Humberto Maturana: “Los seres humanos estamos en un presente trágico”
La visión que tiene Humberto Maturana -premio nacional de Ciencias 1994- sobre la sociedad actual y acerca de la responsabilidad que cada individuo debe tener ante sus actos, queda reflejada en la conversación que sostuvo con El Ciudadano.
El biólogo, hoy en día dedica sus horas a la consolidación de su proyecto de la Escuela Matríztica de Santiago, entidad que busca posicionar el tema de la biología del amor en organizaciones para, de esa manera, influir sobre los individuos y la sociedad.
-¿Cuál es su visión del estado actual de la humanidad?
Estamos en un problema. Y los problemas surgen cuando hay deseos contradictorios. Por una parte queremos vivir bien, aumentar la riqueza y la población, y, por otra, nos damos cuenta de que esto no puede ser indefinido; hay un momento en que la Tierra no puede entregar más. En nuestras acciones estamos dañando la biósfera y, por ende, destruyendo las opciones de coexistencia para nosotros. Puede que no acabemos con todos los seres vivos, pero sí que terminemos con nosotros mismos.
-Hoy se habla mucho de los peligros del cambio climático, pero no todos los científicos coinciden en que la humanidad sea la responsable; algunos hablan de que son más importantes otros factores, como los ciclos solares, por ejemplo.
Todo eso puede ser cierto, pero el verdadero tema no está en si esto es cíclico; ciertamente en la historia de la Tierra ha habido cambios climáticos gigantescos muchas veces, y cada vez que han ocurrido se han extinguido ciertas clases de organismos y han resurgido cosas nuevas con lo que queda de esa extinción; pero ninguno de esos organismos se daba cuenta -porque no tenían cómo hacerlo- de lo que estaba sucediendo, pero nosotros sí; así que el tema en primera instancia es que nosotros nos damos cuenta de que participamos también y, claro, es muy fácil decir: si aparecen manchas solares y aumentan las radiaciones y llega un meteorito, se va a destruir gran parte de la humanidad; pero resulta que a los seres humanos les importa eso; nosotros no queremos ser partícipes -pienso yo- de nuestra propia destrucción; el que esto pueda pasar espontáneamente no justifica el que no nos hagamos cargo de lo que puede pasar si podemos saber lo que puede pasar, y una cosa que sabemos es que el crecimiento indefinido de la población genera inevitablemente pobreza donde quiera que fuese; y si usted cree que esto se soluciona solamente mejorando la tecnología, va a tener usted gente muy rica y muy poderosa y gente muy pobre y muy miserable como pasa en estos momentos en el mundo.
ENRIQUECIMIENTO Y POBREZA
-¿Y si esta tecnología está también al servicio de los pobres y no sólo de la élite?
Para eso se requiere un cambio psíquico, un cambio en el cual no vivamos los cambios tecnológicos como oportunidades de enriquecimiento, porque cada vez que hay enriquecimiento, hay generación de pobreza en algún otro lugar; la riqueza no es “en sí”, el enriquecimiento surge de la acumulación de bienestar, de energía, de lo que quiera que fuere.
Entonces, lo que se requiere es un cambio de entendimiento, y para que ello ocurra tenemos que darnos cuenta en qué situación nos encontramos y aceptar su legitimidad y una de las formas es ver que el crecimiento ilimitado de la población es inevitablemente generador de pobreza; podemos paliarlo un poquito con las tecnologías, pero mientras no cambie nuestra actitud, mientras usemos las tecnologías con un criterio mercantil, como un procedimiento para hacernos ricos, eso no va a pasar.
-¿Es un problema para la humanidad el crecimiento de la población?
Absolutamente. Y es el problema más grave, ya que todas las condiciones que satisfacen el desarrollo de la población tienen que ir creciendo con ella. Más temprano que tarde, va a ser tan grande la población, que ya no habrá espacio para otros seres vivos ni tampoco para la satisfacción de estas condiciones mínimas que los seres humanos requieren. Y esto ya se puede ver.
