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Televisión digital en Chile ¿cómo asegurar un sistema sustentable y mejor que el actual?

En España, el año 2004 comenzó a implementarse por segunda vez la televisión digital, bajo promesas de mayor diversidad, calidad e interactividad. El gobierno de turno decidió que las empresas de televisión de alcance nacional que ya estaban en el negocio analógico y otras que habían quedado en el limbo producto de la primera digitalización fallida, tendrían en el soporte digital los mismos 6 mhz que eran necesarios para emitir en analógico, argumentando para ello un extraño derecho de preferencia. Extraño porque en digital, con esos mismos 6 mhz, una misma empresa ahora podía transmitir 4 señales/canales distintos, multiplicando por 4 sus posibilidades de participación en la industria televisiva. Todo esto se hizo por decreto. No hubo concursos, salvo cuando ¡oh! se descubrió luego de años de negativas que todavía había espacio para un canal más en analógico, y que fue adjudicado a un conglomerado de empresas afín al gobierno de turno. En el mismo consejo de ministros se decidió entregar un múltiplex en digital a todos los canales existentes y abrir a concurso la licencia analógica que recayó en La Sexta.

El resto de la historia incluye muchos detalles en los que no quiero detenerme (por ejemplo: ¿qué pasó en el camino con las televisiones comunitarias?). Todos ellos darían para escribir una saga policial o un thriller. Lo importante es mirar el proceso hoy, a 5 años del inicio de la transición y a casi un año de haberse producido el apagón digital, para ver en qué momento esas promesas originales del cambio tecnológico se volvieron imposibles de cumplir. Hoy día, con la televisión digital, la calidad y la diversidad televisiva en España ha disminuido. Para ello, tres datos de la causa:

a) Un estudio de los estrenos de ficción de origen nacional durante el año 2008 mostró que los segundos y terceros canales digitales de los canales privados que emitían previamente en analógico (Telecinco y Antena 3), no superaron los 3 nuevos estrenos de origen nacional durante el año en cuestión. Algo similar ocurrió con los canales que habían participado de la primera digitalización, como Veo y Net TV. Por el contrario, su parrilla estaba compuesta de manera importante por estrenos de origen latinoamericano (concentrados en telenovelas provenientes a su vez de empresas monopólicas en sus respectivos mercados nacionales, tales como Televisa o Venevisión) y en la saturación de una estrategia programática basada en reposiciones: de las 1.200 horas de ficción en español emitidas por los canales generalistas de alcance nacional que emitían sólo en digital en 2008, poco más de 200 horas correspondieron a horas de estrenos de producción nacional. En torno al 85% de las horas de programación de ficción en español era repetición de programas, españoles o latinoamericanos.

b) El caso español también ha puesto en evidencia la incapacidad de las empresas televisivas para administrar en digital 4 canales en vez de 1 y seguir siendo rentables. Para ello, bajo la presión encubierta ejercida por la asociación de empresas privadas de televisión, el gobierno volvió más blandas las leyes de concentración para despejar el camino a fusiones como la que acaba de realizarse entre Telecinco y Cuatro, de manera que ahora una misma empresa privada es dueña de 2 múltiplex, lo que equivale potencialmente a ser dueño de 8 canales. Sin embargo, una de las primeras decisiones de Telecinco tras la fusión ha sido poner punto final al canal de noticias CNN Plus (que antes formaba parte de los canales de Cuatro) y lo ha reemplazado por un canal 24 horas dedicado al reality show Gran Hermano. El cese de la publicidad en los canales de la empresa pública RTVE también debe ser entendida en este contexto: dejar la torta publicitaria en menos manos. Por ahora, la medida está beneficiando a RTVE en términos de audiencia. Sin embargo, una parte de su recaudación está siendo cuestionada por los organismos de regulación de la competencia de la Unión Europea y en la medida que otra parte de su recaudación depende de los beneficios que obtengan las televisiones privadas, su éxito actual no tiene bases sólidas.

c) Por último, está el tema de la interactividad: la única que existe no es más que una vía de financiamiento de los propios canales, por medio de teletiendas, tarotistas y votaciones telefónicas de diversa índole y especie.

