La igualdad avanza
Hace pocas semanas se frustró en Argentina la celebración del primer matrimonio entre personas del mismo sexo que se iba a celebrar en Latinoamérica.
Una juez había decidido que las parejas del mismo sexo estaban discriminadas y otro juez detuvo la celebración que ya estaba prevista. La ceremonia legal se frustró en el último momento por culpa de una maniobra de dudosa legalidad que instigaron a la desesperada los grupos más reaccionarios entre los que está, como siempre, la iglesia católica.
Pero anteayer, a pesar de todas las presiones, este matrimonio se aprobó en México DF, y contra todo pronóstico incluyendo la posibilidad de adopción.
En Europa después de España, Suecia, Holanda y Bélgica, ahora va a aprobarse en Portugal.
Cuando se aprobó en España ya dijimos que su extensión por Europa y América Latina era imparable. Y se ha demostrado que es así. Habrá países que tarden más y otros será más rápido pero a todos llegará como llegó el divorcio y como llegará el derecho al aborto.
Estos cambios son imparables porque en sociedades democráticas, basadas en la igualdad y en los derechos individuales, es impensable (e imposible) mantener discriminaciones basadas en el sexo, en la raza o en la orientación sexual de las personas.
La discriminación puede mantenerse en las dictaduras o en democracias frágiles y no asentadas, pero en cuanto la democracia se percibe como la única posibilidad, las personas agraviadas se asocian, luchan, presionan para ser iguales y tarde o temprano la discriminación se percibe como intolerable.
Al mismo tiempo, todos los organismos internacionales legislan y presionan en ese sentido. Tarde o temprano llega.
El otro día, repasando unos trabajos di con una encuesta de 1980 en la que se preguntaba a los españoles si estaban o no de acuerdo en que las personas homosexuales tuvieran todos los derechos. Sólo el 3% estaba de acuerdo - El 97% de los encuestados oscilaba entre considerar a gays y lesbianas o bien enfermos o bien delincuentes.
En 2005, el año en que se aprobó el matrimonio, más del 60% de los españoles estaba a favor de esa ley. Hoy en día la aprueba más del 70%, es decir, casi todo el mundo; católicos y no católicos, de derechas y de izquierdas. Este matrimonio es hoy un derecho consolidado y no cuestionado prácticamente por nadie. Ese es el momento en que se puede decir que se ha ganado esa batalla.
Respecto a las cuestiones de igualdad formal, no importa la opinión que se tenga de las instituciones en cuestión. Es decir, la igualdad es un valor siempre superior al juicio particular sobre la institución.
A mí, por ejemplo, me gustaría que prohibieran usar el coche en las ciudades, y que los transportes públicos nos llevaran a cualquier parte. Estoy segura de que ese día llegará a no mucho tardar y lucho para ello. Tengo coche, pero no lo uso nunca en la ciudad y uso siempre y por convicción el transporte público. Y sin embargo, me echaría a la calle si prohibieran conducir a un grupo determinado de personas, como a las mujeres en Arabia Saudí. Me pondría en peligro por defender el derecho de las mujeres a conducir coches.
Estoy contra los coches, pero la igualdad está por encima de eso; primero conducimos todos y todas, después luchamos contra los coches que contaminan y han convertido nuestras ciudades en algo parecido al infierno.
Con el matrimonio pasa lo mismo. Cuando era heterosexual, y a pesar de vivir en pareja y de tener un hijo no quise casarme. Cuando me emparejé con una mujer, exigí poder hacerlo. No es una paradoja ni un capricho.
En desigualdad no se puede vivir y únicamente desde la igualdad es posible cambiar las instituciones que, como el matrimonio, puede que llegue un día, dentro de poco, que no sirva para nada. Antes de eso lucharemos porque todo el que tiene prohibido casarse pueda hacerlo.
Hoy es México, mañana será en todas partes.
Por Beatriz Gimeno



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Katherine Carrasco comentó el 24 de Diciembre, 2009 a las 5:07 pmExcelente articulo. En Chile se va a demorar un poco el asunto, pero estoy segura que en algunos años más las personas en nuestro pais, dejaran de ser unos niños que temen al cuco y serán lo suficientemente sabias y valientes, para quitarse toda la represión moral que ha impuesto la iglesia y la dictadura. Por fin podrán pensar por si mismas, sin miedo a ni al infierno, ni a los encantamientos de los curas, porque eso es libertad y democracia, simplemente “Hacerse cargo”…
Elson comentó el 24 de Diciembre, 2009 a las 9:26 pmVuelvo a decir que todos estos tipos de articulos son absolutamente articulos globalistas/perfectibilistas. Y esas encuestas son una clara demostracion del estado hegeliano utilizado a traves de los años … y realmente, un ejemplo como España es pesimo …
boris comentó el 25 de Diciembre, 2009 a las 9:38 pmme parece que hablar de democracia y libertad en una sociedad capitalista burguesa es bastante contradictorio,ya que en este tipo de “democracias”eligen unos pocos y son libres unos pocos.
El hecho de que la moral de las sociedades cambie tiene que ver como dice Gimeno con las condiciones que logra poner un grupo que lucha,sin embargo, al hacerlo por pequeños grupos no es más que maquillar la miseria en que nos tiene sumidos el capitalismo;es decir, seria como entregarle el derecho a fonasa a un hijo de matrimonio gay ke será igual de malatendido que un hijo de un matrimonio heterosexual,luchar por el matrimonio gay como bandera o por entregar los derechos que tiene la gente a las minorias es como decirles-”ahora pueden quejarse como el resto por la mala salud,la prevision social,la postulacion a viviendas…etc.
Creo que abanderarse con causas tan pequeñas es tapar el sol con un dedo y olvidarse de un problema más grande:LA OPRESION DE UNA CLASE SOBRE OTRA Y LA ALIENACION DEL HOMBRE GRACIAS AL EXACERBADO CONSUMO,
en ese problema estamos todos gays,heteros jovenes,viejos,conductores,pasajeros,etc