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Cómo consumir drogas sin ser adicto

Experiencias terapéuticas, psiquiatras y los mismos usuarios, afirman que se pueden usar drogas sin ser adicto. Las políticas, entonces, deben estar dirigidas a reducir el daño en quienes consumen, y a evitar que se transformen en adictos. Una mirada diferente que en algunos países ya se practica.

Cae la tarde y los rostros de Nicolás, Karen y Cristian son iluminados por la llama del caño que encienden antes de cenar. Se han juntado luego de clases, se cuentan algo de sus vidas mientras el silencio del humo cannábico los asalta a ratos. Son estudiantes y celebran el fin de semestre sin tener que dar exámenes. Como buenos sibaritas coronan una buena comida con un caño. Pero la llama que encienden mostrada a través de la tele y con la voz en off de periodistas sensacionalistas trastocarían por completo la tranquilidad del encuentro. Un asunto de miradas. Se diría que son adictos, con bajo rendimiento y que su destino es el fracaso.

Al igual que ellos, muchos de los usuarios de drogas declaradas ilícitas las usan sin mayores complicaciones. Pese a las décadas de desinformación, estigmatizaciones, represión policial y prejuicios, ellos viven, estudian, trabajan o son padres encendiendo un caño de repente, pegándose una línea otros o juntándose a tomar un LSD.

Un estudio del Conace realizado el año 2003, señala que el 98,9% de la población declara no tener problemas con el consumo de drogas. Avelino Jiménez, psiquiatra, que entre 1995 y 2003 fue coordinador del Subprograma de Adicciones en el Servicio de Salud Metropolitano Occidente, y autor del libro ‘Cómo consumir drogas sin ser adicto’, comenta que “el mayor consumo de drogas es por diversión, por la embriaguez o relación que cada droga produce y que favorece el acercamiento social, el bienestar o evita algún tipo de sufrimiento. También hay quienes consumen por búsqueda existencial o religiosa, como canal de comunicación con la divinidad”.

Para las autoridades y la mayor parte de los terapeutas, el uso de drogas es por adicción y presenta un grave riesgo social. Así lo demuestra la última campaña del Conace referida al uso de marihuana. La campaña motivó la respuesta de agrupaciones de usuarios. Movimental acusa la estigmatización que provoca una campaña que costó 400 millones de pesos, la falta de conocimiento por parte del organismo estatal de la realidad de los consumos de sustancias prohibidas; además de la inexactitud y manipulación de fundamentos científicos.

UN MUNDO LIBRE DE DROGAS

La Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas de 1998 se planteó como meta para este año un mundo libre de drogas. Además, se fijó “eliminar o reducir significativamente los cultivos ilícitos del arbusto de coca, la planta de cannabis y la adormidera”. Cumplido el plazo, las estadísticas de producción de sustancias declaradas ilícitas y su consumo si no se han mantenido estables, han aumentado.

“El alcohol y el tabaco son los que producen mayor cantidad de muertes por año en Chile, cerca de 15 mil cada uno, sostiene Jiménez, pero se habla de ellos en un doble estándar que induce a creer que no son drogas. En cambio, la palabra droga se ha cargado con significados negativos, el decir ‘alcohol y drogas’ o ‘tabaco y drogas’ manipula la comprensión. Las personas cuando consultan dicen no he consumido nunca drogas, casi con orgullo, pese a que algunas llevan más de 20 años tomando benzodiazepinas, y hablan con desprecio de los ‘drogadictos’, o  de los ‘marihuaneros’. Pero como lo que toman se los prescribe el doctor y está avalado por el Estado, no ven cuanto se parecen a quienes están descalificando”.

Las políticas de drogas en los últimos años y la mayor parte de las terapias a personas con problemas de adicción se han orientado a la abstinencia de su uso. Según el psiquiatra Juan Pérez Franco, del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Universidad de Chile, “vivir en una sociedad sin consumo de sustancias psicoactivas es una utopía. Los programas que aborden el tema desde la abstinencia total, o que busquen la erradicación del consumo, probablemente vayan descaminados y pierdan recursos en un objetivo imposible”.

