Arrollador triunfo del Sindicato El Siglo
Amigas y amigos, compañeras y compañeros:
Tenemos la inmensa alegría de contarles que el Sindicato de Trabajadores del Semanario El Siglo ha obtenido una importante victoria judicial. El 6º Juzgado del Trabajo de Santiago dictó un contundente fallo en favor de nuestros socios Jorge Zúñiga, Julio Oliva y Raúl Blanchet.
Tras dos años de presentada la demanda, el tribunal laboral rechazó las excepciones de incompetencia y de prescripción presentadas por la Empresa Editorial Siglo XXI Ltda., propietaria del periódico El Siglo, y declaró que entre los mencionados trabajadores, reportero gráfico y periodistas, respectivamente, “existe y existió una relación contractual de carácter laboral…”. Esto significa que los tres profesionales deberíamos ser reintegrados a nuestro trabajo, regularizada nuestra situación contractual y previsional, incluyendo los meses de sueldos adeudados desde el fin de la huelga legal, además de ser reconocida la plena legalidad de nuestra organización sindical.
Sin embargo, el fallo del tribunal fue apelado por el abogado de la empresa, Pedro Aravena, el cual en su calidad de abogado laboralista es asesor del Colegio de Profesores de Chile y de la Confederación de Trabajadores del Cobre que preside Cristian Cuevas. Aravena es además integrante del Comité Central y la Comisión Política del Partido Comunista, organización que otrora defendía los derechos de los trabajadores, y presidente del Partido de los Trabajadores creado expresamente para fusionarse con el PCCH para recuperar la legalidad perdida en las pasadas elecciones.
El mencionado fallo judicial representa una nueva etapa en la contienda desencadenada a causa de la constitución de nuestro sindicato en marzo de 2007, surgido frente al profundo desmejoramiento de las relaciones laborales y la desaparición del clima fraternal que hasta un año y medio antes había caracterizado el trabajo colectivo del equipo periodístico y administrativo que hacía posible la aparición del semanario. La formación del sindicato desató la ira de altos dirigentes del Partido Comunista, quienes instruyeron al abogado laboralista Aravena para que objetara ante la Inspección del Trabajo la legalidad del sindicato, bajo el argumento de que ninguno de los socios del sindicato era trabajador del periódico. Tales intentos fracasaron y la Inspección ratificó la legalidad de la organización sindical, confirmando la condición de trabajadores dependientes de El Siglo de quienes lo conformaron. En la primera acción en nuestra contra, fueron despedidos los compañeros Marco Díaz, empleado administrativo, e Iván Valdés, periodista y subdirector del periódico. A escasas semanas de ambos despidos, fueron cesados en sus funciones laborales, la compañera Eliana Gómez, vendedora de suscripciones y el periodista Cristián Pavez. De esta forma se desencadenó un intenso conflicto, al calor del cual presentamos nuestro proyecto de negociación colectiva, el que fue rechazado sistemáticamente por la empresa, lo que condujo a una prolongada huelga que se extendió por 11 meses (octubre de 2007 a septiembre de 2008).
Los despidos de Marco Díaz e Iván Valdés, lograron culminar con un acuerdo entre las partes, pagando los finiquitos correspondientes. En cambio, Eliana Gómez y Cristián Pavez, debieron demandar a la empresa ante la justicia laboral. Ambos juicios fueron ganados por nuestros socios y las sentencias se encuentran ejecutoriadas desde hace algunos meses. En ellas, los tribunales laborales ordenan a que El Siglo pague a ambos los respectivos finiquitos de acuerdo a la ley y cumpla también con los pagos previsionales. Por esta razón, una voz femenina que dijo llamar de parte del abogado laboralista Pedro Aravena, contactó al abogado patrocinante de las demandas para intentar negociar un acuerdo de pago.
Cabe recordar que, antes de iniciar la huelga, intentamos los caminos para establecer un diálogo con los dueños de la empresa, los actuales diputados Lautaro Carmona y Guillermo Teillier, pero recibimos la negativa de ambos a conversar directamente con el sindicato e interpusieron a un funcionario administrativo como interlocutor, lo cual aceptamos pese a lo ofensivo del trato a que se nos sometía. Simultáneamente, procedieron a sacarnos de las oficinas de El Siglo bajo el argumento de que éstas se trasladaban a Carmen 340, por entonces sede de la Fundación Gladys Marín. Allí instalaron a los socios del sindicato en una pequeña sala a la que llevaron algunos escritorios, sillas, un computador y nuestras pertenencias metidas en bolsas plásticas. Debimos permanecer allí durante un par de semanas, tras las cuales iniciamos la antes mencionada huelga legal, no sin antes solicitar la mediación de la Inspección del Trabajo, lo que tampoco fue aceptado por la empresa.
Paralelamente, el abogado Aravena presentó un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Santiago, en contra de la resolución adoptada por la Inspección del Trabajo, relativa a reconocernos como trabajadores dependientes y, en base a ello, intentar desconocer la legitimidad del sindicato constituido. Dicho recurso se basó en que el ente fiscalizador había determinado que éramos trabajadores de la empresa, en circunstancias que según sus dueños y el propio Aravena, no lo éramos, sino que actuábamos como colaboradores externos a honorarios. La Corte de Apelaciones rechazó el recurso y entonces Aravena recurrió a la Corte Suprema, la cual lo acogió, pero solamente para señalar que la facultad de dirimir quines son o no trabajadores de una empresa no era la menciona Inspección, sino “la judicatura”, es decir, los tribunales del Trabajo. Este ejemplo sirvió para que otros empresarios las emprendieran en contra de las atribuciones de la Inspección del Trabajo.
