¿Queriendo ser Dios?
Rose Marie Muraro es una mujer imposible. A pesar de tener grandes limitaciones de vista y de salud escribió 35 libros y editó cerca de otros 1600. Fue pionera del feminismo brasilero. Su estudio sobre la sexualidad de la mujer brasilera, publicado por la Editorial Vozes de Petrópolis, se transformó en un clásico, tanto por su metodologÃa como por las categorÃas de análisis.
Licenciada en fÃsica, siempre se preocupó por la tecnologÃa y su incidencia en el destino humano. Ahora, con el paso de los años y después de muchas investigaciones y de manejar una gran cantidad de fuentes, informaciones y autores, nos entrega un libro-sÃntesis con el tÃtulo: Los avances tecnológicos y el futuro de la humanidad: ¿queriendo ser Dios? Es una publicación de la Editorial Vozes de Petrópolis de la cual fue durante 17 años directora editorial.
El subtÃtulo ¿Queriendo ser Dios? define la perspectiva de su análisis y al mismo tiempo deja traslucir una denuncia contra el tipo de ciencia y tecnologÃa dominantes en la historia. En realidad, hace un excelente rastreo histórico de la tecnologÃa desde los albores de la humanidad, cuando hace más de dos millones de años surgió el homo faber, aquel que por primera vez utilizó el instrumento para imponerse a la naturaleza, pasando por los distintos periodos históricos, con sus respectivas revoluciones hasta llegar a los tiempos contemporáneos de la ingenierÃa genética, de la robótica, de la nanotecnologÃa y de la biologÃa sintética, para culminar en la fusión entre ser humano y máquina.
A lo largo de su libro Rose nos muestra el calvario de la Tierra y la lenta y progresiva crucificación de la vida y de la naturaleza a través del poder de la tecnociencia, puesta al servicio de la voluntad de poder en su concretización más cruda y cruel en el dinero.
Pero no siempre fue asÃ. Primitivamente el saber y la técnica estaban al servicio de la solidaridad y del compartir, atendiendo a las demandas humanas y aliviando el peso de la vida. Pero desde el momento en que surgió la moneda, que se hizo mediación exclusiva de todos los trueques, y se transformó en mercancÃa con precio (intereses), se produjo una revolución perversa. Se pasó de la cooperación a la competición, del cuidado a la agresividad. Lo que impera entonces es el gana/pierde y no el gana/gana. La sociedad se ha hecho conflictiva con ejércitos, muchas guerras y grandes mortandades.
Los señores del dinero sujetan a las personas, controlan la sociedad y deciden qué saber y qué técnica hay que desarrollar para reforzar su poder. No se produce para la vida sino para el mercado. No se inventa para la sociedad sino para el lucro.
El actual proyecto de la tecnociencia ha acelerado enormemente la historia. La humanidad ha caminado más en cien años que en los dos millones de años anteriores. Esta velocidad ha aturdido la mente y está generando una verdadera mutación humana, comparable solamente a la ocurrida en la revolución biológica multimilenaria. Algunos cientÃficos intentan introducir nanoparticulas en la corriente sanguÃnea del cerebro para gestar una inteligencia suprahumana. SurgirÃa asà un hÃbrido de ser humano y maquina, y la humanidad se bifurcarÃa entre los mejorados y nos no-mejorados.
Rose Marie Muraro se alza contra este intento, pues él configura la suprema arrogancia y actualiza la antigua tentación bÃblica del seréis como Dios.
El ser humano, por más que quiera, jamás superará los lÃmites de su naturaleza. Sólo una ciencia con conciencia servirá a la vida y garantizará el futuro de la Tierra. La autora propugna monedas complementarias, un consumo compasivo y reciclable, una revolución radical de dentro hacia fuera y de abajo hacia arriba, el juego del gana/gana como forma de salir con éxito del berenjenal en el que estamos enredamos. La frase final de su brillante libro es esperanzadora: «Cuando desistamos de ser dioses podremos ser plenamente humanos, algo que todavÃa no sabemos lo que es, pero que hemos intuido desde siempre».
por Leonardo Boff






Eduardo (pool griego) comentó el 9 de Marzo, 2011 a las 11:58 amSi queréis ser como Dioses, eliminad al Ego, eliminad el fanatizo, y vuestras mitomanÃas, aceptad que sois legión, destruid a los 7 pecados capitales, pagad karma
aceptad que no sois auto suficiente, derrotad al orgullo, arrepentÃos en secreto y no público, conversa con Dios.