Juan Pablo, de la agrupación de cultivadores Amigos del Cannabis, cree que “hoy, como hace siglos, siempre se han consumido drogas. Una vida sin drogas es una utopía. Deberían dar espacios y tener más respeto por los consumidores, de cannabis y de otras drogas. La idea no es atacar a las personas, sino enseñar cuáles son las sustancias más perjudiciales, para que seamos libres de decidir y de mantener un consumo automoderado”.

Tanto la derecha como el gobierno mantienen el consenso de la erradicación del uso de drogas y la criminalización de su consumo. A juicio de Iván de Rementería, de la Red Chilena de Reducción del Daño, “que las autoridades no distingan entre consumos conflictivos y no conflictivos de drogas, equivale a no distinguir entre los alcohólicos y los consumidores  normales de alcohol. Esto impide que se haga un prevención eficiente, con recomendaciones científicas y técnicamente probadas para alertar a los no usuarios sobre los usos de riesgo o para recomendar a los usuarios no conflictivos la mejor manera de consumir”.

Jiménez agrega que “no puede haber una sociedad sin drogas. Sin estas distinciones no podemos comprender al ser humano y la importancia que tienen las drogas en su vida. La prevención no se puede basar sólo en la abstinencia y en el uso exclusivo de las drogas legales, por  mucho que la mejor manera de evitar el consumo perjudicial  o patológico sea la abstinencia, la comunidad no tiene, no quiere ni puede tener un comportamiento de esa índole”.

De Rementería observa, luego de evaluar las tasas de consumo de drogas en los inicios de la transición con la actualidad, que éste ha aumentado en un cien por ciento: “no obstante, en ese período ha disminuído el consumo de pasta base, aumentando el de clorhidrato, lo cual es una clara señal de autocuidado de la población. Asimismo, entre los escolares ha disminuido la percepción del riesgo por el consumo de drogas prohibidas pero no ha aumentado el consumo de las mismas, mientras que la percepción del riesgo por el consumo de tabaco y alcohol se ha mantenido constante en tanto que su consumo ha decrecido consistentemente. Esto señala el fracaso de las campañas de prevención de  drogas controladas como las que no lo están. Asimismo, indican el éxito de la capacidad de autocuidado de los jóvenes”.

Respecto de las explicaciones de este fracaso, de Rementería comenta que las campañas “no están dirigidas a la población en riesgo, ni a los usuarios sin problemas, ni a los que tienen problemas por su consumo, sino que a la población en general, que no usa drogas ni está en riesgo de hacerlo, pero que constituye la mayoría de la opinión y de los electores, lo cual puede estar bien políticamente pero es erróneo en términos sanitarios”.

JALO DE REPENTE

Una de las sustancias prohibidas más estigmatizada es la cocaína. Incluso por algunos usuarios de otras sustancias, como el cannabis. Carlos, de 24 años, cuenta que usa tal sustancia “en carretes y cuando quiero estar activo. A lo más una vez en un mes y no tengo mayores problemas si es que no puedo adquirirla”. Ocurre igual con el éxtasis, el LSD u otras sustancias.

Jiménez comenta que “sobre el 90% de la gente consume alguna droga como medicina, diversión, espiritualidad o búsqueda existencial, y sólo un porcentaje que no supera el 5% son adictos. Consumir drogas es lo normal y enfermarse por eso es lo anormal”.

Pérez añade que “la gran mayoría de los consumidores de sustancias lo hacen de manera controlada, con fines recreacionales, de sustancias que van desde el alcohol y el tabaco hasta la cocaína”. Cita las cifras del Department of Health and Human Services de Estados Unidos, las que sugieren que los sujetos que desarrollan una dependencia a la cocaína son sólo un  4,7% de todos los que la han probado alguna vez en la vida. “Esto significa que las personas consumen sustancias, y probablemente lo seguirán haciendo, con modalidades muy diferentes. Algunos afrontarán el riesgo de volverse adictos. Probablemente la mayoría lo hará sin volverse adicto”- concluye Pérez.