En el transcurso de la huelga legal intentamos varias veces alcanzar un acuerdo que pusiera fin a todo el conflicto, el que fue rechazado por los dueños. Así, una vez concluida nuestra huelga, retornamos a incorporarnos a nuestras labores, esta vez a la nueva dirección en que funcionaba el periódico, en una de las torres de la remodelación San Borja. Allí fueron aceptadas a reintegrarse las compañeras Ana Muga, periodista y Magdalena Muñoz, secretaria, las que contaban con contratos de trabajo indefinidos desde hacía algunos años. En cambio a Jorge Zúñiga, Julio Oliva y Raúl Blanchet, se les negó la posibilidad de reintegrarse. Ana, por encontrarse embarazada, hizo uso de su pre y post natal hasta que, transcurrido todos los plazos permitidos por la ley, regresó a sus funciones, momento en el que la empresa le ofreció un arreglo económico conveniente, para que no se reintegrara. De ese modo negoció su finiquito, particularmente empujada por las urgentes necesidades generadas por el nacimiento de su bebé. Magdalena por su parte, fue reincorporada y sometida desde el primer día a un sistema de hostilidades que ella soportaba estoicamente, con el afán de hacer prevalecer sus derechos, hasta que un día fue notificada mediante una carta enviada a su domicilio, de que estaba despedida a contar de esa fecha. Magdalena procedió a estampar la demanda correspondiente ante un Tribunal del Trabajo, proceso que se encuentra en marcha.
Por su parte Zúñiga, Oliva y Blanchet, presentaron la demanda correspondiente, que acaba de fallar en favor de ellos el 6º Juzgado del Trabajo.
Como informamos al comienzo, la empresa apeló y, con seguridad, si no obtiene resultados favorables, volverá a acudir a la Corte Suprema alargando innecesariamente la solución del conflicto, sumando nuevos meses de deudas a los trabajadores y sometiendo a la vergüenza pública a sus militantes que no encuentran forma de explicar la situación. Por nuestra parte cabe preguntar a los diputados Guillermo Teillier, Lautaro Carmona y Hugo Gutiérrez, si les parece éticamente aceptable persistir, como parte de los dueños de la Editorial Siglo XXI, propietaria del periódico El Siglo, en refutar un fallo tan contundente como el emitido en la causa mencionada, cuando quedó demostrada sólidamente la verdad de los trabajadores agrupados en nuestro sindicato. Preguntarles además, si les parece correcto sostener una extensa batalla legal que les cubre de oprobio como organización política y miembros del Parlamento que dicen representar y defender al pueblo. Preguntamos en especial al diputado Hugo Gutiérrez, cómo se expresa la consecuencia entre ser Presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, y ser parte, en su condición de integrante del Comité Central del Partido Comunista -dueño del semanario El Siglo- de una tenaz contienda legal para negar a este pequeño grupo de trabajadores todos sus derechos como tales.
Finalmente, agradecemos a todas y todos quienes han solidarizado con nuestra desigual batalla durante tanto tiempo. A las organizaciones sindicales que nos apoyaron y siguen haciéndolo: a la Confederación General de Trabajadores, CGT, a la Confederación de Empleados Particulares de Chile, Cepch, a la cual pertenece nuestro sindicato, a la Confederación de Gente de Mar, Congemar, al Siteco, al presidente de la Anef, decenas de sindicatos que nos han rodeado de solidaridad y que forman una lista interminable. Agradecemos a los artistas que también nos entregaron su respaldo especialmente durante nuestra extensa huelga, agradecemos a dirigentes estudiantiles, dirigentes poblacionales y organizaciones políticas, al Colegio de Periodistas de Chile y también a su Regional Metropolitano. A cientos de compañeras y compañeros que estuvieron y están con nosotros. A todas y todos, muchas gracias.
Pero al mismo tiempo, les llamamos a continuar apoyándonos especialmente en esta nueva fase, cuando la justicia comienza a abrirse paso y la sinrazón se resiste. Les pedimos especialmente que ahora, más que antes, nos acompañen porque todo lo alcanzado y aquello que podamos lograr, es y será un fruto colectivo. El nuestro, no es el problema de tres o cuatro –incluyendo a Magdalena Muñoz- trabajadores solitarios, es un problema que representa a cientos de miles de trabajadores, que se ven perseguidos y sus derechos aplastados en todo el país y, en este caso, ante una empresa que utiliza todos los recursos que dice repudiar cuando son usados por otros.
Un abrazo fraterno
Julio Oliva García (Presidente)
Raúl Blanchet (Secretario)
Jorge Zúñiga (Socio)
Sindicato de Trabajadores de la Empresa Editorial Siglo XXI
(Semanario El Siglo)
Fotografía: justicianadamasperonadamenos.blogspot.com
Texto -de origen externo- incorporado a este sitio web por (no es el autor):
Cristián Andrés Sotomayor Demuth








