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Tercera declaración pública de historiadores en apoyo al pueblo mapuche

Los historiadores e historiadoras que suscribimos esta declaración nos vemos, una vez más,  en la obligación moral de denunciar la sistemática política represiva que el Estado de Chile despliega en contra del pueblo mapuche. Las comunidades mapuche que han levantado como principales demandas la restitución de sus tierras ancestrales, el respeto a su condición de nación y el reconocimiento a su autonomía política, enfrentan hoy día una triple ofensiva represiva:

En primer lugar, policial. El territorio de la Araucanía continúa fuertemente militarizado, las comunidades son allanadas periódicamente y en la mayoría de las circunstancias sus habitantes son objeto de golpes, insultos y acciones de amedrentamiento. Los comuneros han denunciado, incluso, que sus viviendas son destruidas y sus alimentos y enseres son arrojados al piso. El trato que la policía brinda a mujeres, ancianos y niños es vejatorio y humillante. El despliegue policial, además, se caracteriza por el uso abusivo de un sofisticado arsenal, que incluye, helicópteros artillados, vehículos blindados, armamento automático y gases tóxicos.

En segundo lugar, los mapuche son objeto de una cuidadosamente orquestada ofensiva judicial. El Estado de Chile, a contrapelo de todos los tratados internacionales que ha suscrito, niega la existencia de un conflicto político en la Araucanía. En consecuencia, recurre a la legislación que dictara de manera espuria la dictadura militar (Ley 18.314 sobre conductas terroristas), para judicializar tanto las reivindicaciones como las movilizaciones del pueblo mapuche. Cabe señalar que 32 presos políticos mapuche se encuentran en huelga de hambre, en diferentes penales del sur del país, desde el 12 de julio de 2010. Este movimiento denuncia una serie de abusos e irregularidades de los cuales son objeto, entre las cuales destacan: torturas y vejámenes a los detenidos, montaje mañoso e ilegítimo de “pruebas” incriminatorias, uso de testigos encubiertos, doble procesamiento (tanto en tribunales de garantía como en tribunales militares) y solicitud por parte de las fiscalías de la aplicación de penas desmedidas en relación con los delitos que se les imputan. En el caso de Héctor Llaitul Carrillanca la Fiscalía de Cañete ha solicitado más 103 años de cárcel para el inculpado (sin contar los que está pidiendo la Justicia Militar). Cabe consignar que recientemente el cabo de carabineros Walter Rodríguez, responsable del asesinato del weichafe Matías Catrileo, en la zona de Vilcún en enero de 2008, fue condenado por la Corte Marcial a 3 años y un día de prisión. No obstante, este mismo tribunal dispuso concederle al asesino el beneficio de la libertad vigilada. Irregularidades y discriminación son la constante en los proceso que se siguen contra los mapuche encarcelados.

Por último, las comunidades mapuche enfrentan una ofensiva mediática. La mayoría de los grandes medios de comunicación del país, controlados por los mismos grupos económicos que depredan los recursos de la zona sur, no sólo han tendido un cerco de silencio en torno a las reivindicaciones de las comunidades en conflicto y a la larga huelga de hambre de los presos políticos mapuche; también han distorsionado groseramente el fondo y la forma de las movilizaciones y acciones de protesta que los mapuche han desplegado. La verdad irrefutable es que la violencia en la Araucanía ha sido protagonizada, fundamentalmente, por los aparatos de seguridad del Estado, mientras que las comunidades agredidas sólo han hecho uso (por lo demás con recursos operativos muy precarios), de su legítimo derecho a la autodefensa.

Convencidos de la necesidad de detener el accionar represivo del Estado en el sur de Chile y reconociendo el legítimo derecho de los pueblo originarios a la restitución de sus tierras usurpadas y a su autonomía social y política, los abajo firmantes convocamos a los historiadores, profesores de Historia y estudiantes de Historia, a manifestar públicamente estas denuncias el próximo martes 7 de septiembre, a las 12.00 horas en el frontis del Archivo Histórico Nacional.

Santiago, 1 de septiembre de 2010.

LISTA DE FIRMANTES AL 1 DE SEPTIEMBRE DE 2010

Sergio Grez Toso, Universidad de Chile.

Igor Goicovic Donoso, Director Magíster de Historia Universidad de Santiago de Chile.

Josep Fontana, catedrático emérito de la Universitat Pompeu Fabra, Barcelona, Catalunya.