Juan Pablo cuenta que no ha visto consumo problemático de marihuana entre los participantes del foro de cultivadores. “Tal vez cuando uno era más novato y exageró las cantidades o mezcló con muchas cervezas u otro trago y allí hubo  mareos y la pálida. El problema es no poder cultivar y se recurre al amigo del amigo que vende cogollos. Si no se tiene ese contacto, el problema es más grave y peligroso porque se recurre a traficantes y macoña prensada, sin el aroma y el sabor que tanto se disfruta”.

Pérez comenta, a partir del registro del Conace sobre la prevalencia del consumo de todas las sustancias hecho desde 1994, que “la única sustancias que se ha mantenido con un consumo constante es la pasta base de cocaína. Dado que nadie ha hecho ninguna campaña en contra de ésta y su oferta, se ha mantenido estable. Cabe razonar que el estancamiento del consumo de PBC (a diferencia del consumo de clorhidrato, que sí ha aumentado) se debe a la percepción de las propias personas, que consideran más riesgoso el uso de PBC que el de cocaína. Y seguramente están en lo correcto”.

CONSUMOS SENSATOS VERSUS
ABSTINENCIA UTÓPICA

Ante el fracaso de las políticas represivas, diversos profesionales desde los años 70 desplegaron el enfoque de reducción del daño en materia de drogas. En Europa,  Canadá y Australia, se han desarrollado políticas como el intercambio de jeringas para que los usuarios de heroína no se contagien el VIH, acepten ayuda terapéutica para su consumo y no ocasionen molestias, han logrado auspiciosos resultados

En Chile hay experiencias al respecto, pero la inercia de los discursos moralizantes sobre drogas ha hecho que muchos profesionales las apliquen en el anonimato. El modelo ya es practicado en instituciones como la Fundación Paréntesis y el Hogar de Cristo, donde no se condiciona el tratamiento a la abstinencia de las drogas, sino que se apuesta por el control de los consumos en cantidades, frecuencias y  situaciones de riesgo.

De Rementería recomienda la pertinencia del enfoque de reducción del daño, ya que “ofrece una opción plausible para los usuarios de drogas y alcohol no condicionada a la abstinencia, lo cual no es una meta posible o deseable para muchos que tienen problemas con alguna sustancia. El enfoque tiene mayor convocatoria que las propuestas que exigen la abstinencia; es una política con mayor cubrimiento de la población en riesgo y afectada”.

Además, de Rementería cree que la reducción del daño “permite la institucionalización de esas poblaciones para transmitirles recomendaciones preventivas y prestarle servicios asistenciales de salud y sociales, cuando es el caso. Esto beneficia al conjunto de la salud pública que se ve afectada gravemente por la marginación de esos usuarios de las prestaciones de salud”.

Jiménez, quien trabajó con jóvenes de comunas populares de Santiago e hizo un taller para funcionarios de atención primaria sobre el consumo de drogas sin adicción, plantea que las personas tienen derecho sobre su propio cuerpo y no se le puede entregar al Estado supremacía sobre la vida privada. “La información sobre las drogas tiene que ser sin censura ni distorsiones ideológicas. Aunque con internet esto ya se ha conseguido en una medida importante, creo que en Chile los organismos son menos abiertos que las instancias internacionales referidas a drogas. Esto atenta contra la madurez del país y la asertividad con que puede enfrentar situaciones”.

Por ello sostiene que “para un cambio en la política de drogas hay que intervenir en las consecuencias negativas del consumo sin exigir la abstinencia para la ayuda. Sin convertir a los consumidores en  enfermos, ni criminalizarlos”.