Daniel comentó el 3 de Enero, 2011 a las 6:30 pmde comunistas y que defienden los intereses del pueblo solo les queda el “slogan” hace rato que se pasaron a la concerta y se les olvido todo su discurso.
Izquiera, Derecha, Comunismo, Capitalismo . ¡¡¡the same shit!!!

Observador comentó el 3 de Enero, 2011 a las 6:39 pmEs el fin de la utopía comunista en Chile, de la peor manera: a dentelladas entre ellos, como perros rabiosos, mientras Carmona y Teiller se arreglan los bigotes incorporándose al sistema con jugosas dietas.
Y para el recuerdo, un largo y aburrido informe lleno de precisiones que a nadie interesan. Eso se les quedó pegado para siempre, informes largos y aburridos.

Fernando Foitzick comentó el 3 de Enero, 2011 a las 11:17 pmReitero los saludos por la lucha dada en contra de estas mierdas que viven cagando a los trabajadores. Y si alguien considera que soy un roto de mierda por expresarme así, tiene toda la razón. Incluso algunos somos peores que eso. Por las actitudes de estos cipayos, millones de proyectos de vida de trabajadores y trabajadoras en se ven frustrados. Lo único que apesta de todo esto es que todavía hay gente que les presta ropa, creyendo posible que estos pudieran encarnar valores revolucionarios. Como le dije a Dn. Julio en un comentario del 30 de septiembre de 2010 en este mismo medio, este es el link: http://www.elciudadano.cl/2010/09/30/sindicato-de-el-siglo-gano-dos-juicios-laborales-a-propietarios-del-periodico/comment-page-1/#comment-68696
En este link también se pueden enterar de las descalificaciones de supuestos militantes revolucionarios que defienden a los oprimidos. Y agrego para clarificar conceptos: “El Marxismo de Indias”. Por si acaso, también tenemos otros libros que anticipan posibles acusaciones: “Patria y Patriotismo” de Luis Emilio Recabarren, “La Psicología de Masas del Fascismo”, “Historia de la Nación Latinoamericana”. Pueden bajarlos GRATIS de http://www.patriaparatodos.com Es para calentarse con esta izquierda cipaya.

denuncia antes y despues comentó el 4 de Enero, 2011 a las 2:09 am… un solo comentario… la democracia cristiana infiltró y saturó toda la vida nacional y este es el resultado
“siempre ha sido solo un eslogan y nada mas”

