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¿Qué hacer con las “nuevas” derechas y con el concertacionismo?

La derecha chilena puede hoy darse el lujo de vestirse con ropajes nuevos sin cambiar ni su esencia ni su función. No es la única. En todas las latitudes las fuerzas políticas que representan los intereses de los sectores pudientes y dominantes se reorganizan para lanzar una ofensiva de encanto de la opinión pública y de ataques en contra de los derechos sociales y colectivos de las mayorías ciudadanas. Lo hacen en un momento que fue y sigue siendo propicio para que la Izquierda muestre una alternativa ante la crisis y el desorden del sistema financiero y capitalista global.

Entre el 2008 y hasta ahora el mundo crujió y sigue agrietándose bajo el peso de la estructura de un capitalismo financiero voraz y depredador, que destruyó recursos que podrían haber servido para crear empleos, becas para estudiantes, laboratorios, guarderías para mujeres trabajadoras, feriados pagados para mujeres embarazadas y en post parto, hogares para ancianos, etc.

En vez de eso, en los países europeos y de Norteamérica, el dinero público sirvió para salvar a los bancos especuladores responsables de la crisis. Y los gobiernos de derecha hablan hoy de más privatizaciones y de menos inversión en programas sociales … para obtener el ansiado déficit cero. La respuesta no se ha hecho esperar por parte de la población trabajadora en Grecia, España, Francia, Italia e Inglaterra. La población resiste y en algunos lados se preparan ofensivas para pararle la mano a los poderosos.

En Chile, esta medida (el dogma del déficit cero) que ata de manos a los gobiernos fue implantada por los gobiernos de la Concertación, con el aplauso de la derecha y los empresarios. Fue la contribución de los tecnócratas DC-PS-PPD al neoliberalismo que viene de la dictadura y cuyos beneficiarios son las clases dominantes.

La doctrina del déficit cero es el abandono de la soberanía ante los poderes económicos globales. En la práctica significa recortes presupuestarios o insuficiente inversión en programas sociales.  Hecho que perjudica directamente al 80% de la población.

Entonces. Si la derecha aliancista puede proclamarse “nueva” derecha es porque la Concertación, en el ejercicio del poder del Estado, cambió de vocación y se convirtió al neoliberalismo activo al tratar de aplicarlo a todas las esferas de la sociedad: en la económico-laboral, en la educativa, en la de salud, en el transporte y en la cultural.

La coalición derrotada por el piñerismo empresarial pudo desde el Gobierno haber hecho cambios y construido políticas para satisfacer demandas que se inscribían estrictamente en un proceso de democratización de las instituciones y de la sociedad. Pero no osó ni quiso ser audaz.

Nadie le exigía a la Concertación que hiciera algo que le corresponde a la Izquierda plantearlo sin ambages, incluso, de manera voluntarista: defender en lo inmediato los intereses de las mayorías asalariadas y plantear de manera pedagógica la necesidad de transformar la sociedad capitalista por medio de la acción colectiva para construir una democracia plena que no se reduzca al juego binominal entre dos bloques partidarios interesados en alternarse en el poder.

Cabe decirlo aunque duela. Las izquierdas, traumatizadas después de las derrotas sufridas no atinan a levantar cabeza, pese a disponer de un pensamiento crítico desarrollado para entender y actuar en los tiempos presentes. Tendríamos que mirarnos, reconocernos, reagruparnos para actuar, escribir y debatir y …. dotarnos, por supuesto, de una estrategia y de un programa pedagógico inteligentes. Algo claro y alternativo al de la Concertación.

En definitiva, vemos cómo el dúo Piñera-Hinzpeter plantea eso de la ”nueva” derecha para arrebatarle, sin problemas, las banderas al progresismo concertacionista (para atraer a la “izquierda cosmopolita”, dice el ministro del Interior, sic). Ambas fuerzas políticas comparten la misma ideología cuyos postulados son: la omnipotencia y la fatalidad de las fuerzas del mercado, la creencia en un individuo libre porque abstracto, y en la igualdad por la pura forma. Mucho ruido y pocas nueces.

No es el trabajador o el estudiante endeudado, ni la mujer aislada y dependiente, ni son las minorías autóctonas y sexuales, ni la juventud estudiante y trabajadora, ni el anciano ni el niño carenciado que preocupan a la derecha managerial. Ahí, en estos casos, en esas situaciones concretas, la libertad implica no sólo tener derechos sino disponer de medios para realizarse como seres humanos libres y autónomos, sin opresiones ni dominación, de clase.