De esta manera, actualmente en los canales españoles de alcance estatal no sólo tenemos mayor concentración, sino que también peor calidad. Canales que dejan de emitirse y otros que privilegian la programación de bajo coste y de bajo aporte sustantivo. Una televisión pública sin publicidad, pero en una situación de ventaja precaria.

Chile se encuentra en estos momentos en una situación similar a la de España en 2004, cuando se empezaban a tomar las primeras decisiones para el desarrollo de la televisión digital. Es cierto que la transición española a la televisión digital ha sido tan calamitosa que nadie querría cometer los mismos errores. Lamentablemente, vemos que en Chile se están repitiendo varias de las erróneas decisiones tomadas al otro lado del charco. En nuestro país se da por sobre entendido que los actuales canales de alcance nacional se beneficiarán de 6 mhz en digital, en base a un derecho de preferencia argumentado de manera tergiversada; también es posible que la asignación de concesiones digitales a estos canales se haga por decreto y sin concurso (el decreto supremo 264 firmado por Piñera e impugnado por parlamentarios de la Concertación abre las puertas a esta situación). Por último, opiniones como la del académico Valerio Fuenzalida dan a entender que los actuales canales barajan la posibilidad de utilizar algunas de sus futuras nuevas señales como canales de pago para conseguir financiarse (¿se convertirían en megafusiones en caso de no obtener beneficios?), desnaturalizando el sentido original que otorgó Bachelet a la televisión digital cuando decidió introducir en el congreso los dos proyectos de ley correspondientes (el de TVN y el del CNTV).

Asimismo, el fracaso de los nuevos canales digitales españoles de alcance nacional como promotores de la industria audiovisual interna (al respecto, el aporte de las televisiones públicas regionales es mucho más gravitante, sobre todo en el caso de las comunidades autónomas con identidades culturales más fuertes) también debiera llevar a preguntarnos si para la entrega de nuevas concesiones los organismos competentes debieran exigir sólo una buena oferta técnico–financiera (que es lo que actualmente está en el proyecto de ley) o si también es un requisito indispensable conocer -y también evaluar- las ofertas programáticas de los concursantes. Aunque en abstracto hay muchos investigadores y también políticos que temen a esta evaluación sustantiva por su potencial subjetividad, la experiencia española confirma la necesidad y relevancia de desarrollar criterios para evaluar sustantivamente a los proyectos candidatos a obtener concesiones digitales.

Por último, el plan técnico de televisión digital que el actual gobierno ha anunciado que se hará público en marzo próximo, debiera responder a preguntas como las siguientes: ¿Chile necesita o puede sustentar financieramente más canales generalistas de alcance nacional que los actuales? ¿Por qué no privilegiar un modelo de televisión regionalista que contribuya a la descentralización cultural e informativa del país, de financiamiento mixto? ¿O un modelo de televisión comunitaria, que entienda el uso participativo del soporte audiovisual como una estrategia para aumentar los índices de desarrollo humano a nivel local o de comunidades de intereses? En este sentido y buscando la sustentabilidad financiera del sistema, también sería lamentable si en una decisión política el plan técnico privilegiase la alta calidad (HD) por encima de la mayor diversidad de canales.

Tal como está, ninguna de estas cuestiones está resuelta adecuadamente en el proyecto de ley que se debate en el Parlamento. Es preciso que el proyecto en discusión se haga cargo de las consecuencias de ciertas omisiones o deje establecidas las instancias por medio de las cuales las instituciones estatales o gubernamentales competentes puedan convertir la digitalización en una auténtica herramienta de democratización de la comunicación.

Por Chiara Saez

Doctora en Comunicación

Fuente: guerrillatv.blogspot.com

Texto -de origen externo- incorporado a este sitio web por (no es el autor):

Cristián Andrés Sotomayor Demuth

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2 comentarios para “Televisión digital en Chile ¿cómo asegurar un sistema sustentable y mejor que el actual?”