Felipe comentó el 4 de Enero, 2011 a las 9:35 amNoticia pasto seco para los anarquistas y ultras que viven criticando al PC. Repito lo que dije anteriormente en otra columna, este sindicato del siglo es una verguenza, ustedes entraron a trabajar al siglo sabiendo las precarias condiciones laborales y los bajos sueldos, estoy seguro que el siglo no genera ganancias, no tiene mayores avisajes y el tiraje debe ser escaso, entonces venir a formar un sindicato en estas condiciones es una sinverguenzura ¿ Acaso ustedes creian que trabajarían en el siglo toda la vida? ¿ Acaso el partido o la empresa el siglo no tienen la libertad de elegir a otros profesionales y por lo tanto, prescindir de sus servicios? ¿ Acaso ustedes creían que sus cargos eran vitalicios? ¿ Por qué no formaron un sindicato cuando recién entraron a trabajar? Dejen de hacerse las víctimas y disfruten sus mal habidas e injustas indemnizaciones y dejen tranquilo al partido que les dio de comer varios años. Era obvio que iban a ganar en los tribunales, pero esto no quiere decir que ustedes tengan la razón, la empresa el siglo no es una empresa común y corriente, se supone que ahí hay convicciones ideológicas, cariño al partido y compromiso partidario, no es lo mismo un periodista de la cuarta a un periodista del siglo, legalmente pueden ser iguales, pero ustedes bien saben que no es lo mismo.

sacerdotado comentó el 4 de Enero, 2011 a las 1:13 pmFelipe, no entiendes nada pajarón. No entiendes nada.
Y nadie podrá hacerte entender. Paz. Muere luego, estás demás.

Seba comentó el 5 de Enero, 2011 a las 3:17 pmCuatico que el Ciudadano se preste para dividir a la izquierda y atacar al unico partido de izquierda relevante en Chile.

Fernando Foitzick comentó el 6 de Enero, 2011 a las 12:35 pmClaro, no es como El Siglo, que es super pluralista, las luchas de los trabajadores siempre son titulares de primera plana.

Pedro Lara comentó el 6 de Enero, 2011 a las 3:45 pmEl Siglo es el único semanario que leo con confianza. Trabajar en él requiere mística, entrega desinteresada, estimo… Debe, además, regirse por las normas impuestas por la legislación vigente, y todos sabemos cómo se hacen las leyes en Chile. De lo contrario no tendríamos donde informarnos de las actividades partidarias. ¿Quién lucra trabajando en El Siglo? Nadie. Defendamos nuestro diario con dignidad y moral revolucionaria. Sin afán apasionado de descalificar a nadie, creo que debemos ceder todos para encontrar una solución a la altura de la misión que cumple El Siglo. Atentamente, BGK, Profesor de Historia.

atenea comentó el 6 de Enero, 2011 a las 4:29 pmooye, este felipitoo. con esto de que “no es lo mismo un periodista del siglo que uno de la cuarta”, gracias por aclararnos que por una parte están los pc o sea la clase superior y por otro, el perraje de la cuarta pa abajo. Como les chorrea el odio a est@s sujetos, hatajo de hipócritas!!

Fernando Foitzick comentó el 6 de Enero, 2011 a las 5:57 pmDe Profe de Historia a Profesor de Historia recomiendo y GRATIS (algo así como muy comunista por lo de gratis) “El Marxismo de Indias” y de pasada también GRATIS “Historia de la Nación Latinoamericana” y “El Destino de un Continente” y para rematar “Patria y Patriotismo” de Luis Emilio Recabarren. http://www.patriaparatodos.com Libros Esenciales

Carlos comentó el 6 de Enero, 2011 a las 6:10 pmHace rato que éstas actitudes de la alta clase política del partido me tienen sin explicación ninguna ante quien me pregunte, para que vamos a redundar en muchos hechos que el partido ha avalado, golpeándose una vez mas contra el muro y justificando todo lo injustificable. Se dicen ser el único partido serio de los trabajadores, y he aquí una muestra, dentro de sus propias filas, de su propio periódico, como traicionan a los trabajadores. Fui dirigente sindical de una empresa en Calama, y nuestro sindicato fue desmantelado en su totalidad utilizando las mismas artimañas cobardes que han utilizado aquí los dirigentes del PC, eso es lo que me da mas rabia e impotencia. Estoy seguro que si El Siglo hubiese tenido una postura colaborativa con su sindicato y asociativa para emprender proyectos en conjunto, en resumen hubiesen sido mas INTELIGENTES, nada de ésto hubiera pasado… pero no, el nefasto “Centralismo Democtrático” ordenó otra cosa.

