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Cárceles a la chilena

Las cárceles están colapsadas y todos lo saben. Con su característico populismo, Sebastián Piñera prometió resolver el problema, que se arrastra hace décadas, en “sólo 90 días”. Felipe Bulnes, ministro de Justicia, tiene tres meses para que “cada reo tenga abrigo, salud y alimentación dignos”. En visita por los penales El Manzano I y II, dañados por el terremoto, el Ministro agregó que “cada interno tendrá su litera, colchón y frazada, asistencia de salud para situaciones de emergencia y una alimentación digna”. Y es que hoy los 55.000 presos en las cárceles del país no lo tienen. Según Felipe Bulnes, se modificará las casi 15 o más horas que los reos permanecen encerrados, se fiscalizará más acuciosamente cómo funcionan los centros de educación y trabajo al interior de los penales, se ocuparán más eficientemente los recursos, y se construirán más y más cárceles… en manos de empresarios. El Ministerio de Justicia reconoce tasas de hacinamiento “que llegan cerca del 70%”. “Eso nos impone aumentar la capacidad de los penales, rediseñar los que estaban en proceso de ejecución y construir nuevas cárceles”, dice Bulnes.

El hacinamiento posee raíces profundas: entre 1985 y 2007, la cantidad de presos aumentó un 210%, de 22.000 a casi 46.000. Según cifras de la Fiscalía Judicial de la Corte Suprema, el 2008, la población penal alcanzó a 48.998 internos, y en 2009 eran 53.482. La capacidad del sistema penitenciario es de 31.000 internos. Hoy la cantidad de reclusos supera los 55.000. A eso se agrega que en los centros del Sename hay 1.200 jóvenes que han infringido la ley de responsabilidad penal juvenil en vigencia hace poco más de un año, y ya hay centros hacinados. Gendarmería reconoce que más de 25% de las unidades penitenciarias poseen el doble de presos de lo que soportan. Hay cárceles donde el hacinamiento es superior al 400%, como el CDP Peumo. Le sigue Villarrica, con 253% de sobrepoblación; el CDP Puente Alto, con 239%; el de Buin, con 222%; el de La Ligua, con 204%; y el CPF Temuco, con 193%. Las cifras son anteriores al terremoto que agravó el hacinamiento y dejó inhabitables 14 cárceles y centros de reclusión nocturna.

El 24 de mayo, la Fiscalía Judicial reveló que tras el terremoto en El Manzano I hay 1.728 presos aunque su capacidad es sólo de 738. Señala que un 40% de la cárcel de Parral quedó destruida y los daños en el penal de Constitución obligaron su cierre. Agrega que en el CDF San Miguel, en Santiago, 500 mujeres duermen en un patio pues el terremoto destruyó su pabellón. Según el subdirector operativo de Gendarmería, coronel Carlos Muñoz, la institución ha gastado 1.100 millones para la emergencia y severos daños de infraestructura. Se demolerán las cárceles de Buin, Melipilla, Molina y Chillán, y permanecen inhabilitadas las de Parral, Constitución, Chanco, Los Ángeles y San Javier. Otras funcionan de forma parcial, como Talca, Arauco, Concepción y Coronel.

Chile, junto a Panamá y EEUU, figuran entre los 5 países con mayor número de reclusos en el mundo. La tasa chilena supera los 340 por cada 100.000 habitantes. Brasil posee 227 y Argentina 154. “La desigualdad ha provocado y desarrollado fenómenos como la concentración de pobreza en barrios periféricos, educación deficitaria, escasez de trabajos formales y bien remunerados, falta de oportunidades, consumo y tráfico de drogas, etc. A la par, se incrementa la población carcelaria, mayoritariamente compuesta por jóvenes de 18 a 28 años. Cada día más jóvenes se involucran en lo delincuencial, se estigmatiza a ciertos sectores y grupos. Las autoridades buscan la solución en promulgar nuevas y más duras leyes. La penalización no ha logrado disminuir los delitos”, dice Silvia Vidal, presidenta de Confraternidad de Familiares y Amigos de Presos Comunes (Confapreco).

