Ante la hegemonÃa heteronormativa-amorosa… ¿Existen otras posibilidades?

“¿Amor libre? ¿Acaso el amor puede ser otra cosa más que libre? Cuando existe amor, la cabaña más pobre se llena de calor, de vida y de alegrÃa; el amor tiene el poder mágico de convertir a un pordiosero en un rey”
Emma Goldman
En las manifestaciones sociales en las que el amor se desenvuelve de modo legalizado no hay asomo de locura, de acuerdos ni de goces compartidos. Sin duda, una sociedad basada en la concentración de poder e intercambio económico empobrece cada área de la vida, enajena y cosifica al ser humano.
Pero también lo imposible nos rebasa, nos muestra su rostro abierto, más allá de ojos y razones, más allá de instituciones. El amor puede llegarnos como un espanto, un acto polÃtico, una sucesión de infinidades absurdas. Como una elegÃa en noche de lluvia, como un canto, un réquiem, como un vomito plagado de gusanitos de goces. El amor puede ser una cárcel o una liberación. El amor es un tema del que no se quiere hablar, aún cuando se haya hecho de él un fetiche de consumo.
¿Se puede alcanzar el lÃmite de lo posible? Pregunta abierta donde no se buscan lÃmites ni soluciones. Sólo probabilidades, alternativas. Y entre los marasmos, resistencias y acciones colectivas, sobrevive y se desenvuelve un proyecto libertario: el poliamor. Es decir, la práctica o la posibilidad de establecer relaciones Ãntimas, amorosas, sexuales (no necesariamente) estables con más de una persona, en un plano de equidad, mutuo acuerdo y honestidad entre las partes.
¿Sus ingredientes? Los más complejos: honestidad, colectividad, horizontalidad, acuerdos, consenso, equidad, cuestionamiento de paradigmas, respeto por la libertad y la autonomÃa de la/s otra/s persona/s.
El poliamor es la resignificación del amor como acción ético-colectiva en la que se replantean las bases de la convivencia humana. Pues mientras no se revisen paralelamente las relaciones de poder intrÃnsecas a toda relación intersubjetiva, seguiremos reproduciendo tales relaciones en el campo de lo público. Por eso, nos revelamos ante quienes quisieron imponernos una única visión del mundo, una sola manera de constituir relaciones de pareja y de familia.
Una apuesta vital del poliamor tiene que ver con el modo de vivir y asumir la relaciones en diversos ámbitos con los otros, otras. Una búsqueda que trascienda los paradigmas del liberalismo y sus valores, que nos permita el sostenimiento de una democracia radical y promueva un cuestionamiento constante a cualquier forma de sujeción o alienación de las personas. Por eso, cuando se habla de honestidad, no se trata de aquella honestidad forzada, reducida a confesionario, sino de la cualidad que permite sostener relaciones amorosas basadas en la confianza, en la entrega, no en el poder.
No fue por casualidad que Émile Armand (1) asoció el amor con la libertad y la camaraderÃa amorosa. Para éste, el amor libre sólo podrÃa existir fuera de cualquier tutela o constreñimiento estatal, religioso, familiar o vinculo contractual.
“El problema en el amor no es quitarse la ropa, sino quitarse el miedo”
Subcomandante insurgente Marcos
El proyecto poliamoroso se interesa por la libertad, lealtad, crecimiento de cada uno de sus participantes. Equidad, no igualdad. Yo soy yo, tú eres tú, pero buscamos el modo en que sin que tú dejes de ser tú, ni yo deje de ser yo, actuemos juntos, actuemos en colectivo.
Piénsenlo, reconozcámonos, ¿alguno/a de nosotros/as somos poliamores y no hemos podido desenvolverlo, comunicárselo a nuestra o nuestras parejas? ¿Somos realmente honestos con los otros/otras y con nosotros mismos? ¿Por qué no lo proponemos y abrimos el tema con nuestra pareja, en un plano de total equidad, intentando desechar aquellos prejuicios y tabúes milenarios?
L@s transgresor@s del amor convencional hemos comenzado a construir otro espacio de comunicación, donde interactuamos como el caracol, caminando a velocidad de molusco, lentito pero seguro, deviniendo nómada, mirando no sólo los rostros sino las ganas. Habitando nuevas casas del amor en las que se hace música y poesÃa, se sabe a goce; además de resistir, resonar y responder.
Pero nuestras subversiones actuales no sólo sueñan y trabajan en la liberación de las barricadas, sino en nuestra propia auto-liberación. Erradicar el Estado que nos habita en las ideas y en las acciones, ese voraz policÃa que como estrategias de control, ya se ejerce desde el micro poder, desde los papeles activo/pasivo, desde las relaciones de noviazgo y hasta en el momento de seducir y dar un beso. La primera batalla es contra la enajenación. El poder no sólo está fuera, al poder lo tenemos profundamente encarnado.
¿Cómo amamos? ¿Cómo creamos nuestras prácticas de libertad?
Desde el poliamor resistimos a la expresión unÃvoca de un cuerpo heterosexual y a la heteronormatividad. Resistimos a un cuerpo-máquina que marche de acuerdo a la función reproductora del sistema. Resistimos a un modo exclusivo de amar, pensar, sentir, relacionarnos, vivir, crecer, chupar, estar. Resistimos a una lógica binaria en el sexo, en el género, las cosas y las ideas. Resistimos en la diferencia, en la otredad, reconociéndonos como sujetos polÃticos en proceso de construcción. Resistimos en el campo de los cuerpos deliciosamente puercos, donde lo que importa es la vorágine, la poesÃa.
Resistimos no sólo en utopÃas, sino en la construcción de un mundo donde quepan muchos mundos y amores. Pues no sólo estamos y andamos poliamorosos, sino niños, humanos con capacidades distintas, indÃgenas, transexuales, maestros, adolescentes disidentes, mujer con sombrero de anÃs, campesinos y bisexuales de guante y pipa (sólo para calmar el frÃo) activistas y artistas, feministas y bellos locos. Estamos tantos, tantos, que nuestra fuerza puede quebrar, fisurar, romper. Tenemos equÃvocos y nuevas noches de preguntas, tenemos trabajo y mucho amor libre.
por Diana Marina Neri Arriaga
(1) Émile Armand, seudónimo de Ernest-Lucien Juin (1872-1962) fue un anarquista francés, el más importante exponente del anarquismo individualista europeo y del amor libre en los primeros años del siglo 20. Para Armand, el anarquismo constituye una lucha contra los prejuicios.








