Piletas públicas: Oasis de los sin plata

En muchos países las piletas y parques públicos son usados por sus habitantes los días de calor. Sólo en Chile es de rotos bañarse en las fuentes de agua y los rotos muy bien demuestran su cultura universalista frente al empaquetado de corbata o la vieja que arrisca la nariz cuando ve a un grupo de niños refrescándose.
Un sol asesino se mantiene en el cenit de Santiago durante febrero. 33 grados de calor marca el termómetro y chicos sin vacaciones a distancia se toman las piletas públicas o abren los grifos en las poblaciones donde no hay forma de refrescarse.
El mar esta lejos para quienes no les alcanzan las lucas para una tarde en la playa y el río Mapocho no es apto para bañarse. Además, para un sueldo mínimo la entrada a las piscinas a $1.400 ó $6000 resulta prohibitiva.
En los años 60 los pobres de Santiago se arrancaban a Barrancas ,Quinta Normal, el Arrayán y Las Condes, donde se formaban pequeñas playas alrededor del hasta entonces cristalino río. Pero hoy el Mapocho trae en su corriente basuras, fecas, cadáveres de animales y cuanta basura se pille.
En algunas poblaciones, pese a la propaganda de la tele que criminalizaba su apertura hasta no hace poco, los chicos abren los grifos, los que se convierten en chorros de ducha gratis.
PILETAS VIPS
En el cerro Santa Lucia o Huelen esta la entrada monumental de la fuente de agua Neptuno construida entre los años 1897 y 1903 por el arquitecto chileno Victor Henry Villeneuve.
En este entorno conversamos con Jaime Pérez (50), quien acompaña a unos chicos de la comuna de La Granja. “Cuándo niño mi padre nos traía al centro, caminábamos por el Parque Forestal, Japonés y Bustamante, nos metíamos contentos a esta pileta”.
Jaime nos cuenta que su sueldo no le alcanza para tomar vacaciones y es por eso que le encanta venir a este cerro con su pareja y sus tres hijos. ”Para mí es como estar en Francia aunque no podré ir nunca“- nos confiesa.
Julia Ortiz vende helados y junto a sus dos hijos concurre a dicha pileta todos los fines de semana del verano del 2010. “Vengo a trabajar y veranear en este oasis. Me salvo con la venta; hay días buenos en que puedo ganar más de 50 lucas .Mis hijos se alegran al meterse a jugar en estas cascadas del Santa Lucia. El agua es limpia”- nos cuenta.
A cuadras de ahí existen unos chorros de agua que sirven de paraderos para mojarse y descansar .Son los que están frente al Mercado Central. Luego le siguen, yendo hacia los museos del Parque Forestal, una pileta discreta en que algunos niños juegan libremente: Es la fuente Cristóbal Colon.
Un mujer joven observa a un niño y le grita “¡Cuidado Arturito! Ten cuidado con los otros niños y no mojen a la gente“. Justo pasa una señora que dice en voz alta “no puede ser que ocupen estas piletas estos rotos”.
Texto y fotos: Álvaro Hoppe
VEA ADEMÁS LA GUÍA DE PILETAS SANTIAGUINAS


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Eugenio Farias comentó el 8 de Febrero, 2010 a las 6:03 pmRecuerdo con nostalgia que hace 50 años atras,habia en las poblaciones unas pequeñas albercas publicas(piscinas de unos 70cms de alto y de varios metros de largo y ancho)que se llenaban de niños,cuando las conoci,yo tendria unos 8 años( hace de esto 47 ) y ya estaban quedando fuera de uso,debido a que las autoridades no se preocuparon de su mantencion que era minima ya que eran abiertas,sin rejas ni nada que obstaculizara el acceso.
Estas piletas publicas se terminaron por alla por el año 62 mas o menos.
Diegotzin comentó el 8 de Febrero, 2010 a las 8:59 pmPerdon, pero yo vivo en Canada, en la costa oeste para ser mas exacto. Les puedo asegurar que en cada municipalidad de Canada existe mas de una piscina, mas aun, hay una en cada barrio, por lo que es tonto pensar que la gente se bane en una pileta de la plaza. La entrada a estos establecimientos es barata, ademas de los colegios basicos y de ensenanza media los llevan a aprender a nadar. En Mexico si es comun ver a los chicos haciendolo, pero no aca.
Outsider comentó el 9 de Febrero, 2010 a las 6:49 amDiegotzin, estamos de acuerdo, hay que ver que los recursos de cada pais son diferentes.
Lo que sucede es que aca es mal mirado que la gente se bañe en la pileta, en cambio, en otros paises da lo mismo, eso es lo que entiendo viene dentro de la comparacion que hace el escritor.
Por otro lado, si podrian hacerse piscinas para los mas pobres, pero dudo que haya alguien que sea capaz de su mantencion, pues lastimosamente, ni los pobres ni los municipales tendrian la intencion de mantenerla limpias y seguras.
Vanessa comentó el 11 de Febrero, 2010 a las 11:16 amPor que a ciertos chilenos les hace tan bien pronunciar ese adjetivo calificativo al describir a otro: “roto”!… es como que les diera una suerte de superioridad de clase, solo por pronunciarlo. La preocupación por el que dirán y el tan conjugado (implícitamente) verbo “aparentar” creo que son características típicas y desafortunadas de nuestra idiosincrasia…todos quieren parecer adinerados, probos y en definitiva “decentes”, todos quieren poder decirle roto a otro para ir contra ese complejo de inferioridad que les acongoja y que tan de manifiesto queda cuando les vemos enfrentados a un gringo, europeo o de cualquier otra nacionalidad que no sea ni peruano ni boliviano, por supuesto(hay q ponerle la pata encima a ellos también para sentirse mejor que alguien, ya que como país nos sabemos inferiores q todo el resto).
Como si no fueran espacios públicos!…o como si fuese más aceptada la conducta por ser “lo que se usa en las europas”. A contrario sensu: ¿Podría aquella conspicua y cenil ciudadana pronunciar con tanta satisfacción aquella palabrita denostativa que tanto le agrada, a saber “roto” si se tratara de un europeo o gringo quien procediera a realizar dicha conducta?…
Vanessa comentó el 11 de Febrero, 2010 a las 11:20 amUn viva chile! por los sin voz y por la gente espontánea que se atreve (sin preocuparse del que dirán o de si serán rotos frente al resto)…pues esa parece ser la única clave de la felicidad!