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Responsabilidad por el colapso de edificios

Al sector privado de la construcción no le gusta que el Estado cumpla con sus atribuciones. Se caracteriza por ser un impenitente pedigüeño de franquicias y beneficios. Por ser Chile un país sísmico, sus construcciones se deben enmarcar en exigentes normativas en materia estructural.

El terremoto de marzo de 1985 nos enseñó que con los cálculos y con el tipo de materiales que se utilizan para edificar no se juega. Esto, en rigor, no ha sido entendido todavía por algunas inmobiliarias que privilegian sólo los márgenes de utilidad en sus negocios.

Ahora bien, el nuevo embate de la naturaleza que nos asoló en la madrugada del sábado 27 de febrero produjo daños de enorme consideración, muchos irreparables, y gracias a la televisión pudimos observar cómo algunos edificios recién construidos en Santiago, Concepción y Valparaíso sufrieron deterioros estructurales, cuyo compromiso hace imposible su reparación: necesariamente se tendrán que demoler.

El reciente terremoto y su consiguiente no anunciado maremoto produjeron centenas de invaluables pérdidas humanas y unos 25 mil millones de dólares en menoscabos materiales.

En nuestra opinión, el descalabro se produjo por fallas en los diseños, en la ingeniería y en la construcción de los proyectos de uso público y privado, y en algunos casos de edificios habitacionales además por deficientes estudios de mecánica de suelo.

Desde hace muchos años en esta tribuna y en otros medios hemos venido denunciando que el Estado chileno ha abdicado de su rol fiscalizador en materia de construcción, porque sus altos funcionarios han supuesto que el sector privado se tiene que hacer responsable de sus actos y es así: la ley dice que el primer vendedor, inmobiliaria o constructora, debe garantizar por diez años la edificación que ha vendido.

Los ingenieros de cálculo de estructuras en general hacen bien su cometido, sobre todo cuando se trata de edificios corporativos, pero en los casos de edificios de departamentos que se venden a terceros, no siempre proceden con rigurosidad profesional.

Hay algunos chambones que, utilizando programas computacionales de dudosa calidad, firman los planos, que no son revisados por las direcciones de Obras Municipales, y los titulares de los proyectos para abaratar costos construyen con materiales no aptos para soportar las pesadas estructuras.

Hoy en día las municipalidades no constatan que la calidad informada de la obra sea la misma.

Por ello pasó lo que todos sabemos y, en tal sentido, en la práctica, ni los arquitectos proyectistas, ingenieros calculistas, arquitectos revisores independientes, constructores, jefes de obras, ni inspectores técnicos que tienen por obligación certificar que la construcción se hiciera de la manera correcta, tienen mayores responsabilidades en el desastre.

El único responsable final es el llamado primer vendedor, es decir, la persona jurídica que hizo el negocio que le reportó ingentes utilidades.

No conocemos los porcentajes de gente que ha comprado sus viviendas al contado, pero suponemos que son los menos. La mayoría ha tenido que recurrir al sistema bancario para solicitar un crédito hipotecario, cuyo plazo llega en ocasiones a los 30 años si los clientes son jóvenes.

En los dividendos se considera el ítem correspondiente a un seguro de desgravamen y a un seguro de incendio con un adicional contra sismos.

No todas las pólizas contemplan este último seguro, el cual, en todo caso, de existir, tiene matices que deben ser analizados por los asegurados con sus abogados, ya que sabemos cómo proceden esas empresas con sus clientes.

De acuerdo con cifras publicadas en la prensa, sólo 34% de las viviendas aseguradas contra incendio tiene el adicional anti-telúrico.

Por lo informado anteriormente, y en aras de la denominada Responsabilidad Social Empresarial [RSE], esperamos que todas las inmobiliarias que vendieron departamentos que no cumplieron con su cometido, reconozcan sus garrafales errores y devuelvan el dinero a quienes, obnubilados con sus folletos promocionales, creyeron en las bondades de sus inmuebles.

Sería de muy mal gusto que tales actores comerciales no asuman sus responsabilidades pecuniarias y que esperen ser demandados judicialmente por sus clientes.

Sabemos que al sector privado de la construcción no le gusta que el Estado cumpla con sus atribuciones en resguardo del interés público y es más, se caracteriza por ser un impenitente pedigüeño de franquicias y beneficios tributarios.

