Orlando Zapata Tamayo
El deceso de este albañil que era disidente cubano y preso político, quien murió después de una prolongada huelga de hambre, protestando por el brutal trato que las autoridades cubanas dan a los presos de conciencia, pone sobre la mesa un tema que se esquiva o ignora deliberadamente en nuestra sociedad política: la falta de democracia en Cuba, gobernada ya por más de 50 años por una dictadura militar (esta vez militares de izquierda), donde las violaciones a los derechos humanos son también una política de Estado consubstancial a esa clase de regímenes.
Como toda dictadura, la cubana niega la existencia de presos políticos en sus cárceles y busca justificar su represión política interna en las amenazas que se ciernen sobre ella de parte de un enemigo externo.
Por último, al igual que toda dictadura, proclama que no aceptará que desde el extranjero se inmiscuyan en sus asuntos internos, refugiándose en aquel añejo concepto de la soberanía nacional.
La tragedia se repite una y mil veces: conveniencias políticas y/o comerciales, afinidades ideológicas, mero oportunismo o un pragmatismo con límites morales difusos, traen consigo vergonzosos silencios que buscan ignorar denuncias indesmentibles de graves trasgresiones a los derechos humanos en algún punto del planeta.
Orlando Zapata Tamayo llevó su denuncia de torturas y represión a la disidencia política en Cuba al extremo de inmolar su vida para sostenerla. Su testimonio no puede ignorarse y debe ser asumido como un indesmentible ejemplo de lo que ocurre hoy en día en dicho Estado.
Teniendo presente nuestra experiencia histórica reciente, hoy más que nunca esperamos de nuestras autoridades y actores políticos una voz clara, potente y oportuna, para solidarizar con esta nueva víctima y exigir que cesen las violaciones a los derechos humanos en Cuba. Tenemos una tremenda deuda no saldada con la comunidad internacional respecto a estas materias y ya es hora de comenzar a pagarla.
Santiago, 25 de febrero de 2010.
Por Héctor Salazar Ardiles
Abogado especializado en DD.HH.






Pedro Pérez comentó el 2 de Marzo, 2010 a las 6:29 amEn Chile la deuda en DDHH es cien veces más grande que en Cuba. Hay algunos que aportaron en este aspecto durante la Dictadura, hicieron carrera y encontraron lucrativos puestos en el stablishment. Hoy solo aparecen para mantener su imagen mediática y seguir cómodamente llenándose
la panza.

rodrigo fuentes comentó el 2 de Marzo, 2010 a las 8:40 amañadiendo a lo señalado por el lector anterior decir que estos abogados que han lucrado con la tematica de los DD.HH. incluso se han vinculado a oscuras operaciones inteligencia, coimas y oscuros negocios de armas…

José comentó el 2 de Marzo, 2010 a las 9:12 pmMuy poca altura de miras la de los que escribieron antes. ¿Lo hecho acá en Chile acaso hace menos feo lo que ocurre en Cuba? No nos olvidemos que en Cuba llevan mas de 50 años, aún no cae le régimen para ver quienes se han beneficiado aparte de la flia Castro