Historia de una traición consensuada
A muchos ciudadanos chilenos comunes como usted y como yo, les cuesta explicarse la traición al pueblo cometida por la Concertación en sus 20 años en el gobierno, y es que al comienzo cuesta entender que aquellos líderes políticos que aparecieron como salvadores a fines de los 80 y principios de los 90, le hallan dado la espalda a la misma gente que los levantó en andas y los llevó al sitial de poder del que tanto profitaron.
Sin embargo la explicación a esto es mucho mas lógica, evidente y a la vez intrigante, y para esto hay que remontarse años antes del plebiscito; fue a principios de los 80 cuando en Washington DC, dos conocidos, pero a la vez misteriosos y oscuros personajes, Henry Kissinger y David Rockefeller fundaron Inter-American Dialogue. Esta organización apareció como la máscara con la que Estados Unidos quería mostrarse como ‘’adalid de la democracia’’ para el fin de las dictaduras militares en Latinoamérica.
Estas aparentemente loables intenciones escondían el objetivo norteamericano de establecer sus intereses en la restauración de la democracia; su primer objetivo fue atraer políticos a cursos de liderazgo, aquí aparecieron Gabriel Valdés Subercaseaux y Ricardo Lagos Escobar, el primero un viejo aristócrata democratacristiano y el segundo un economista egresado de la Universidad de Duke que se autodefinía como ‘’independiente de izquierda’’y que había colaborado con Salvador Allende -ambos eran funcionarios de la ONU.
Para los intereses norteamericanos, el gobierno de Pinochet que ellos mismos habían instalado se les estaba yendo de las manos y por ende necesitaban terminarlo de una forma que no los afectara, y los dos personajes anteriormente mencionados aparecieron como los títeres perfectos. Después de enseñarles el coaching y que debían sacar a Pinochet pero manteniendo intocable el sistema económico implantado por su dictadura, fueron enviados a Chile para formar la Alianza Democrática; ahí absorbieron sin mencionar lo anterior a las fuerzas opositoras locales.
Así se empezaron a gestar los consensos con la dictadura como el Acuerdo Nacional de 1985, que establecía los mismos límites impuestos por ‘’Inter-American Dialogue’’.
También esto nos permite explicar el porqué en 1988, tanto el gobierno de Ronald Reagan como su embajador en Chile Harry Barnes le dieron apoyo logístico y económico a la campaña del NO, al igual que empresarios ligados al régimen militar como Anacleto Angelini.
Adelantémonos en el tiempo, y lleguemos a 1991; la democracia ya ha vuelto y Patricio Aylwin es el presidente de la República, sin embargo hay algo que incomoda a la Concertación y al siempre vigilante Tío Sam, y esos son los grupos que habían enfrentado al régimen opresivo en las calles y en las poblaciones, y que ahora protestaban contra la poca decisión de Aylwin y los consensos del gobierno con las Fuerzas Armadas y la derecha negociante de Andrés Allamand y Sergio Onofre Jarpa; grupos como el Mapu y la Izquierda Cristiana (IC) eran una piedra en el zapato para los intereses empresariales que regían al país detrás del amable rostro democrático.
De aquí surgió la operación política que tuvo como objetivo debilitar a estos grupos, fusionándolos y/o distribuyéndolos en los partidos más grandes de la coalición gobernante; con este oculto objetivo, el PS organizó en agosto de 1991 el congreso ‘’Salvador Allende’’, con la excusa de reunificar aquel partido dividido entre ‘’nuñistas y almeydistas’’, por cierto que Clodomiro Almeyda y Radomiro Tomic, entre otros líderes que estaban en desacuerdo con la política de consensos de la Concertación, fueron invisibilizados y relegados a embajadas o a puestos menores.
Izquierda Cristiana contaba entonces con dos representantes en la Cámara de Diputados, Sergio Aguiló y Jaime Naranjo, y fuera del parlamente el imponente líder Luis Maira. A ellos se les ofrecieron puestos dentro del PS y en el aparato estatal, con tal de disuadirlos para que se integraran a la coalición; no dudaron y abandonaron a la IC, lo mismo ocurrió ese día con integrantes del Mapu que también se integraron a la Concertación, dejando a estos grupos abandonados a su suerte.
Pero, sin duda lo más denigrante y vergonzoso de todo ocurrió cuando en octubre de 1991, la IC había juntado las fichas de militantes suficientes para volver a la legalidad en la Décima Región; las fichas desaparecieron y al poco tiempo el encargado del proceso renunció a la IC y se integró a la DC con un puesto en una intendencia.
Después se pueden resumir varios ejemplos, Ricardo Lagos se reunió cuatro veces con David Rockefeller antes de asumir su gobierno, y que durante su campaña de 1999 prometió la mantención del sistema neoliberal en un discurso frente al empresariado al que tan fiel fue durante su mandato.
Actualmente Lagos cuenta con un importante puesto en la ONU y en Inter-American Dialogue donde comparte con Alejandro Foxley y Andrés Allamand, Valdés es presidente honorario del Consejo Chileno de Relaciones Exteriores al que también pertenecen los oscuros Edmundo Pérez Yoma y Fernando Leniz, además del actual ministro de Sebastian Piñera, Felipe Larraín.
‘’Gobernar por el pueblo, para el pueblo, pero sin el pueblo’’ fue la consigna en estos veinte años, que nos demuestran que tanto la Concertación como la Alianza por Chile devenida en la gobernante Coalición por el Cambio, no son más que dos actores de un mismo libreto escrito por el imperialismo y los intereses norteamericanos, y que decir ‘’son lo mismo’’ más que la frase hecha del típico hombre desinteresado en política, es una escabrosa realidad.
Por Ricardo Álvarez S.