Y al necesario control, con desprecio, le llaman burocracia que entorpece el crecimiento económico y la absorción de mano de obra…

En todo caso, y por transparencia, es necesario que la opinión pública conozca los nombres de las inmobiliarias que tendrán que asumir sus responsabilidades por construir mal y en tal sentido, como la Cámara de la Construcción y las municipalidades, cautelando los bastardos intereses de aquéllas, mantendrán un mutismo absoluto, le exigimos al Ministerio de la Vivienda [Minvu] que en los próximos días entregue una lista de las mismas, indicando los nombres de sus socios, para que exista una sanción moral en contra de éstos.

Por Patricio Herman

Presidente de Defendamos la Ciudad

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3 comentarios para “Responsabilidad por el colapso de edificios”

  1. hernan comentó el 3 de Marzo, 2010 a las 7:48 pm

    Porque no reconocemos de una vez por todas que Chile es un pais menos que tercermundista y de cultura atrasada y que las cosas siempre se han hecho de acuerdo a la cultura de trabajo del chileno, es decir, como se hacen en el tercer mundo. Ademas, con un sistema educacional que no le llega ni a la zuela a ninguno de los paises mas pobres de este continente y donde la mayoria de sus profesionales, si es que se les puede llamar asi, terminan comprando sus titulos. Esto es lo que produce el sistema de libre mercado mi amigo, una manga de pseudo profesionales que se creen que viven en un pais civilizado.

  2. Mauricio comentó el 4 de Marzo, 2010 a las 7:20 am

    Estando de acuerdo con lo planteado por Patricio Herman, yo añadiría a lo comentado que en casos como estos no basta con la sanción moral, que es sin lugar a dudas, justa y necesaria. Aquí estamos ante algo que trasciende definitivamente y por mucho el ámbito de la mera desidia, la conducta irresponsable y aún la codicia. Este, y lo digo con todas sus letras, corresponde a un grado de incoherencia ética tan extremada que simplemente debe ser tildado de CONDUCTA CRIMINAL. En un país telúrico como Chile vender edificios fuera de normativa es simplemente criminal, asesino. Estamos hablando de edificaciones de altura, donde el simple sentido común nos dicta que un error, un mal cálculo, una estudio deficiente puede originar una tragedia en la que en el mejor de los casos se vea comprometido el patrimonio de los afectados. Ahora hemos sido horrorizados testigos del edificio de Concepción, como el caso más trágico de todos. ¿Qué cabe en una situación así? Creo que lo que procede es que luego de las habidas compensaciones económicas en todo lo referente a daños morales y materiales, el Estado Chileno se haga protagonista de una querella criminal en contra de los que resulten responsables de esta tragedia espantosa y que ha cobrado vidas humanas en aras de la codicia y el desprecio por las personas. Un mensaje final para el señor LORENZO CONSTANS: EN CHILE NO QUEREMOS TORRES DE PIZZA. EN CHILE QUEREMOS QUE LOS RESPONSABLES DE ESTA DEBACLE SEAN CASTIGADOS CON TODO EL RIGOR DE LA LEY.

  3. A.Basualto comentó el 5 de Marzo, 2010 a las 9:01 pm

    En relación a la noticia “Un nuevo edificio (ALTOS DE HUECHURABA) fue clausurado hoy por el municipio de Huechuraba emplazado en Pedro Fontova 7150, y que fue construido por Echeverría Izquierdo y a la vez que éstos declaren publicamente que en ningún caso se trata de una evacuación por problemas estructurales sino que corresponde a la clausura por los problemas que ha tenido en estos servicios básicos, los cuales no son de responsabilidad directa de la inmobiliaria que lo administra (Altos de Huechuraba) ni mucho menos de la constructora”

    Como familiar de un Copropietario puedo declarar que: lo expuesto por ECHEVERRÍA IZQUIERDO es COMPLETAMENTE FALSO

    El dia viernes 05 de marzo de 2010 se efectuó la inspección municipal visual de las bases y pilares subterráneas del edificio ubicado en Av. Pedro Fontova 7150 por el ingeniero municipal, quién procedió por LEY a la clausura decretada por Obras Municipales, la cual expresa claramente:

    “CLAUSURADO POR DAÑOS ESTRUCTURALES, INHABILITACION DEL EDIFICIO RESUELTA POR LA DIRECCIÓN DE OBRAS MUNICIPALES” timbrado y firmado por la dirección de obras de la municipalidad.

