Chile y Haití después de los terremotos: tan diferentes y tan parecidos…
Pero también Haití y Chile se parecen, pues ante la necesidad aflora ese instinto esencial de apoyo mutuo que permite al pueblo sobrevivir, avanzar y constituirse en un actor en derecho propio ante la historia. Corresponde a los sectores populares desarrollar esas tendencias a la organización del pueblo, a la solidaridad, para que se desarrollen y vayan más allá de la mera supervivencia. Para que se puedan constituir en una sociedad diferente, una sociedad solidaria, una sociedad libertaria, que se despoje del pesado lastre del individualismo impuesto por el modelo neoliberal feroz aplicado por la dictadura y profundizado por la “democracia vigilada”.
Chile y Haití después de los terremotos: tan diferentes y tan parecidos…
I. Chile ha sido una vez más golpeado por un terremoto de magnitudes apocalípticas, como lo fueran los terremotos de 1938, de 1960 y de 1985. Con la precisión de un reloj suizo, el centro-sur del país es azotado cada 25 años por un movimiento sísmico que pone al país en honda conmoción. El terremoto que hemos visto el 27 de febrero fue uno de los más fuertes registrados en toda la historia: 8,8 grados en la escala de Richter, 9 en la escala de Mercalli.
La angustia de no saber nada de nuestros seres queridos, de no poder comunicarnos con ellos, ha seguido a la destrucción, a la incomunicación y a la muerte o desaparición de muchas personas. La impotencia es una sombra que se cierne sobre el corazón. El conteo de muertos ya va por sobre los 700; hay quienes dicen que es esperable una cifra final de unos 2.000 apenas se conozca el cuadro completo de la devastación; no se sabe nada aún de muchas de las provincias afectadas en las regiones del Maule y Bío Bío. Cuando se manejaba la cifra de 300 muertos, se conoció que el tsunami de Constitución se había tragado a unos 350 habitantes, y eso duplicó la cifra de muertos. Se sabe de otras localidades donde también hubo tsunamis pero aún se desconoce la magnitud de los daños que provocó.
Las secuelas que este terremoto dejará para el pueblo chileno son terribles. Se estima que hay, en estos momentos, 2.000.0000 de personas que han perdido sus hogares y están literalmente, en la calle. Estamos hablando de más del 10% de la población, lo que da una idea de la tarea titánica de reconstrucción que hay por delante.
II. Mucho se ha hablado de las diferencias entre Chile y Haití, porque el terremoto en la hermana república caribeña arrojó una cifra muy superior de muertos (300.000) y un daño, tanto en términos absolutos como relativos, mucho mayor. Se ha hablado de razones geológicas y sismológicas, como la mayor profundidad del epicentro y el área en el que ocurrió, y ellas, desde luego, han jugado un rol muy claro. Pero sobre todo hay que buscar en las razones políticas, económicas y sociales la explicación de por qué un terremoto de mayor magnitud en Chile tuvo un impacto mucho menor.
Ciertamente, Chile es un país difícilmente comparable con Haití: tiene una infraestructura muy superior, una economía muchísimo menos dependiente y menos atrofiada que la haitiana (mientras que Haití es un caso extremo dentro del contexto latinoamericano, Chile gozó de medio siglo de experiencias nacional-desarrollistas que dejaron su impronta hasta el día de hoy) y una capacidad de respuesta institucional ante las catástrofes naturales, muchísimo mayor. La miseria en Chile no alcanza niveles tan sórdidos como en Haití donde la población en los suburbios capitalinos tenía que recurrir a comer galletas de barro para engañar al hambre. Obviamente nada de esto se debe a una inexistente “superioridad” chilena, que el chovinismo criollo saca a relucir mediante comparaciones tan falaces como odiosas (el chileno es más trabajador, es más ingenioso, es más esto, es más lo otro), sino que se debe principalmente a las diferentes historias relativas de ambas repúblicas -historias que son divergentes aún desde tiempos coloniales, amen del hecho de que Chile no ha sido convertido en un país plantación, ni en un país maquila, ni ha sido directamente intervenido ni saqueado por los EEUU. Chile, además, es un país con un largo historial de movimientos sísmicos, hecho que lo ponía “en ventaja” ante Haití.