Alejandro González LLaguno comentó el 20 de Marzo, 2010 a las 5:22 pmEstimado,
Probablemente comparta tu visión del capitalismo y sus efectos nocivos sobre la humanidad… no olvides que la libertad es un invento del mundo moderno… no obstante, tú análisis político no lo comparto… más que análisis hay una descripción de situaciónes que tienen, obviamente, efectos políticos no deseados… no todos son lo mismo…la política se hace en contexto socio-históricos concretos y para avanzar y crear un mundo mejor hay que buscar acuerdos con todas las fuerzas e interesés… adelante…sigue en lo que estas… y si no fuera, por esos acuerdos (que para tí son “una traición”)… que sería hoy de Chile… cuántos muertos más deberiamos contar… para el imperio… había que generar condiciones para la re-democratización por el hecho de que había que dar luz verde a la globalización e internalización de los mercados… y eso, había que hacerlo en democracia…sld

Ricardo Álvarez comentó el 20 de Marzo, 2010 a las 5:44 pmPrimero que nada, Saludod Alejandro, tu opinión es legitim sin embargo creo que el haberse puesto de acuerdo con los artifices de la dictadura en vez de seguir el camino de un proceso judicial, como si se hizo en Argentina en 1984, la chanchada que le hicieron a la IC en 1991 y que relato en el articulo y tambien la chanchada que le hicieron a Jorge Lavandero (no me caben dudas de esto) no se puede entender como ”simples acuerdos”, es cierto que la vuelta a la democracia debia ser armonica, sin embargo se paso de eso a la transaccion de valores y de ideas, algo que, se puede ver que estaba pactado de antes.
Salu2