Los  medios necesarios para tal efecto; los instrumentos y recursos materiales son negados por las relaciones de producción (capitalistas), las leyes laborales, el mercado de la educación; las estructuras económicas, sociales y políticas sobre las que se edifica la desigualdad y la exclusión. Todo esto coronado por una Constitución y un sistema político binominal aberrantes que es lo que habría que cambiar por algo realmente nuevo.  Tras esos fines la Izquierda tiene que poder movilizar. Junto con un programa y una estrategia de largo y corto aliento tiene que poder aglutinar voluntades colectivas para cambiar el viejo orden de cosas favorable a las elites: las viejas conservadoras de derecha, las “nuevas” autoproclamadas y el “progresismo” de corte neoliberal.

Por Leopoldo Lavín Mujica

B.A en Philosophie, M.A. en Communication publique de l’Université Laval.

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5 comentarios para “¿Qué hacer con las “nuevas” derechas y con el concertacionismo?”

  1. Bedo Cáceres Carrasco comentó el 21 de Noviembre, 2010 a las 9:40 am

    Reflexión.
    La nueva derecha implica mucho más que nuevas personas, es un cambio profundo en la manera de pensar y de hacer las cosas. Éste cambio invade los espacios que tradicionalmente solían ser de la izquierda. Obviamente que trastoca las ideas izquierdistas y los desconcierta, quedan sin piso político. Necesariamente van a tener que revisar sus posturas para tener el espacio en su que hacer público. No pueden seguir pensando en el esquema tradicional, de ser representantes de los desposeídos cuando han sido los peores culpables para que esos sectores se mantengan donde están. La derecha actual es más pragmática soluciona problemas, busca resaltar con mayor fuerza la dignidad de las personas, evitando entregar dádivas (limosna), desarrollando políticas de igualdad de oportunidades, en el mediano y largo plazo. Opiniones como las del comentarista no ayudan a la izquierda las deja en el pasado desvinculada del presente y futuro.

  2. JuanII comentó el 21 de Noviembre, 2010 a las 11:18 am

    Sin duda que el articulo esta bien orientado, señala la necesidad de recrear la izquierda. La “nueva derecha” es otra forma de decir centroderecha, no pueden ser de centro, ni de izquierda, como siempre intentan aumentar sus fuerzas creciendo hacia el unico lugar posible, la centrodedecha que es capital electoral de la DC, quien tiene en su interior sectores de centroderecha, de centro y centroizquierda. El pragmatismo no es exclusividad de un sector politico determinado, es mas todos la utilizan conforme a los dividendos que pretenden lograr.
    Si la derecha pretende crecer debe hacer concesiones y por eso el tema no es tan facil ya que cabe la pregunta: Se lo permitira la ultraderecha, aceptara sin que su aliado crezca y establezca acuerdos??? El poder es un tema complicado, del dicho al hecho…mucho trecho. La ultra derecha no permitira la liberalizacion de la politica por que pierde su poder real, conquistado en dictadura, pero su aliado, la derecha, no quiere ni puede ser una fuerza politica debil, si las condiciones le es favorable. He ahi la cuestion, querer y poder.

  3. Brandy comentó el 21 de Noviembre, 2010 a las 1:06 pm

    Los ricos siguen definiendonos, como “la izquierda” y ellos como “la derecha”. Eso les conviene, no los califica negativamente.
    En vez de “la derecha”, llamemosla “la Minoría” que representa a los ricos.
    En vez de “la izquierda”, llamemosla “la Mayoría” que representa a los trabajadores.

  4. Paz comentó el 22 de Noviembre, 2010 a las 6:38 am

    Llegara un momento en que todo explote, la derecha no podra seguir con su cinismo. Por mientras no perder la organizacion ni nos vendamos ante tanta mierda.
    Apoyo a Brandy, es hora de descasillarnos. No somos de la izquierda, SOMOS PUEBLO!. Hay que despolitizar todo este asunto …

  5. Kalio Rivas comentó el 24 de Noviembre, 2010 a las 10:25 am

    Respetado Doctor en Comunicaciones, perdone que meta la cuchara, pero la cuestión es bien simple, el gobierno cubano reconoce que tiene que despedir a miles de funcionarios públicos porque no tiene como pagarles y literalmente los va a mandar a cagarse de hambre a la calle par que aprendan a sobrevivir en el Libre-mercado, El viejito Castro y su familia está apernado 50 años en el poder (peor que el h… de Corea del Norte). Ud.cree que éstas cuestiones le importan a los miles de marginales que se acaban de inscribir en la UDI para que Piñera les dé pega en el Gobierno. Hay que ser más aterrizado. La cagá ya quedó el 73 y no puede quedar de nuevo.

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