¡Silencio! En Collahuasi llaman a degüello…
Desde los albores del Chile independiente los trabajadores de nuestro país le han pagado un pesado tributo a la historia patria. No sólo porque derramaron su sangre para liberarnos del dominio de la monarquía española, sino porque a la hora de compartir los frutos de la victoria les cerraron la puerta en las narices y les negaron la entrada al “campo de flores bordado”. Tuvieron que acostumbrarse a vivir en suburbios poco floridos y las más de las veces llenos de escombros y detritus, de ratas y arañas del rincón, de enfermedades y delincuentes. Los trabajadores chilenos no han vivido en la “copia feliz del edén” sino en la corte de los milagros.
En el año de la celebración del Bicentenario, ¿qué tienen para celebrar los trabajadores? ¿Qué?
Un infame artículo de la Constitución de la dictadura y de la Concertación les niega el derecho a huelga. La única defensa de los desposeídos, el último recurso cuando las condiciones de trabajo llegan a límites insoportables, les fue arrebatado.
El Artículo 16° de la actual carta magna, cuyo título deja perplejo (“La libertad de trabajo y su protección”), dice textualmente lo que sigue:
“No podrán declararse en huelga los funcionarios del Estado ni de las municipalidades. Tampoco podrán hacerlo las personas que trabajen en corporaciones o empresas, cualquiera que sea su naturaleza, finalidad o función, que atiendan servicios de utilidad pública o cuya paralización cause grave daño a la salud, a la economía del país, al abastecimiento de la población o a la seguridad nacional”.
Alianza o Concertación, aquellos que usan y abusan de la represión de los movimientos sindicales, aquellos que no se atreven a cobrarle impuestos ni rentas a las multinacionales o a la gran minería del cobre, deciden si una huelga puede causarle daño a la economía del país, a la salud de sus habitantes, al abastecimiento, a la seguridad nacional, o a las posibilidades de la roja en la Copa del Mundo.
En otras palabras, en Chile no existe el derecho a huelga. Peor aún, la huelga es anticonstitucional.
¡Eso es lo que tenemos para celebrar los trabajadores en el año del Bicentenario!
La manifestación concreta de lo que precede es la represión desatada contra los trabajadores contratistas de la Minera Doña Inés de Collahuasi. En fin, de los trabajadores, de los mineros. Eso de “contratistas” forma parte de las vergüenzas heredadas de la dictadura y de la Concertación. Ya no tenemos el privilegio de ser explotados por un patrón: somos empresarios de nosotros mismos, nos auto explotamos, somos “contratistas”, pseudo-empresarios. Y digo pseudo-empresarios, o sea soi-disant (en francés), o sogennant (en alemán), o cosiddetti (en italiano), porque nunca la policía ni el ejército chilenos le dispararon a mansalva a ningún empresario.
A los trabajadores sí. Muchas veces. Demasiadas veces. Y ahora recomienzan con los trabajadores de la Minera Doña Inés de Collahuasi que luchan por sus derechos más elementales. Y que en respuesta reciben balas. Peor aún, reciben la indiferencia de la prensa, de los partidos políticos, del gobierno, de las elites, de los “expertos”, de los “think tanks”, de la televisión, en otras palabras del mundo visible en el que los asalariados, los obreros, los campesinos, los trabajadores somos invisibles, no existimos, no contamos.
Vergüenza.
Silencio: en Collahuasi llaman a degüello…
Por Luis Casado
¡Silencio! En Collahuasi llaman a degüello…
Escribe Luis CASADO – 13 de mayo de 2010
Desde los albores del Chile independiente los trabajadores de nuestro país le han pagado un pesado tributo a la Historia patria. No solo porque derramaron su sangre para liberarnos del dominio de la monarquía española, sino porque a la hora de compartir los frutos de la victoria les cerraron la puerta en las narices y les negaron la entrada al “campo de flores bordado”. Tuvieron que acostumbrarse a vivir en suburbios poco floridos y las más de las veces llenos de escombros y detritus, de ratas y arañas del rincón, de enfermedades y delincuentes. Los trabajadores chilenos no han vivido en la “copia feliz del edén” sino en la corte de los milagros.
En el año de la celebración del Bicentenario, ¿qué tienen para celebrar los trabajadores? ¿Qué?
Un infame artículo de la Constitución de la dictadura y de la Concertación les niega el derecho a huelga. La única defensa de los desposeídos, el último recurso cuando las condiciones de trabajo llegan a límites insoportables, les fue arrebatado.
El Artículo 16° de la actual carta magna, cuyo título deja perplejo (“La libertad de trabajo y su protección”), dice textualmente lo que sigue:
“No podrán declararse en huelga los funcionarios del Estado ni de las municipalidades. Tampoco podrán hacerlo las personas que trabajen en corporaciones o empresas, cualquiera que sea su naturaleza, finalidad o función, que atiendan servicios de utilidad pública o cuya paralización cause grave daño a la salud, a la economía del país, al abastecimiento de la población o a la seguridad nacional”.
Alianza o Concertación, aquellos que usan y abusan de la represión de los movimientos sindicales, aquellos que no se atreven a cobrarle impuestos ni rentas a las multinacionales o a la gran minería del cobre, deciden si una huelga puede causarle daño a la economía del país, a la salud de sus habitantes, al abastecimiento, a la seguridad nacional, o a las posibilidades de la roja en la Copa del Mundo.
En otras palabras, en Chile no existe el derecho a huelga. Peor aún, la huelga es anticonstitucional.
¡Eso es lo que tenemos para celebrar los trabajadores en el año del Bicentenario!
La manifestación concreta de lo que precede es la represión desatada contra los trabajadores contratistas de la Minera Doña Inés de Collahuasi. En fin, de los trabajadores, de los mineros. Eso de “contratistas” forma parte de las vergüenzas heredadas de la dictadura y de la Concertación. Ya no tenemos el privilegio de ser explotados por un patrón: somos empresarios de nosotros mismos, nos auto explotamos, somos “contratistas”, pseudo-empresarios. Y digo pseudo-empresarios, o sea soi-disant (en francés), o sogennant (en alemán), o cosiddetti (en italiano), porque nunca la policía ni el ejército chilenos le dispararon a mansalva a ningún empresario.
A los trabajadores sí. Muchas veces. Demasiadas veces. Y ahora recomienzan con los trabajadores de la Minera Doña Inés de Collahuasi que luchan por sus derechos más elementales. Y que en respuesta reciben balas. Peor aún, reciben la indiferencia de la prensa, de los partidos políticos, del gobierno, de las elites, de los “expertos”, de los “think tanks”, de la televisión, en otras palabras del mundo visible en el que los asalariados, los obreros, los campesinos, los trabajadores somos invisibles, no existimos, no contamos.
Vergüenza.
Silencio: en Collahuasi llaman a degüello…