TIROFIJ --SWEDEN comentó el 21 de Marzo, 2010 a las 3:04 amSIMPRE ES ASI EL PUEBLO CHILENO QUIERE CAMBIAR LAS COSAS PERO AHI SIEMPRE RATAS COMO ESTOS OPORTUNISTAS DE MIERDAD QUE VEN SU DESARROLLO PERSONAL Y UTILIZAN LA INGENUIDAD DEL PUEBLO PARA LLENARSE LOS BOLSILLOS DE PLATA .Y TODAVIA TIENEN CARA DE MOSTRARSE COMO SALVADORES DE LA DEMOCRACIA,CON SU VANIDAD Y CODICIA..PERO LAS VERDADES SIEMPRE SE SAVEN-CLARO QUE A ESTAS RATAS LE INPORTA UNA MIERDAD QUE SE SEPA TODO –LA LUCHA ESTA COMPANEROS EN QUE LES ENTREGEMOS A NUESTROS HIJOS LAS ARMAS NECESSARIAS EN POLITICA PARA QUE PODAMOS APLASTAR A ESTOS VENDE PATRIAS….VIVA CHAVEZ

Franco comentó el 21 de Marzo, 2010 a las 9:04 amRicardo Álvarez, mencionas en una parte de tu columna a Anacleto Angelini.
Como bien se sabe, Angelini, simpatizante DC, no sólo apoyó monetariamente a la Campaña del No; también, posteriormente, aportó importantes recursos económicos a la Concertación de Partidos por la Democracia. Así se crea el férreo nexo entre el empresario y el Gobierno.
Cuando estalló el escándalo ambiental de Celco -de propiedad de Angelini-, Eduardo Frei, como era de esperarse, se cuadró con el magnate. Frei era integrante del círculo íntimo de Angelini, había promovido la construcción de Celco, y además era accionista de una de las compañías que levantaron la planta, Sigdo Kopers. Recordarás la frase “el temita ambiental no paralizará ningún proyecto de inversión”. El apoyo a Angelini continuó con Lagos, quien sugirió la construcción de un ducto de descarga de riles al mar, a fin de salvar la empresa, seriamente cuestionada por la comunidad valdiviana. Telefonazos por aquí, reuniones por allá, los Ministros de la Corte Suprema terminaron dando un vergonzoso espaldarazo a Celco (2005), en uno de las fallos más antijurídicos de la historia judicial chilena.
En casos así se grafica la traición consensuada de que hablas en tu crónica: La Concertación dando la espalda a la gente, a objeto de beneficiar a los grandes consorcios (y a sí misma, de paso).
Saludos.

Blanca comentó el 21 de Marzo, 2010 a las 10:20 amEstimados: me sumo al debate, desde Argentina. Me parece importante pensar los límites del consenso/diálogo como forma de la política, y que lo hagan con información. Los efectos “no deseados” efectivamente son difíciles de preveer…
Lo que quería sumar, si sirve, es que el gobierno que hizo el juicio a las juntas, terminó jaqueado desde la iglesia, las FFAA y los sindicatos; al punto de terminar antes el mandato (para, encima, dar paso a la trágica gestión menemista, que con los indultos practicamente fue para atrás con los pocos avances que pudo darnos el alfonsinismo). Hay aquí una tensión llamativa, porque los procesos históricos ocurren y dejan huella. Sin embargo, Alfonsín consensuó, y aún así se retiró cabizbajo. En cambio el menemismo, que pactó con todos aquellos sectores que atacaron al alfonsinismo, tuvo nada menos que diez años de mandato. Las formas que adoptó el diálogo en caso caso fueron muy diferentes; y los contextos también. Me parece que la diferencia está en los valores y las ideas que sostienen un proceso. Conozco poco el caso chileno y me gustó leer el artículo y sus intercambios porque me sirven de disparador para pensar estas cuestiones. Me da la impresión que la Concertación generó tantas expectativas como aquí el gobierno de la Alianza (De la Rua y Chacho Alvarez, entre 1999 y 2001), donde los sectores de izquierda tuvieron que hacerse a un lado ante las fuerzas conservadoras que el mismo grupo acogíó en su seno para poder ganar las elecciones. No sé qué piensan al respecto…
Saludos!

