hay de combatir?
    Ayer estaba en la casa de un amigo mio, ayudandolo en su tesis, y su madre veia el canal infinito, y mostraban el documental “Jonestown, la vida y la muerte del templo de los pueblos”, que mostraba archivos desclasificados y testimonios de los sobrevivientes al mayor suicidio colectivo de la historia : 912 personas, niños, padres, madres, hermanas, esposas, muertos por seguir un IDEAL! y para que? seguro que es cuestionable y especifico, pero era un tiempo de utopias, de transiciones, muy similar a este raro momento historico que vivimos, y las voces de los sobrevivientes, hombres que dieron muerte a sus esposas e hijos! no creo haber visto relatos mas desgarradores que aquellos en television abierta…ni en el cine! la realidad supera con creces la ficcion.

    Y los que sobrevivieron, e hicieron resistencia directa, organizada, autonoma e idealista, hoy lloran el sin sentido de aquella accion. por mas que tratemos de darle sentido, por mas que nos conmueva su sentido discurso Sra. Jiles, por todas las putas metaforas y retoricas que se hayan escrito…miraremos hacia atras, y no tendra sentido. dejen de hacer sentido. no hay ideologia valida, no vale la pena, no existe un mundo ideal, solo en la mente de “soñadores”. prefiero caminar sereno en la linea de fuego, que ser un domador de leones en una jaula cerrada por fuera.

  4. sociedad sin clases... comentó el 7 de Junio, 2009 a las 5:17 am

    Disculpa Nicolás, pero no vas a comparar la muerte masiva de una secta por la ridícula y fantasiosa idea de juicios finales y paraísos eternos bajo las faldas de un dios(idealismo filosófico) con la muerte de un compañero que trabajó por llevar a cabo los procesos revolucionarios que culminarán con la revolución y la evolución de la sociedad humana, la que se desarrollará inexorablemente pues es parte de la evolucíón de nuestra especie, es ciencia… Tus novecientos no se cuánto murieron burlados por un fantasioso cuento de hadas, son más bien un caso para siquiatras…
    Saludos compañero Mauricio… Prefiero morir luchando en la linea de fuego, que sobarle el lomo a los burgueses y buscar pretextos para justificar la cobardía de mostrarme “razonable y frío”.

  5. agradecido comentó el 7 de Junio, 2009 a las 10:09 am

    Se agradece la buena letra para aclarar y desmitificar lo que los medios satanizan y sesgan al comun televidente.

  6. Nicolás Ortiz G. comentó el 7 de Junio, 2009 a las 12:02 pm

    disculpa sociedad…pero tu crees que es ciencia? que es algo “objetivo”? eso si que es razonable y frio. aqui hay mucha pasion entremedio, que la mayoria de las veces, y en post de cualquiera que sea la bandera de lucha, termina en acciones “ridiculas y fantasiosas” como mis novecientos muertos ezquisoides. si hubiese sido tan ciencia, tan organizado, hubiensen tomado las precauciones para llevarlo a cabo, llevar explosivos en movimiento, arriba de una bici…es cosa de pensar un poco.
    Ademas polarizar el discurso de esa forma “morir o luchar” lo unico que hace es hacerte preso de tu forma de lenguajear como diria Maturana…paciencia, los procesos decantan, 100 años en la historia humana son nada, yo tambien creo en la evolucion hacia la libertad del hombre, adelante no mas y hacer la diferencia desde el conocimiento y las decisiones informadas, no meter las pasiones entremedio.

  7. sociedad sin clases... comentó el 8 de Junio, 2009 a las 6:17 am

    Si bien no comparto el anarko-terrorismo y su visión burguesa de la revolución, la cual cree que actuando individualmente se podrá “despertar” a las masas o hacer caer a las instituciones burguesas volando portones, apelo a la valentía del Compañero de clase Mauricio y, condeno tu cobardía y sus pretextos. Porque cuando en Chile y el Wallmapu las masas oprimidas (opresión de todo tipo a estas alturas, incluso opresión a la valentía) se organicen para iniciar la guerra popular de liberación (que dalo por hecho que la va a haber)… ¿Qué dirán los razonables, fríos y cobardes? “Nooooo puessss, la lucha organizada y armada de las masas tampooooocoooo, dejen a la burguesía tranquila, que su cultura hueca y vacía nos va a llevar alguuunnn día a la libertad a todos”… Dejando más décadas de histeria, frialdad, ubicación, deudas, aceptación de los “tiempos modernos”, sumisión, hambruna, suciedad y muerte en el camino… Y porfa, no me salgan con Stalin, que no voy a querer gastar tiempo en explicar como este tipo deformó las teorías de Marx, Stalin, etc. Y creó su “socialismo puertas adentro” y cagó todo lo que el pueblo soviético soñó y construyó… A todo esto, ¡Salúd por los 29 años de guerra popular en Perú (eso no lo verán ni en el cable ni en El mercurio ni en copesa)… ¡Eso es valentía, decisión, confianza en el porvenir y paciencia! Como dijo Redolés ¡Únete al Partido de Izquierda Campesino Obrero! P.I.C.O.!!!

  8. Alexis comentó el 26 de Mayo, 2011 a las 12:23 pm

    Es espantoso ver como a la porquería de institucionalidad, porque así es, le da exactamente lo mismo quién esté en el poder de esta mierda de sistema. Se jactan de hacer la guerra a la gente libertaria que lo único que quiere y propone es el desafío a ver si somos tan humanos y evolucionados como para respetarnos y organizarnos sin mediar con estas patéticas “autoridades”.
    Como casi todas las palabras refieren al griego antiguo, no se debe olvidar la famosa “democracia” (http://es.wikipedia.org/wiki/Democracia), que al final lo único que estipula es el entregar el poder de todos a unos pocos, sin duda uno de los más grandes engaños a nivel humano (sino analizar el actuar de USA a través del Mundo en pos de imponer el famoso sistemita democrático).
    Me veo reflejado en Mauricio, quizás no al extremo de llevar una bomba en mi mochila, hoy, pero si en la rabia y en el desconocimiento de toda autoridad regente.
    Todos le temen a la muerte, pero pocos de atreven a inmolarse. Este cabro fue un ejemplo de como la decisión es al extremo consecuente. No importan los métodos, sino el buscar la justicia sin demolerse.
    Mauricio fue y va a ser un héroe, y les va a doler hasta el fin a estas parias de gobernantes, sino piensa no más en el famoso fiscal Peña y Hinzpeter, los cuales hicieron un montaje gigantesco y vergonzoso apoyado por los medios (Caso Bombas) y que no se sustenta en absoluto (al igual que el invento del Pakistaní para hacerle reverencia a papi yanki), al nivel que tener un póster de una rockero o un ejemplar del “The Clinic” es prueba de que eres terrorista. Así, sistemáticamente, persiguen a los que piensan distinto, Así, sistemáticamente, nos dejan fuera y nos privan del derecho a manifestarnos. Así, sistemáticamente, disgregan al pueblo, subiéndole los precios, haciéndolos comer mierda estándar, encerrándolos en un Mall y alimentando su mente sólo con morbo de asesinatos, robos y farándula de TV (a recordar “la cajita estúpida”).

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