III. Aún así, se habla poco de las similitudes. La más obvia, es el hecho de que quienes más sufren son los pobres. Aún cuando el terremoto golpea a todos por igual, unos están mejor preparados que otros para recibir el sismo y para lidiar con las dificultades que sobrevienen después. Chile no ha sido una excepción a esta regla y los sectores más dañados son barrios populares, casas de adobe; por lo demás, hemos sabido, por testimonios fiables, que la ayuda ha llegado tarde e insuficientemente a las barriadas populares que no han sido prioridad para nadie, aún cuando son los sectores donde se debiera concentrar la ayuda debido a su precariedad.
Segundo, que gran parte de la devastación se debe a infraestructura inadecuada. Después de una nutrida experiencia sísmica y de que medio país se haya caído en 1985, hubo cierta conciencia de crear infraestructura que soportara los embates de una zona de actividad tectónica como lo es Chile. Sin embargo, a mediados de los ’90, la Concertación, que siguió profundizando el nefasto modelo neoliberal heredado de la dictadura, comenzó con la privatización y subcontratación de empresas para obras públicas –muchas de ellas trasnacionales, las cuales jamás responderán por puentes, autopistas y carreteras destrozadas las cuales inmovilizaron al país y dejaron a miles de personas desamparadas mientras iban de viaje. Es de destacar que muchas de las obras realizadas por el MOP hace varias décadas siguieron en pie, mientras que costosas carreteras construidas hace tan sólo algunos años, por las cuales se han pagado excesivos peajes, se rompieron como si fueran de papel. Puedo dar testimonio personal de la razón tras la fragilidad de estas obras viales: a inicios del 2003 trabajé en el by pass de Rancagua, en el sector Doñihue. Cuando el geólogo recomendaba descampar 1,80 metros, 2 metros en ciertos tramos por la inestabilidad del terreno, para ahorrar costos, se ordenaba a la retroexcavadora (una que llamaban la trabilla) no bajar más de 30 centímetros. Sabíamos que esos caminos no durarían más de 10 años. Ahora el terremoto será una excusa muy oportuna para explicar su destrucción, pero el hecho que la infraestructura pública quedara en pie, mientras la infraestructura privatizada colapsara haciéndose añicos, es un hecho incontestable.
Lo mismo puede decirse de la vivienda: desde fines de los ’90, con los escándalos de las casas COPEVA, que a los meses comenzaban a agrietarse, rajarse y lloverse, teniendo sus dueños que forrarlas en plástico para pasar el invierno (muchas de las cuales fueron sencillamente demolidas poco después), está claro que la política de vivienda (anti)social en el país –y de la vivienda en general- es solamente un negocio para los capitalistas inmobiliarios. Un negocio, por lo demás, facilitado mediante toda clase de corrupciones y negligencias desde los mismos gobiernos concertacionistas, algunos de cuyos personajes participaron directamente en este negociado tan lucrativo. Recordemos que el escándalo de COPEVA tiene el nombre un ex ministro del interior demócrata-cristiano, Pérez Yoma. Hoy vemos muchas construcciones modernas, muchos conjuntos habitacionales de personas que con grandes sacrificios lograron el “sueño de la casa propia”, por el suelo, con daños estructurales graves que las hacen inhabitables. El caso más dramático fue el del edificio de 15 pisos que en Concepción se desplomó con alrededor de un centenar de personas en su interior. Un edificio nuevo, aún con habitaciones en venta. Es verdad que un terremoto tan poderoso siempre ocasionará daños y nunca podrá hacerse suficiente para evitar víctimas; pero resulta injustificable que sean precisamente las obras más modernas las cuales hayan sufrido más daños.
Al igual que en Haití, es probable que ningún capitalista jamás deba responder por estos actos criminales. Por ello es necesario que el pueblo se movilice y exija justicia, pues la política privatizadora de obras públicas, inmobiliarias y viales es una política abiertamente criminal, como lo demuestra este terremoto. Acá hay responsables y si el pueblo no exige una respuesta por parte de ellos, jamás la tendrán.
IV. Otra similitud con Haití es la respuesta represiva y la militarización de la respuesta humanitaria. Aunque ambos casos son obviamente diferentes (en Haití la militarización humanitaria ha profundizado la ocupación del país y ha entregado un importante enclave geoestratégico a los EEUU, algo que tiene pleno sentido desde su plan de militarización de la región Caribe y de recomposición hegemónica en América Latina), en ambos casos se ha jugado con la histeria ante los “saqueadores” para justificar una presencia de fuerza que proteja los intereses de clase de la élite.
