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Disculpe la consulta, ¿Dijo usted nuevo trato?

Tras la suscripción del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, a principios de este año, el Estado chileno se abre camino hacia la materialización de dicho compromiso mediante una reforma constitucional para el “reconocimiento de los pueblos indígenas como parte del Estado de Chile”. La iniciativa, en su idea de legislar, fue aprobada por el Senado el pasado 7 de abril,  como parte de los pasos del gobierno de Michelle Bachelet para la entrada en vigencia del acuerdo internacional, prevista para el 15 de septiembre de este año.

No obstante, previo a la discusión y tramitación de la reforma, el Gobierno impulsó –porque así lo exige el convenio de OIT- un proceso de “consulta”, empeñado en recoger las opiniones y alcances de los pueblos indígenas que habitan el territorio. El resultado de la consulta será entregado a la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento de la Cámara Alta, para su discusión en particular.

El mecanismo es requisito elemental para la materialización del convenio 169 y, por lo mismo, debe cumplir determinadas condiciones para ser efectivo y concordante con los principios contenidos en el documento de la OIT. De lo contrario, agregaría una responsabilidad al Estado chileno, mayor a la que le cabe hasta ahora en su histórica relación con los pueblos originarios.

Esa obligación debe ajustarse a los cánones establecidos por el 169, idea que el Relator Especial de Asuntos Indígenas de Naciones Unidas, James Anaya, reforzó durante su visita al país, en marzo último, a petición de las autoridades locales y de los representantes de los pueblos indígenas.

Junto con realizar un seguimiento a la implementación del Convenio 169 y a los avances de la Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, Anaya emitió sugerencias explícitas acerca de la iniciativa de reforma constitucional y, particularmente, sobre la consulta que debe impulsar el Estado adherente, a través de un primer informe titulado “Principios internacionales aplicables a la consulta en relación con la reforma constitucional en materia de derechos de los pueblos indígenas en Chile”

El documento explicita, entre otros aspectos importantes, que se debe impulsar un proceso “mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas susceptibles de afectarles directamente (…)” Y, además, debe ser realizado “de buena fe y de una manera apropiada a las circunstancias, con la finalidad de llegar a un acuerdo o lograr el consentimiento acerca de las medidas propuestas”.

Además, hace hincapié en las exigencias planteadas por los expertos del organismo internacional, en cuanto a que “en un ambiente de enfrentamientos, violencia y desconfianza recíproca”, dicho proceso de consultas puede llevar al fracaso cualquier intento para propiciar, finalmente, un escenario y condiciones reales para el “nuevo trato” al que el Estado chileno aspira.

He ahí, entonces, el problema. Ambos preceptos sugeridos por el representante de Naciones Unidas están lejos de ser reales o condecirse con las exigencias que plantea el Convenio 169 de OIT. La constatación no es antojadiza y los ejemplos abundan.

El clima de violencia y desconfianza al que se alude como obstáculo insalvable de todo propósito de reconocimiento, persiste. Persevera y se agudiza, expresado no sólo como violencia física, léase represión, contra aquellas voces y manifestaciones de oposición por parte de comunidades y organizaciones indígenas (no sólo del pueblo Mapuche).

El histórico maltrato que se pretende superar con la idea de reconocimiento constitucional, también se manifiesta en el ámbito simbólico, con el silencio y la indiferencia oficial y mediática, destinado a contener la disconformidad de los pueblos indígenas -expresada por los representantes de sus legítimas organizaciones- frente a un proceso que, aseguran, “se ha hecho entre cuatro paredes”.

En contraste con la publicitada consulta impulsada por el Ejecutivo, el cuestionamiento no se ha hecho esperar. Pese a ese silencio, los pueblos Aymara, Rapa Nui, Quechua, los Colla, Atacameños y Diaguitas, Mapuche, Kawashkar y Yaganes, no han dado el visto bueno como aseguran desde el Gobierno.

Imposible, si esas “cuatro paredes”, no son otras que las de un organismo como la Conadi -encargado de canalizar la consulta-, que todavía no logra sacudirse la corruptela que se trae a cuestas desde que fue concebido.