La pobreza no es una condición, es una relación dinámica entre deseo y disponibilidad, entre lo que se quiere consumir y lo que el entorno provee. Desde el minuto en que el entorno deje de proveer espontáneamente lo que la población requiere, aparece la pobreza.
-¿Cómo se puede frenar el crecimiento de la población?
Por medio de la cultura, el entendimiento, de las enseñanzas. Por medio de cualquier fórmula que les permita a las personas entender y comprender que la población no puede seguir creciendo desmedidamente y son ellos los llamados a controlar. De modo que la procreación sea coherente, también, con las medidas de sobrevivencia y de bienestar de los niños que nacen.
-¿Y esto se aplica sólo a lo cultural y social o también a las políticas públicas?
Bueno, las políticas públicas tienen que estar para que se entreguen los conocimientos y los entendimientos a las personas. Ahora, si su pregunta se orienta a que tengamos un sistema tiránico donde a las personas se les obligue a tomar decisiones con presión… eso no estaría acorde si lo que deseamos es una democracia. Sólo puede ser por medio de un sistema de educación que les permita a las personas escoger, desde su entendimiento, el número de hijos o deseos que anhelen concretar.
Es importantísimo tener el entendimiento para armonizar el vivir que uno desea y las circunstancias en las cuales las condiciones de ese vivir se puedan satisfacer.
-Al mismo tiempo del problema del crecimiento de la población, tenemos el problema del hiperconsumo de una parte de ésta, en especial de los países industrializados…
Claro, pero esas personas no tienen idea del volumen que están consumiendo. Para ellos es importante acumular riquezas materiales o corporales, sin tener idea de que existen otros que no pueden.
-En ese caso, entonces ¿Hay que actuar para cambiar los estándares de vida o las motivaciones de las personas?
Sin duda que es necesario, por eso hay que entender que esto se trata de una relación y no de una condición. Para una familia que desea tener hijos, debe saber que podrá tener los niños que pueda mantener. Y para controlar eso deberán ser ellos, por medio de sus libertades y el debido entendimiento y cultura, los que medirán sus acciones. No otros.
Lamentablemente, los seres humanos nos encontramos en un presente trágico; tenemos los conocimientos científicos y tecnológicos para desarrollar cualquier propósito, pero la pregunta es: ¿Queremos hacer cualquier cosa que se nos ocurra? Este es un tema de responsabilidad personal, ya que estamos centrados en una psiquis motivada por el mercantilismo, por el éxito personal, por el enriquecimiento y no nos deja ver más allá.
NEGOCIOS, RESPONSABILIDAD Y CIENCIAS
-Hoy, los estados están al amparo y beneplácito de las empresas transnacionales y que, además, dañan el medio ambiente ¿Qué visión tiene de eso?
Si las empresas transnacionales se han adueñado de los recursos naturales de este país es porque el Estado chileno lo ha permitido y porque nosotros hemos dejado que lo hagan.
-¿Y qué responsabilidad tenemos nosotros como ciudadanos?
La de opinar… Pero yo veo a una ciudadanía que es esencialmente ignorante de lo que sucede y que está atrapada en el vivir mejor, de tener un mejor bienestar, sin darse cuenta de las consecuencias que eso tiene cuando se proyecta en forma infinita.
Todos tenemos el deber de actuar cuando nuestras acciones comprometan las de otras personas, ya sea el bienestar o la subsistencia.
Cuando una persona logra asumir su responsabilidad tiene muchas cosas a su favor… y si una persona ve que en su entorno la mayoría de los individuos son responsables de sus actos y decisiones, lo más seguro es que adopte esa misma actitud.
-Hay científicos que trabajan en laboratorios desarrollando una vacuna y, a la vez, asesoran al Estado en desarrollar políticas públicas para suministrar esos medicamentos, entrando en un claro conflicto de intereses ¿Qué opinión le merece esto?