juan pablo escudero comentó el 16 de Julio, 2009 a las 2:58 pmigual ta bien rica la columnista… podria ella misma mostrarnos en fotos como es el amor libre…
excelente columna…

Dehuit Silva comentó el 17 de Julio, 2009 a las 4:48 pmAqui es necesario el recordar un poco las salvedades que Michel Foucault proponÃa para el término “liberación sexual”. Esto nos situa no en el plano de desocultar formas verdaderas de amar que quedan veladas bajo prácticas de control social, sino que en el plano de liberarlas de la condición de “sometimiento”. Foucault ejemplifica incluso como el acto de hacer el amor es un juego en el ejericio del poder, en donde se puede ejercer la libertad y el dejarse controlar.
Por lo tanto sÃ, existen alternativas a las prácticas sexuales y amorosas de este momento histórico, pero hay que siempre realizar la salvedad con respecto al término “liberación”.
Otra dificultad que puede emerger especificamente en la alternativa “poliamorosa”, es que esta misma se puede reproducir para ser funcional a las lógicas del mercado. Por lo tanto, formarÃa parte de la polÃtica de pan y circo que nos mantiene dormidos. Creo que esto se explora muy bien en las novelas de Michel Houellebecq, como por ejemplo en “Plataforma”, en donde las reflexiones de Houellebecq en torno al turismo sexual dan para mucha discusión.

pamela comentó el 19 de Julio, 2009 a las 11:03 amJuan Pablo Escudero bastante sexista, patriarcal y machista tu comentario con respecto a la columnista de este espacio. Creo que merece el respeto como persona y no como objeto sexua,parece que no entendiste bien el concepto de la nota, no se requiere fotos para ello.
…que lamentable es ver que aún quedan victimas del patriarcado ojalá y te cures (aunque lo dudo)

jaime comentó el 20 de Julio, 2009 a las 1:43 pm¿Patriarcal en que forma? ¿Machista como?
¿Es imposible hacer una critica sin estos terminos de “moda”?
El tipo es sencillmente “califa” (Como todos nosotros)y un tanto desubicado -quiza-inmaduro. Eso si, desvia la atencion de lo central. El articulo es pura palabreria rizomatica sin el menor rigor.
Pamela,es lamentable ver que aún queda gente sin humor.
Ojalá y te cures (aunque lo dudo).
PD: La que esta realmente rica es otra colaboradora. La señorita Paulina Acevedo Menanteau. Donde este ella que las demas se quiten. Incluso le perdono lo rojelia.
http://www.elciudadano.cl/2009/06/26/dia-nacional-de-la-tortura/

Ariel Zúñiga comentó el 20 de Julio, 2009 a las 4:09 pmMis observaciones al artÃculo provienen de la praxis, sin bellas reflexiones, bellos ideales si prefieren, pero intentar resolver una parcialidad dentro del sistema sin tocar el todo es tan absurdo como cambiar el todo sin cada una de las parcialidades. Mientras se siga considerando a la reproducción de la especie una función de la sexualidad será imposible cualquier liberación, y cuando ello se supere desde luego otro amor será posible pero me cuesta pensar que hoy sea algo más que un jueguito pasajero. Dentro de una estructura de dominación en el sexo, el amor y la amistad se
cuela el poder y es más, se transforman en instancias para el ejercicio del poder.
A Juan Pablo Escudero: La inmadurez se acaba madurando, la estupidez no tiene remedio, deberemos tolerarte.

MarÃa comentó el 20 de Julio, 2009 a las 10:35 pmPerdón, por lo obsoleta de la pregunta ¿si la reproducción no es parte de la sexualidad de las personas, que vendrÃa siendo, por ser?¿si no tenemos sexo, como nos vamos a reproducir?

Ariel Zúñiga comentó el 21 de Julio, 2009 a las 10:21 amSe requiere de sexo para la reproducción pero no se requiere reproducción para el sexo. Además la tecnologÃa, en tres décadas, ya demuestra que es posible la reproducción no sexual de la especie; tecnologÃas por lo demás en vertiginoso desarrollo.

juan pablo escudero comentó el 29 de Julio, 2009 a las 9:31 pmja ja ja… pucha que le pusieron color…. y mas encima tienen tiempo pa argumentar y alimentar sus egos con palabras escritas frente a un pc…
ja aj aja a… uta que estamos cagaos cabrooooss…
saludos a todos…