Fernando Basualdo comentó el 21 de Marzo, 2010 a las 3:44 pmComparto totalmente el análisis. Los hombres de Washington en Chile para perpetrar el modelo neoliberal no se reducen sólo a Lagos y Valdés. Están todos los prohombres que trabajan en las universidades norteamericanas y que en los gobiernos de la concertación fueron enviados en comisión de servicio enpecialmente a área de la economía de donde podían cuidar que la aplicación del modelo no se desviara de las pautas que impone el FMI y las grandes transnacionales. Otros ejemplos de “hombres de Washington” lo constituyen los inefables Schaulson y Flores cuya tarea fue la de boicotear cualquier acercamiento de la concertación a posiciones más antimodelo y que favorecieran los intereses del país y la integración latinoamericana.

David Valencia comentó el 21 de Marzo, 2010 a las 4:17 pmNo es sencillo nadar a contra corriente, y argumentar y esclarecer del porque fué dándose los acontecimientos de manera inversa por lo que el pueblo, había luchado. No creo que haya sido fruto del azar; no porque esta democracilla, haya estado cooptada por los milicos, con Daniel López en persona en la primera hora de los noventa. A fuerza de parecer conspiranoico, acaso usando esa cabecita que tenemos, y que seguramente la mayoría tenemos más de dos dedos de frente, ¿ no parece extraño por decir lo menos, que los gobiernos de estos seudo socialistas Lagos-Bachelet, las transnacionales de todo tipo y los grupos económicos criollos, se hayan echo literalmente la América, y que incluso se haya ido muchísimo más lejos de la implantación de un modelo económico, que ni siquiera en los paises llamados desarrollados, regía ?. Puede entenderse que ese engendro llamado democracia cristiana, haya estado en sintonía, porque ellos están del lado donde está el poder, ¿ pero los sociatas ?.
El esfuerzo mental y de razonamiento independiente es grande, para liberarse, de la construcción de una historía, que se hace aparecer como LO POSIBLE dadas las circunstancias. Pero se nos oculta, un mundo de negociaciones tras bambalinas.

carlos dickel soto comentó el 22 de Marzo, 2010 a las 12:45 pmSiempre es un agrado leer este portal de derecha.
Ir a contracorriente, dice alguien por ahí.
Todos los comentarios coinciden. Vaya corriente.
Voy al portal de la UDI y las críticas a la Concertación no son muy diferentes.
Bien esta ‘izquierda’, que sigue culpando a la Concerta mientras se les pasa frente a los ojos (y no tras bambalinas) la evidencia de las incompetencias del pensar y del actuar.
Por cierto, Tirofij. Ya que te gustan los militares golpistas…¿por qué no vuelves a titular en La Segunda ‘Exterminados como ratas (ratones)”,…quizá la historia te de un apoyo a la distancia, para que no te hagas el sueco.

Ricardo Álvarez comentó el 22 de Marzo, 2010 a las 1:58 pmQue buena, ahora todo el que critica a la Concertación es de derecha segun don Carlos Dickel, señor, las criticas a la Concerta de parte de la Alianza son parte de una mascarada para mostrarse como ”rivales politicos”, a lo mejor lo son en las elecciones, pero fuera de eso en todos los puntos para cambiar este sistema estan de acuerdo.
Saludos a todos los que han contribuido al debate
[...] de una traición consensuada: http://www.elciudadano.cl/2010/03/20/historia-de-una-traicion-consensuada/ (…) Izquierda Cristiana contaba entonces con dos representantes en la Cámara de Diputados, [...]

lorena cepeda comentó el 24 de Marzo, 2010 a las 1:21 amSe le olvido nombrar al Carlos Ominami, al Sergio Bitar y otros politiqueros de la Concertacion que vivian autoexiliados comodamente en Estados Unidos en el tiempo de Pinochet y que marqueteaban el famoso retorno a la democracia del que ellos serian parte. Por ejemplo, en ese tiempo en las universidades de Estados Unidos circulaban los ensayitos de Ricardo Lagos y Alejandro Foxley promoviendo la continuidad del modelito neo-liberal en democracia. Todo esto obviamente a escondidas, como delincuentes que son, ede lideres sindicales y del pueblo chileno que habia depositado la confianza en esta gentusa.