La presidenta Michel Bachelet prometió construir 15 cárceles concesionadas. Sólo son 7 y es negocio. En mayo de 2008 Santiago Uno -que tiene un tope admitido por contrato de 3.081 presos- llegó a 3.090 internos. Según el contrato, el Estado canceló a la concesionaria diariamente 3.600.000, sumando 342 millones de pesos. Pocos días antes del terremoto se informó de la construcción de cárceles concesionadas antes del 2015, en Calama, Copiapó, Valparaíso, Concepción y Temuco, por 150.000 millones. Para el anterior y el actual gobierno las cárceles privadas son la solución. La Comisión Defensora Ciudadana señaló en un estudio realizado a las cárceles concesionadas de La Serena, Rancagua y Santiago, “problemas de hacinamiento, alimentación y seguridad”. De los 55.000 reos, unos 15.000 están recluidos en penales concesionados donde sus servicios básicos son administrados por empresas. En 2009, Santiago concentraba el 40% de la población penal -90% reos condenados-. Pero solo un penal reúne algunas condiciones y características adecuadas para reos condenados: Colina I, que no es privada.

Es difícil acceder a estadísticas de hacinamiento. La ONU sugiere celdas individuales o de hasta tres internos. Organismos internacionales marcan en 15 metros cuadrados por interno las celdas. En Chile se calcula en 20 metros cuadrados, pero incluyendo celda, patio, talleres, comedores y baños. Los programas contra la dependencia de drogas no llegan apenas ni al 1% de la población penal. En 2003 había 38.266 internos. En 2005, 41.943. En 2008, 48.998 presos y en 2009, 53.482. Aumentan día a día, por el escaso acceso a beneficios intrapenitenciarios o medidas alternativas. La reforma procesal penal aumentó la población carcelaria un 25% de los condenados entre 2002 y 2007, lo que cuestiona la mediática tesis de la “puerta giratoria”. El crecimiento de la población penitenciaria se mantiene y el hacinamiento es transversal.

INHUMANO, DEGRADANTE Y CRUEL

Pedro Hernández, presidente de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (Anfup), califica como “poco serio” el plazo que dio Piñera para resolver la crisis penitenciaria. “Es contradictorio que mientras se anuncia que se terminará con el hacinamiento, se recorte el presupuesto y nos mantengan turnos inhumanos”. Denuncia que en la cárcel de Copiapó hay celdas con 70 camas donde duermen más de 180 presos. “Es atroz el hacinamiento desde hace años. Dicen hoy que en 90 días se van a comprar más literas, a poner colchones, arreglar la infraestructura… cuando nos acaban de recortar del presupuesto nacional de Gendarmería en 2.600 millones de pesos”, agrega.

Y para qué hablar de la rehabilitación o reinserción. Ocho de cada diez presos que salen en libertad reinciden. La infraestructura estatal fue concebida para 23.000 reclusos y muchos cumplen largas condenas viviendo hacinados, en condiciones infrahumanas. El penal que presenta mayor sobrepoblación es la ex Penitenciaría, construido en 1843. Chile ostenta récords: El crecimiento anual supera el 6%; la mayoría son jóvenes de menos de 30 años; un 75% cumple condenas entre 5 y 20 años; la mayoría penas por delitos contra la propiedad. Amnistía Internacional dice sobre lo que ocurre en las cárceles chilenas: “hacinamiento, falta de asistencia médica, condiciones sanitarias deficientes, infraestructuras inadecuadas, casos de torturas”. En 2004, Confrapreco denunció que en la ex Penitenciaría había una ducha y una taza turca por cada 64 internos.