  1. Carola comentó el 15 de Septiembre, 2011 a las 2:22 pm

    DISCUSIÓN CIUDADANA
    DISCUSIÓN CIUDADANA … QUÉ NOS TRAE LA TV DIGITAL

    De la Mesa de Ciudadanía y TV Digital
    Ciudadan@s por una TV para tod@s

    Desde el 2008, cuando el Poder Ejecutivo estaba en manos de Michelle Bachelet, hay en el Congreso Nacional dos proyectos de ley que cambiarán el futuro y desarrollo de nuestra televisión. Dichos proyectos modificarán las actuales leyes de “Televisión Nacional de Chile” que regula el canal público y el “Consejo Nacional de Televisión”, entidad a cargo y de velar por el buen funcionamiento de los canales de televisión. Pero frente a este tema, poco debatido según lo señala la propia Mesa Conjunta ¿Qué pasa con la opinión de los televidentes?
    El televisor es infaltable en la casa que sea. Incluso ha sido elemento de estudio al ser, por ejemplo, una herramienta que puede llegar a reunir una familia. Pero ¿qué contenidos muestra este aparato que reúne a tanto televidente? La Televisión Abierta es el medio de comunicación masivo más importante del país. El año 2011, la Encuesta Nacional de Televisión realizó una encuesta que mostró el promedio de consumo televisivo en Chile. Ésta arrogó que de las 24 horas del día, 3 y media son las que una persona pasa sentado frente al televisor, consumiendo televisión. Más allá de eso, el tema se centra en que sólo la mitad de estos televidentes, está satisfecha con la oferta televisiva. ¿Qué puede indicar esto? Al parecer, existe un déficits en esta plataforma, que podría ser mejorada con el debate legislativo existente.
    Se exige una mejor calidad de la televisión. La TV Digital hoy es una esperanza, una opción para poder desarrollar el marco legislativo y las políticas que permitan estas mejoras.
    Pero la organización de la mesa de ciudadanía y TV digital está basada en 3 principios regidores, y que es el punto importante de este texto:
    El fortalecimiento democrático: Este cambio en el mundo de la televisión, es visto como un camino para fortalecer el sistema televisivo y de la sociedad. Permite el ingreso a concesiones de parte de los sectores excluidos y de mejorar de manera igualitaria y equitativa la oferta de contenidos. Este fundamento planteado por la propia mesa, va de la mano con el derecho y la libertad de expresión y la transformación de los sectores sociales excluidos a audiencias críticas y emisores de sus propios mensajes. ¿Por qué las diferencias de “tú habla, tú no”? ¿No es la libertad de expresión un derecho fundamental? ¿Por qué la televisión impone barreras para ejercerla, si es esencial a la lucha para el respeto y promoción de todos los derechos humanos? Cómo vivir en paz sin la habilidad de opinar libremente, de denunciar injusticias y clamar cambios. La lucha por la libertad de expresión es tarea de todos, pues es la lucha por la libertad de expresar nuestro propio individualismo.
    La garantía de la diversidad: Este punto considero que también se liga a lo dicho anteriormente. La poca libertad de expresión, es parte de la falta de diversidad cultural nacional. El 39% de televidentes chilenos considera que la TV no representa adecuadamente la diversidad cultural del país, mientras que el 32% opina lo contrario. Sumado a que sólo el 26% de los chilenos se sienten representados por la televisión, pero casi el 50% no lo cree así. Todo va de la mano. Los distintos tipos de sociedad, con diferentes perfiles y con diversas tradiciones y costumbres, presentan en su conjunto una diversidad cultural que no tiene los medios necesarios para ser demostrada o difundida, y que es justo conocerla.

    Desarrollo educativo y cultural: Aunque es difícil creerlo debido al surgimiento de diversos programas misceláneos, más de la mitad de la población nacional quiere ver más horas de programación cultural. Más importante aún, es que sea en horarios de alta audiencia. Según los datos de este año, la falta de programación cultural es la segunda razón más importante (18,7%) para que los televidentes chilenos se consideren insatisfechos con la TV.
    Ganas de informarse, de culturizarse, de conocerse el uno al otro. Una sociedad abierta a querer entregar y recibir opiniones, con ansias de ser cada vez más libres en el ámbito comunicacional. Con ganas de tener una mejor calidad no tan sólo en educación, sino que también en contenido, y que está en búsqueda de un nuevo modelo de televisión más justo, democrático, culto y diverso.