Como eje de una política de drogas sensata y eficaz señala que lo primero que se debe hacer es reconocer que “las drogas más adictivas en Chile son  la pasta base y el tabaco, después vendrían el alcohol y las benzodiazepinas o los tranquilizantes. En el fenómeno de la adicción hay que considerar la salud mental, el estado de desarrollo, además de la adictividad y oferta de la sustancia. Mientras mejor salud mental y estabilidad, habrá menos riesgo de consumo perjudicial o patológico; a mayor nivel socio económico o de oportunidades en el orden social, menor posibilidad de consumo perjudicial o patológico. Un orden social con oportunidades para la satisfacción de las necesidades de la existencia disminuye el riego de adquirir una adicción”.

Pérez considera que las drogas son “un problema de salud pública y se produce una tensión cuando la tarea preventiva es asumida por un organismo político-policial, como el Conace, que depende del Ministerio del Interior y no por un organismo técnico como es el Ministerio de Salud. La diferencia no es menor. En el primer caso el problema se aborda desde la óptica de lo políticamente correcto y se establecen una serie de criterios voluntaristas, como disminuir o eliminar el consumo de drogas, sin preguntarse si este es un objetivo deseable y posible. Además, se mezclan ámbitos que debieran estar perfectamente separados: el consumo de sustancias y el control policial del tráfico”.

Agrega que “una política razonable de control de consumo tiene que incluir necesariamente al alcohol y el cigarrillo, que son, lejos, los más graves problemas de consumo de sustancias en el mundo, pero que se enfrentan a la presión de la industria”. Por su parte, Juan Pablo cree que “una nueva política de drogas debería implementar más infraestructura y personal que diferencie a un delincuente de un consumidor. No debería ser un policía o un abogado el que esté en contacto con los consumidores problemáticos”.

Entre los elementos que de Rementería considera capitales a la hora de implementar una nueva política de drogas están el “reconocer que el 97% de la población entre los 12 y 64 años no ha consumido ninguna  droga en el último año y que, probablemente, sólo el 1% de esa población tiene problemas con drogas como marihuana, base y clorhidrato de cocaína”. Agrega que “para todo tipo de acciones de prevención y prestaciones de salud se debe distinguir entre el uso no problemático de alcohol y drogas, que constituye la mayoría de los usuarios, y el uso problemático que solo afecta a una minoría, pero que necesita y merece toda nuestra atención y ayuda siempre que sea pertinente a su situación y relevante a sus necesidades”.

por Mauricio Becerra

El Ciudadano

Especial Políticas de Drogas

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16 comentarios para “Cómo consumir drogas sin ser adicto”

  1. Pablo comentó el 8 de Febrero, 2009 a las 9:31 am

    Muy bueno el reportaje, ojala, malditos moralistas que se hacen los weones aprendan, entiendan y reconozcan la realidad y nos dejen de estigmatizar por musar una o mas sustancias legalmente prohibidas.
    Viva la marihuana

  2. Carlos comentó el 12 de Febrero, 2009 a las 6:01 am

    men, considero que este articulo tiene toda la razon, los politicos y las entidades gubernamentales se preocupan mas por el que diran los otros paises o la misma sociedad por la cual fueron elegidos si sacan un proyecto, politica o campaña de ayuda a la persona sonsumidora de algunas drogas, entonces ya se convierte en un escandalo y temen no ser otra vez elejido y “”quemarse en la politica”", y no pienzan en las verdaderas necesidades que tiene el pueblo.

    y en mi respecto el problema no es el consumo, sino, como nosotros le damos la utilidad, hay personas que simplemente se “traban” o consumen alguna sustancia para hacer cosas malas como atracar, matar o quien sabe que otras cosas, y por culpa de esas personas nos tienen estigmatizados, entonces, lo ven a usted en la calle fumandose un criposo o un marihuno, y de una pienzan que uno es malo, hay que cambiar la persepción sobre estos asuntos, y como decia el texto, es mas perjudicial la adiccion a las drogas legales como el alcohol, el cigarrillo o las pastillas resetadas por el doctor que son mas faciles de adquirir y que hasta niños de 11 o 12 años, las pueden consumir, que la propia droga ilicita.

    en fin pienso que el problema no es el consumo, sino que hacemos despues de consumir.