En Concepción, por un día y medio, mucha gente no vio ninguna clase de ayuda. Esto es principalmente cierto en los barrios populares donde hasta la fecha ha llegado poco o nada. Ante la desesperación, el pueblo aplica sencillamente el impulso más básico del ser humano que es el de la conservación. El pueblo entró a supermercados, estaciones de bencina, farmacias, para proveerse de los elementos y artículos más básicos para alimentar a sus familias. ¿O podíamos esperar que el pueblo se quedara de brazos cruzados, soportando fatiga, hambre y sed, mientras los supermercados estaban repletos de bienes? Esto era puro pueblo, gente común y corriente, madres, padres, jóvenes que arrancaban con cajas de leche, de arroz, con lo que pudieran recuperar.
“Saqueo” gritaron las autoridades para demonizar el justo reclamo del derecho a vivir, a comer, a calmar la sed, a cuidar a sus hijos. Distorsionaron la historia al punto de que, según ellos, los “saqueadores” no tenían ninguna necesidad, porque estaban robando exclusivamente artículos suntuarios, eléctricos o cds y dvds, cuando la verdad es otra. Bastó, por ultimo, que se tocara un par de bancos y ahí la histeria ya fue absoluta. “Lumpen” volvieron a gritar, para deshumanizar al pueblo hambriento y necesitado, pues con esta palabra elástica desde siempre se justifica el asesinato policial. En la época de Pinochet les llamaban “humanoides” –el término cambia, la lógica política represiva se mantiene.
El mismo “lumpen” de Nueva Orleáns, de Puerto Príncipe ahora aparecía en las calles de Concepción, y desde el primer momento el presidente electo Sebastián Piñera, junto a sus secuaces en los gobiernos locales, como la doctora Van Rysselberghe en Concepción, se escandalizaban ante lo poco que los rotos respetaban la propiedad de las grandes cadenas de supermercados. Y mientras la ayuda tardaba en llegar, no hubo ningún problema para movilizar unos cuantos miles de milicos para hacer efectiva la ley marcial en Concepción. Mientras no llegaba agua para las bocas sedientas, no costó nada llenar los tanques de los guanacos para reprimir al “lumpen” que “saqueaba” a los “honestos” negociantes como Lider (Wal Mart) y Santa Isabel. El gobierno decretó el Estado de Sitio y Toque de Queda, haciéndose eco de la derecha política y de los grandes empresarios y negociantes que, mientras se llenan la boca hablando de “solidaridad” no son capaces de poner unos cuantos paquetes de arroz en sus supermercados a disposición del pueblo. Este recurso no se utilizaba desde 1987 –para los que tengan mala memoria, desde épocas de la dictadura. Eso demuestra que ciertos hábitos autoritarios no se han desvanecido tras dos décadas de “democracia vigilada”.
A los ciudadanos de bien ahora les toca hacer cola, pasar hambre y sed, y mamarse el llanto de sus hijos. El orden se ha restaurado nuevamente gracias a la bota militar. La gran propiedad privada ha vuelto ha ser intocable.
Es en momentos de crisis cuando el sistema muestra realmente su cara. Y en Concepción, al igual que en Puerto Príncipe, la ha mostrado con toda su crueldad: la propiedad de los capitalistas es más importante que la vida y el bienestar de cientos de miles de personas necesitadas. No es casual que al capitalismo se le agregue con frecuencia el apellido de “salvaje”.
V. Pero también Haití y Chile se parecen, pues ante la necesidad aflora ese instinto esencial de apoyo mutuo que permite al pueblo sobrevivir, avanzar y constituirse en un actor en derecho propio ante la historia. Corresponde a los sectores populares desarrollar esas tendencias a la organización del pueblo, a la solidaridad, para que se desarrollen y vayan más allá de la mera supervivencia. Para que se puedan constituir en una sociedad diferente, una sociedad solidaria, una sociedad libertaria, que se despoje del pesado lastre del individualismo impuesto por el modelo neoliberal feroz aplicado por la dictadura y profundizado por la “democracia vigilada”.