Los laboratorios son manejados por personas, al igual que las empresas, y no son ni los laboratorios ni las empresas las que toman decisiones, sino las personas y ese es nuestro tema. ¿Qué pasa con las personas que están dispuestas a hacer cualquier cosa con tal de hacerse ricos? ¿Cuáles son las condiciones que hacen que las personas mientan, engañen? Es ahí donde nosotros debemos poner nuestra atención.
-Queda la sensación de que el conocimiento científico se utiliza más para hacer negocios que para solucionar problemas o satisfacer necesidades…
Eso siempre ha pasado. Si miramos la historia, cada vez que se ha hecho un descubrimiento de algo notable afloran dos tipos de personas: las que verán de qué forma se apropian de eso y sacan riquezas; y las que verán de qué forma se puede aprovechar este descubrimiento y transformarlo en un bien común.
Cual sea la actitud que se tenga depende mucho de la educación que se haya recibido, tanto en la familia como en la escuela, por lo que es trascendental cómo una sociedad concibe su sistema educativo: orientado al “éxito” y la competición o enfocado al cooperar para el bien común.
“TODOS TENEMOS UN TRASFONDO SOCIAL”
-¿Usted cree que si no tenemos un cambio de conciencia, estamos al borde del precipicio?
Desde el punto de vista de las cosas que puedan ocurrir y no podamos prever, como los terremotos, siempre estaremos al borde del precipicio, porque la dinámica de los fenómenos naturales es independiente a los propósitos nuestros. Pero, por otro lado, en cosas que sí nos damos cuenta y son consecuencia de lo que hacemos, sí podemos actuar.
-Se ha dicho que en el último terremoto afloró lo mejor y lo peor de la sociedad chilena: Por un lado se vio la solidaridad y por otro la ambición, el acaparamiento y el aprovechamiento de las circunstancias para generar dinero ¿Usted considera que ha sido así?
Yo creo que cualquier situación crítica produce eso en la sociedad. Si hay un accidente de un camión, unas personas ayudarán a los heridos y otras sacarán los productos del camión. Y si usted les pregunta, todos tendrán su visión al respecto, y si se justifican en sus actos, quiere decir que tienen duda. Al tener duda, son accesibles a la reflexión. Vimos personas que saquearon y luego devolvieron los productos. Ahí entendemos que tuvieron reflexión.
-¿Y esa reflexión no se dio por medio de la coerción de las autoridades?
Claro, pero igual se abrió el espacio para que devolvieran los productos sin que les pasara nada.
Todos los seres humanos somos inteligentes y tenemos un trasfondo de sentido social, pero no todos estamos dispuestos a actuar así. Cuando nos tocan la fibra de ese trasfondo, actuamos guiados por un sentido social; lo ocultarán algunos, pero en definitiva todos somos sensibles a esto.
20 AÑOS DE LA CONCERTACIÓN
-¿Cuál es su visión del término de los veinte años de gobiernos de la Concertación?
Durante esos 20 años hubo un progresivo incremento de la preocupación por asegurarse las reelecciones y eso trae consigo, inevitablemente, ceguera. Primero se dio la oportunidad de hacer y mejorar cosas, pero también de tener éxito y hacerse ricos. Este oportunismo dijo: “fracasó el socialismo que no tuvimos y ahora es la época del neoliberalismo, de las oportunidades”, que son justificaciones teóricas, pero el eje principal fue siempre: “Tenemos que ser reelegidos”.
Esta ceguera provocó que se dejaron de hacer cosas que pudieran ser inadecuadas para la posibilidad de una reelección. Todavía, en la Concertación, después de la elección de Piñera, lo central es “qué hicimos mal que no salimos reelegidos”, como si eso fuese lo único importante.
Yo pienso que uno las cosas tiene que hacerlas con seriedad, y esto significa hacerlas con conocimiento, entendimiento y responsabilidad. Si uno ha sido serio, puede ver sus errores y corregirlos, pero en función de la responsabilidad social que se tiene como político.
Por Claudia Pedreros, Cristian Sotomayor y Francisco Luna
El Ciudadano N°83








