Ojo con el Cambio de Concesionario
Lo esperado sucedió, funcionó la Ley de Murphy en Chile (o para ser más precisos, la de Finagle): “Algo que pueda ir mal, irá mal en el peor momento posible”. Y eso fue lo que le pasó a la Concertación, cuando más derrumbada se encontraba, tras 20 años en el poder, lo ha perdido.
Casos de corrupción, privatizaciones, firma de tratados de libre comercio a destajo, permisividad para la contaminación de nuestro suelo, dejar todo en manos del mercado desregulado, y elegir al candidato de sus filas más parecido al contrincante, hicieron que la ciudadanía, dividida en acto electorcrático, no supiera diferenciar bien y eligiera de presidente a un magnate (aunque sólo asistieran a las urnas menos del 60% de las personas con derecho a voto).
El desgaste concertacionista, y su incapacidad para convocar amplias mayorías estuvo -a juicio de El Ciudadano-, ligada a su incapacidad de comunicación con el pueblo, a quien mantuvo alejado de la toma de decisiones, despolitizado, y condenado a ser mero espectador de farándula.
La salida de sus filas del senador Alejandro Navarro, quien formaría el Movimiento Amplio Social (MAS), el pie hacia la izquierda de Jorge Arrate y el marquismo que, con un poco más de tiempo, pudo salirse con las suyas, dieron claras señales del comienzo del fin.
En primera vuelta se demostraría que un importante grupo de la población ya no compraba el viejo cuento, y que el liderazgo que buscaban era simplemente de otro tipo. Frei desnudado por un ‘Gomilalo’, del equipo de Difamadores, quedaba en descrédito. Piñera denunciado por amplio reportaje del equipo de La Nación Domingo, se evidenciaba como manos largas.
Pero estas informaciones no serían difundidas ampliamente por los medios masivos, lo que se tradujo en que la falta de memoria del electorado chileno, conjugada con la saturación mediática de carteles y jingles de dos rostros que representan lo peor de nuestro país, acabarían presentes en la papeleta del 17 de enero: Y ganó el “mal mayor”.
Miguel Juan Sebastián Piñera Echeñique fue elegido presidente de Chile y para la historia quedará la foto de ambas familias abrazadas y sonriendo. La imagen de que nada ha pasado, como recuerdo de otro triunfo de la oligarquía, se repite en nuestra memoria que no olvida nuestro propósito original, regionalista, libertario y democrático: Salga quien salga, nuestro trabajo será por la Asamblea Constituyente y una Nueva Constitución para este país, vertiente a la que invitamos a sumarse a todos los actores que alguna vez compartieran este profundo anhelo democrático.
La tarea requerirá de trabajo junto a las bases y medios de comunicación al servicio de sus voluntades. Por eso la invitación es a dejar de coquetear con la plutocracia con que transaron hace 20 años, es momento de no seguir pactando en pro del saqueo de nuestros recursos naturales, es hora de hacer soberanía, y que la inmensa riqueza de estos fértiles suelos sea defendida en pos de esta generación y de las venideras.
Creemos, a la vez, que unirnos para detener a toda costa que se continúe privatizando Codelco, puede ser clave y viga maestra que aglutine las nuevas fuerzas, ala a la que se sumen civiles y militares constitucionalistas, trabajadores del cobre y estudiantes, pues se ha cambiado el concesionario y llega en marzo nuevo gerente a La Moneda.
Que no cometa desde ahí abusos, sólo dependerá de nuestro poder federativo, en donde la defensa de los derechos ancestrales de los pueblos de Chile y de nuestro suelo, sea lucha mancomunada de quienes siguen la arenga: ¡Aún hay Patria, ciudadanos!
El Ciudadano






Luis comentó el 14 de Febrero, 2010 a las 7:09 pmMe parece muy acertado el artículo, respecto al cual van los siguientes agregados:
1.- Si bien es cierto la derecha no llegaba por la vía electoral al gobierno en un lapso de 50 años, su doctrina ha imperado por más 50 años y en forma estratégica ha conformado un conjunto de poderes que los ha llevado a su haber.
2.- Con la forma de actuar de este sector político, es obvio que se preocupará de conseguir un apoyo de instituciones que tradicionalmente han estado a su servicio y que siempre se constituyen como guardianes protectores.
3.- Aquí no basta de asumir un rol de oposición, sino que se debe estar atentos al accionar de la derecha que se instala en un gobierno bajo un criterio de proyectos que los caracterizan donde la vida transcurre en un negocio y los conceptos de seres humanos provienen de poderes fácticos orientados por criterios de una religiosidad extrema y que sostiene que cada persona ocupa un sitial acorde a designios que lo destinaban a condiciones serviles.
4.- Finalmente, las fuerzas se deben reagrupar y los que quedan de esos grupos que en forma razonable y con una gran mística creyeron en la Concertación, como fuerza transformadora de las estructuras dictatoriales, deben trabajar en un gran proyecto de sociedad, exteriorizando las diferencias con la derecha y que sean realmente beneficiosos para todos los habitantes del país. Quienes llegan al gobierno son la representación viva de la desigualdad social y que se presentan al país como grandes exitosos y a quienes les resulta de mucha bajesa responder a una interrogante simple como los es ¿cuánto dinero necesita una persona para vivir en forma digna? ¿o es el Colegio Saint George’s (por señalar alguno)un buen referente para imitar un modelo educacional hacia el resto de la población con todo lo que ello implica como sería emular los recursos utilizados en la Enseñanza Pública. En definitiva hay que ponerse de acuerso si las llamadas fuerzas progresistas eran tales, ó segirá el exodo de acomodados hacia el nuevo gobierno.