Radios comunitarias: El Estado calla y acalla

Tras imprimirle el Ejecutivo el 29 de julio recién pasado suma urgencia a su tramitación, el martes 4 de agosto las comisiones -unidas- de Obras Públicas y Libertad de Expresión aprobaron el proyecto de ley que crea los servicios de radiodifusión comunitaria ciudadana. Según el presidente de esta instancia parlamentaria, el diputado PPD Patricio Hales, se trata de “un proyecto fundamental para la sociedad, ya que no puede haber una sociedad democrática si no es capaz de fortalecer la base social y sus organizaciones”.
Por eso resulta del todo paradójico, o más bien contradictorio, que ese mismo día el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago formalizara a Fidel Galaz, representante legal de Radio Sin Tierra de Villa La Reina, por la transmisión de señales radiofónicas sin tener las licencias correspondientes; arriesgando por ello pena de cárcel, altas multas y la incautación de todos sus equipos.
Es decir, mientras un poder del estado avanza en subsanar por la vía de la legislación la falta de equidad en el acceso al espectro radiofónico y en reconocer el aporte de estos medios a la construcción democrática, entregándoles incluso fondos para su desarrollo; otro, el poder judicial, deja caer sobre estos medios todo su poder punitivo acallando sus voces.
Se argumentará que aquí se ha infringido la ley, lo cual es cierto, específicamente el artículo 36 b de la Ley General de Telecomunicaciones (N°18.168), que penaliza como autor de delito de acción pública a todo aquel que “opere o explote servicios o instalaciones de telecomunicaciones de libre recepción o de radiodifusión sin autorización de la autoridad correspondiente, y el que permita que en su domicilio, residencia, morada o medio de transporte, operen tales servicios o instalaciones”.
Pero lo cierto es que no ha estado en la intensión de estas radios violar la ley, sino que han sido forzadas a hacerlo, enfrentadas a un espectro radial excluyente que desde hace años permanece virtualmente inamovible. Por eso, si bien muchas de ellas han intentado acceder a una concesión de transmisión, en la práctica no se abren nuevos espacios de licitación y persiste “una legislación muy poco permisiva, que da pocas facilidades a su existencia”, como lo reconoce el propio Hales.
Una legislación, por lo demás, heredada de la dictadura y que en su momento tuvo el claro propósito de silenciar a las voces disidentes, a la voz amplificada del pueblo por estas antenas. Ya que la Ley General de Telecomunicaciones fue publicada en el diario oficial el 2 de octubre de 1982, es decir, cuando se masificaban las jornadas de protesta contra el régimen militar frente a sus violaciones a los derechos humanos y a la agudización de la crisis económica.
Al caso de Radio Sin Tierra se suman, hasta ahora, los de radios Conexiones y Renacer, en la octava región, y de Radio Galactika en San Antonio, todas acusadas por el mismo artículo 36 B. El operativo desplegado por la brigada del Ciber Crimen de la PDI en Valparaíso la semana pasada, debido a la querella interpuesta por el concejal independiente UDI, propietario de Radio Congreso y presidente regional de Asociación Chilena de Radiodifusores (ARCHI), Eugenio González, procedimiento que culminó con la incautación de equipos a Radio Montedónico 2000 y UV 15, de un listado cercano a las 40 emisoras que serían clausuradas. También al hostigamiento y amenazas sufridos por radios La Voz de Estación Central y 1º de Mayo de Pedro Aguirre Cerda, entre otras.
Todos estos hechos no son aislados, aunque tras ellos hay intereses distintos. Por una parte comerciales, en un país con una de las mayores concentraciones en la propiedad de medios en América Latina, intereses que quieren seguir manteniendo el control económico que tienen sobre el espectro radial; políticos, en un año electoral que agudiza el debate; y gremiales, liderados por ARCHI ante el avance del proyecto de ley recién aprobado. Pues debe llamar al menos la atención que llevando años e incluso décadas, algunas de estas radios transmitiendo, recién ahora se utilice contra ellas una ley que tiene más de 25 años de vigencia. Y es que aprobada como Ley, este proyecto de radiodifusión comunitaria ciudadana, ésta deberá regularizar la situación de todas las emisoras que estén transmitiendo. Las que queden a esa fecha.
Y qué hace el Ejecutivo – tercer poder del estado – ante esta campaña de silenciamiento, que vulnera el derecho a la comunicación y a la libertad de expresión que debiera garantizar toda democracia: simplemente calla y acalla.
Calla, cuando como Poncio Pilato se lava las manos, incumpliendo su deber de evitar la vulneración de estos derechos fundamentales.
Y acalla, pues las leyes no salen de un texto bíblico y su interpretación está lejos de ser una profecía, sino una decisión politica que en este caso concluye en el hostigamiento y la represión de quienes detractan de su labor. Pero acallar las voces de los que piensan distinto, por razones reglamentarias o como quiera argumentárselas, termina siendo una acción impugnable que socava precisamente lo que la acción del estado debe fortalecer: “la pluralidad informativa en el territorio nacional” (art. Nº1, Ley de Prensa) y por ende un espacio para la expresión de esta diversidad de voces.
Restringir este espacio, resta valor a la toma de decisiones, a la participación ciudadana y se debilita a la postre la democracia.
Y es que democracia no es solo votar, sino construir ciudadanía. Una ciudadanía informada, crítica, diversa en su composición y en las identidades que expresa.
por Paulina Acevedo Menanteau
Periodista, Comunicadora en Derechos Humanos
Observatorio Ciudadano
El Ciudadano
Red de Medios de los Pueblos