  3. Felipe comentó el 22 de Febrero, 2009 a las 4:20 pm

    Hay que tener cuidado con esto, porque hay drogas que son de graves consecuencias y no tienen vuelta atrás, como la heroína, cuyos efectos son irreversibles puesto que los receptores de las encefalinas que inhiben el dolor, se dañan y les termina doliendo incluso respirar. Creo que hay mucho engaño oculto en esto de las drogas, tanto de los que están a favor como en contra. Hay que mirar las dos caras de la moneda: una persona lo suficientemente inteligente y cuerda, no necesitará ninguna sustancia de ningún tipo para funcionar bien, ser eficiente en el trabajo, cumplir sus propias expectativas y divertirse mucho, ¿no creen?. Eso de “ayudarse” con las drogas es mero engaño, a menos que fuera pero muyyy dosificado y con un estricto control y en forma temporal. Como acabo de decir: hay que ver las dos caras de la moneda.

  4. servando comentó el 11 de Marzo, 2009 a las 6:29 am

    nombre vato el reportaje estuvo senciacional pero que sepan que ese es un reportaje chingon que te dice como te hacen daÑo las drogas por eso como dice hay que mirar las dos cara de la moneda para dejar las drogas olo que sea una sustancia.

  5. Roberto comentó el 23 de Marzo, 2009 a las 12:14 pm

    Este es un texto que encontré hace algún tiempo atrás y me pareció adecuado.

    “Ningún gobierno puede proteger la salud de sus ciudadanos, ni a través de la legislación, ni mediante campañas atemorizantes. Tampoco se puede decretar la desaparición de las drogas. Estarán con nosotros en tanto muchas personas encuentren en ellas el refugio, la evasión, la distracción, el conocimiento, el alivio o la satisfacción que buscan. Lo que sí resulta factible es reducir los daños que causan la desinformación, el consumo, el abuso y sobre todo, la prohibición de algunas de ellas.”

    http://www.mind-surf.net/drogas/

  6. Roberto comentó el 23 de Marzo, 2009 a las 12:26 pm

    Y con respecto a lo que dice Felipe en un comentario anterior, me gustaría pedirle que tome en cuenta, como factor elemental en una critica semejante, que muchos de los individuos de una sociedad no están dañados emocionalmente porque tengan mala suerte, sus daños emocionales son producto de las fallas de un sistema materialistas que tienen al ser humano del siglo XXI hipnotizado y herido.
    Las drogas no son un camino, pero a veces ayudan a entender que la vida es más bella de lo que el sistema materialista del siglo XXI nos deja ver.

    Para mi la vida es mucho más que ser “lo suficientemente inteligente o cuerdo; eficiente en el trabajo; y cumplir las propias expectativas es un tema muy amplio para que resuene en la generalidad de un comentario, porque las verdades no son dogmas, sino el resultado de nuestras propias experiencias.

  7. El Ciudadano » Especial Políticas de Drogas comentó el 25 de Marzo, 2009 a las 9:27 am

    [...] Como consumir drogas sin ser adicto Barack Obama y un siglo de prohibición en Estados Unidos [...]

  8. victor comentó el 27 de Marzo, 2009 a las 2:15 pm

    QUE ESTUPIDEZ…

  9. cangreburguito comentó el 26 de Abril, 2009 a las 6:13 pm

    hola perros y hola chicas lindas,a mi no me importa este absurdo tema pork yo no consumo drogas nada mas cocaina crack marihuana y heroina,pero lo hago pork el doctor me lo receto,en fin,si me kieren conocer mi msn es jackass_dg(a)msn.com no se arrepentiran solo chicas no se admiten gays ok bye los kiero

  10. Cristian Cardenas comentó el 26 de Abril, 2009 a las 10:01 pm

    Los traficantes tienen que ser los mas contentos con este reportaje…..