    Para saber más del tema de la televisión digital y del trabajo de Mesa de Ciudadanía de ella, algunos links de interés son:
    http://www.catedraunesco.udp.cl/wp content/uploads/2011/09/Indicacionesmesa_Lanzamiento.pdf desde el cual está basada esta columna.
    http://www.ciudadaniatv.cl/
    http://www.catedraunesco.udp.cl/2011/09/charla-ciudadania-y-tv-digital-un-debate-pendiente/
    http://bloglegal.bcn.cl/propuestas-ciudadanas-a-proyecto-de-television-digital-terrestre-en-chile
    http://www.chiletelevisiondigital.com/
    http://www.forociudadano.cl/programas-de-radio/%C2%A1mas-pluralismo-en-la-television-abierta/

  2. María Ignacia comentó el 20 de Septiembre, 2011 a las 4:34 pm

    Creo que todos, y más nosotros como periodistas, nos ilusionamos con la idea de tener una televisión más educativa, que enseñe y le permita a la gente estar bien informada, pero ¿es realmente lo que la gente busca?

    Si, los proyectos de ley que actualmente están en el Congreso Nacional, aspiran a cambiar nuestra televisión y “suena bonito”, pero también tenemos que cuestionarnos por qué este escenario se produce sólo cada 20 años, ¿tienen las “audiencias” (o prosumidores actualmente) esa necesidad? ¿Esperan más de lo que actualmente les entrega la televisión?.

    Últimamente y sobre todo con el tema del conflicto estudiantil, ha salido a la luz, el poder que pueden tener los movimientos sociales cuando se unen en contra o a favor de algo. Es una causa común que incentiva a todos a luchar por algo, algo que necesitan o simplemente que no les parece. Pero lamentablemente ese debate aún no se genera con la televisión.

    La gente suele mirar en menos los programas de farándula, y habla de que la televisión necesita más cultura, sin embargo, no podemos pasar por alto, el hecho de que el diario más comprado de Chile son “Las Últimas Noticias”, y los programas más vistos son SQP, Primer Plano o Yingo. Entonces qué tanto tiene de cierto el tema de que la gente está exigiendo más.

    Es verdad, las audiencias están cambiando y los televidentes dejaron de ser pasivos, pero a lo mejor lo que esperan no es televisión más “inteligente”, es simplemente poder participar más de esa televisión (periodismo participativo). La gente llega cansada a sus casas, después de largas jornadas laborales o de estudio y al momento de prender la televisión, lo que esperan es no tener que seguir pensando, es poder relajarse, viendo “tonteras, y es lo que Marshall McLuhan decía, que la televisión entregue un masaje para el cerebro, no un mensaje.

    Quizá la gente no entiende lo que realmente se está discutiendo, quizá el mensaje está mal planteado o quizá el tema no moviliza, pero para darnos cuenta de eso, primero estos dos proyectos de ley tienen que estar en boca de todos.

    Son once los puntos que están en discusión y que deberían ayudarnos a todos a tener una mejor televisión, más educativa, informadora y que esto no le restara espacio a la entretención, pero para que la audiencia comprenda esto, primero que nada tiene que saber de qué se trata.

    Creo que de ahí en adelante, el movimiento empezaría a tomar fuerza por si sólo porque el fondo del proyecto es lo que todos esperamos que nos entregue algún día la televisión chilena.

    Para estar más informado sobre lo que plantean estos proyectos y lo que otras personas opinan sobre lo que es y será la televisión, consulta estos links:
    http://www.elmostrador.cl/opinion/2011/03/30/tv-hasta-cuando-con-la-misma-cantaleta/
    http://www.ciudadaniatv.cl/
    http://www.livinginternet.com/i/ii_mcluhan.htm

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