Miedos y medios sobre la catástrofe

Ante una catástrofe ¿Qué hay que mostrar? Y, a la vez, ¿Qué interesa saber? Un primer intento de respuesta, inocente, es que a los medios les corresponde revelar las verdaderas magnitudes de la catástrofe, explorarlas hasta encontrar sus límites, hasta poder decir “esto es lo que pasó” y “así pasó”. Mientras no se llegue a eso, no hay situaciones lo suficientemente relevantes para competir con esta clase de información. Intercalar noticias que no se orientaran a visibilizar lo que aún no se sabe de la catástrofe sería traicionar a sus víctimas, las identificadas y las miles que quedan por identificar.
Los medios han privilegiado, sin embargo, un abordaje que pone en juego la diferencia bueno/malo, correcto/incorrecto, moral/inmoral, explotada por la supuesta empatía que provoca en los televidentes, que utilizan el espacio televisivo compartido como espacio de movilización de opiniones éticas sobre lo que la televisión muestra, opiniones confirmadas por vestigios aislados de sus experiencias reales. Esta insistencia en el juicio ético (llevada a límites absurdos cuando algunos periodistas condenaban a los reos de la cárcel de Ñuble que arrancaran luego de que una pared se derrumbara, como si estuvieran obligados a esperar estoicamente su muerte bajo los ladrillos de la cárcel, como si fueran simples ladrillos) ha sido intensificada a partir de los saqueos, espacio de condena favorito en el contexto del desastre.
Uno puede interpretar este espacio de condena en su significado político-ideológico, como parte de una agenda más amplia de amedrentamiento, como un efecto microsocial de diversas estrategias cuyo objetivo es utilizar el miedo como instrumento de control, fijando un enemigo interno -los delincuentes, los lanzas, los reos, los malos, los saqueadores, la turba- incuestionado, y desdibujando el aparato económico-político que día a día produce condiciones de riqueza para algunos, y condiciones de miseria para otros, y que evidentemente no tiene ni los recursos ni la voluntad para enfrentar las consecuencias del terremoto . El miedo y la ira contra la turba ubicua, reflejan la efectividad de esta estrategia multilateral de intimidación y construcción de enemigos, y en el chile post-cataclismo han llegado a niveles inverosímiles, donde incluso se admite el castigo de muerte y el llamado a las armas contra los malos.
Volviendo a los saqueos, estos pueden interpretarse como uno de tantos coletazos secundarios del terremoto. La combinación entre trauma, terror, desamparo y miedo a la carencia de elementos para vivir, sumado a la negativa de abrir los negocios y supermercados, no puede sino derivar en saqueos, que naturalmente se ampliaran a productos de todos los niveles de necesidad, en la medida en que el terremoto a conmovido la pirámide de Maslow completa. ¿De dónde proviene la relevancia de los saqueos?, ¿Qué hace que cubrir estos hechos sea prioritario?, ¿qué hace que hayan más cámaras mostrando los pasillos vacios de un supermercado, que la maraña de palos, basura, cadáveres y agua en que se transformó, por ejemplo, Dichato? Es decir, estando aún lejos de agotar su misión (construir los límites de lo acontecido, comunicar lo que ocurre en cada lugar), en los medios se filtra la agenda multilateral del miedo, organizando la programación completa.
El contexto en que los medios reproducen la consolidada estrategia del terror no es baladí; los medios, al igual que los supermercados, concentran un bien precioso en este contexto (y en cualquier otro): la comunicación. Este recurso es sin duda el más escaso en el país en estos momentos, más que el agua, o la comida. La necesidad de comunicación se ha vuelto la carencia más lamentada, toda vez que en Chile, desde hace más de una década, las posibilidades de comunicación interpersonal han llegado a límites insospechados, haciendo que la sola idea de no poder comunicarse con alguien, en cualquier momento y desde cualquier lugar, sea intolerable. Por esto, por este exceso de posibilidades de comunicación, la repentina y brutal desconexión generalizada ha tenido un impacto comparable a la falta de agua, o de comida, o de servicios de salud.
Sin embargo, los medios, que cuentan con recursos e infraestructura suficientes para acarrear el recurso comunicación a casi todas partes han preferido insistir en la agenda del miedo, saturando la pantalla con “delincuencia” mientras ciudades enteras flotan en el mar sin que nadie (a parte de los sobrevivientes, solitarios e incomunicados) lo sepa.
Por Cristián Montenegro Cortés
Sociólogo
Texto subido por:
Cristián Andrés Sotomayor Demuth







Bungle_Fever comentó el 3 de Marzo, 2010 a las 7:23 pmwena analogia…hoy converzaba con una persona y me decia viste las noticias….oye la replica fue de 4…o bkn ke hayan salido los milicos a la calle asi agarran a todos lo sakeadores y ladrones…y yo pense la tele todo el dia me mantiene informado….recordandome a cada minuto que kedo la caga, gente sufriendo, muertos y muriendo….de locos delincuentes que se entremezclan con la necesidad…esto es estar INFORMADO O SUMIDOS BAJO EL YUGO DEL MIEDO Y EL TERROR….nose leia un columnista del mostrador llamado andres azocar ke hablama sobre la falacia de la determinismo medial, de ke los medios no determinan la realidad social, como que no generan ningun impacto sobre la opinion publica…como ke no..por algo el cuarto poder es la prensa y los grandes personeros e influyentes son dueños de miltinacionales medios de comunicacion..que son los mismo ke hablan (desde ke tengo uso de razon) de los delincuentes y bla bla bla….NOSERA KE ESTA TRAGEDIA HAYA TRANSFORMADO EN UN MEDIO DE CONSPIRACION PARA TERMINAR LA ESTRATEGIA POLITICA KE HA UTILIZADO LA OLIGARQUIA CHILENA Y EXTRANGERA PARA MANTENER ESTE PUTO MODELO…DE LIBERTAD (economia) Y MANODURA FRENTE A CUALKIER MANIFESTACION CIUDADANA O CONDUCTA HUMANA (las que estan fuera de la coyuntura moral)..
buen articulo, y me mantiene cuerdo y sabiendo ke por lo menos no soy el unico ke piensa esto

jose comentó el 4 de Marzo, 2010 a las 6:56 amlos medios no han mostrado NINGUNA Imagen de la represion de los militares al pueblo en el sur….solo los muestran repartiendo casas, pero no repartiendo balas, palos y patadas.

Cristián Montenegro comentó el 4 de Marzo, 2010 a las 7:17 amDefinitivamente no eres el único. Acá en elciudadano, en el clinic y en medios de internet como La Foca Producciones hay observaciones que ponen en cuestión todo el papel de la prensa en esta catástrofe. Hay que blindar la conciencia para poder seguir pensando en medio del caos.
Saludos

Alejandra Rivera comentó el 4 de Marzo, 2010 a las 6:11 pmMi mas profundo REPUDIO a Amaro Gomez-Pablos, Ivan Nuñez y Macarena PIzarro…entre otros, por juzgar el accionar del resto sin ellos vivir los mismo.