  11. Klarisbel comentó el 21 de Mayo, 2009 a las 9:41 am

    las drogas: son un gupo de sustancias muy diversas cuyo consumo altera el funcionamiento del cerebro y del cuerpo, y puede producir un estado de dependencia fisica o psiquica, o de ambas a la vez.

    El consumo de drogas, actualmente, se considera un grave problema social por la rapidez con que se extiende y por las severas repercusiones que tienen en la vida de las persona afectadas.

  12. Gabriel comentó el 21 de Junio, 2009 a las 6:21 pm

    Encuentro bueno el reportaje, porque da a entender un punto de vista: Las drogas no son el problema, sinó que es lo que hacemos una vez drogados.
    Yo no soy consumidor pero he visto de cerca problemas con otras drogas legales como lo son el tabaco y el alcohol. sin embargo, estas dos drogas legales son industrias que producen grandes cantidades de dinero y hacen que menos gente en el mundo sea cesante. el punto es que estas son drogas tambien.
    neurologicamente el tabaco te hace tan o mas adicto que la cocaina, te puede dar un cancer de lengua, en la garganta o el conocido cancer al pulmon. hace que tu cuerpo desprenda un olor desagradable producto de la descomposicion de los organos por los que pasa el alquitrán. y no es mal visto en la calle que un joven o un adulto esté consumiendolo. (para los que no sabían, las grandes empresas de cigarrillos ponen ellas mismas mas alquitran, y materiales que no son propios del tabaco natural. fumar tabaco natural (de ese que venden en bolsitas) es menos dañino (mucho menos) y tiene menos nicotina y alquitran. es menos adictivo y menos nocivo a tus organos. ¿por qué dejan entonces a éstas empresas vender el producto y promocionarlo como el alcohol en las calles?

    el alcohol es una sustancia que afecta a un gran numero de neurotransmisores de tu cerebro y altera tu estado conciente (mas que la famosa marihuana natural), sin embargo, TODOS consumen o han consumido alcohol. la mayoría de la gente ha sufrido “la caña” al dia siguiente, muchos de ellos han vomitado, y otros muchos incluso han quedado inconscientes por esta LEGAL droga. para que decir la descomposicion de tu higado que provoca ese olor rancio en aquellas personas adictas o alcoholicas como se dice. el alcoholismo incluso puede provocar que nuestro cuerpo rechaze el agua, convirtiendo ahora el agua en droga. ¿terrible no?.

    para los que se quejan de la marihuana, esta droga no te hace adicto propiamente tal, lo que hace neurologicamente es situar un neurotransmisor llamado TCH en los receptores de serotonina de nuestras neuronas, para los que no saben, el THC actua exactamente igual que la serotonina que se encuentra en nuestro cuerpo de forma natural, se encuentra en esos ricos chocolates artesanales que consumimos también, y nadie se queja de que estos chocolates que tanto nos relajan sean drogas. el THC en nuestro cuerpo de disuelve luego y no hay daños, lo que si puede suceder es que si el consumidor no está bien informado sobre otras drogas puede caer en ellas (hablo de drogas de diseño que si provocan otros males) o que sus receptores de serotonina se hagan mas resistentes, por lo que el consumidor podría llegar a querer conseguir el efecto, y tendra que encontrarlo en cannabis con mayor contenido de THC.
    el problema de la marihuana no es ella misma en estado natural. sinó que producto de la prohibicion que se hizo hace varios años atrás a esta “droga”, comenzó la venta “underground”, donde los traficantes en un comienzo la vendian natural, pero luego comenzaron (para hacerla rendir mas y hacerla mas adicta) a introducirle nuevos componentes (al igual que los grandes empresarios de cigarrillos que tanto respetamos) y estos componentes nos destruyen el cerebro y el cuerpo.
    los traficantes se enriquecen con la ilegalidad de su producto. por lo tanto, los consumidores consumen algo no natural, dañino, que hace una generalizacion a otras drogas. todos los “Drogoecepticos” podrian salirse del moral cuadrado que les han inclucado y empezar a informarse, talvés comenzando por: ¿por qué se ilegalizó la marihuana, fue realmente por problemas de salud, o provocaba un beneficio ECONOMICO?. ustedes tanto hablan de problemas de salud, y no se fijan en los problemas que tan normalizados están como los problemas del tabaco y el alcohol.
    la forma de quitar el trafico es legalizando el uso personal, para que aquellos consumidores tengan su propia planta, y no recurran a la compra que nos mata. hay que hacer que la compra de prensados (esa que nos hace mal) no tenga sentido, que la gente que desea consumir la droga sea el motivo que sea, no recurra a esta porquería, y opte por lo natural.
    en los colegios y lugares de información no deberia de estar señalado lo malo de la droga como general, sinó que educar que es lo que hace, otorgando un proceso etico a quien recibe esta información, que esa persona se pregunte si vale o no la pena, y <> y no el del estado, si consumimos o no, tener acceso a información para entender como reacciona alguien que las ha consumido, e informacion de como evitar tener problemas.

