Pagar por trabajar
Vengo del supermercado Líder y los universitarios que empaquetan las mercancías me dicen que deben pagar por ese trabajo. Así es. Ni más ni menos. Son $500 pesos por cada turno de 3 horas, una camisa por $5.000 y el polerón de invierno que vale $10.000. El pago lo recibe Universitarios Everest, empresa externa, subcontratada por los ejecutivos del supermercado Líder, que se lava las manos frente a esta obscenidad. A cambio de esos pagos, los jóvenes empacadores reciben la caridad de los clientes, vale decir la propina voluntaria. No conozco, en el mundo, otro país en que se pague por trabajar.
Este es el extremo de la denominada flexibilidad laboral. Como no se ha podido eliminar el salario mínimo, ideal del neoliberalismo, el sistema ha encontrado subterfugios; en este caso, se aprovecha de la necesidad y fragilidad de los jóvenes pobres, para minimizar el costo del trabajo.
Nuestro Ministro de Hacienda, dice que el país se encuentra en un “círculo virtuoso” de crecimiento, creación de empleo y baja inflación, lo que permitirá alcanzar el desarrollo en el 2018. Seguramente desconoce que en Chile se paga por trabajar, pero sabe que esos jóvenes empaquetadores ayudan al Instituto Nacional de Estadísticas (INE) a subir las cifras de empleo. No desconoce, sin embargo, que la tasa de sindicalización y la negociación colectiva son bajísimas en nuestro país. Tan bajas que merecen el reclamo de la OCDE, organización de países desarrollados a la que Chile acaba de incorporarse. También saben, nuestras autoridades, sobre el uso abusivo de la subcontratación para hacer difusa la persona del empleador, utilizando numerosas razones sociales, lo que permite eludir la formación de sindicatos, el pago de gratificaciones y las cotizaciones previsionales.
Hay que ser justos. La precariedad laboral no la inventó el actual Presidente, sino su hermano, José Piñera. Era la época en que las leyes laborales tenían un sólido apoyo en la fuerza material del general Pinochet. Sin embargo, cuando las armas fueron reemplazadas por la política no se hizo efectivo ningún cambio sustancial que favoreciera la posición negociadora de los trabajadores. Más aún, en tiempos de los cuatro presidentes de la Concertación disminuyó la sindicalización y la negociación colectiva. Permaneció, además, la sorprendente disposición que permite despedir trabajadores por “necesidades de la empresa”.
Así las cosas, el crecimiento con equidad se convirtió en retórica y la distribución del ingreso no pudo mejorar. Por otra parte, el crecimiento del 6% y la baja inflación también merecen calificaciones. En efecto, crecer exportando cobre y vendiendo productos chinos en los malls aumenta la actividad, pero no ayuda mucho al objetivo de alcanzar el desarrollo para el 2018. Es imprescindible diversificar la matriz productiva-exportadora si se quiere un país con autoridad y plenitud de derechos en la OCDE. Lo decía el actual ministro Larraín, cuando investigaba en Harvard.
Finalmente, una baja inflación siempre es buena, pero en un país normal. No en el nuestro en que la población vive endeudada con tarjetas de crédito usureras, que encarecen cada producto en un 50% anual por lo bajo. Ello significa que el aumento de precios no es un dígito, sino mucho más, para los pobres y sectores medios de nuestro país.
En suma, las cifras de creación de empleo que entusiasman a las autoridades gubernamentales debieran tener muy presente la precariedad laboral que existe en el país, que incluye la vergüenza de pagar por trabajar. Atacar la precariedad laboral, así como regular las tasas de interés de las tarjetas de crédito y apuntar a un crecimiento con diversificación productiva nos ayudarían a un noble propósito: Tener un país decente, con perspectivas de desarrollo.
Por Roberto Pizarro
Integrante de Nueva Economía
Politika, primera quincena enero 2011
El Ciudadano N°94







[...] This post was mentioned on Twitter by cuello rojo, Marcos Paz Silva. Marcos Paz Silva said: Pagar por trabajar http://bit.ly/hFQkPh [...]

Eugenio comentó el 24 de Enero, 2011 a las 7:23 pmLamentablemente todo esto se lo debemos integramente a la concertraicion,porque tuvo en sus manos por 20 años la oportunidad de desmantelar la ley laboral creada por piraña 1 y no lo hizo porque sus bolsillos necesitaban repletarse,echense una miradita por la sociedad chilena y vean quienes son los mejores gerentes de las empresas que se roban nuestros capitales.