JORGE GONZALEZ TOSTADO comentó el 27 de Julio, 2010 a las 5:25 amlos que se quieren hacer ricos venden a los demas entonces yo les preguntaria:¿tanto necesitas hasta tu propio padre(se da el caso)que lo tienes que vender a otros para poder comer?tan debil eres que tienes que traicionar o vender a los demas para sobrevivir?.con este comentario invito a la reflexion quien por el se sienta alidido .espero que se reflexione que reflexione.

Rodrigo comentó el 27 de Julio, 2010 a las 7:51 amLa claridad de Maturana al explicar nuestra situación da cuenta de lo necesario de devolver no solo la intelectualidad al discurso cotidiano sino tambien el amor que hace que las cosas se hagan a favor de todos y no de los ricos que protegen el sistema capitalista neoliberal, que da como resultado una sociedad sin rumbo prospero.

mzamora comentó el 27 de Julio, 2010 a las 10:00 amClaro como siempre el profe. Sin embargo discrepo con él en hacer tanto hincapié en la superpoblación como el mayor problema del mundo. Estamos claros que el crecimiento permanente no es posible en un planeta finito y que la cultura tiene que cambiar radicalmente, sin embargo, en este momento hay recursos (los reales no dinero) para que toda la póblación mundial tenga satisfechas sobradamente todas sus necesidades básicas. El mayor problema, a mi entender, son los dueños de la pelota que no la van a soltar hasta que la estantería de este sistema totalitario mercantil se termine de venir abajo, que es, probablemente la única manera en que puede cambiar la cultura de la explotación y crecimiento infinito, con su sistema económico sobrepuesto en la biósfera y no acoplado a ella.

JJ comentó el 27 de Julio, 2010 a las 1:02 pmMuy interesanate articulo. Eso si, seria una contribucion neta al medioambiente, y por ende al mundo entero, si don Humberto SACARA EL BOSQUE DE PINOS que tiene en su parcela “ecologica”, y lo sustituyera por arboles nativos chilenos, tal como lo hacemos todos los verdaderamente comprometidos con el medioambiente. El pino es un arbol introducido y destructivo en esta zona, al igual que el eucaliptus, y SUS pinos no solo erosionan y secan su tierra, sino que secan nuestros pozos de agua (y el suyo tambien por lo demas). Seria muy bonito ver en el futuro un bello bosque nativo, muy barato por cierto, en la parcela de don Humberto. Muchas gracias y felicidades.

Cristian comentó el 27 de Julio, 2010 a las 2:00 pmHistóricamente se ha visto que los distintos sistemas que han dado gobierno a las diversas culturas en el mundo se han extinguido o bien a la fuerza, sometidos por otro más fuerte o caído sobre sí mismos después de agotar sus medios. Por lo menos yo no me he enterado de un caso que haya enmendado el rumbo sobre la base de la reflexión. El caso Rapa-Nui es ejemplificador.
La información es clave. Mientras más individuos despierten del adormecimiento que inducen quienes controlan las riquezas, mejor. Actuando como rebaño, no tenemos futuro.