    El que ECHEVERRIA IZQUIERDO niege que existan daños estructurales si la municipalidad decreta “CLAUSURA POR DAÑOS ESTRUCTURALES” es una verguenza, una verdadera desfachatéz y falta de responsabilidad hacia la vida de las personas que viven y vivirán dentro de los departamentos que ellos constuyen.
    Es además una gran ironía que Fernando Echeverría Presidente de Echeverria Izquierdo S.A. y sus diversas filiales, fuera además nombrado por el actual gobierno (con fecha 04 de marzo) como “Intendente de la Reconstrucción” para la Región Metropolitana.

    A su vez, INMOBILIARIA GARDILCIC ( actualmente denominada Inmobiliaria Altos de Huechuraba) quién GESTIONÓ LA CONSTRUCCIÓN de este primer edificio deberá de una u otra forma RESPONDER A LOS COPROPIETARIOS, que compraron los inmuebles.
    Altos de Huechuraba es un proyecto que contempla 2 torres más, entonces, como es posible que permitan continuar con la construcción de 2 edificios más si el primero presenta fallas constructivas y se encuentra actualmente clausurado por daños estructurales??

    A su vez, INMOBILIARIA GARDILCIC QUE GESTIONÓ LA CONSTRUCCIÓN DEBE RESPONDER A LOS COPROPIETARIOS POR:

    1° Clausura por daños estructurales decretado por la municipalidad de Huechuraba.

    Ahora bién, completamente aparte es el problema de la escasa habitabilidad (falta de Ss. Básicos) que presenta actualmente este edificio ALTOS DE HUECHURABA ubicado en Pedro Fontova 7150, es producto del impacto, peso y presión, presentado por 2 boiler que colapsaron desplomándose con mas de 5.5 toneladas de agua, sobre el techo del edificio, específicamente sobre el ala surponiente.
    1. El colapso de ambos boiler y el impacto generado en la losa del último piso y pilares principalmente de esa ala, produjo que el techo del departamentos inferiores de esa misma ala sufrieran serios daños por presión en las losas, anegamientos impresionantes en los departamentos y filtraciones de agua en sus paredes. Las repercusiones técnicas estructurales deberán ser analizadas por expertos
    profesionales.
    2. El desplome además produjo que toneladas de agua se derramaran e inundaran el techo cayendo en cascada por las escaleras de emergencia, situación que evidenció la increible falta de seguridad que se produjo en estas lamentables condiciones de evacuación.
    3. El derrame de aguas también se canalizó a través de los shaft (luz, agua y gas), vías de escape, pasillos y escaleras de evacuación, lo que provocó la inundación de la planta subterránea, bodegas y estacionamientos y por sobre todo la base de ambos ascensores por lo cual ésta es la principal condición por la que actualmente no están operativos.
    4. El desplome de ambos boiler, es exclusivamente producto de un mal diseño en el sistema de montaje y sujeción.
    5. Peor aun, el derrame de las aguas a través de departamentos, escaleras de emergencias, shaft, pasillos, y subsuelo JAMÁS debió ocurrir ya que estas aguas debieron haber escurrido a través de los sistemas de evacuaciones diseñados para tal fin.
    6. Todo lo anteriormente expuesto responde ya sea a problemas constructivos, errores de diseño y/o negligencias, situaciones que deberán también ser analizadas y evaluadas por expertos profesionales para establecer las responsabilidades.
    7. La inoperabilidad en que se encuentran las calderas para
    abastecer al edificio de agua caliente y calefacción es exclusivamente producto del desplome de estos aparatos.
    8. Actualmente el edificio se encuentra sin los siguientes servicios:
    -Ascensores (sobre 5 pisos deberían estar operativos)
    -Agua caliente y Calefacción
    -Agua fría en pisos superiores
    -Gas
    Obs.: Se debe evaluar además técnicamente y a cabalidad, si los daños estructurales que presenta actualmente el edificio permitirá su posterior habitabilidad.

    Gracias.

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