Jorge Pinto Rodríguez, Universidad de la Frontera, Temuco.

Florencia E. Mallon, University of Wisconsin, Estados Unidos.

Julio Pinto Vallejos, Director Departamento de Historia, Universidad de Santiago de Chile.

Mario Garcés Durán, Universidad Santiago de Chile, Director ECO Comunicaciones.

Verónica Valdivia,  Universidad Diego Portales.

Alberto Díaz Araya, Jefe Carrera de Historia y Geografía Universidad de Tarapacá, Arica.

Nelson Castro Flores, Jefe Carrera de Pedagogía y Licenciatura en Historia y Ciencias Sociales Universidad de Viña del Mar y profesor de la Universidad de Valparaíso.

Alexis Meza Sánchez, Vicerrector Académico Universidad ARCIS.

Claudio Barrientos, Director Escuela de Historia Universidad Diego Portales.

Luis Castro C., Director Carrera de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales Universidad de Valparaíso.

Pedro Rosas Aravena, Director Escuela de Historia y Ciencias Sociales, Universidad ARCIS.

Rodrigo Ruz Zagal, Jefe Archivo Histórico Vicente Dagnino, Universidad de Tarapacá, Arica.

Patrick Puigmal, Director del Programa de Estudios y Documentación en Ciencias Humanas (PEDCH) de la Universidad de Los Lagos.

Carlos Gutiérrez P., Director Centro de Estudios Estratégicos.

Carlos Molina Bustos, Ministerio de Salud, responsable de la investigación histórica de la Unidad de Patrimonio Cultural del Ministerio de Salud, Chile.

Margarita Iglesias Saldaña, Directora de Relaciones Internacionales Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile.

Sergio Guerra Vilaboy, Presidente de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC) y profesor de la Universidad de La Habana.

Juan Guillermo Muñoz Correa, Universidad de Santiago de Chile.

Pedro Bravo Elizondo, Wichita State University, Kansas, Estados Unidos.

Francisco Peña Torres, Université Paris I, Panthéon- Sorbonne, Francia.

Carlos Contreras Painemal, Frei Universitaat, Berlín, Alemania.

Jorge Magasich, Institut des Hautes Études des Communications Sociales, Bruselas, Bélgica.

José del Pozo, Université  de Québec à Montreal, Canadá.

Augusto Samaniego Mesías, Universidad de Santiago de Chile.

Pablo Artaza Barrios, Universidad de Chile.

Pablo Aravena Núñez, Universidad de Valparaíso.

María Olga Ruiz Cabello, Universidad de Chile.

Claudia Zapata, Universidad de Chile.

Marcela A. E. Cubillos Poblete, Universidad de La Serena.

Miguel Urrutia, Universidad de Chile.

Patricio Rivera Olguín, Universidad Arturo Prat, Iquique.

Rodrigo Sánchez Edmonson, Universidad de Chile.

Enrique Fernández Darraz, Universidad Alberto Hurtado.

Jaime Massardo, Universidad de Valparaíso.

César Leyton Robinson, Universidad de Chile.

Ángela Vergara Marshall, California State University, Los Angeles, Estados Unidos.

Carlos Ruiz Rodríguez, Universidad de Santiago de Chile.

Robert Austin, University of Melbourne, Australia.

Ernesto Bohoslavsky, Universidad Nacional de General Sarmiento/CONICET, Argentina.

César Cerda Albarracín, Universidad Tecnológica Metropolitana.

Luis Corvalán Márquez, Universidad de Valparaíso.

Susana Bandieri, Universidad Nacional del Comahue/CONICET, Neuquén, Argentina.

Daniel Palma, Universidad ARCIS.

Luis Galdames Rosas, Universidad de Tarapacá, Arica.

José Miguel Castillo Mora, historiador y concejal de Yecla (Murcia) España.

Fabio Moraga Valle, Universidad Autónoma de México, México.

Ernesto Bohoslavsky, Universidad Nacional de General Sarmiento/CONICET, Argentina.

Andrea Riedemann Fuentes, Universidad Libre de Berlín, Alemania.

Alberto Harambour Ross, Universidad Diego Portales.

Leonardo León Solís, Universidad de Chile.

Alfredo Lastra Norambuena, Universidad Arturo Prat, Santiago.

Nicolás Iñigo Carrera, Universidad de Buenos Aires.

Rolando Álvarez, Universidad de Santiago de Chile y Universidad ARCIS.