Difícil, si en paralelo el gobierno ha desarrollado un solapado lobby, a cargo del comisionado presidencial para asuntos indígenas, Rodrigo Egaña, destinado a cocinar un “código de conducta empresarial”, para el que tampoco cuenta (ni contará, se puede afirmar) con el beneplácito de los pueblos originarios.
Ingenuo propósito, si con ese “código conductual”, más que proteger y salvaguardar los derechos de los pueblos indígenas, sólo se busca alentar el desarrollo de proyectos de inversión con una lógica preventiva de “conflictos étnicos”. Algo así como esa pretendida ilusión de hacer calzar en el escenario de un “nuevo trato”, una práctica depredadora de recursos naturales más higiénica y humana.

Peor aún cuando, en vez de hacer partícipe a las comunidades de los beneficios que supone el desarrollo bajo el canon de un “código de conducta empresarial”,  lo que está detrás es transformar a los indígenas en fuerza productiva.

De nada de eso le han preguntado a los pueblos indígenas. Pero ha podido más el estruendo del viento que triza la pampa seca del norte. Ha podido más la gélida brisa que surca los parajes y canales del fin del mundo. Ha podido más la lucha incansable en territorio mapuche, justamente donde las pretendidas condiciones para un “nuevo trato”, están sideralmente lejos de ser ciertas.

La “consulta indígena” está deslegitimada. A medida que se cumplen los plazos y, aunque no les guste a los paladines del “nuevo trato”, el justificado malestar indígena tarde o temprano pondrá en jaque (mate) los resultados de la apuesta gubernamental para “consensuar” un proyecto de reforma constitucional coherente con las exigencias que plantea el convenio de la OIT.

La consulta ha sido un chiste y que eso no nos asombre. Los publicitados encuentros con comunidades, especialmente en el caso del pueblo mapuche, han sido ‘dedocráticamente’ celebradas por la Conadi.

Y es lógico, pues el discurso-advertencia del Gobierno señala que sólo tratará con comunidades “mayoritarias” (presuntamente) abiertas al diálogo y no con aquellas identificadas caricaturescamente como “minorías violentas”, que propugnan la quema de camiones, de casas patronales de latifundistas y de bosques de eucaliptos y pino insigne.

Para ser justo, hay que decir que la “consulta indígena” para el “nuevo trato” ha sido “exitosa”. Pero seamos claros, lo ha sido en aquellas comunidades donde la Conadi tiene un “soporte político” construido con la inyección de recursos y programas de “índole integrador” y de corte asistencialista.

Es que la vieja receta del poder del dinero ha hecho más fácil el camino en medio de una pobreza cruel que, no olvidemos, ha sido también instrumento clave del maltrato (en tanto violencia simbólica y física) “en la larga noche de los quinientos años”. De este modo, cabe una consulta, ¿dijo usted nuevo trato?

por Marcelo Garay Vergara

Reglas del Ágora:
Todo comentario que atente contra los derechos humanos y se centre en la grosería para descalificar, no será admitido en el presente espacio de debate ciudadano.

9 comentarios para “Disculpe la consulta, ¿Dijo usted nuevo trato?”

  1. juan comentó el 23 de Junio, 2009 a las 12:44 pm

    Evidentemente el estado, siempre se ha esmerado por generar espacios de conciliacion, sin importar las consecuencias y a costa de que se realicen estos.
    Como sabemos la CONADI, institucion Chilena, no pretende mas que despojar a aquellas comunidades que son piedra en el zapato para el estado chileno, sin embargo este “nevo trato” no tiene mas intecion que integrar comunidades bajo el alero gubernamental, en pos del crecimiento empresarial en la zona y como bien lo dice en el texto, hacer de este “trato” una práctica depredadora de recursos naturales más higiénica y humana.
    Esta democracia exluyente-no participativa, siempre ha pretendido ocultar, reprimir y desligitimar cualquier manifestacion social que exija al gobierno soluciones a demandas coyunturales o historicas.
    Quinientos años, hambre, muerte y sangre… por supuesto que no caben en un “nuevo trato”.

  2. lector comentó el 23 de Junio, 2009 a las 10:41 pm

    La “consulta” de la conadi no solo es un chiste. Es ilegal. Es cosa de leer la sentencia del Tribunal Constitucional cuando revisó el Convenio en el 2000.

