Una conspiración inmensa
¿Estamos en la Era de la Teoría de la Conspiración? Hay evidencias que sugieren que estamos viviendo una especie de era dorada de la especulación que cobra forma, habitualmente, en Internet y que se propaga de manera viral por todo el mundo. En el proceso, se extraen teorías de la conspiración que a veces llegan a inyectarse en el corazón mismo de la política.
Esto lo aprendí cuando di por casualidad, en mi búsqueda de nuevos proyectos, con historias on line que adoptan narrativas de manipulación. Existen algunos temas importantes. Uno frecuente en EEUU es que las élites globales están tramando –a través del Grupo Bildeberg y del Consejo de Relaciones Exteriores, entre otros– establecer un “Gobierno del Mundo”. A veces, entran en juego detalles folclóricos: los Iluminados, los francmasones, los Rhodes Scholars o, como siempre, los judíos.
Los sellos de esta narrativa son familiares para cualquiera que haya estudiado la transmisión de ciertas clases de historias en tiempos de crisis. En términos literarios, esta teoría de la conspiración se asemeja estrechamente a Los protocolos de los mayores de Sión, al describir una élite global esotérica con un gran poder y objetivos perversos. Históricamente, tiende a existir el mismo conjunto de temas: un cambio transformador terrible y descontrolado liderado por cosmopolitas educados.
Los estudiosos de la Alemania de Weimar saben que las desarticulaciones y los traumas repentinos motivaron a muchos alemanes a volverse receptivos a teorías simplistas que parecían dar respuesta a su confusión y ofrecer un significado más amplio para su sufrimiento.
De la misma manera, el Movimiento de la Verdad del 11-S asegura que el ataque de Al Qaeda a las Torres Gemelas fue un “trabajo desde dentro”. En el mundo musulmán, existe una teoría generalizada de la conspiración según la cual los israelíes estaban detrás de esos atentados, y que todos los judíos que trabajaban en los edificios ese día se quedaron en su casa.
Por lo general, estas teorías salen a la superficie en lugares donde la gente no tiene un buen nivel de educación y falta una prensa independiente y rigurosa. La explosión actual de teorías de la conspiración se ha visto alimentada por las mismas condiciones que provocaron su aceptación en el pasado: un rápido cambio social y una profunda incertidumbre económica. Un “enemigo” claramente identificado con un “plan” inconfundible es psicológicamente más reconfortante que la evolución caótica de las normas sociales y las acciones –o anomalías– de un capitalismo irrestricto. Y, si bien las teorías de la conspiración suelen ser claramente irracionales, las cuestiones que abordan son muchas veces saludables, aun si las respuestas, frecuentemente, no hay por dónde cogerlas o, simplemente, son erróneas.
Muchos ciudadanos creen, y con razón, que sus medios de comunicación no investigan ni documentan los abusos. Los diarios de la mayoría de los países avanzados están en crisis, y el gasto en investigación suele ser lo primero que se recorta. La concentración de la propiedad y el control de los medios alimenta aún más la desconfianza popular, lo que favorece un escenario para que la investigación ciudadana ocupe ese vacío.
De la misma manera, en una época en la que los cabilderos corporativos tienen mano libre a la hora de darle forma –si no redactar– las políticas públicas, mucha gente cree, nuevamente con razón, que sus funcionarios electos ya no los representan. De ahí su impulso por creer en fuerzas ocultas.
Finalmente, hasta la gente racional se ha vuelto más receptiva a ciertas teorías de la conspiración porque, en los últimos ocho años, en rigor de verdad, hemos visto algunas conspiraciones sofisticadas. La Administración Bush conspiró para llevar a cabo una guerra ilegal apelando, para ello, a la evidencia fabricada. ¿Ha de sorprender, entonces, que tanta gente intente encontrar sentido en una realidad política que en verdad se ha vuelto opaca? Cuando hasta los comisionados del 11-S renuncian a sus propias conclusiones (porque se basaban en evidencias obtenidas a través de la tortura), ¿sorprende acaso que muchos quieran una segunda investigación?
La tendencia de los medios tradicionales de evitar corroborar lo que en realidad es noticioso en las teorías de la conspiración en Internet refleja, en parte, un sesgo de clase. Estas teorías son consideradas vulgares, de manera que hasta las cuestiones válidas o los datos bien documentados desenterrados por investigadores ciudadanos tienden a ser considerados como radioactivos por los periodistas formales altamente educados.
El problema real de estas teorías frenéticas de la conspiración es que deja a los ciudadanos emocionalmente agitados pero sin un cuerpo sólido de evidencia en el que basar su visión mundial y sin direcciones constructivas hacia dónde conducir sus emociones. Esta es la razón por la que muchos hilos de discusión pasan de la especulación ciudadana potencialmente interesante al discurso del odio y la paranoia. En un contexto febril, sin una buena validación editorial o herramientas para investigar las fuentes, los ciudadanos pueden ser fustigados por demagogos, como pudimos ver en las últimas semanas en los mítines de Sarah Palin después de que algunas teorías de Internet pintaran a Barack Obama como un terrorista o en connivencia con terroristas.
Necesitamos cambiar el flujo de la información en la era de Internet. Los ciudadanos deberían organizar nuevas entidades online en las que se pague un honorario por reportajes de investigación directos, sin presiones corporativas mediante. Estos investigadores deberían ser capacitados en periodismo básico: encontrar buenos datos, confirmar historias con dos fuentes independientes, utilizar citas de manera responsable y evitar el anonimato (es decir, estar dispuestos a estampar su nombre, como hacen los periodistas convencionales).
Así es como los ciudadanos pueden ser tomados –y ellos mismos tomarse– seriamente como investigadores. En un tiempo de mentiras oficiales, la energía investigadora saludable debería arrojar luz, no sólo generar calor.
Por Naomi Wolf
Tomado de Público
Naomi Wolf es ensayista y cofundadora de American Freedom Campaign
Copyright: Project Sindicate, 2008
Traducción de Claudia Martínez