ivan comentó el 24 de Marzo, 2010 a las 6:49 am“Complejo catastrofista” llama Sloterdijk a lo que surge de tres cursos: el mito del pueblo, el mito de la revolución y la entre guerra europea. En la derecha, el complejo consiste en la suspensión de la política después del terremoto (antes por el teror de estado, ahora por la dramatización de los medios); en cierta izquierda fascistoide, el complejo consiste en producir un terremoto político con la derrota de la concertación como ocasión de la política. Postivicación del estado de excepción o normalización de la catastrofre, tanto con Schmitt o sin él, como dice el Sr. Dickel: esta es una página de derecha y, por lo tanto, es incapaz de pensar lo que pasa delante de los ojos -la derecha ahora en el gobierno- y no le queda más que hablar de la concertación. La izquierda está en otro lado, no está en este ecologísmo espiritual, new age, y en este revisionismo. Hablar y escribir desde la imposibilidad de la contrastación con la realidad es muy fácil. Véase: http://www.redaccion.cl/general/politica-nacional/despues-de-la-catastrofe-la-escena/

sandra comentó el 24 de Marzo, 2010 a las 3:28 pmDon Ricardo, no sé a que derecha se refiere usted, la que yo lamentablemente viví, no tuvo nada que ver con la Concertación. Las máscaras, busquémoslas, pero hace rato que ya sabemos quienes las tienen.Desgraciadamente, la ceguera de cierta izquierda,la no mirada del donde estamos,paralizante,con ´”cero” profundidad en las ideas, debe hacernos remirar y repensar, que, quedarnos en círculo de discursos anti concerta, lo unico que hace es “hacernos” estar dentro de la derecha que rechazamos.

Gianko comentó el 24 de Marzo, 2010 a las 9:18 pmIvan, el pensamiento pos-moderno tiene la penosa consecuencia de la impotencia (muchas veces acompañada por la indolencia). O es eso o algo así como un neo-platonismo lo tuyo, porque adivino que piensas que la izquierda se encuentra (quizás camuflada) en algún rincón concertacionista. Me parece a lo menos ridículo, sino triste esa idea.
Leí someramente el artículo que dejaste como referencia y, en función de la capacidad de contraste con la realidad, deja mucho que desear, está escrito como desde las nubes. Por lo mismo te recomiendo a G. Salazar, es muy clarificador en cuanto al comportamiento del grueso de la elite política (civil y militar) de nuestro país a lo largo de la historia.
Saludos

Ricardo Álvarez comentó el 25 de Marzo, 2010 a las 10:20 amDon Ricardo, no sé a que derecha se refiere usted, la que yo lamentablemente viví, no tuvo nada que ver con la Concertación.
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Sandra, no entremos en esa bipolaridad de pensamiento del tipo ” si habla mal de la concerta debe ser de derecha” que, curiosamente, es un objetivo del establishment, esconder las opiniones alternativas con tal de mantener el poder de dos conglomerados afines a sus intereses.
equiparar la critica de alguien de izquierda hacia la concerta con la crtica de alguien de derecha creo que no va al caso, si bien sirve en el debate, la critica de la derecha son ciertas practicas y un tema de ”eficiencia” pero todo dentro de marcos neoliberales, la critica de izquierda es la aceptacion por parte de la Concertacion de este modelo y su profundizacion.
Por cierto que tambien soy Anti-Alianza, el tema es que ya sabemos que es una mierda, sabemos su ligazon con la dictadura, con los grups de poder, etc.
En cambio hay mucha gente que todavia ve a la Concertacion como ese proyecto de izquierda que DICEN representar.
Salu2