Entre los múltiples mensajes solidarios de amigos y compañeros en estos momentos tan angustiantes, quiero destacar los no pocos mensajes solidarios que he recibido de hermanos haitianos. En medio del dolor que ellos mismos sobrellevan, guardan un momento para solidarizarse del dolor del pueblo chileno. Nosotros hicimos nuestro el dolor suyo, y ellos hoy hacen suyo nuestro dolor.
Un compañero de Grandans me escribía el mismo sábado: “Estimado José Antonio, le agradezco los esfuerzos de solidaridad con el pueblo haitiano. Hoy me siento muy tocado con el violento y tremendo terremoto en Chile. Deseo que tu familia salga sana de tal sismo y que tu país se recupere rápido Lo poco que tenemos está listo para compartirlo con Uds. si es necesario. Hasta pronto, Maxime Roumer”.
Mensajes como éste me recuerdan que la solidaridad es la ternura de los pueblos.
Por José Antonio Gutiérrez D.
1 de Marzo, 2010
Fuente: www.anarkismo.net






Constanza Ljubetic comentó el 2 de Marzo, 2010 a las 1:39 pmDe acuerdo en varios puntos de la nota…sobre los saqueos, creo que usted ignora que también han sido saqueados negocios pertenecientes no a walmart y dys, sino a doña juanita o a don pedro, comerciantes pequeños y medianos empresarios, y además en mi opinión, la gente que fue a saquear no representa a ese pueblo que tanto se menciona oprimido por las clases dominantes durantes siglos, sino a una pequeña fracción de gente que no tiene respeto por nadie, y con los valores completamente trastocados. Gracias, saludos
hernan comentó el 2 de Marzo, 2010 a las 8:22 pmNO SE PREOCUPE AMIGO, SE VIENE UNA REPLICA EL DOBLE MAS FUERTE: 16.0 EN LA ESCALA RICHTER.
http://es.kendincos.net/video-vdvhldj-valparaiso-tsunami.html
Hèctor comentó el 3 de Marzo, 2010 a las 8:38 amResulta preocupante como un artículo interesante cada vez se va deformando hacia una carta absurda de reclamo por la presencia militar.
No concuerdo ni me agrada la represión militar, pero para salvar vidas necesitas orden, esto es caos, hay una gran masa de gente que simplemente aprovecha las virtudes de nuestra justicia a mi parecer demasiado “garantizadora” de los derechos. Un tipo que viola puede salir a los 5 años para seguir violando, un ladrón, es peor, ellos saben lo que hacen y la pena que recibiran si por excesiva mala suerte pudieran ser atrapados.
En este caso es simple y puro lumpen, viles ladrones escondidos entre personas muy asustadas ante el temor de desabastecimiento.
Me extraña que hables de hambre y justicia si no pasaban ni 24 horas cuando destruyeron todos los supermercados. Eso es caos, es desorden, son rumores forjados por estos mismos tipos, es la desinformación.
La fuerza pública no puede dar abasto en estos casos, es absurdo, un gobierno con un limitado pero lógico contingente de funcionarios NUNCA va a estar preparado para una catastrofe que afecte a las 5 regiones mas pobladas del país. No importa el color político, acá la cosa es por la dificultad técnica que organizar algo sin comunicaciones ni información.
Dspués de normalizar todo habrá tiempo para opinar y buscar vulnerabilidades a nuestro sistema de alerta temprana y reacción inmediata. Tu no estás ahí, no estas ayudando, otra cosa es con guitarra. De hecho debieras usar este medio de comunicación para coordinar ayuda, eso es útil, SÉ ÚTIL!.
Ojalá y pudieras retractarte, no seas irresponsable, las fuerzas armadas no son las mismas del pasado, y su labor LA APOYO con todas sus letras, su sola presencia disuasiva ayuda organizar la ayuda, a trasladar combustible, recuperar algunos servicios básicos y abastecer algunas zonas, ellos van a salvar vidas, personas comunes y corrientes que no pueden dormir ante un caos reinante que imagino por mera lógica TU no estas viviendo, y ante eso te felicito.
Última aclaración, no tengo partido, no me agradan mucho las FFAA, pero solo soy un ciudadano con mas materia gris al parecer que utiliza su derecho a opinión.