denunci antes y despues comentó el 11 de Abril, 2011 a las 9:23 pm… valdria la pena hacer un comentario siempre y cuando naomi wolf tomara conocimiento de ellos y que se tomara la molestia de responder

Mario Sobarzo comentó el 12 de Abril, 2011 a las 2:36 pmAdemás de estar de acuerdo con el comentario anterior (ni siquiera se va a aenterar), creo que hay más de una lectura acerca de que Naomí Wolf no ha tomado conocimiento.
Porque evidencias de conspiración en Chile hay hartas. Como aquella en que se alió un diario hegemónico, la CIA y el poder económico de un país para derrocar a un Gobierno legítimo. U otra para matar a un ex presidente.
Y si aún necesita más, podría leer wikileaks.
Pero, obvio, ella vive en otro mundo.

jose comentó el 12 de Abril, 2011 a las 6:41 pmNo necesitamos teorias conspiradoras, cuando vivimos la acción de mega empresas y gobiernos, en contra de nuestros países, como la gran minería, los consorcios financieros, la industria de las centrales nucleares, la apropiación de los recursos naturales y el control de los alimentos de gigantescas firmas internacionales. ¿Podrá el hombre comun y letrado estar toerizando conspiraciones, cuando vive las miserias de los resultados de la acción de esta maquinaria de poder y abusos ?

jose comentó el 12 de Abril, 2011 a las 6:56 pmLas teorías de la conspiración, aún siendo ciertas, se elevan a tal grado de dominio sin límite, que presentadas con la crudeza cierta, se transforman en una novela de terror, surtiendo el efecto contrario a la que motivo su denuncia. Es como las campañas del terror de los politicos de derecha. ” Si eligen a un gobierno socialista, nos quitarán las casas y empresas, se prohibirá el culto, y seremos todos iguales” . Eso es para la risa, distinto a la intención del que la creó.