En 2008, Florentín Meléndez, relator de la OEA sobre los derechos de las personas arrestadas, verificó maltratos a presos y hacinamiento junto a personeros de la Comisión Interamericana. Visitó cárceles estatales y concesionadas: “La delegación observó con preocupación que en todos los centros de detención visitados existe un uso excesivo e innecesario de la fuerza y de los castigos, una práctica sistemática de malos tratos físicos por parte del personal de Gendarmería, y el uso de medidas de aislamiento en condiciones infrahumanas. (…) Existe una práctica generalizada de registros corporales denigrantes y humillantes a las visitas, particularmente a mujeres y niñas, así como la permanencia en centros carcelarios de personas con discapacidad mental, y de ancianos y ancianas de hasta 80 años de edad. Hay serias deficiencias y limitaciones en los programas de readaptación social, incluyendo el limitado porcentaje de la población carcelaria que tiene acceso a los programas de los Centros de Estudio y Trabajo”.

Lapidaria fue la fiscal de la Corte Suprema, Mónica Maldonado, que calificó como “inhumano, degradante y cruel”, el trato que reciben los presos en las cárceles chilenas. Su informe de 2009 fue presentado en el Senado. Su inspección detectó situaciones “graves”: hacinamiento, extensos horarios de encierro, deficiente alimentación, prácticamente nula rehabilitación, insuficientes condiciones sanitarias e higiénicas, aplicación de castigos, aislamiento de internos en condiciones inhumanas, e inseguridad y muerte de reos. La investigación se originó tras un incendio en el penal de Colina II que culminó con una decena de reos muertos. La fiscal recordó que desde el 2001 había hecho ver a las distintas autoridades competentes “las deplorables condiciones de vida que se aprecian en los establecimientos penitenciarios… debido tanto al hacinamiento que se aprecia en los penales como a la falta de una política penitenciaria y acciones concretas que permitan la reinserción social”. Pero no sólo se trataría de falta de espacio, también hay maltratos: “La situación de hacinamiento se ve agravada por el hecho de permanecer los internos encerrados en sus celdas por espacio de aproximadamente 15 horas diarias, en celdas abarrotadas que por lo general carecen de servicios higiénicos y de la adecuada luz y ventilación. (…) Es fundamental contar con la infraestructura necesaria, de modo que el Estado cumpla con su deber de llevar a cabo la labor de reinserción social de los internos y asegure que las penas se ejecuten en condiciones de vida dignas, ya que el hacinamiento afecta a todos los sistemas de seguridad, y vulnera el derecho a la integridad física de los internos y del personal”, decía la fiscal. “La condición de hacinamiento en los establecimientos penitenciarios no concesionados es generalizada, variando sólo en los porcentajes que representan con respecto a la capacidad del establecimiento, situación que se propuso remediar a través de la construcción de diez unidades penales concesionadas, con 16.000 nuevas plazas, que estarían disponibles en el año 2006, contando hoy día con sólo seis de esos establecimientos. Como ya se señalara, especial gravedad reviste el hacinamiento en los establecimientos penitenciarios de las regiones Metropolitana, de Valparaíso, y de Concepción, por el alto número de su población penal, que en los últimos años se ha incrementado, situación que también se aprecia en otros penales”, agregaba.

CRUDA REALIDAD

Chile ha suscrito tratados internacionales que salvaguardan los derechos de los reclusos, como la Resolución N° 45/111 de la ONU (1991), que establece principios básicos: “Todo recluso debe ser tratado con el respeto que merece su dignidad y valor inherente de ser humano, y no puede ser objeto de discriminación alguna por el hecho de estar privado de libertad”. El Estado se ha comprometido -y obligado- a abolir el uso del aislamiento en celdas de castigo como sanción disciplinaria, pero no lo ha hecho, y está obligado a crear condiciones que les permitan realizar actividades que faciliten su reinserción social y permitan contribuir al sustento económico de sus familias. “Es obligación del Estado crear las condiciones necesarias para la reincorporación del recluso en la sociedad, y en las mejores condiciones posibles, de modo de disminuir los actuales índices de criminalidad y reincidencia, contribuyendo así al bien común de toda la sociedad”, decía Maldonado, en su informe de junio de 2009.