Iván Ljubetic Vargas, Centro de Extensión Luis Emilio Recabarren.

Jody Pavilack, University of Montana, Estados Unidos.

Carlos Mondaca Rojas, Universidad de Tarapacá, Arica.

Pedro Canales Tapia, Universidad Pedro de Valdivia, La Serena.

María Eugenia Albornoz, Université  de Lille III, Francia.

Claudio Pérez Silva, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Francis Goicovich, Universidad de Chile.

César Cerda Albarracín, Universidad Tecnológica Metropolitana.

Milton Godoy Orellana, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Marcelo Mella, Universidad de Santiago de Chile.

Manuel Fernández Gaete, Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Sean Purdy, Universidade São Paulo, Brasil.

Yvette Lozoya López, Universidad de Santiago de Chile.

Maria Paula Nascimento Araujo, Universidade Federal do Rio do Janeiro, Brasil.

Horacio Tarcus, Universidad Nacional de San Martín, Argentina.

Eliana Ceriani Bórquez, Universidad de Valparaíso.

Eduardo Arias Nilo, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.

Mário Maestri, Universidade de Passo Fundo, Rio Grande do Sul, Brasil.

Franck Gaudichaud, Université Stendhal – Grenoble 3, Francia.

Claudio Díaz Pérez, Universidad de Valparaíso.

Salvador E. Morales Pérez, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México.

Robson Laverdi, Universidade Estadual do Oeste do Paraná, Brasil.

Geni Rosa Duarte, acadêmica Universidade Estadual do Oeste do Paraná, Brasil.

Dina V. Picotti C., Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina.

Karen Alfaro Monsalve, Universidad Austral de Chile.

Viviana Gallardo P., Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Jorge Cernadas, Universidad de Buenos Aires y Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina.

Marcos Fábio Freire Montysuma, Universidade Federal de Santa Catarina/Brrasil, Tesoureiro da Associação Brasileira de História Oral, Brasil.

Steven S. Volk, Professor of History Oberlin College, Oberlin, Ohaio, Estados Unidos.

Cristina Moyano Barahona, Universidad de Santiago de Chile.

Sean Purdy, Universidade de São Paulo, Brasil.

Fanny Barrientos Cruzatt, Universidad de Tarapacá.

María Graciela León Matamoros, Universidad Jaume I Castellón, España.

Eduardo Arias Nilo, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.

Margaret Power, Illinois Institute of Technology, Chicago, Estados Unidos.

Ariel Arnal, Academia de Historia de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, México.

Miguel Valderrama, Universidad ARCIS.

Guadalupe Álvarez de Araya, Universidad de Chile.

Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) “Justo Arosemena”, Panamá.

Wilda Celia Western, Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

Carmen González Martínez, Profesora Titular de Historia, Universidad de Murcia, España.

Marisol Videla, Universidad ARCIS.

Gabriela Domecq, Universidad Nacional de General Sarmiento. Argentina.

Maximiliano Juan Pedrazzini, Universidad Nacional de Misiones. Argentina.

Lorena del Canto Flores, Universidad Bolivariana, sede Iquique.

Consuelo Figueroa, Universidad Diego Portales.

Danny Ahumada Vargas, Universidad de Santiago de Chile.

José  Luis Cifuentes Toledo, profesor de Historia, Magíster de Historia y Ciencias Sociales.

Walter Delrio, Universidad Nacional de Rosario/CONICET, Argentina.

Myriam Olguín Tenorio, Universidad Cardenal Silva Henríquez y ECO Comunicaciones.

Marcos Fernández Labbé, Universidad Alberto Hurtado.

María Cristina Satlari, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina.

Germán Adolfo Morong Reyes, Doctor © en Estudios Americanos, Universidad de Santiago de Chile.

Paola A. Ligasacchi, Doctora © en Estudios Americanos, Universidad de Santiago de Chile.

Emilio Gonzalez, Universidade Tecnológica Federal do Paraná, Brasil.

Mónica Gatica, Universidad Nacional de la Patagonia, sede Trelew, Argentina.

Marcos Fábio Freire Montysuma, CFH / Universidade Federale Santa Catarina, Brasil.

Rubén Isidoro Kotler, Universidad Nacional de Tucumán – Asociación de Historia Oral de la República Argentina.

Ana T. Fanchin, Universidad Nacional de San Juan, Argentina.

Marcela Morales Llaña, Doctora © en Estudios Americanos, Universidad de Santiago de Chile.