    para el tal cristian cardenas, mi mensaje para usted sería: dese el tiempo de leer entero el reportaje. de buscar información, busque en internet como se inició la prohibición. entenderá que fue por el dinero que llegaba a recibir el estado por los partes que empezaron a ser abundantes producto de que esta droga (la marihuana) era muy popular. si hiciesemos lo mismo con el cigarrillo, primero el estado seria millonario, seguramente se vería a usted mismo o a muchos conocidos alegando sobre: como lo ilegalizan y no se preocupan de otras cosas mas importantes. si usted no sabía de forma inconsciente el estado creo los prensados, en la decada del 60 no existian los prensados, la marihuana que transitaba era natural y lo mas que provocaba era que entre “serotonina” a nuestro cuerpo por algunas horas. ya te veo sin comer chocolate artesanal. ese era todo el mal que hacia. la prohibición creó los famosos y perjudiciales problemas y ahora es muy dificil cazar al mounstro que crearon. se limitan a argumentar en contra para hacerse los heroes, pero no lo son.
    podrias también investigar la mortalidad por drogas que existe en paises donde es legal la marihuana (Holanda por ejemplo). me gustaría ver su expresión.

    disculpen lo largo del comentario. pero era necesario.
    adiós.

  13. Jislen comentó el 14 de Julio, 2009 a las 2:06 pm

    Totalmente de acuerdo contigo Gabriel solo que en Holanda los resultados no son tan famosos:

    1ero : El mercado de drogas a florecido. 65 mil millones es el volumen de negocios en los Países Bajos, que se han convirtidó en centros mafiosos sobre todo para el éxtasis y otras drogas sinteticas

    2do : El número de jóvenes adictos a las drogas se ha duplicado en los Países Bajos de 1986 a 1992 y se duplicó de nuevo a partir de 1992 a 1996, para que decirte de 1996 a 2006.

    3ro: el Turismo de la droga atrae una afluencia de adictos de los países europeos vecinos. El impacto de los coffeshop sobre la vida de las personas que estan cerca, es famoso. Preguntales a las escuelas y los padres de esos sectores, felices estan de ver que la gente que sale de esos negocios les vende a sus chicos 13-16 años marijuana y otros fabulosos productos que alteran el funcionamientos del cerebro

    4 to: Los países vecinos, como los departamentos de Norte y Noreste de Francia, Bélgica, el norte de Alemania, han visto un rápido aumento en el número de jóvenes toxicómanos de 16 a 18 años. Augmento que se ve tambien en Holanda

    4 to: Ante esta situación, estos países han reaccionado para el gobierno Holandes respete los convenios internacionales, especialmente Francia, que ha impugnado la aplicación del Acuerdo de Schengen.