Pero la vulneración de derechos, hacinamiento, tortura y nula rehabilitación son pan de cada día en el sistema penitenciario y en los centros de menores. “Insuficiencia de recursos, sobrepoblación y condiciones infrahumanas en que viven los reclusos, es una realidad que sugiere que a esta dimensión de la sociedad se le concede escasa relevancia. Hemos vivido un largo período con una política penitenciaria errada, poco transparente, sin una visión de sistema, y cuya gestión transgrede los derechos fundamentales de las personas involucradas. Hoy, en Chile, a las personas privadas de libertad se las considera como desprovistas de derechos constitucionales, y a los funcionarios penitenciarios se los mantiene en condiciones laborales inadecuadas para efectuar una labor tan compleja como administrar una cárcel, labor que supone manejar variables tan delicadas como seguridad, rehabilitación, sanidad, gestión de expedientes, administración y derechos fundamentales”, señala el Informe Anual sobre Derechos Humanos en Chile (2009) de la Universidad Diego Portales. “El Estado vulnera los estándares internacionales de derechos humanos, así como las garantías consagradas en la Constitución. Uno de los fenómenos más evidentes es el hacinamiento en los penales. Con ello se vulnera el derecho de cada preso a disponer de un espacio adecuado para desenvolverse, las condiciones de higiene devienen deficitarias y en general se deteriora la calidad de las prestaciones que se reciben, hay problemas de seguridad, más motines, y violencia entre reclusos y entre funcionarios y reclusos. Todas dimensiones que vulneran los estándares fijados, entre otros instrumentos, por las Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos de Naciones Unidas”, agrega.

El 2009, la fiscal Mónica Maldonado calificó como “especialmente grave” la falta de agua en el Centro Penitenciario de Valparaíso y en el Complejo Penitenciario de Arica, y las condiciones sanitarias en la ex Penitenciaría, especialmente en la calle N° 6 y calle N° 2 de castigados y aislados. “En el Centro Penitenciario de Valparaíso, los Módulos 101 al 117 cuentan con agua potable durante dos horas en la mañana y dos en la tarde, por lo que los internos deben juntarla para su aseo personal y para los baños. Esta situación se ha venido representado al menos, durante los últimos cuatro años. El Complejo Penitenciario de Arica presenta una situación muy similar, en donde se entrega agua a los internos por dos horas al día, fraccionada en la mañana y en la tarde. (…) El la calle N° 6 del CDP Santiago Sur la situación es especialmente grave y se ha constatado en visitas recientes efectuadas en julio de 2008 y marzo de 2009. De acuerdo a lo informado por el señor Alcaide, es el lugar más sobre poblado del penal, con 480 internos que sobrepasan largamente la capacidad tanto de las celdas como de la calle para albergar a la población. (…) Por ser las celdas insuficientes para albergar a la población, en la noche para dormir, los internos deben colocar sus colchones en la calle, los que al momento de la visita están enrollados a los costados de la calle. Además del hacinamiento, se apreciaron pésimas condiciones de higiene, con grandes cantidades de basura acumulada en tarros, desperdicios y fecas, en la calle donde tienen salida los internos y donde reciben su alimentación, exceso de humedad, y servicios higiénicos insuficientes”, decía. La fiscal ofició a la Seremi de Salud dando cuenta de la situación, requiriendo una inspección urgente. “Efectuada la inspección sanitaria el 11 de febrero de 2009, la autoridad comprobó la efectividad de las deficiencias sanitarias y de higiene, y ordenó al Alcaide del penal arbitrar las medidas pertinentes tendientes a superar a la brevedad dichos reparos. No obstante lo cual, en la visita de 9 y 10 de marzo de 2009, se apreció que se mantienen las mismas deficiencias sanitarias”, agregaba. La fiscal no fue escuchada.