Valeria Sonia Wainer, Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina.

Lucía Valencia, Universidad de Santiago de Chile.

Robson Laverdi, Universidade Estadual do Oeste do Paraná, Brasil.

Cristina Viano, Universidad Nacional de Rosario, Argentina.

Gustavo Bassin, Instituto Superior de Formación Docente 9-001 “Gral. San Martin”. Mendoza. Argentina.

Carolina Andaur, Dra. © El Colegio de México, México.

Robinson Silva Hidalgo, Doctor © en Historia, Universitat de Barcelona, Catalunya.

Ricardo López, Doctor © de Estudios Latinoamericanos Universidad de Chile.

Claudia Rojas Mira, Doctora © en Estudios Americanos, Universidad de Santiago de Chile.

Sandra Castillo Soto, Magíster © en Historia, Universidad de Santiago de Chile.

Francisca Giner Mellado, Magíster © en Estudios Latinoamericanos, Universidad de Chile.

Isidora Sáez Rosenkranz, Magíster © en Estudios Latinoamericanos, Universidad de Chile.

Claudia Videla Sotomayor, Magister © en Historia, Universidad de Chile.

Andrea Mella Azabache, Magister © en Historia, Universidad de Chile.

Everaldo de Oliveira Andrade, Universidade Guarulhos – São Paulo, Brasil.

Alondra Peirano Iglesias, profesora ayudante del Centro de Estudios Interdisciplinarios Uruguayos (CEIU), Universidad de la República, Montevideo, Uruguay.

Federico Iglesias, Becario de Docencia de la materia Historia del pensamiento latinoamericano y argentino, Instituto del Desarrollo Humano de la Universidad Nacional de General Sarmiento, Argentina.

Alejandro Brito Peña, Universidad de Concepción.

Carolina González Undurraga, Universidad de Chile.

Renato Hamel Alonso, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Fernanda Del Río Ortiz, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Julián Suzarte Galvez, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Enrique Riobó  Pezoa, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Nicolás Sazo Arratia, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Gonzalo Aravena Hermosilla, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Nicolás Penna Vizcaya, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Cinthia Vargas Leiva, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Carlos Rojas Sancristoful, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Soledad Álamos Fuenzalida, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Sebastián Rico Díaz, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Elena Romero Pérez, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Andrés Rojas Böttner, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Juan Maureira Moreno, Corporación Chilena de Estudios Históricos.

Sebastián Leiva Flores, Universidad ARCIS  y Universidad de Santiago de Chile

Alberto J. Guillón Abao, Universidad de Cádiz, España.

Carolina González Undurraga, Universidad de Chile.

Michael Reynolds, Universidad de Chile.

Carolina Figueroa Cerna, Universidad de Valparaíso.

Claudio Robles Ortiz, Universidad Austral, Valdivia.

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13 comentarios para “Tercera declaración pública de historiadores en apoyo al pueblo mapuche”

  1. Javiera Montenegro G. comentó el 1 de Septiembre, 2010 a las 5:41 pm

    Apoyo completamente esta declaración y a los colegas comprometidos con esta causa.
    La historia está sucediendo ahora mismo, y es necesario ser un agente activo para defender esta macabra injusticia. Me molesta mucho que los docentes de mi propia universidad no se hagan partícipes, aunque la fuerza y la voluntad están para revertir esta situación.

    Saludos

    Javiera Montenegro G.
    Historiadora
    Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

  2. Ruben Lopez comentó el 1 de Septiembre, 2010 a las 6:37 pm

    Solo quiero saber cuantos de los aqui suscriptores de la declaracion asistiran a la movilizacion convocada.

  3. Carlos Ruiz R. comentó el 1 de Septiembre, 2010 a las 7:47 pm

    Desearía que en otros ámbitos de trabajadores, con o sin títulos académicos, de movimientos sociales, agrupaciones culturales, los otros pueblosoriginarios, etc., se unan con declaraciones y movilizaciones similares, a las que se están llevando a cabo y de las que esta, que suscribí, es una más.
    También me gustará saber quienes asistirán: lo mejor es ir el martes 7 y pasar lista.