    La consulta para la reforma constitucional, debe hacerla el congreso: senadores y diputados. Son ellos los que tienen que consultar. Y consultar segun la OIT y el Relator es dialogar. Y los honorables no han puesto un pie en las comunidades.

    La obligacion de consultar los proyectos de ley en trámite corresponde al poder legislativo. Es una obligacion de derecho público que no puede ser delegada a la conadi. Eso es inconstitucional (a menos que hagan antes una reforma constitucional autorizando esa aberración; je).

    La pseudo consulta de la Conadi es un chiste, es “mula” y es Nula. No tiene ni legitimidad ni validez.

  3. pancho luque comentó el 24 de Junio, 2009 a las 6:01 am

    El problema mapuche es uno más en la larga lista de temas sin resolver que el estado chileno tiene en su agenda, y quizás no lo resuelva nunca.
    Las autoridades - administradores de nuestro país asumieron un modelo de desarrollo que, al carecer de factores de producción industrial, se enfoca en la extracción de recursos naturales con característica de depredación, afectando a todos sus habitantes, y principalmente a aquellos ligados cultural y ancestralmente a la tierra. Lamentablemente, Chile no tiene otra para comerciar con el mundo y defenderá a rajatabla este proceso.
    Desde esta mirada es posible entender el enorme gasto militar (el año 2008 fue de U$ 4.778.000, el segundo más alto en la región después de Brasil, según el instituto SIPRI, http://www.sipri.org) que el país realiza en tiempos de paz. Sin una amenaza exterior concreta y real, la militarización chilena no tendría sentido si no fuera para defender los intereses comerciales de las transnacionales y mantener en la raya cualquier asomo de disidencia. (Las loas de Obama no son gratuitas).
    Por otra parte, el desprestigio de las organizaciones internacionales tras la guerra de Irak no permiten generarse demasiadas expectativas sobre acuerdos o convenios que el gobierno suscriba, en este caso con la OIT. Bienvenidas las reformas constitucionales en pos del reconocimiento de los pueblos indígenas, pero ¿eso superará la desgracia que significa la usurpación de tierras ancestrales y la perdida para siempre del valor cultural mapuche? No lo creo. A mi juicio, sólo un cambio de conciencia generalizado y el respeto por la autodeterminación podrá dar cuenta de un avance concreto en nuestra relación social con los pueblos originarios.

  4. pancho luque comentó el 24 de Junio, 2009 a las 6:34 am

    Errata: el gasto militar del 2008 fue de 4.778 MILLONES DE DÓLARES.

  5. R. Arturo Ceballos c. comentó el 24 de Junio, 2009 a las 1:59 pm

    Me da risa estos análisis de expertos, si el que suscribe es un peñi, ojalá de la octava o novena, bien, ya si es de Santiago y estudia sociología en la U, y tiene lleno su notebook de juegos estilo Tomb rider, es màs complicado (mientras degusta un fats food)en un carromato de la alameda. A veces se habla de entelequias, yo vivo en Lota y soy mestizo, casi diría quiterrier, no tengo la cueva de llevar un apellido (notese dije apellido)en mapudungun, pero soy tan mestizo como los actuales Llevilao, Reuquén o Pilquimán, soy tambien pobre y mis hijos, en escuelas con número, no tienen becas por más que se esfuercen, ni ayuda de la Indap o del Fosis, ni residencia universitaria ni un largo etcetera, el Estado no nos ayuda por lo que dije…y pasa a miles de chilenos que vivimos en la zona….Ser mapuche, hoy es una raza…dificil encontrarla pura….o es una forma de vida, vinvculada a la tierra o una cultura, entonces no exijamos el apellido (hoy dìa hasta es posible cambiar el orden y los apellidos se pierden de cualquier forma) yo no tengo la respuesta, pero miramos con sana envidia a los Huilcamán y otros werkenes que viajan en avión, a europa y otros paises del continente,(nosotros solo usamos la micro) viven en congresos, alojan en hoteles tienen sus notebook, sus i-pod nanos, sus fieles equipos de sonido y grosas cámaras de video….total son defensores de la causa….buena pega….