“El sistema penitenciario es precario, antiguo y lo afecta una profunda crisis, lo que se traduce en la deplorable calidad de vida de los reclusos al interior de los penales -más de cien en el país-. Los cimientos de la crisis son complejos. Más del 80% de los presos vuelve a delinquir. Es probable que en un análisis sutil se piense que la causal directa es el hacinamiento. Pero hay un sinnúmero de factores. Desde las deficientes condiciones laborales a que están sometidos los gendarmes, hasta el incumplimiento de estándares internacionales en materia de reinserción. La tasa de población penal y reincidencia aumentan cada año, la infraestructura es prácticamente la misma, y el sistema penitenciario el mismo desde los años ‘50. Alguien pudiera pensar que el sistema penitenciario tiene un diseño tal que puede entender y resistir diferentes fenómenos carcelarios como sociales. Sin embargo, la cruda realidad es otra. En 1990 hubo un fuerte incremento en los recursos económicos destinados a Gendarmería. Se destinó un 1,6% a rehabilitación. En 1995 aumentaron los recursos, y se destinó un 1,5% a resocialización. En 2000, se destinó un 0,9%. En 2002 fue un 0,8%”, concluye Silvia Vidal.

Por Arnaldo Pérez Guerra

Reglas del Ágora:
Todo comentario que atente contra los derechos humanos y se centre en la grosería para descalificar, no será admitido en el presente espacio de debate ciudadano. Recomendamos su comentario no supere las 10 lneas para ser aprobado con prontitud.

13 comentarios para “Cárceles a la chilena”

  1. luis comentó el 10 de Diciembre, 2010 a las 4:06 pm

    excelente artículo. se agradece.

  2. karel vilu comentó el 10 de Diciembre, 2010 a las 4:33 pm

    Lo cierto de todo esto, da vergüenza, ver como nuestros conciudadanos que han cometido algún error se encuentren en detestables condiciones, mientras los ladrones de terno y corbata andan suelto y cometiendo delitos a diestras y siniestras. Que podemos esperar además de un modelo político, económico y social, que pretende lucrar con los derechos humanos, y me refiero, que mientras más presos haya, más plata para los concesionarios, eso es la privatización de las cárceles, y de pasada un dinero para los jueces, con el objetivo de dilatar los procesos, ese es capitalismo puro.

  3. Daniel comentó el 10 de Diciembre, 2010 a las 4:52 pm

    Claro, para ellos es la raja… seguir metiendo pobres a cajas negras y más ancima ahora cobrar por cada uno de ellos. El el espejo de lo que se hace con las escuelas pobres.

    En fin, chile es un supermercado, pase por aquí y vea la mercadería, tenemos obras públicas (perdón ex-públicas) y servicios por doquier.

  4. olga comentó el 10 de Diciembre, 2010 a las 5:56 pm

    soy funcionaria de gendarmeria ,pero me doy cuenta de que no toman encuenta que faltan muchos funcionarios para poder llevar este sistema el gobierno habla y no reconoce que no permitio que ingresaran todos los alumnos a la escuela con eso esta disminuyendo la cantidad de gendarmes y la poblacion penal crece dia a dia y despues se preguntan ¿como pueden haber 5 funcionarios para 1900 reos ? son unos cara de raja es por culpa de este gobierno que ademas recorto el presupuesto para gendarmeria y quieren arreglar todo en tres meses….lo mas triste de todo esto es que tuvo que pasar esta desgracia y morir tanta gente para que recien se den cuenta de la problematica de nuestra institucion…laotra cosa importante nosoros nos arriesgamos todos los dias en este tipo de trabajo y jamas nos han pagado un bono de riesgo como lo pagan en otras instituciones

