Pacífica marcha triestamental contra la agenda educacional del Gobierno
Alrededor de dos mil estudiantes universitarios, funcionarios y académicos marcharon en el centro de Santiago en adhesión a la jornada de protesta convocada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) en rechazo de la “agenda privatizadora del Gobierno”. La pacífica marcha finalizó con un acto en la plaza de Armas en el que diferentes dirigentes criticaron la política educacional del Gobierno, exigieron mayores aportes del Estado hacia las Universidades y llamaron a sumarse a las movilizaciones en solidaridad con los presos políticos mapuche en huelga de hambre.
Al medio día estudiantes, funcionarios de las universidades del Estado y algunos académicos de los planteles de educación superior se reunieron en las afueras del mercado central para adherir a la convocatoria de la Confech con el objetivo de presionar por una “reforma de fondo a la educación superior que ponga en el centro el desarrollo de una educación pública, y que esté al servicio de las necesidades de Chile”, según afirma un comunicado público que se emitió.
Durante la marcha, que partió en el mercado central y avanzó por el paseo Puente, luego por Ahumada hasta la Alameda, para regresar por Estado hasta la plaza de Armas, se gritaron diversas consignas en contra del Gobierno y del ministro de Educación Joaquín Lavín, mientras los diferentes lienzos exhibían consignas en defensa de la educación pública. Grupos de estudiantes de diferentes facultades de la Universidad de Chile, la Católica, Tecnológica Metropolitana (Utem), Santiago de Chile (Usach), y de las sedes de Santiago de la Federico Santa María y de Valparaíso se hicieron presentes, así como algunos académicos y funcionarios de las universidades estatales.
Ya en plaza de Armas Julio Sarmiento, presidente de la Federación de Estudiantes de la U. de Chile (Fech), llamó a continuar manifestándose para “frenar la agenda privatizadora y exigirle respuestas al Ministerio del Interior sobre la represión y respuestas al Mineduc” así como en apoyo a los comuneros mapuche que se encuentran en huelga de hambre. Finalmente llamó a asistir a la “fiesta de la primavera” organizada por diferentes federaciones de estudiantes universitarios en el marco del “Bicentenario Ciudadano y Popular”, para “convertirla en un hito de movilización en el que estemos todos presentes instalando nuestras demandas”.
Los funcionarios de la Universidad de Chile hicieron llegar su respaldo a “la actitud de los estudiantes que siempre salen a la calle a defender la educación superior pública”. Además, los funcionarios afirmaron que defenderían la educación pública junto a los estudiantes así como la salud para “resistir a un gobierno que quiere privatizar las cosas que aún nos quedan como trabajadores”.
Por su parte Camilo Ballesteros, presidente de la federación de la Usach (Feusach), afirmó que no era posible que “seamos nosotros quienes tengamos que hacernos cargo de los gastos en este año de terremoto y que nos suban los aranceles a final de año porque tenemos un Estado y un gobierno que quiere lucrar con nuestra educación”. Otros dirigentes llamaron a trabajar para unir a las movilizaciones a los estudiantes de universidades privadas.
Por Felipe Ramírez Sánchez
El Ciudadano









Diego comentó el 9 de Septiembre, 2010 a las 7:19 amComo ex alumno de la Universidad de Chile, considero que si bien es necesario que el estado entregue mas dinero a las Universidades públicas, también es necesario que el sistema administrativo de éstas cambie. Es necesario que estas instituciones se liberen de la forma de adminitración pública que posee hoy. Esto permitiría una mayor eficiencia y manejo de los recursos, que los profesores y funcionarios que van a cumplir horario sin hacer nada durante años puedan ser justamente despedidos por su mediocridad (la cual se puede extender hasta por 40 años), y que la polarización social que se está dando entre universidades privadas y públicas no continúe. No estoy muy informado respecto al plan educacional del gobierno, pero el rector Pérez ha intentado establecer este cambio de administración, el cual apoyo plenamente. De otra forma, llegaremos a la misma situación que existe hoy en la educación primaria y secundaria, cuya pésima forma de ser administrada (sistema de pinocho continuado con aplausos por la concertación) acabo por liquidar a los colegios públicos, y hoy las personas con dinero pueden acceder a una buena educación en un colegio privado, y el resto hace lo que puede.
La infraestructura, la capacidad de gestión y los sueldos que pueden ofrecer las universidades privadas a académicos con postgrado indica que de continuar así, la educación unversitaria apunta hacia éstas. Lo único que resta es que las universidades privadas comiencen a invertir en investigación junto con académicos que realmente pertenezcan a la universidad, y no “dicten” clases.