Julio comentó el 29 de Enero, 2011 a las 9:35 amEn casos ganados por trabajadores
Partido Comunista obstruye la Justicia
Como si todo lo actuado en contra de los trabajadores sindicalizados del periódico El Siglo fuese poco, luego de perder juicios que involucran a cinco de ellos el Partido Comunista ha continuado buscando subterfugios para obstruir las acciones resueltas por la Justicia Laboral.
Antes de finalizar el 2010, el 6º Juzgado Laboral entregó un contundente fallo en que señala “que entre los trabajadores Jorge Raúl Zúñiga San Martín, Julio Cesar Oliva García y Raúl Enrique Blanchet Muñoz y Empresa Editorial Siglo XXI Ltda., existe y existió una relación contractual de carácter laboral”, con lo que daba pie al reintegro de dichos trabajadores y al pago de los sueldos atrasados desde el inicio del conflicto. Sin embargo, el abogado laboralista Pedro Aravena, representante de la empresa, decidió apelar y así extender el plazo para cumplir con la resolución judicial, señalando telefónicamente al presidente del sindicato, Julio Oliva, que ellos respetarían “todos los fallos judiciales, pero este caso no ha terminado”.
En contradicción con esto, luego de finalizadas todas las instancias que le dieron la razón a los trabajadores despedidos Cristián Pavez y Eliana Gómez, los representantes de la empresa ligada al Partido Comunista se negaron enfáticamente a pagar las indemnizaciones correspondientes y la justicia debió recurrir al embargo de bienes de la Editorial Siglo XXI. Como forma de continuar burlando la legalidad, esta vez René Amigo, gerente de la empresa, ordenó dejar solamente un par de computadores viejos y dos escritorios en lo que supuestamente es el espacio en el que funciona el periódico El Siglo, en dependencias de la Radio Nuevo Mundo, también de propiedad de dicho partido.
De esta forma, el partido político y el periódico que dice representar y defender los derechos de los trabajadores “ha incurrido en las peores prácticas empresariales en su intento por obstruir a la justicia, que en sendos fallos dio la razón a ambos trabajadores despedidos”, según señala su representante, el abogado Jorge Blas Morales. Para el abogado “lo inexcusable es la falta de consecuencia entre lo que dicen y lo que hacen Guillermo Teillier y Lautaro Carmona, ambos dirigentes del partido y diputados que supuestamente representan a los trabajadores. Si se comportan de esta forma con sus trabajadores ¿en quién pueden confiar los excluidos de nuestro país?”.
Algunos datos
La Sociedad Editora, Impresora y Distribuidora de Publicaciones Siglo XXI Ltda., empresa que publica el semanario El Siglo, tiene como representante legal a Claudio De Negri Quintana, actual director de Radio Nuevo Mundo, pero su domicilio ha cambiado continuamente desde el inicio del conflicto con sus trabajadores. De una larga permanencia en Diagonal Paraguay 458, fluctuó luego por dependencias de Carmen 340, la histórica Peña de los Parra que fuera posteriormente la Fundación Gladys Marín, hoy vendida por el PC a la Universidad Cardenal Silva Henríquez. También usaron las oficinas del Comité Central del PC, en Vicuña Mackenna 31, para elaborar el periódico y un departamento en las torres San Borja, finalizando en Estados Unidos 246, donde desde hace varios años funciona la Radio Nuevo Mundo.
Entre los socios de la Editorial figuran el secretario general del PC y diputado Lautaro Carmona Soto, el abogado de derechos humanos Eduardo Contreras Mella, el actual director de El Siglo Fernando Quilodrán, el miembro del Comité Central del PC Mario Rivas y el militante Gonzalo Escorza.
El abogado representante de la empresa, que se autodenomina “laboralista”, es asesor de la Central Unitaria de Trabajadores y del Colegio de Profesores, lugar en el que el presidente (Jaime Gajardo, también militante PC) lo designó como nuevo administrador de los cuantiosos bienes de los docentes chilenos. Es miembro de la comisión política y del comité central del PCCH, aunque también apareció legalmente como presidente del Partido de los Trabajadores, instrumento utilizado para evitar la recopilación de nuevas firmas para el PCCH luego de las últimas elecciones, donde perdió la legalidad, fusionándose ambos. En este partido instrumental también aparecía como dirigente Mario Rivas, socio de la Editorial Siglo XXI.