  5. olga comentó el 10 de Diciembre, 2010 a las 6:30 pm

    nesionadasademas quiero que sepan que no es facil trabajar en las carceles ,es muy dificil sobrellevar una cantidad de estres mayor …entiendo a mis colegas que vivieron esta tragedia …yo pase la tragedia en iquique donde murieron 26 personas en año 2001 ,es algo que te marca para toda la vida hoy en dia tengo 12 años de servicio y lo que paso en sanmiguel fue como volver atraz….creo que todo esto es responzabilidad de las autoridades salen enla prensa diciendo una y otra cosa pero van a pasar los dias y esto va a pasar alolvido y vamos a seguir con el problema del asinamiento ,la falta de personal y la deficiencia de infraestructura y en un par de años mas vamos a estar lamentando otra desgracia con la perdidas de vidas humanas de los internos o del personal y va a continuar este circulo vicioso ningun gobierno a podido solucionar este conflicto…creo que deben averiguar sobre las carceles concesionadas todos mantenemos a los internos pero en una carcel del estado se gasta menos dinero y en cambio en las nuevas se gasta el doble un aprox de 400 a 500 mil pesos mensuales investiguen sobre eso qu evan a quedar marcando ocupado

  6. Aldo Moya comentó el 10 de Diciembre, 2010 a las 6:34 pm

    Felicitaciones muy bueno el artículo.
    Estos días que ha sido el tema de las cárceles me ha surgido una inquietud, de hecho no la había notado, y que es la deshumanización en nuestra sociedad, pues no es difícil escuchar comentarios de satisfacción y/o jactación por la muerte de estas 83 personas. Recordar que ante todo son seres humanos y no es muy difícil entender las circunstancias que los llevan a cometer estos delitos, es por eso que no me resulta extraño que personas de la alta sociedad (no pretendo generalizar) sean los autores principales de esos comentarios o ideas, pero personas que conviven y observan las situaciones deprorables en que crecen los niños sean cómplices de ides deshumanizantes me dasalienta e entristece mucho, creo que Mega y Chilevisión, principalmente, han cumplido su lavado de mente, creando temor y rencor por estas situaciones. También vienen al tema las golpizas y humillaciones que sufren delincuentes, aunque nadie puede injustificar las reacciones de personas que sufren día a día la delincuencia (haciendo incapie en las con violencia), también debemos saber que todos somos responsables que esto ocurra.

  7. olivillo comentó el 11 de Diciembre, 2010 a las 1:48 am

    OJALÁ que en vez de haber sido 81… Hubieren sido 10.000…
    Por la calles de nuestro inconsciente colectivo , camina desde el 8 de diciembre, el deseo oculto , no explícito … basado en la Ley de Talión y en aquél slogan: ¡ Delincuentes , se les termino el recreo! que en vez de haber sido 81 internos … Hubieren sido 10.000…
    Total , algo mal debieran haber hecho, para estar en la cárcel . Y qué importa que estén en la misma galería hacinados internos que eran primerizos, procesados y rematados . A fin de cuenta, con tal que no me pase nada a mi y a los míos. Afortunadamente tengo rejas por todas parte de la casa… Y además estoy al día con los seguros…¿ Cuantas veces antes de llegar a la casa me asalta la incertidumbre ? ¿ Cuantas veces he caminado , con el amen en la boca, por alguna calle en penumbras…? Por eso estoy de acuerdo con aquella promesa: ¡ No más a la puerta giratoria !
    Me recuerdo aquél día sábado en un colegio , cuando Manuel se me acerco y me dijo : “ Oiga Profe… Dígame qué puedo hacer…? Si mi mamá es mechera, mi padre canero y mis 2 hermanos son “patos malos” y en la calle donde vivo, habitan otros que son como nosotros… Usted sabe que le hago el empeño y además , trabajo haciendo pololitos …Pero el ambiente tira…” Y cómo un relámpago pasó por mi mente , los contenidos de la asignatura que debía pasar, aquella mañana : ” EL MIO CID”. Miré a la escuela desde lejos , desde el patio, y la vi inconsciente e intencionadamente desinformada , preocupada de “pasar la materia” e instalando en sus prácticas pedagógica , la noble tarea de formar, en base a perfiles escrito por algún funcionario del Ministerio…
    Hablemos claro… A quien no lo han asaltado…? A quien no le han entrado a robar…? Si es cosa de recordar los titulares de los diarios y de los noticieros de la TV, en los últimos 5 años… Y ya lo sabemos… que los delincuentes, que son enemigos de nuestra vida esforzada, trabajadora y digna , no son recuperables… ¿ Cuantos empresarios han sido atacados en sus casas y se han llevado el fruto del sacrificio de muchos años…? Para qué hablar de los violadores… Y aquel temita de los derechos humanos es para quienes no atentan a los seres humanos…Por tanto, una cosa es ser cristiano y otra cosa es ser cómplice por omisión… ¡ Debemos ganarle la guerra a la delincuencia!
    Por último, seamos chilenos, y demos vuelta la página. Y tratemos por todos los medios que termine este maldito año del Bicentenario que nos ha desnudado de la manera cómo hemos construido la sociedad que vivimos… Y si alguien quiere encontrar responsable, la autoridad lo ha dicho con claridad y sin ningún arrepentimiento: Este es un tema heredado de muchas décadas…