JuanII comentó el 27 de Julio, 2010 a las 5:20 pmDiscrepo en lo referente al oportunismo concertacionista, no pensaron en un cambio de ideologia, abandonando otra. Solo que se instrumentalizo las aspiraciones del pueblo o gente o ciudadanos, se comenzo empatando con los opositores inmorales para terminar igual que ellos, es decir, como dice un refran chino;”De tanto combatir los dragones, te conviertes en uno de ellos”, asi fue como el pragmatismo se convirtio en corrupcion y en poder por poder, es decir avaricia, de ese modo perdieron hasta el modo de andar. Lo peor fue que los dirigentes no fueron capaces de controlar esa degradacion,sin considerar que al final los terminaria afectando.Para terminar, este enfoque, que deja en evidencia, que el oro siempre estara encima de la conciencia, por lo tanto el futuro es pesimista,a pesar mio. Dios dinero, unico dios verdadero.

mauricio NTN comentó el 28 de Julio, 2010 a las 5:47 amhistoricamente todo grupo de poder, ya sea politico, cientifico o capitalista es corrompido por la mercantiliación de todo. Lo de la concertación es solo una muestra mas del utilitarismo que esta detras de todas las acciones de poder desde nuestro ingreso a esta vida “moderna” (instituciones de poder que junto con la democracia siempre han sido excluyentes de algun otro). En la medida que logremos ver como el otro somos nos-otros mismos, que podamos ver, tanto desde la perspectiva amorosa que muestra el profesor maturana asi como integrando la idea de que nuestra conciencia tb tiene algo que decir (en el sentido de fuerza psiquica, de conexión de esta unidad que es lo todo, este gran continente inconmensurable que es el universo multiversal), podremos buscar este cambio psiquico y cultural que se hace necesario para la transformación de nuestras practicas de trabajo, de reproduccion y de encuentro con los otros y lo otro. Gracias a “el ciudadano” por estar en estos temas que son siempre necesarios para la transformación. Si llego hasta aca busque en facebook el grupo NTN teleocurre y en youtube hagase fan de la cuenta makerscorp o solo busque NTN. Gracias.

German Alarcon comentó el 28 de Julio, 2010 a las 7:00 amInteresante la entrevista, sobre todo a lo que se refiere al sistema en el que estamos, en donde se da prioridad al crecimiento economico que se sbrepone a todo, sin una mirada de desarrollo sustentable, que permita satisfacer nuestras propias nececidades sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones

un animal mas comentó el 29 de Julio, 2010 a las 1:31 pm… me quedo dando vuelta el comentario de mzamora y la discrepancia con respecto a la sobrepoblacion lo que ya es un hecho indiscutible en el sentido que el planeta puede proveer todavia para su sobrevivencia a su poblacion, pero, el planeta no esta en condiciones de reciclar todo el desperdicio que su poblacion actual esta produciendo impactando el equilibrio necesario para sostener no solo la cobrevivencia de el animalito llamado asi mismo humano sino que amenaza tambien la sobrevivencia del resto de los seres vivos… en relacion con el punto de vista que nos muestra humberto maturana quiero decir que hay varios aspectos en relacion con la pobreza que en algunos casos es una relacion y en otros una condicionante y para determinar cuando es cual se necesita diferenciar sin excluir lo que es contingente de lo que es reflexivo ya que van en linea paralela lo uno de lo otro

Jimena Alarcón comentó el 10 de Agosto, 2010 a las 5:09 pmPucha, acá se me cayó Maturana. Antes que todo, si todos los sistemas tienen autopoiesis para su sobrevivencia, entonces, con mayor razón la tiene la tierra, y lo que ocurra para su autoconservación, va ser, sólo en parte, el efecto de nuestras acciones. No creo que la solución vaya por el control de la natalidad, de ser así, la propia naturaleza desarrollaría algun mecanismo de regulación, tal vez el aumento de la homosexualidad, por ejemplo, ya que de otro modo sólo se ha conseguido cambiar la composición etarea, y somos un mundo cada vez mas viejo. Por otro lado, todos tenemos el legítimo derecho a aspirar a vivir mejor, de ello se desprende que no estamos conformes con lo que tenemos, ya sea por que es insuficiente para nuestras necesidades, o por que queremos lo que otros tienen, distinguiendo lo uno de lo otro lo que habría que evitar es la envidia y la acumulación de bienes innecesarios, tremendo desafío, yo pienso que lo que realmente necesitamos es un mundo mas espiritual y el debido reconocimiento a esa espiritualidad, pero lamentablemente todavía es algo ridículo ser creyente (de cualquier religión) o simplemente ético. Ni siquiera se enseña ética en los colegios, y la religión, por siglos ha sido pésimamente difundida, tal vez, podríamos empezar por ahí.
Lo siento Sr. Maturana, soy su admiradora, pero creo que en esta oportunidad, su pensamiento no es consecuente con sus enseñanzas.