    Como se puede ver Holanda es un pesimo ejemplo y aunque algunas personas consideren la marijuana lo mas natural del mundo sigue teniendo efectos nocivos para el individuo. El problema es que no hay igualdad en el consumo de drogua y de los riesgos. 3 factores influyen en el riesgo de un consumo : el producto ( cocaïna, marijuana, héroïna, etc) las caracteristicas del individuo ( genetica, familial, personnalidad, compétencias sociales, nivel social, etc) y por supuesto el entorno ( cultural, légal, familiar, estatal, etc.). Es un problema social multidimensional donde las actiones del estado tienen que ser a diversos niveles pero de manera participativa pues hablar de drogas es tambien hablar de los valores y del sentido de nuestras vidas como seres humanos, es determinar una cierta identidad…Bueno ahi me fui un poco en la volada pero igual es mi punto de vista ;o)

  14. Gabriel comentó el 15 de Julio, 2009 a las 8:41 am

    Me siento iluminado con respecto a lo de Holanda, y lo saco del ejemplo, gracias.pero creo que en holanda un gran problema es el tema de que la marihuana se VENDE de forma legal, no apoyo eso tampoco, eso seria legalizar el trafico, no la droga en si.

    El punto mas hondo en realidad es que no podemos esperar que de la forma que se están llevando hoy en día las drogas en nuestra sociedad sea la solucion para eliminarla, al contrario la potencian inconscientemente.
    pero no son las drogas las que nos destruyen, (sigo mi postura, hay drogas que si te hacen pesimo de solo ingerirlas, pero hay otras que si ya estas optando diariamente a fumarte un cigarrillo de tabaco, no te hacen mas mal que eso, se le exagera simplemente) sino que somos los consumidores los que nos destruimos por como llevamos a cabo el uso de estas.
    No hablo de que el estado tenga que ilegalizarla y que la gente decida que hace, quiero decir que se podria legalizar la planta privada y el uso de marihuana en siertos sectores, y en las casas (algo que existe en otros paises) eso no significa que sea legal la venta, la venta podria incluso ser mas sancionada.
    y informar desde un punto mas neutro el tema de las drogas, no como un enemigo, sinó aprender que no son ellas las malas solamente sinó que es uno mismo aquel que le da la connotacion negativa. insisto que solo aquellas naturales tengan esta ley (marihuana, hongos, etc), creo yo que las drogas quimicas no deberian de ser legales. (cocaina, LCD, heroina, etc)
    nose si sería la solución finita al tema de la droga pero creo que por ahi va mas que como está ahora el tema.
    me despido, gracias.

  15. Pablo M comentó el 11 de Agosto, 2009 a las 5:04 pm

    Estoy muy de acuerdo con este reportaje.

    Ahora hagamos un poco ciencia ficción.

    Me pregunto, ¿que tendria de malo legalizar y normalizar el tráfico? me lo pregunto porque cae de “cajón” que una vez que se abre la discusión del tema de la despenalización del consumo, cuando se citan los ejemplos de holanda, o lo de mexico y argentina, recientemente, se pone el grito en el cielo cuando se apunta a los que comercian con las sustancias.

    Trafico………… es que acaso no es esto lo que hacen los dueños de botillerias, las grandes empresas dedicadas a las bebidas alcoholicas, las grandes transnacionales tabacaleras y por ultimo la gigantesca mafia farmaceutica? -un simple y legal trafico de drogas legales.

    Entonces, porfavor, en esta discusión, consideremos todos los factores. Al final estamos rodeados de sustancias alteradoras de la conciencia. Quien elige que o no es legal, lo hace siempre partiendo de una premisa politica-economica, en el peor de los casos (de hecho el origen actual del prohibicionismo)con sesgos moralistas y racistas o por ultimo mirando simpre el beneficio economico que le reporte.

  16. Daniel comentó el 4 de Septiembre, 2009 a las 2:03 am

    bueno,esto es solo legalizar o despenalizar un negocio que desde su inicio lo administra los SMOM y el Vaticano

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