Camboya: VÃctimas del Jemer Rojo insatisfechas con fallo
Un tribunal especial de Camboya condenó este lunes 26 de julio a 30 años de prisión a un importante lÃder del Jemer Rojo, conocido como el torturador “Duch”, pero vÃctimas consideran que la sentencia es demasiado leve.
Duch, de 69 años y cuyo nombre real es Kaing Khek Eav, fue jefe del tristemente célebre centro de detención y torturas S-21 en Phnom Penh, donde fueron asesinadas al menos 12.380 personas durante el régimen jemer, entre 1975 y 1979.
Como Duch ha estado en prisión desde 1999, su sentencia podrÃa finalmente ser reducida a 18 años. “El veredicto es demasiado leve”, se quejó Bou Meng, uno de los apenas 12 sobrevivientes del centro de torturas, ubicado en la prisión de Tuol Sleng.
Aunque la fiscalÃa habÃa pedido 40 años de cárcel, las Cámaras Extraordinarias de los Tribunales de Camboya, cuerpo integrado por jueces nacionales y extranjeros y patrocinado por la Organización de las Naciones Unidas, concluyó que, ante la colaboración de Duch y su muestra de “limitado remordimiento”, una sentencia total de 35 años era suficiente.
“La corte ha juzgado y castigado a un perpetrador de Kampuchea Democrática (nombre oficial de Camboya bajo los jemeres), uno de los regÃmenes más macabros de la era moderna”, destacó el fiscal Chea Leang tras la lectura de una hora del veredicto.
El tribunal encontró culpable a Duch de crÃmenes contra la humanidad y de violaciones a las Convenciones de Ginebra, de 1949, que ordenan el trato humanitario a prisioneros.
La sentencia se redujo luego a 30 años debido a que la detención de Duch por un tribunal militar, entre 1999 y 2007, fue considerada ilegal. Es probable que el lÃder jemer permanezca en las rejas hasta 2029, aunque el fallo todavÃa está pendiente de apelación.
“Nada menos de 30 (años) es aceptable, porque es inconcebible incluso que pueda estar un minuto más en las calles”, dijo la presidenta de la Junta para la Justicia y la Reconciliación de Camboya, Theary Seng.
“Si la comunidad internacional no nos provee justicia, nos deja sin esperanzas”, señaló.
Cerca de 1,7 millones de personas -casi un cuarto de la población camboyana de entonces- murieron a causa de hambre o de los trabajos forzados a los que fueron sometidas por el régimen que encabezó Pol Pot y que procuraba crear un Estado agrÃcola.
Pero no fue sólo el fallo lo que causó inquietud este lunes entre las vÃctimas.
Sorpresivamente, el presidente de la Cámara del Juicio, Nil Nonn, dijo ante una sala repleta que sólo 66 de las partes civiles serÃan reconocidas en el caso, dejando asà de lado a otras 21 que habÃan participado originalmente del proceso, en su mayorÃa familiares de los muertos bajo orden de Duch.
“No estoy feliz”, dijo Hong Savath, cuyo tÃo murió en el S-21. “El juez debió haberme dicho desde el principio que yo no era parte civil”.
Mientras, abogados de las vÃctimas lamentaron que las reparaciones fueran poco más que simbólicas. Esto se debió a que el tribunal carece de un fondo para compensar a los afectados, como lo tiene, por ejemplo, la Corte Penal Internacional con sede en La Haya.
En el sitio web del tribunal pronto aparecerá la lista con las confesiones de culpabilidad y remordimiento de Duch, asà como los nombres de sus vÃctimas.
Sin embargo, como señaló un abogado de la parte civil, muchos de los familiares de los fallecidos bajo el régimen jemer ni siquiera podrán ver esto: Camboya se encuentra entre los paÃses con menos conexión a Internet en Asia sudoriental.
“Parece que lo que se ordenó fueron las reparaciones mÃnimas, más conservadoras y, quizás es justo decir, las menos imaginativas”, opinó Karim Khan, representante legal de algunas de las vÃctimas.
Mientras el fallo desataba debates entre abogados, periodistas y trabajadores humanitarios, el propio Duch se mantenÃa imperturbable.
Cuando que se le pidió que se pusiera de pie para escuchar el veredicto, no mostró señales de emoción alguna. Los cinco jueces tampoco le dieron oportunidad de responder.
Se espera que Duch, quien despidió a su anterior abogado, presente ahora una apelación, sobre todo luego de su sorpresivo pedido de absolución durante las audiencias a fines de 2009.
Para muchos es difÃcil creer que el ex lÃder jemer realmente haya cambiado y tenga remordimientos.
Chum Mey, un sobreviviente del S-21, dijo que no percibÃa ninguna verdadera transformación en Duch, quien se convirtió en un trabajador humanitario cristiano tras la caÃda del Jemer Rojo.
“Hasta ahora, es el mismo hombre. TodavÃa veo la violencia en él, todavÃa veo la arrogancia”, señaló.
Por Steve Finch
FotografÃa: mapa de Camboya confeccionado con huesos de vÃctimas de la dictadura del Jemer Rojo, ubicado en el Museo Tuol Sleng.
Fuente: ipsnoticias.net








Mario Escobar comentó el 29 de Julio, 2010 a las 3:30 amPor lo general los Tribunales especiales han sido aplicados sobre los ciudadanos de las economÃas mas pobres y dependientes. Vivimos las fases iniciales de un Nuevo Orden Mundial donde han quedado atrás las esperanzas de que el mundo disponga de organismos judiciales que apliquen real Justicia Universal: En serie se ha ido desmontando el ejercicio de el principio de Jurisdicción Universal que cortes nacionales, mayoritariamente europeas, aplicaban en caso de crÃmenes de guerra y crÃmenes contra la humanidad, independiente del paÃs en que estos hubieran sido cometidos. Y subsiguientemente las potencias determinaron quitarle la independencia y politizar la Corte Penal Internacional al definir que la persecución al crimen de Agresión Internacional, el principal crimen a que han recurrido las potencias afectandola paz mundial, sea asumido en primera instancia no por esta sino por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Se reafirma que bajo el Nuevo Orden Mundial en construcción se ha retornado a situaciones de vulneración sistemática de los derechos humanos, prevalece la negación del Derecho Internacional, y se vive bajo un Estado de excepción Global orientado a persiguir y castigar implacablemente la rebeldÃa de los pueblos vÃctimas de la desigualdad, la pobreza, el abuso y la opresión impuestas por los paÃses ricos.