Homero Alves comentó el 13 de Agosto, 2010 a las 3:35 amResposta de Homero: Eu penso que por sermos seres vivos e, ao vivermos, como os demais seres vivos constituímos o entorno que nos contém. Ou seja, ao vivermos nos transformamos através das gerações em modulação recíproca com o ambiente que nos contém, e isso inclui nós mesmos e os demais seres vivos no planeta.
Parece claro que, atualmente, na medida que sabemos que somos seres na linguagem e por isso nos diferenciamos, inventamos teorias, conceitos e reflexões racionais para explicar e justificar a nós mesmos o que fazemos. Pensamos que somos mais, e, que nosso saber nos salvará. Não pensamos no que sentimos/pensamos/dizemos/fazemos agora. Pensamos ser onipotentes a partir das nossas capacidades cognitivas e de tudo que inventamos com elas: do confortos materiais para nosso bem estar, das tecnologias, da produção de alimentos para 7 bilhões a partir de uma agricultura que destrói milhões e milhões de hectares de ecossistemas, extingue inúmeras espécies de seres vivos que nem chegamos a conhecer, etc., etc., etc. E que tudo é uma questão de distribuir melhor tudo isso e acabar com os ricos, etc. Em última instância, acreditamos que podemos resolver tudo isso nas esferas do que inventamos e chamamos de economia, sociologia, política, etc. Ou seja através da aplicação, no viver humano, das “teorias sobre o humano”.
Aí começa a surgir uma alienação em torno da nossa capacidade de compreender o que fazemos. Para mim, esta nossa alienação é exatamente acreditar que, por sermos diferentes dos demais seres vivos (que não tem consciência de si mesmos, não tem tecnologias, não produzem teorias, ideologias, etc., etc., etc.), podemos, quero dizer que enganosamente acreditamos que podemos, transformar tudo a nosso favor através de uma infinita capacidade de manipular coisas e ideias – Isto que efetivamente desenvolvemos e que temos feito ao longo do que chamamos de história da humanidade. Uma possibilidade de sairmos desse engano, encontro na perspectiva biológica e cultural como propõe Maturana. Nele está incluído, para além das nossas preocupações político/econômico/sociais, uma possibilidade através do fundamento (bases para uma compreensão) biológico-cultural de todo fazer humano em torno das experiências ética e estética humanas fundadas na nossa biologia de humanos.
Penso que estamos alienados idolatrando essa nossa infinita capacidade de manipular coisas e ideias. Não vemos aquilo que é finito tanto como matéria, como espaço, e principalmente como um grande conjunto de sistema biológicos. Pensamos que na medida que podemos modificar tudo, podemos entender todos esses sistemas e prever tudo o que neles acontece. Não vemos que nossa mais profunda experiencia ética e estética depende da nossa biologia. E que não vivemos só de comida, energia, conforto e prazeres culturais instrumentalizadores e manipuladores do nosso corpo, e dos frutos da nossa capacidade infinita de inventar e criar. Mas que vivemos desde uma corporalidade que se constituiu em milhões de anos em um entorno muito diferente em todos os sentidos deste que vivemos inventando nos últimos 10 mil anos e que se acelerou nos últimos 200 anos. Que precisamos conhecer e entender melhor como opera nossa corporalidade biológica e de onde surge o que sentimos como experiências éticas e estéticas e através delas nos orientamos para dizer o que dizemos sobre tudo que nos cerca. Ir além do que a sociologia, a política, e economia podem nos ajudar a ver naquilo que fazemos…
Pensamos, ao ignorar nossa origem biológica, que podemos ficar alheios ao crescimento e manutenção do insustentável (olhando desde uma perspectiva biológica-cultural e não simplesmente política/econômica etc) efetivo humano no planeta, e pensamos que resolver os problemas (miséria, pobreza, e todo tipo de indignidade humana, destruição dos ecossistemas, etc.) é uma questão apenas de tirar dos ricos para dar aos pobres. Não vemos que esses problemas, e a nossa incapacidade de compreende-los somente cresce com o aumento da população. Não vemos que nós somos seres vivos, e por isso, embora tenhamos a capacidade humana da razão, não temos nela nada que garanta a nossa compreensão sobre o que fazemos. Pois, tudo o que fazemos a partir da razão surge de uma emoção que nos guia ao agirmos racionalmente. Então, o que podemos fazer se, enquanto multiplica-se a população, multiplica-se a possibilidades de gerarmos o conflito que tem nos cegado, ou seja, o conflito entre a nossa vontade íntima de vivermos o bem estar de seres vivos nos respeitando e o modo de viver psíquico/cultural desde o qual dizemos que precisamos controlar e dominar tudo: nós mesmos, os outros e o ambiente. Este é o conflito que tem nos guiado psíquica e culturalmente deve fazer já mais de 9 mil anos. E que não existia entre nós antes desse tempo como um modo de viver (cultura) arraigado e central como o é hoje.
Manter-mo-nos despreocupados em relação ao efetivo populacional no planeta como se fôssemos capazes de resolver tudo com base na nossa racionalidade, tecnologia e capacidade de resolução de conflitos, ao sabemos isto que tentei dizer aqui, é uma franca irresponsabilidade para com as gerações futuras. Portanto, acho difícil de ser mantido sem nenhuma preocupação ética – ou seja, com o ambiente, com nós mesmos e com os outros, de hoje e do futuro.