Luis comentó el 25 de Marzo, 2010 a las 11:45 amEn el Paseo Ahumada y algunas calles de la Comuna de Providencia, se observan estatuas humanas que se expresan con movimientos cuando les llega una moneda o un billete. Al parecer, también tenemos estatuas políticas representadas en personajes a los cuales se les mueve el pensamiento cuando reciben alguna retribución, es claro que algunas cosas deben cambiar como se expresa en uno de los comentarios, pero aquella consigna que hablaba de la falta de igualdad de oportunidades o prometía una “batalla” contra la desigualdad, no paso de ser palabras de buena críanza ya que en la actualidad somos una nación donde no se ha expresado ningún avance y muy por el contrario son factores que han llegado a reinar. ¿Qué persona de las nombradas puede ser catalogada de sencilla? Respuesta: Ninguna

Ivan comentó el 25 de Marzo, 2010 a las 4:11 pmGianko: mirar la superficie y la escena no es “leer someramente”. Usted refute alguna línea del escrito -que seguramene se puede- y después comentamos. Salazar, por cierto, entra de lleno en el revisionismo (hasta el punto que nos ha dicho que había más democracia en los cabildos), aunque él llamó a votar por la concertación porque sabe DISTINGUIR y, como buen lector de Marx y no del marxismo, sabe que sin conciencia de la situación no pasamos del ecologismo de cierta izquierda(y eso permite la concertación: la historia de Chile demuestra que las transformaciones se preparan por procesos reformistas que encallan en la adquisición de la conciencia política. ¿O usted quiere hacer algo ahora? El propio movimiento pinguino responde a una cierta normalización democrática -precisamente una generación concertacionista, que la “izquierda” no articuló. Revise usted esos mismos textos de Salazar, o lealos de una vez, y entenderá por qué él llamó a votar por la concertación… y usted, qué hizo? Cómo se siente ahora con la derecha en el poder perdiendo cuatro años? Yo aspiro a un estado social y democrático de derechos, y usted? En otros términos: lea los discursos de Allende y después hablamos. No necesito terapias de conservadurismo filosófico de izquierda -como lo que usted propone- como para saber que cuando hay que inscribirse y marcar la diferencia entre una reconstrucción privada del terremoto y lo que me ofrecería la concertación, hay un buen trecho (y otras cosas menores, claro, como los derechos individuales, siempre torpedeados por la derecha). Y tampoco se necesita ese conservadurismo suyo para saber que los únicos que votan en bloque y se mantienen son los votantes de derecha, y con esa minoría cierta hay que negociar. En otros términos, con esto:
Pregunta El Mercurio: ¿Ni siquiera subiría los impuestos a las empresas más grandes?
Respuesta Jovino Novoa: “Me carga el concepto de lucha de clases cuando uno está enfrentando una emergencia. Los impuestos los paga el sector privado, que está tan afectado como el público con el terremoto”.
Pregunta: Quizás el Gobierno quiere reservar fondos para financiar su programa…
Respesta: “Que se endeude, entonces. Tiene capacidad por 20 o 30 mil millones de dólares. También puede vender activos. Si frente a un terremoto no podemos hablar de venderles un 20% de Codelco a las AFP, significa que no podemos hablar de nada”.
Así es que proponga usted una crítica del artículo que ha leído someramente, luego proponga desde dónde y para dónde con esta derecha indentificable y con la otra no identificable (usted en internet con un nombre anónimo, yo, la lógica misma de lo social en la que vivimos), y empezamos a hablar. Después hablamos de lo pos-moderno (por cierto, ninguno de los autores aludidos ha de ubicarse allí… resta decir)

Ivan comentó el 25 de Marzo, 2010 a las 4:15 pmEstimado Ricardo, un poco de psicología: ¿dónde está la bipolaridad más que en decir “dos conglomerados afines a sus intereses”? Después de la descripción tan “lúcida” que usted ha efectuado, ¿tiene que decir algo… digamos, sobre lo que viene, o prefiere la opacidad de la concertación para no tener que pensar la derecha y un proyecto político SOSTENIBLE en Chile?

