Hijo de Gaddafi promueve una revisión histórica de derechos y libertades en Libia

Human Rights Watch celebró una conferencia de prensa sin precedentes en Libia el pasado 12 de diciembre, apoyada por Saif al-Islam Gaddafi, en la que dio a conocer un agresivo informe en el que se pedÃa a las autoridades libias la abolición de las leyes que penalizan la libertad de palabra y de asociación, la liberación de presos de conciencia y que brinde justicia a las vÃctimas de la masacre en la cárcel de 1996. El informe reconoce que la libertad de expresión ha mejorado en los últimos cinco años, pero señala que se necesitan más reformas.
La presentación del informe fue interrumpida por agentes gubernamentales que denunciaron a los oradores. El periódico The Times del Reino Unido informó que: “Agentes de seguridad se infiltraron en la conferencia de prensa en un hotel de TrÃpoli, fotografiaron a los presentes, luego acabaron con el acto cuando se pusieron a gritar a los oradores”. El hijo del coronel Muammar Gaddafi, Saif al-Islam Gaddafi (en la foto), ayudó a preparar el acto de Human Rights Watch, lo que revela tensiones entre la vieja guardia y el heredero inclinado a las reformas, dicen los informes de HRW.
El informe “Libya: Truth and Justice Can’t Wait” (Libia: la verdad y la justicia no pueden esperar) se basa en una visita de diez dÃas a Libia en abril asà como a la vigilancia constante desde fuera del paÃs. Aunque Internet y dos nuevos periódicos permiten a los periodistas escribir libremente sobre algunos temas delicados, el informe dice que las sanciones penales entorpecen el trabajo de los periodistas y la persecución bajo las leyes de difamación del paÃs ha aumentado. Se informa que los dos periódicos fueron fundados por Saif al-Islam Gaddafi.
Los periódicos privados y periodistas para sitios web con sede en el extranjero tienen mayor libertad, pero aún evitan cuestionar directamente el liderazgo del Gobierno, dice el informe. En Libia, los periodistas son interrogados por escribir en forma crÃtica sobre el estado. El 7 de diciembre el ex prisionero polÃtico y prominente crÃtico Jamal el Haji fue arrestado. El Haji habÃa criticado la detención por parte del Gobierno de prisioneros polÃticos y denunció los abusos del estado en la BBC en septiembre.
“Una evaluación pública del expediente de derechos humanos de Libia en TrÃpoli hubiera sido impensable hace unos cuantos años y refleja el espacio más amplio para el debate público en Libia” dijo Human Rights Watch.
El informe destaca la Agencia de Seguridad Interna como un importante perpetrador de las violaciones a la libertad de expresión y otros derechos humanos. La agencia controla dos prisiones y es famosa por operar con impunidad al encarcelar arbitrariamente o hacer desaparecer a libios. La agencia también es conocida por mantener a personas incomunicadas por meses y por causar muertes en custodia.
Un avance llegó del ministerio de Justicia, del cual Human Rights Watch dice que a veces actúa de forma independiente. El ministerio habÃa preparado un borrador revisado del Código Penal, que reducÃa las penas para sus estipulaciones más represivas. Sin embargo, todavÃa penaliza el discurso polÃtico por “injuriar a funcionarios públicos” u “oponerse a las metas de la revolución”.
Además en Libia este mismo mes, la Federación Internacional de Periodistas (FIP) participó en un seminario de dos dÃas en TrÃpoli el 16 y 17 de diciembre. La Asociación de Periodistas y Trabajadores de los Medios Libios, una organización afiliada a la FIP, pidió una nueva ley para garantizar la libertad de expresión, mayor transparencia y más respeto para el papel de los periodistas.
Fuente: www.p-es.org