  4. Eduardo Emaldía T comentó el 1 de Septiembre, 2010 a las 8:05 pm

    Fabuloso, la academia sale de su torre de cristal y se mete a las “patas de los caballos..”, para dignificar un pueblo que lucha y se pone pie.
    A romper las torres de cristal.. las burbujas.., para poner pie en tierra y caminar juntos en pos de ese ideal.. sabios y libres para re-construir nuestro presente.. nuestro futuro.
    Mi saludo emocionado “a la cátedra” que hoy está a la altura de las circunstancias..
    ..verdad, esperanza y lucha dan significado a nuestra existencia, decía otro profesor de historia.

  5. Patria Para Todos comentó el 2 de Septiembre, 2010 a las 12:03 am

    Un párrafo de un libro escrito para el Centenario, “El Destino de un Continente” de Manuel Ugarte.
    “El indio tiene, en realidad, dobles derechos. Por ser el primer ocupante de la tierra, presionado por los españoles y pospuesto después por los criollos, pero dueño de su título imprescriptible; y porque el nuevo estado de cosas, la autonomía de nuestras repúblicas, es en gran parte obra suya. En buena ley, cuando los españoles suplantaban al indio, cumplían en su tiempo con una ley de la guerra; eran los vencedores. Pero nosotros, que lo admitimos en los ejércitos como igual, cuando se trató de llevar a cabo la independencia, no podemos arrojarlo del conjunto después de habernos servido de él. San Martín y Bolívar no preguntaban a sus soldados si tenían zapatos, ni de qué raza provenían. Les bastaba con que trajeran un corazón. Y el indio formó parte integrante de los ejércitos que recorrieron de Norte a Sur la América latina, contribuyó poderosamente a la emancipación de las antiguas colonias, regó con su sangre los vastos territorios, y si su carácter fuese menos encogido, si su ilustración estuviese más desarrollada, podría levantar la cabeza para decirnos: Os he entregado la tierra, os he dado la libertad, y, en cambio, sólo habéis hecho de mí un esclavo”. También recomiendo y comparto “Historia de la Nación Latinoamericana”, junto a “Fenomenología del Mestizo” para aquellos que quieren ir más allá de un indignarse absolutamente en vano. Los pueden bajar en el sitio que firma este comentario en Libros Esenciales.

  6. Juan Harting comentó el 2 de Septiembre, 2010 a las 5:20 am

    No soy historiador, pero los admiro profundamente. Adhiero totalmente a esta causa. Lo que aquí ocurre es terrible y dolorosísimo. No puede ser y no debe ser más. Los Mapuche son nuestros hermanos y merecen todo nuestro respeto y amor. Ver este sufrimiento, y en especial el de los niños, parte el alma. Si realmente queremos ser un país sano, debemos solucionar los problemas tan eseciales como este. Mi querido amigo, el historiador Howard Zinn, ya no está con nosotros, pero estoy totalmente seguro que estaría ahí parado defendiéndolos. Basta de guerras, basta de segregaciones, basta de destrucciones y basta de manipulaciones. Demos un paso adelante como país, y seamos un ejemplo en el mundo. No más sufrimiento.

  7. Alicia comentó el 2 de Septiembre, 2010 a las 5:59 am

    Preciso y conciso. Se agradece el pragmatismo del comunicado ya que de esto se pueden sustraer ideas simples y claras para difundir a la población.

    Lo alarmante y vergonzoso es que no aparezca ningún académico de la novena región de la Araucanía, teniendo el antecedente que en la capital regional dos universidades imparten la carrera de pedagogía en Historia y Ciencias Sociales.

  8. Ignacio Muñoz Cristi comentó el 2 de Septiembre, 2010 a las 7:48 am

    Yo también manifiesto públicamente mi apoyo a esta carta y a la causa del pueblo mapuche. Como Etnohistoriador, licenciado por la ENAH de México, hago propio el llamado de los camaradas historiadores. Chile es un territorio multiétnico, y algún día habrá de ser un estado plural o incluso multinacional. Por la autonomía y democracia de todos.

    http://bioculturalia.wordpress.com/2010/08/19/a-proposito-de-la-huelga-de-hambre-de-los-presos-politicos-mapuche

  9. Andrea Helo comentó el 2 de Septiembre, 2010 a las 4:02 pm

    Adhiero completamente a esta causa, lo que esta ocurriendo en este país en relación al Pueblo Mapuche es vergonzoso, se están atropellando DDHH a vista y paciencia de todos los chilenos, sin embargo, lo medios nos ocultan información o la tergiversan. Agradezco la existencia de medios como este que nos permiten informarnos y comunicarnos. Esta es nuestra fuerza usemosla, salgamos a la calle, escribamos declaraciones,ya no podemos quedarnos sentados esperando que alguien haga algo, que no puedan hacer como si nada pasa, que no pueden callarnos!!