juan comentó el 14 de Mayo, 2010 a las 9:18 amesto de collahuasi esta ocurriendo al mas puro estilo pinochetista, a la sazon, no tenia idea que estaba en la constitucion esto de los paros, aqui es donde fallaron los acomodaticios de la concertacion.

marta comentó el 14 de Mayo, 2010 a las 2:05 pmMe hace pensar en lo de Santa María de Iquique.La legislación laboral hecha para quienes tienen el poder del dinero, ha permitido la instalación permamente de las Empresas contratistas, dejando al obrero con escaso resguardo legal. Mientras no tengamos una nueva Constitución no habrán cambios en las legislaciones laborales que permitan sueldos dignos y situaciones humanas de trabajo.En este Chile de mercado, no hay cabida para que el obrero sea escuchado. Pero por lo menos, en los pocos medios disponibles hay que seguir denunciando.

CNN MIENTE, 24 hrs miente, CHV Miente... comentó el 16 de Mayo, 2010 a las 3:33 pmCNN MIENTE, 24 hrs miente, CHV Miente…Radio Bio Bio miente…Coooperativa Miente
LA verdad !!!!
El pueblo No tiene medios de comunicación

sebastian comentó el 16 de Mayo, 2010 a las 3:55 pmLa verdad yo trabajo en collahuasi.y estuve en el conflicto. puedo decir que los medios de comunicacion son unos mentirosos.y el gobierno uno tropel de vendidos ladrones inescrupulosos este pais esta lejos de ser democratico y ademas no hay lejislaciones laborales y el presi. no lo digo. igual que los ladrones de la concertacion. ese rossi en ves de hacer el chou que se dedique a limpiar iquique de las putas drogadictos y traficantes.de esos colombianos malvivientes.bueno entre ellos se siente en casa

Julio comentó el 17 de Mayo, 2010 a las 6:09 amSaludos
A todos.
Insisto el “modelito” es el que nos tiene,compliados.
Aruro Martines, o este otro dirigente de apellido Cuevas,vean como colocan el tema en la opinion publca, gracias por tu columna.

JuanII comentó el 22 de Mayo, 2010 a las 9:13 pmEste artículo es meritorio.
Es gratificante leer notas que nos hagan despertar, ya esta bueno de maquillajes, bisuterías y enmascaradas en política. Las cosas por su nombre aunque duelan.
Al pan, pan y al vino, vino.
Hablemos de lo crudo y lo cocido.
Se agradece.

victor comentó el 25 de Mayo, 2010 a las 7:54 pmsoy victor vocero de los trabajadores contratistas y sub-contratistas de collahuasi,seguiremos firmes peleando,hasta las ultimas consecuencias,si tenemos que irnos preso,nos iremos,esta maldita minera ya nos tomo el peso,sabe que la tomaremos si es necesario una y mil veces,no retroceremos ni un paso,vasta de discriminarnos,de atropellar nuestros derechos fundamentales,vasta de robar nuestro cobre,contaminar nuestras aguas,nuestro suelo,de agredir la dignidad de nuestras humildes familias,no seremos mas conplices de este saqueo brutas a nuestros recursos naturales,fuerza compañeros hasta vencer.