SimonBasilio comentó el 8 de Agosto, 2009 a las 10:39 amMamá está muy bueno tu artículo. Y sí, es extraño que una ley que esté desde hace tanto tiempo se empiece a usar desde ahora. Besos, Simón

Paula comentó el 10 de Agosto, 2009 a las 1:29 pmConcuerdo con Simón. Muy buen artículo. Terrible lo que están haciendo y lo poco que se sabe al respecto.
Saludos,
Paula

enrique fernández moreno comentó el 13 de Agosto, 2009 a las 5:26 amConcuerdo plenamente con Simón y su mamá, y añado que, en el caso de las inversiones españolas en Latinoamérica y Chile, éstas están adquiriendo consorcios radiales pues saben que sus inversiones en distintas áreas de la economía también tendrán un costo medioambiental en nuestros países, y que cuando ello explote, no habrán medios/periodistas que accedan a alguna tribuna para reclamar, pues las mismas empresas españolas serán las dueñas de las radios y periódicos….
(Les invito, además, a leer mi columna de los viernes en http://www.fotoquinta.cl)

Juan Carlos comentó el 13 de Agosto, 2009 a las 12:30 pmClaramente, nunca hemos estado en una sociedad democratica esta expresión es una parodia, por tanto, debe controlorse todo lo que implique espacios o zonas de libertad de expreción y de participación. No conozco el tenor de la nueva ley pero, desde ya sospecho que, cuando se crea una marco legal lo que estoy haciendo es coaptar los espacios de participación, es decir tenerlos controladitos y saber quienes son, eso, debe ser la nueva ley, apartes del decorado necesario.

Yeko Aguilera comentó el 15 de Agosto, 2009 a las 11:20 amDesde San Antonio Radio Galactika resiste!
Escúchanos on line en http://www.galacrika.cl

Alejandro Toledo Bravo comentó el 17 de Agosto, 2009 a las 7:12 amBastante escrarecedor el Comentariode la Periodista.
solo queda que debemos de organizarnos desde la base social, participando y educarnos en politica institucional para saber donde nos encontramos.
Movilizarnos en forma permanente para acceder a una igualitaria distribucion de sañales radiales y satelitales para crear una verdadera libertad de comunicacion en nuestra patria.

José Rabanal Canto comentó el 18 de Agosto, 2009 a las 2:46 pmMe sumo a la conclusión de Alejandro, “que hay que organizarse” pero nunca anularse.Las radios clandestinas y las otras nos abrieron las conciencias para luchar y derrotar la dictadura. Y los resagos que quedan hay que eliminarlos desde dentro, participando, inscribiendose y votando, opinando sin miedo, no autoexcluyendose. Esa debe ser la labor de los jovenes. Esa herencia y capital al menos le dejamos los viejos, “que hoy dia estamos colgados de la brocha”, no nos afecta seguirán otros cosechando de nuestro sacrificio. Arriba. Siempre hay alguién que apoya sin tanto interés, como dice Juan Carlos. José 63 años.

cesar jmenez comentó el 21 de Agosto, 2009 a las 5:07 amNo hay palabras por lo que esta pasando con las radios comunitarias , soy uno de los afectados de esta resolucion ( radio 2000 ) ,los invito a escuchar el domingo 23 de agosto a las 15:30 hrs ,se va hacer una cadena nacional e internacional en donde se encontraran concejales y posiblemente el alcalde de Valparaiso en este gran debate, http://www.radio2000chile.es.tl , seguiremos luchando por lo que creemos que es ayudar ,informar y entretener a la ciudadania recordando que lo hacemos sin fines de lucro .

marcos_leiva comentó el 1 de Octubre, 2009 a las 8:09 pmcomo_crear_una_radio_comunitaria_
soy_de_arica_y_vivo_en_el_sector_contaminado
con_poliometales_plomo_y_arsenico.
y_ahy_una_gran_preocupacion_por_la_informacion_
que_manejan_los_diregentes_encargado_de_la_problematica
es_por_esto_que_me_inquieta_
_la_informacion_y_la_trasparencia_

Alvaro Rojas comentó el 28 de Octubre, 2009 a las 5:58 amExcelente el artículo. La felicito colega y desde luego le ofrezco las páginas de http://www.elchileno.cl.
Saludos y felicitaciones
Alvaro Rojas