  6. Marcelo Garay comentó el 24 de Junio, 2009 a las 5:11 pm

    R. Arturo Ceballos me tomé a libertad de responderte, dado que este es un espacio justamente para generar debate, y aunque tu tono dista de eso, sólo me queda aclararte lo siguiente: Soy pobre, bastante, para mi pesar. Me gano la vida escribiendo y te cuento que se ha vuelto difícil en este último tiempo. Es más, crecí pobre, muy pobre, casi al extremo de la pobreza que conozco muy bien en Polvorín, Lota Alto, Pueblo Hundido y en Schwager y en la Colonia, de Coronel. Crecí en una pobla parecidita a esas, sólo que mi papá era bodeguero y con la crisis del 80′, se convirtió en ciudador de autos. Me sería de mutxo orgullo poder decir hoy que mi padre fue minero del carbón, pero a cambio tengo un tío que sí lo fue y me siento igual de orgulloso por él: el Viejo Lutxo le puso cototo en el frente 6 sur a 900 metros de profundidad, bajo la superficie submarina, tres o cuatro kms adentro desde el pike Schwager, durante 30 años.
    No como en carromatos, prefiero sacar de un pekeño huertito que tenemos en casa y cocinar. Estudié periodismo con una beca, porque mi abueo, también obrero y dirigente, siempre me alentó al conocimiento y yo por ese viejo me hice buen alumno; desordenado y sacador de canas, pero buen alumno.
    Llevo apellido indígena también, pero de unos que pelean por su independencia contra el Estado Español.
    Soy medio amestizao también; le manjo el coa porke crecí entre esas calles donde hay que ser zarpado y no bajar el moño; calles, por lo demás, donde no queda más oportunidad que la droga, el copete y pararse en la esquina a mirar como la historia se va por la calle, al fondo.
    Y fíjate que haber conseguido una profesión, no me hizo distinto ni muxo menos me cambió. De cuando en vez y de vez en cuando, voy al barrio pobre donde crecí y mis amigos me reciben como siempre, porque sigo siendo el mismo de siempre. La mayor riqueza que tengo son mis hijas y mis amigos y, bueno, sí, un notebook que me costó sudor y notxes de insomnio, trabajando para pagarlo. Y vieras que ha sido mi fiel compañero, ni siquiera lo veo como un bien material, sino por el valor que tiene de que junto a él me gano el pan escaso y esquivo de estos días.
    Tengo calle, es cierto, porque si no, para hacer periodismo estás sonado. Desde niño fui patiperro y quizá por esto me dio por convertirme en periodista e ir poripa poniendo mi pluma al servicio de esos tan pobres como yo. Por fortuna hay espacios como este, como El Ciudadano, donde se puede entregar una mirada armada de lo que me toca ver, porque para ello no necesito la TV, sino billetes de cuarta o quinta clase y mis pies para ir poripa a ver lo que no quieren que veamos, paa poder contarlo.
    Resultado de so es mi análisis que tanta jocosidad te provoca. Porque fíjate que andan poripa un montón de comemierdas queriendo silenciarnos e instalar a verdad única mercurial y sacra.
    Gracias por llamarme peñi, porque eso hay que merecerlo. Y bueno, tengo un juego que se llama Call of Duty 2, y fíjate que allí soy del ejército rojo y defiendo Stalingrado matando ¿adivina a quienes?…uN ABRAZO…

  7. Werken comunidad Autónoma RUKALPULKUI comentó el 25 de Junio, 2009 a las 9:52 am

    Desde el indómito territorio, valoramos su aporte, significativo…. pulko pulko peñi marrichiwew… los mapuche tienen notebook… ke chistozoooo, don Chino

  8. jacinto comentó el 8 de Julio, 2009 a las 1:32 pm

    incoherente el último comentario
    si es una talla personal no amerita este espacio ni el reportaje plop
    que es eso de pulko peñi te falto decir teñe teñe

  9. luis comentó el 15 de Julio, 2009 a las 10:50 pm

    bien Marcelo, tu articulo y tambien tu respuesta a ese clasico creyente de los postulados de Don Agustin & cia.

    abrazo

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