carlos dickel soto comentó el 27 de Marzo, 2010 a las 4:04 amIvan y Sandra.
No pidan tanto a los columnistas y comentaristas.
Este portal se construye en palabras clave inamovibles. Concertación, traición, movimientos populares, nacionalismo (sea nación mapuche o chilenidad expoliada por el modelo económico extranjero…bah, argumentos de bandos militares), lo propio y lo auténtico, ecologismo anti-Estado, anti-urbanitas, militantismo-militarista, afincada en el nomos del pasado (ahí están las respuestas, en los cabildos democráticos -buena esa-, en la época en que el pueblo era ‘pueblo’ y no había ‘gente’ y mientras se afirma ese nomos se dona al sistema con tarjetas de crédito) y revisionismo (varios dudan de las torturas recibidas por algunos personeros concertacionistas, otros extienden la dictadura a más de 35 años, en fin).
La más repetida: neoliberalismo.
Invito a leer los textos filo-nazi que pululan en Chile. Revistas como 2010, o la Ciudad de los Césares.
Repiten hasta el cansancio su crítica al neoliberalismo (un poco menos que aquí, es cierto) y a la democracia de cartón.
Ellos, los demócratas, aristócratas del pensamiento profundo.
Entonces esta cierta izquierda incierta tiene que esforzarse.
Si el hecho de escribir ‘contra’ el neoliberalismo me hace de izquierdas…bueno, es más fácil de lo que pensaba.
Se escribe desde la cárcel…o desde la isla de Lavín.
Es lo más parecido a la izquierda abertzale en España.
Si ese es el modelo de izquierda, me declaro cojo y tuerto.
Por supuesto que se puede y debe hacer una crítica visceral de la Concertación y de la ex-concertación.
Pero si es posible una crítica, es porque hay un objeto ‘someramente’ constituído, errores y visibilidades.
Algo se expuso, incluso a riesgo de ser vergonzoso.
En a respuesta de Ricardo hay una línea factible…pero falta.
¿Vamos a leer una columna autocrítica de esta ‘cierta’ izquierda que apela a los movimientos populares y de la tierra profunda y que sigue culpando de la imposibilidad a la Concertación?
Por eso no extraña que, al igual que el piñerismo, bendigan al terremoto: la tierra les ha dado la razón.
La Concertación ya existía antes, para este portal.
Allende fue concertacionista, al privar al MIR de su ‘verdad’.
Revisen todas las columnas.
Desde luego, no se puede tildar al portal de incoherencia.
“Perdidos” sería una buena serie para esta situación.
No sería necesario poner fecha a las columnas.
No existe Piñera, ni un parlamento con votaciones de la derecha específica. No existe análisis de coyunturas, del robo de armas a la cárcel del Mamo, ninguna referencia a los medios (no hay mediología, no hay ecotecnia, todavía se cree aquí en una tierra libre de la urbe y de la técnica)…
¿Marx? Ni Groucho podría mantenerse serio ante estos análisis.

Ricardo Álvarez comentó el 27 de Marzo, 2010 a las 7:42 pmIvan comentó el 25 de Marzo, 2010 a las 4:15 pm
Estimado Ricardo, un poco de psicología: ¿dónde está la bipolaridad más que en decir “dos conglomerados afines a sus intereses”? Después de la descripción tan “lúcida” que usted ha efectuado, ¿tiene que decir algo… digamos, sobre lo que viene, o prefiere la opacidad de la concertación para no tener que pensar la derecha y un proyecto político SOSTENIBLE en Chile
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Simple, hay que eliminar la bipolaridad de nuestras mentes, hay otras opciones, por lo menos la mia es el Juntos Podemos, sin embargo pueden nacer otras, de simples movimientos ciudadanos que asuman su rol en la política, en base a una reactivación de la sociedad civil.
Ese es mi pensamiento.
Salu2