Saludos
Luis Adan Francisco Ilufi Vasquez comentó el 3 de Marzo, 2010 a las 11:23 amEstoy muy asustado y angustiado con mi familia
Somos de Constitucion mi cuidad esta en ruinas super impactado
Familia Ilufi Vasquez
ha mi madre se le cayo toda su cas una casa grande hermosa todo en ruinas, dueña de la Radio Oleajes fm 96.5 quedo con los brazos
cruzado , favor difundir esta noticias la radio mas popular del pueblo esta en el suelo….la calle Freire esta toda en el suelo
telefono de ubucacion 9 7428786 Sra.Gladys Vasquez de Ilufi
margarita comentó el 4 de Marzo, 2010 a las 3:32 pmHéctor, no te alteres que no entendiste nada de lo que se escribió y tienes que cambiarte el chip pinochetista. Creo que si se hubiera garantizado la entrega de bienes almacenados antes que nada se hubiera evitado muchos desmanes. Es cierto que hubo delincuentes entre la gente común y corriente pero la mayoría de los saqueadores eran gente de familia, con miedo al desabastecimiento. Claro, los malandras siempre se cuelan, pero la gente estaba respondiendo a la incertidumbre, al miedo, al no tener nada. Y no es verdad que las FFAA ayan ayudado a nadie porque la verdad es que apenas hoy la gente empieca a recibir las cosas, hasta hoy no han recibido nada y en muchos barrios y distritos de Concepción la ayuda no ha llegado pero hay presencia militar. Hay mucha angustia y me parece injusto que acuses al que escribe porque según dice tiene seres queridos en las tierras golpeadas por el cataclismo, y creo que refleja esa angustia en lo que escribe de no saber qué pasará ni porque no se ayuda aún cuando llegan los militares. Hay mucho desamparo y creo que todos vivimos mucha ansiedad y mucha angustia.
Hèctor comentó el 5 de Marzo, 2010 a las 8:19 am1- Los saqueos traen mas temor e inseguridad al resto de la población al ver que unos pocos “desesperados” se apropian de los alimentos almacenados y practicamente destruyen los principales centros de distribución de la zona apenas transcurridas 24 horas. Por culpa de 300 personas “desesperadas” se inutilizaron varios de estos muy necesarios centros logísticos por días y ni hablar de los artículos robados (comida para los niños), ahora los re-venden en el mercado negro a precios inalcanzables para la gente común, pan a $2000 los 400 grs???. Te aseguro que nadie en su sano juicio deja a su mujer y sus hijos solos para ir a pelearse un plasma, una lavadora, una trotadora, un pack de cervezas. Acaso no había también gente en vehículos de marca, por ahí se veía un dodge ram llena de cosas ROBADAS. Considero que los puntos negros son pocos, pero son y serán nuestra verguenza! No me enorgullece leer artículos o ver noticias de otros canales destacando estos saqueos. Creo en la gente, creo en los valores de familia, una persona de trabajo NO ROBA, busca maneras, pero dudo que un chileno común y silvestre ROBE por miedo arriesgando todo en un saqueo, y menos a 24 hrs de este terremoto, no lo creo. Un hombre/mujer de trabajo no ataca a su vecino para robarle lo poco que tiene, ni menos a la señora del almacén de la población, muchos de ellos han dado o fiado todo. Considero que (no todos) son simples y viles LADRONES y para ellos debiera haber algo más de lo que la ley contempla.
2- Las FFAA en la actualidad estan bajo el mando irrevocable del gobierno. Sin FFAA esto sería mucho peor, de hecho considero tardía su asistencia para asegurar los centros logísticos. Y en términos de seguridad SÍ estan salvando vidas, su labor disuasiva a traído mas calma a las calles sin luz, evitando que los vecinos, en esta psicosis colectiva, se maten entre ellos al confundirse en la noche con las “hordas de ladrones que bajan de los cerros”, muchos de ellos, de todas las clases sociales, tienen armas.
3- Margarita, por ningún motivo soy pinochetista, creo que la que está viviendo otra época y entiende mal las cosas eres tú, tengo 31 años, no he vivido ello y para nada me siento orgulloso del asesinato de chilenos en la dictadura.