  8. anómalo comentó el 11 de Diciembre, 2010 a las 4:40 am

    … le vamos a poner mas leña la hoguera… somos vacas lecheras nos ordeñan hasta la medula de los huesos y por todos lados si tienes una propiedad y/o arriendas un inmueble te ordeñan ya que los complejos habitacionales son verdaderas vacas checheras para los jutres que sin nosotros no tendrian lo que han logrado acumular (capitalizar)

    ahora la guinda de la torta… y, sino estuvieramos nosotros se traen otros tarados igual que nosotros de otros continentes o de otros paises ya sea argentina peru bolivia brasil etc.

    acuerdensae de que en tiempo de la dictadura trajeron jubilados sudafricanos para ocupar las casa que los europeos que arrancaron dejaron vacias y, ¿que hicieron los jutres coludidos con los jutres internacionales? como vieron que los jubilaos sudafricanos estaban acostumbrado a otro tipo de consumo, muy facil, abrieron la importacion de esos articulos y listo, hasta yo me pegaba los viajecitos para providencia con pedro de valdivia a comprar esos articulos

  9. gabriel comentó el 11 de Diciembre, 2010 a las 6:08 am

    Los problemas sociales sólo empeoran cuando lo único que se busca es el negocio. Con la política actual, lo más seguro es que ésta desastroza situación termine llenándo el bolsillo de algunos empresarios, con las cárceles concesionadas. Otro “parche” para el pueblo y negocio redondo para unos muy pocos.

  10. juan comentó el 13 de Diciembre, 2010 a las 1:28 pm

    los presos comen porqueria, porque desaparecen los fondos economicos en forma misteriosa.

  11. JuanII comentó el 13 de Diciembre, 2010 a las 5:47 pm

    Muy interesante el comentario de olga. El negocio carcelario, el mercado del delito. Carceles concesionadas, ahi el dinero pondra la ley.
    Estamos hasta el perno, ahora tendremos mercado de prisiones, por lo tanto se pelearan a los presos…De ser asi pronto tendremos publicidad por TV que invite a… Robe YA !!!! No deje para mañana lo que puede hacer hoy…asalte a su vecino !!!! Se ofrece carcel con amplias celdas y comodos camarotes, llame ya!!
    Que lindo futuro !!! Esto ya no tiene nombre.

  12. jorge comentó el 24 de Diciembre, 2010 a las 2:09 pm

    Amotinarse es el único camino que tienen para hacer valer sus derechos a vivir en condiciones humanas.
    Por suerte que en la carcel de Puente alto ahora no murio gente y tampoco hicieron paro, porque si no el Gobierno capacito que les descuente de las raciones alimenticias el costo para el estado de los días que estuvieron parados ajajajajaj

  13. El Ciudadano » Gendarmes acusan que medidas para descongestionar cárceles duraran un año comentó el 10 de Marzo, 2011 a las 8:37 am

    [...] LEA TAMBIÉN UN REPORTAJE SOBRE LA PRIVATIZACIÓN DE LAS CÁRCELES CHILENAS LEA ADEMÁS UN REPORTAJE SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL DE LOS PENALES CHILENOS [...]

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