Nuestra opción geotérmica
La geotermia es una fuente de energÃa que ha atraÃdo la curiosidad de la humanidad desde tiempos inmemoriales y ésta ha encontrado diversas maneras de aprovechar ese calor bienhechor.
Hoy, tecnologÃas adecuadas permiten usarla más eficientemente, sea en modalidades difusas o intensivas. La energÃa geotérmica difusa utiliza la mayor estabilidad térmica de las capas superiores del suelo, en comparación con el aire. Mediante sistemas domésticos de bombeo, permite calefaccionar hogares y calentar agua sanitaria. En Chile ya existen sistemas de este tipo funcionando exitosamente.
Por su parte, la energÃa geotérmica intensiva se obtiene de fuentes especÃficas desde las cuales es posible acceder al calor proveniente del magma de las profundidades de la Tierra y con él abastecer sistemas centralizados de calefacción o producir energÃa eléctrica. En Chile se han identificado hasta el momento 120 fuentes geotérmicas intensivas, repartidas de Arica y Parinacota hasta Aysén, con un potencial de generación estimado en 16.000 MW, vale decir, más que toda la energÃa que actualmente genera el paÃs.
En el mundo, paÃses como Islandia, Nueva Zelandia, Filipinas, Estados Unidos, México e Italia ya hace años aprovechan sus fuentes geotérmicas generando electricidad. Desde el año 2000, Chile cuenta con un marco jurÃdico para esta fuente energética, el que concibiéndola como patrimonio del Estado, permite otorgar concesiones para su aprovechamiento.
Un reciente accidente en un pozo de exploración en las cercanÃas de los geyseres naturales de El Tatio, generó por un par de semanas una fumarola de varias decenas de metros, hasta que la misma empresa exploradora la controló. El evento alcanzó gran difusión. No es completamente descartable algún tipo de daño ambiental, que naturalmente debiese ser reparado por sus causantes.
Con todo y por tratarse fundamentalmente de vapor, todo hace pensar que de producirse, serÃa un daño menor y de pronta recuperación, incomparable con los graves daños producidos corrientemente por la extracción, tráfico y consumo de petróleo y sus derivados o el catastrófico daño que sabemos genera un accidente nuclear, como ocurrió en Chernobyl.
Por otro lado, no se han reportado en este mismo perÃodo disminuciones en la intensidad de las fumarolas naturales cercanas, lugar de gran atractivo turÃstico a nivel internacional.
Es perfectamente razonable la preocupación de las comunidades que pudiesen verse afectadas, para algunas de las cuales determinados lugares tienen un verdadero carácter sagrado. Es muy entendible también la inquietud de las empresas ligadas a la actividad turÃstica de la zona. Sin embargo, la verdad es que en algunos actores polÃticos se ha podido percibir una cierta sobre reacción.
No ha dejado de llamar la atención la actitud casi horrorizada de un candidato presidencial ante la fumarola de vapor, el mismo que no ha dicho nada frente a los anuncios de construir en nuestro territorio 8 nuevas megacentrales termoeléctricas, o frente a los proyectos de destruir ecosistemas fluviales mediante gigantescas represas en Aysén y que no oculta tampoco sus simpatÃas por traer a nuestro paÃs las fatÃdicas centrales nucleares.
Las actividades ligadas a la geotermia deben encuadrarse en el pleno respeto a las normas ambientales vigentes. Debe resguardarse el valor paisajÃstico y turÃstico de las zonas donde éstas se efectúen y especialmente, deben ser respetados los derechos de las comunidades de pueblos originarios eventualmente afectadas. Sin embargo y al mismo tiempo, debiese ser una prioridad de polÃtica pública impulsar el sabio aprovechamiento de las fuentes energéticas de bajo impacto ambiental.
Es posible imaginar a Chile como un paÃs que genere en forma autónoma y segura la energÃa necesaria para el buen vivir de sus habitantes, buen vivir que conlleva indisolublemente la conservación de su naturaleza.
Para ello se debe combatir fuertemente el derroche; se precisa utilizar tecnologÃas preservadoras y eficientes; se debe propender a que cada hogar alcance grados crecientes de autosuficiencia energética, generando descentralizadamente al menos una parte de la energÃa que consume e incluso aportando a un sistema interconectado en momentos de excedente. Es posible también, en un programa de ese tipo, aprovechar aquellas energÃas que menos daño causan a Chile y al planeta. Dentro de ellas, sin duda la geotermia debiese tener un lugar preponderante.
por Luis Mariano Rendón Escobar







Daniel Zuñiga comentó el 15 de Octubre, 2009 a las 9:57 amCuando escuche la noticia… fui esceptico
pensé… otro negocio mas que aprovecharan, Ó otro “proyecto” de energias limpias e ilimitadas.. que quedará en eso … solo otro proyecto…
Espero que esto sea implementado de la mejor manera, para que de una vez por todas dejemos de depender tanto de la produccion de electricidad…
y bajen los precios…

ignacio comentó el 15 de Octubre, 2009 a las 2:31 pminteresantisima vision…me dio otra perspectiva del accidente del norte… pero sobre todo me gusto por otros dos conceptos que desarrollo de manera somera..
1.- el sabio aprovechamiento de las fuentes energéticas
2.- combatir fuertemente el derroche
por mas que transformemos toda nuestra fuente energética a fuentes renovables, si persistimos en nuestra inconsciencia de consumo energético, tendremos que poner hélices por todo lugar que sople viento, tapar desiertos con placas fotovoltaicas y etc. etc. etc. ¿SerÃa posible establecer una cuota máxima de gasto energético per cápita, estimulando asà el justo uso de esta?¿o será visto como otra limitación de la libertad “humana”? SerÃa interesante pudiera explayarse en eso…

Carolina comentó el 16 de Octubre, 2009 a las 12:56 pmQué importante es contar con una opinión mesurada y con perspectiva de las cosas. Este paÃs tiene el imperativo de apuntar sus dardos a la generación de energÃa geotérmica cuyos beneficios están a a vista de cualquiera. Es un deber de los ciudadanos también contribuir ideando mecanismos en sus propios hogares para reducir el gasto energético o hacerlo más eficiente, junto con controlar la generación y disposición de la basura. La energÃa, la basura y el agua, temas del futuro.