4- Es entendible, pero no comprensible como a cinco o seis días de trasncurrido la catástrofe existan zonas sin ayuda. Solo referirme que hay un tema logístico y técnico que ojalá nadie tenga que afrontar nuevamente ni estar en los pantalones o faldas de los organismos de emergencia estatales y privados(ONEMI, Municipios, bomberos, carabineros, PDI, ONGs, etc…)Insisto hay que estar ahí y conocer a cabalidad los protocolos correctos ante estos casos para criticar, ahora todos somos generales y considero frívolo que nosotros entremos a discutir que tal o cual acción es/fué la correcta.
5- Considero y mantengo la impresión que este artículo se desvirtúa al reclamar y desparramar para todos lados, hay que ser mas responsables y apoyar el proceso de emergencia y reconstrucción. Estamos viviendo una catástrofe sin antecedentes en nuestro país, que afecta severamente al 80% de la población y que va a seguir trayendo consecuencias nefastas en la maquinaria económica (cesantía-pobreza) y en la salud, recordar que se viene el invierno.
Cito el siguiente párrafo:
“El mismo “lumpen” de Nueva Orleáns, de Puerto Príncipe ahora aparecía en las calles de Concepción, y desde el primer momento el presidente electo Sebastián Piñera, junto a sus secuaces en los gobiernos locales, como la doctora Van Rysselberghe en Concepción, se escandalizaban ante lo poco que los rotos respetaban la propiedad de las grandes cadenas de supermercados. Y mientras la ayuda tardaba en llegar, no hubo ningún problema para movilizar unos cuantos miles de milicos para hacer efectiva la ley marcial en Concepción. Mientras no llegaba agua para las bocas sedientas, no costó nada llenar los tanques de los guanacos para reprimir al “lumpen” que “saqueaba” a los “honestos” negociantes como Lider (Wal Mart) y Santa Isabel. El gobierno decretó el Estado de Sitio y Toque de Queda, haciéndose eco de la derecha política y de los grandes empresarios y negociantes que, mientras se llenan la boca hablando de “solidaridad” no son capaces de poner unos cuantos paquetes de arroz en sus supermercados a disposición del pueblo. Este recurso no se utilizaba desde 1987 –para los que tengan mala memoria, desde épocas de la dictadura. Eso demuestra que ciertos hábitos autoritarios no se han desvanecido tras dos décadas de “democracia vigilada””.
Consideras que esto llama a la calma? no llama esto al RENCOR? esto ayuda a la gente? Esto es lo que, entre otras frases, considero en extremo irresponsable. Es momento de ayudar y re-construir nuestra patria.
Un abrazo y ARRIBA CHILE!!!
margarita comentó el 5 de Marzo, 2010 a las 1:20 pmHector no digo que seas pinochetista sino que tienes chip pinochetista porque hablas igual que ellos. Es el discurso autoritario histerico que ve fantasmas donde no los hay. Hay buenas reflexiones sobre esto que responden tus inquietudes http://www.elciudadano.cl/2010/03/04/quienes-son-los-vandalos/
lorenzo comentó el 6 de Marzo, 2010 a las 3:21 amSoy de Concepción de Lorenzo Arenas y recien puedo revisar las noticias y me siento plenamente identificado con este articulo. leyendo los comentarios leo las opiniones de Hector y las encuentro ofensivas y como dice margarita reflejan el chip pinochetista de muchos chilenos, lamentable que pienses asi y que hables sin conocer la realidad. Mucha gente salio a robar a los supermercados por la inceritdumbre y es verdad que robaron lo que encontraron, pero esta es gente que en la mayoria de los casos lo habia perdido y esperan poder vender algo, recuperar algo de lo que perdieron y encontrar algo para alimentarse o poder alimnentarse vendiendolo. Esa es la realidad del desamparo en esta zona. La ayuda no llego tardiamente a ciertos lugares, no llego a ninguna parte hasta cinco dias despues y la gente ha vivido gracias a lo saqueado, lamentable pero cierto. Los milicos no salvaron niuna vida, en los saqueos no murio nadie, pero si ha muerto gente por la falta de ayuda. Mucho mas irresponsable la armada que no aviso el tsunami que los saqueros a supermercados que no han matado a nadie. Los casos de asalto a vecinos han sido muy puntuales y excepcionales y han sido exagerados por los medios para ocultar la verdadera csra del estado de sitio que es proteger los grandes empresarios mientras al pueblo se le deja desamparado. Hector no basta que arrogantemente presumas de tener materia gris, tambien hay que utilizarla antes de hablar.