LAUTARO ROJO MILLAPÀN comentó el 24 de Enero, 2011 a las 8:12 pmSeñora Ministra del Trabajo, Evelyn Matthei. ¿Como es posible que Chile los estudiantes universitarios tenga que pagar por trabajar?
Eso constituye una de la verguenzas mas deningrantes,ocurridas en nuestro paìs y que en el extranjero deben causar indignaciòn, que contra los universitarios se cometa semejante abuso.
Creo que es el momento oportuno para que usted como Ministra del Trabajo ordene una severa investigaciòn y descubra quienes son estos facinerosos, zanganos explotadores que se permiten explotar tan descarada y cinicamente a quienes tienen que pagar para trabajar.
Esto constituye una aberraciòn juridica fuera de todo orden moral,es una estafa y un robo que se comete en contra de nuestros hijos,que de una u otra manera buscan trabajar para pagarse sus estudios.

charles chalvera comentó el 24 de Enero, 2011 a las 8:54 pmseñor pizarro, su columna no me dice nada, y sabe porque, simple, porque es economista, por culpa de los economistas, los pobres, los estudiantes (de la uahc ¿le suena?)estamos como estamos, y debemos trabajar de empaque pa pagar las fotocopias, comprar el pan con queso, entre otras cosas… ahora me pregunto ¿ cuanto le dejo de propina al empaque, o se hizo el w… pagando con tarjeta???

manon roland comentó el 25 de Enero, 2011 a las 5:58 ampagar por trabajar es un invento de la “chilean guea”, el nuevo estandarte de las empresas del retail. A l@s trabajador@s de grandes tiendas que trabajan en los probadores de ropa les impiden tomar agua, con este calor, porque pueden ausentarse de su puesto. He conversado con varias mujeres que desarrollan esa labor, por ejemplo, en navidad, con cientos de personas probandose ropa, las trabajadoras asfixiadas y exhaustas, no pueden siquiera usar el derecho de silla, menos tomar agua. La precariedad laboral es un insulto a la modernidad.

FLOR CARDENAS OJEDA comentó el 25 de Enero, 2011 a las 3:59 pmSí, es efectivo que lo que se argumenta; ocurre en el único Mall de la ciudad de Punta Arenas, , donde se encuentran las multitiendas y el supermercado Lider.
El abuso es grande.
Pero, no podemos meter a todos ls empresarios en un mismo saco.
Soy de provincia,puntaarenense, y toda mi vida de trabajadora, he comprado los uniformes y útiles esolares en la gran tienda Cosme Nocera y Cia, y las trabajadoras, tienen derecho a sentarse, sin que el empleador les llame la ateción,pueden ir al baño sin prooblemas y contrata a muchas jóvenes estudiantes, en períodos de verano y grandes fiestas
Como ven , aún quedan empleadores dignos y con humanidad.
Bien por mi región de Magallanes,tierra de esfuerzo y lucha

Alberto Guzmán M. comentó el 27 de Enero, 2011 a las 8:43 amSeñor Pizarro
Mucho me temo que la noticia deja de ser noticia cuando sale la noticia, no importa si es una empresa, ya es bastante, ayer se denunciaba que trabajadoras/es debían usar pañales, en otras el acoso laboral, más allá 18 horas diarias (empresas solventes). El daño previsional calculado para los empleados públicos con tope de carrera que venían de la Caja Nac de EE. PP fue de $ 40.000.000, para académicos $ 100.000.000 con proyección de vida 10 años, para 20 años es el doble. En fin, me niego a pensar que las autoridades son ciegas y sordas, apostaría que tomarán cartas en el asunto y publicarán las más duras sanciones que es posible imaginar, PARA QUE NO SE REPITA.
Muy Atte

tamra rodriguez comentó el 27 de Enero, 2011 a las 12:19 pmseñor pizarro:lamentablemente esta es la realidad de nuestro pais..refleja una vez mas que cuando a un perico(que en este pais se les llaman emprendedores) se le ocurre crear una empresa de subcontratacion, nadie es capaz de fiscalizar.yo trabajo en supermercados tottus y veo esta realidad dia a dia,e preguntado sobre este asunto en la inspeccion del trabajo y ellos me responde que no existe una ley que proteja o fiscalice este tipo de trabajo..como en este pais les brindan permiso a empresas oportunistas para ejercer un rubro cuando no existe una ley que regules estas falencias.

pablo comentó el 27 de Enero, 2011 a las 6:11 pmEncontré pocos antecedentes cómo que no aporta al tema que se presenta en el título, po ejemplo: ¿porque alguien paga por trabajar?, ¿deberìan ser trabajadores dependientes del supermercado? ¿cuanto gana un empacador por ese turno de tres horas? Creo que faltan muchos datos al artículo para formarse una opinión.

Juan II comentó el 28 de Enero, 2011 a las 11:29 amQue buen tema, independiente del articulo que desnuda una realidad.
Por que se acepta que personas trabajen dentro de un centro comercial a propinas??? Sin considerar el negocio sucio que se ventila. Que pasa con la fiscalización del ministerio del trabajo. En una cadena de comercio, los empacadores deberían ser personas con contrato, con seguro de accidentes y cobertura de salud. No son sujetos que desarrollan su actividad en la vía pública. Por que a estos grandes centros comerciales no se les aplica la misma ley que a los pequeños, estas personas cumplen horarios y tienen funciones definidas. Donde queda eso de la responsabilidad social de la empresa. En fin la ley del embudo. Parece que aquí hace falta un sindicato o gremio, por ahí se cortara el abuso.
Que dira la Evelyn sobre este tema, una entrevista no estaria nada de mal, es increible que aun se hable de propina como sueldo y ademas se valide la mendicidad.