Pablo Andres comentó el 18 de Agosto, 2010 a las 7:24 pmLes regalo parte de un poema de hace 200 años. Lo que refleja al dios ido y el porvenir que va apareciendo
“Pues hace mucho ya que está abierta como hojas, para aprender, o lineas y ángulos la Naturaleza”
[...] o menos así. Sentimos, amamos, sufrimos, luego conocemos (todo hacer es conocer y viceversa, dixit Maturana y Varela). Y el conocimiento es libertad. ¿Por qué? Porque cuando conocemos –que es explicar el [...]

Gabriel Mattus comentó el 17 de Febrero, 2012 a las 1:49 pmEsta es una respuesta al comentario de Jimena Alarcón.
Jimena, NO todos los sistemas tienen autopoiesis, puesto que confundes los términos:
i) no todos los sistemas son sistemas vivos y
ii) lo que distingue a los sistemas vivos de otra clase de sistemas es su organización, y esta organización es la autopoiesis (producción de sí mismos) (Maturana y Varela 1972)
Por eso la tierra no es un sistema vivo y no puede regular la población humana. Es el ser humano, poseedor de una conciencia de su circunstancia ecológica y social, el único ser vivo capaz de actuar responsablemente y organizadamente para transformar esta situación, por tanto no es ni la “naturaleza”, como tú dices, la que regule la población humana, porque en tanto el problema de la sobrepoblación tiene un origen humano, entonces es un problema cultural, siendo el ser humano el capaz de solucionarlo, dependiendo de su emoción y si tiene conciencia del problema mismo (como lo plantea Maturana).
La homosexualidad no tiene nada que ver, es un fenómeno aparte, como también lo es la enseñanza de la religión en las escuelas. La conciencia espiritual no tiene que ver necesariamente con la religión organizada.
Su crítica a la supuesta inconsecuencia del profesor no se aplica.
Saludos