ELY comentó el 6 de Marzo, 2010 a las 9:23 pmCreo que al articulo le falta comprension acerca de la logistica que es absolutamente necesaria, la que no se puede obviar, para materializar los planes de contigencia enfocados a enfrentar una emergencia de este tipo. No es llegar y asi no más aparezca la ayuda, hay que gestionar adquisiciones, transportes, capital humano, sistemas de acopio, distribucion, etc.. y todo esto no precisamente en condiciones normales de operacion del pais, sino en medio de un sin numero de dificultades.
- Las FFAA eran absolutamente necesarias, de lo contrario concepcion hubiera terminado quemado, asaltados los camiones que llevaban la ayuda y la poblacion viviendo en el más grande caos y temor, ya no por el terremoto, sino por el caos y la inseguridad reinante.
A margarita y Luis les falta analizar más la magnitud de lo ocurrido y las agravantes que se generan en estos casos para poder socorrer a toda la poblacion afectada en forma inmediata.OPINAR ES FACIL…ESTAR A CARGO DE RESPONSABILIDADES ES OTRA COSA…
Y para Jose Antonio una pregunta: ¿De que otra forma se habrían podido detener los desordenes publicos si no fuera por la intervencion de las FFAA??? Tal como dice Hector, en este caso el papel de las FFAA es totalemente disuasivo, no activo, creo que no se ha visto tratos violentos a la poblacion civil en ningun momento por parte de los militares repartidos por la cuidad, y más aún la propia ciudadania, principalmente los barrios más pobres son los más agradecidos por la presencia de los militares en las calles. Pregúntale a cualquiera de ellos, y te dirá que pueden dormir más tranquilos desde que se iniciaron los toques de queda.
Saludos.
Ely
Alicia Garcés m comentó el 7 de Marzo, 2010 a las 10:20 amjosé Antonio, Tú artículo es muy representativo para mí, desde un primer minuto, me dí cueta que la Alcaldesa de Concepción , sólo quería pantalla, no se ocupó de oganizarse, con equipos de personas menos afectada,para asisitir a sus “engañados electores”, Sólo se preocupaba de criticar sin darse cuenta que la ayuda estaba frente a sus narices, hacía horas,pero como ha ella le preocupaba que no la saqueran a ella ni asus amigotes, no se preocupaba de ver que los camiones con ayuda estaban en su ciudad , si hubiese organizado equipos para la entrega hubiese ganado más de un día en tranquilizar a los “rotos” como ella debe nombrarlos, te aseguro además que me encantaría ver cuanto donó $ El presidente electo Sebastián Piraña en la Teletón, por que en las anteriorres sus donaciones eran de $30.000, menos que yo que soy una pensionada por invalidez, me da la impresión que el afán del saqueo era para mostrar caos, pues ella y Piñera(que podía hacerlo en Stgo.) podrían habere contactado a Los dueños de Supermercados sin daños, para entregar alimentos o simplemente tranquilizar a los “rotos”. No estoy en dasacuerdo conque se haya mandado FFAA. Pero con la clara intención de la protección a la familia y clase trabajadora, aunque la primera intención como tú lo dices era `proteger a la gran “Propiedad Privada” se hicieron eco de un porcentaje del 001% de delincuentes y saqueadores, mientras en los lugares más devastados , los afectados lo único que piden son herramientas para rearmar sus viviendas ni siquiera quieren ayuda , sólo herramientas, ese es el pueblo y espíritu que nos representa, somos sobrevivientes y yo una de ellos. Esta es mi sencilla opinión leí algunas otras sin mencionar nombres , me parece increíble que aún hayan quienes justifiquen tanta prepotencia e injusticia de aquellos anacrónicos que se quedan en el pasado
fabian comentó el 12 de Marzo, 2010 a las 6:30 amsolo decir, que este terremoto de haiti y chile fueron provocados por los EE.UU., con su famosa arma HAARP, no han pensado, la logica de los sismos que hemos tenido, si los comparan con los de haiti todos son a 10mts de profundidad, que raro cierto, por favor preocupense un poco de esto.
amigos solo busquen en internet y se daran cuenta que esto es obra del ser humano lo que ha pasado en chile.