  10. Andrés comentó el 3 de Septiembre, 2010 a las 2:15 pm

    Hacen falta algunos reconocidos historiadores chilenos, que triste…

    Mi total apoyo al pueblo mapuche, luego se vera que hacemos los estudiantes en la V región.

  11. AUDITO comentó el 8 de Septiembre, 2010 a las 7:20 am

    Los que nos decimos chilenos, somos muy mal agradecidos, ya que por nuestras venas corre sangre Araucana, negarlo, es ser cínico, por eso todos debemos estar por la noble causa Mapuche, ellos son los dueños de estas tierras chilenas, los latifundistas, los terratenientes, se apoderaron ladronamente de sus tierras, los despojaron, engañándolos y los dejaron viviendo en un pequeño reducto de tierra, y por lo que tuvieron, que pasar hacer inquilinos de los patrones para poder subsistir, que cara de palo, fueron estos saqueadores de los verdaderos dueños, pero como siempre se dice: “Que con plata se compran huevos, pero lamentablemente también wevones”, entonces cuando el mapuche recurría a la justicia, estos saqueadores latifundistas, también se los compraban, y así fue quedando este pueblo desamparado, sin que nadie, les prestara un simple apoyo, siempre el patrón de fundo tenía la razón, hasta que este pueblo, que nunca se doblega, llega hasta el día de hoy, indefenso, pero con la frente en alto, reclamando lo que por siempre les ha pertenecido sus tierras y su territorio, aunque muchos ya han muerto por esta causa, este pueblo sigue reclamando lo que en justicia les pertenece, posiblemente habrán nuevas muertes, pero este pueblo, lo lleva en la sangre, que jamás dejará se sometido y menos por le asiste la fuerza de la razón, y el espíritu noble, aguerrido, trabajador, y aunque siga recibiendo palos, balas, seguirá resistiendo hasta que la luz del día menos pensado le reconozca, que tenían razón que sus demandas era totalmente justas y verdaderas, por eso me adhiere profundamente a la declaración de los historiadores, que sucintamente declaran, que la intencionalidad de las autoridades chilenas es que este noble pueblo desaparezca del mapa, porque les estorban a sus mezquinos intereses.

  12. zenit comentó el 14 de Septiembre, 2010 a las 9:57 am

    Esto no sólo es en Chile, es en Perú (Bagua, Choropampa, Majaz,etc) y en tantos otros paises que tienen riqueza natural (la punta de la pirámide se hace más angosta) y es una política mundial de persecución y aniquilamiento sistemático da estas culturas originarias que durante milenios han ocupado estos territorios, los desarraigan para quitarles los recursos, tierras bosques y hasta el agua nos quieren quitar. No sólo hay enzañamiento con estas culturas, sino con todo aquel que se oponga. Un amigo sardo residido en argentina, me explicaba que algo muy similar sucedió en su isla, los aplastaron, me lo gráfico así “A europa ya le sacaron toda la leche que pudieron, ahora el objetivo es América” y creo francamente que no exageró, día a día sin ser demasiado cuerda, corroboro que es así

  13. Jose Luis comentó el 9 de Octubre, 2010 a las 9:04 am

    Se ha estado publicando toda esta verborrea respecto a los “atropellos ancestrales” contra el publo mapuche. Sin embargo en el futuro la peor de las aberraciones ancestrales será haber regalado tierras a personas que en lugar de trabajar, consiguen cosas con violancia aterrorizando al resto y en lugar de enorgullecerse y servir a su pais, se emancipan de él y lo pisotean. Pero les regalan esas tierrras simplemente por ser “descendientes de”.

    Ellos sin duda son la peór semilla para la tierra y nada bueno saldrá de ella jamás. La forma lógica de reparar estas discriminaciones históricas es haciendo todo lo contrario: regalar tierras a gente marginada y humilde que la necesita para honrar su trabajo, su familia y su país, sin importar quienes son sus ancestros. Ellos son la mejor semilla para nuestra tierra y la mejor forma de reparar el daño histórico.

    Pero como vamos, sin duda en el futuro seremos la guinda de la torta en la historia de la araucania: primero llegaron “los colonizadores”, luego aparecieron “los pacificadores” y por ultimo intervinieron los peóres: “los demagógos”.

    Saludos

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