ulasub comentó el 12 de Abril, 2011 a las 7:36 pmLa verdad no creo en las “teorías de la conspiración”. Verán, suena a algo que “debe ser probado”.
Yo creo en los hechos tal como son. Lo que es. Como la citada intervención de Chile en el golpe por parte de U.S.A., con la venia de Nixon y Kissinger. Entre otras cosas evidentes.
El que lea, por favor no tome en cuenta “al pie de la letra” lo que esta dama escribió. Hace alarde de cosas que no son como dice. Los dos últimos párrafos son bien decidores de esto. Hay gente que estampa con su firma lo que dice. Pueden ser cosas erradas, pero llevan el nombre del que las dice. Me extraña, para ser miembro del A.F.C. Estoy de acuerdo en lo que plantea respecto a la necesidad de “validar el periodismo”… el problema es que hay algo llamado “mainstream”, el conglomerado de medios que normalmente están controlados por la clase regente (“ellos”), y “ellos” están en contra de todo esto. Les encanta que exista la desinformación, les encanta que creamos todos que van a Libia para proteger a los civiles, que AlQaeda es un grupo terrorista, etc. Saludos.

anonimo comentó el 13 de Abril, 2011 a las 6:11 amjajaja que ilusa e idealista la naomi

Alfonso comentó el 17 de Abril, 2011 a las 2:30 pmPor qué se pide una nueva investigación: Ante las dudas generadas creemos que es lo más prudente. Voy a exponer unos pocos hechos para que cada uno juzgue por sí mismo:
• El primer pasaporte encontrado: Una de las primeras pruebas encontradas, según la versión oficial, el pasaporte de uno de los pilotos suicidas (Suqami) salió por los aires en el impacto y fue a caer a unas manzanas, un viandante se lo dio a un policía, esto nos dicen ocurrió antes (REITERO ANTES) del colapso de ninguna de las torres. Imaginad el choque, sale del bolsillo de un piloto suicida, sale por la ventana escapando del fuego y va volando hasta que cae a dos manzanas…
Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Satam_al-Suqami “Suqami’s passport was found by a passerby, reportedly in the vicinity of Vesey Street,[7] before the towers collapsed.[8]”
• Las cajas negras de los aviones que chocaron contra las torres no se encontraron según nos relata la versión oficial:
Pues cada avión dispone de dos cajas negras (una para datos y otra para las conversaciones de los pilotos), de las cuatro que debían encontrarse no se encontraron ni los restos, de ninguna. Cajas que precisamente se construyen para aguantar los accidentes con impactos brutales y fuego por supuesto. Las cajas negras tienen hasta un dispositivo de radio para localizarlas, pues bien en este caso en un radio de unos 200 metros se han perdido.
Fuente: Documento versión oficial: http://www.globalresearch.ca/articles/CHO408B.html : “The CVRs and FDRs from American 11 and United 175 were not found…”
Creo que esta es la prueba más importante, cuando hay un accidente o atentado en los que hay involucrado aviones lo primero que se hace estudiar las cajas negras. De los otros dos aviones hay controversias, de las voces de los pilotos no se han podido recuperar en un caso y no nos muestran el contenido al gran público al otro, de las de datos en el pentágono se recuperó y hay diferencias en la ruta con lo que pasó en realidad.
• Ningún caza salió:
Desde que se supo que había un secuestro hasta que el último avión se estrelló en el Pentágono pasó más de una hora y media. En esa hora y media no salió ningún caza al
encuentro. El ex ministro británico Michael Meacher lo explica muy bien en el siguiente video:
http://www.youtube.com/watch?v=e39cNkcv6xk min 1:55
• Bin Laden:
En un principio estaban seguros de que era Bin Laden el responsable, sin embargo, paradójicamente, el FBI en la página dedicada a los atentados hechos por Bien Laden, no tiene el 11 de septiembre como uno de ellos, según sus propias palabras no tener pruebas convincentes de ello.
Fuente http://es.wikipedia.org/wiki/Conspiraciones_del_11-S#cite_note-22 : La razón de por qué el 11/9 no es mencionado en la página de Osama bin Laden como más buscado es porque el FBI no tiene evidencia convincente de su conexión con el 11 de septiembre[88]
Estados Unidos acusó desde el principio a Bin Laden, y los talibanes, dijeron que lo entregarían si EEUU daba alguna prueba, cosa que no se hizo. El 7 de octubre de 2001 empezó la guerra contra Afganisthan, y cuando empezaron a surgir dudas de la autoría, EEUU encuentra una cinta de video con Bin Laden hablando de los atentados, diciendo cosas como
- el cálculo de las bajas que iba a haber,
- decía: “Nosotros calculamos que los pisos que debían ser embestidos eran tres o cuatro pisos”
- etc
Este video genera dudas:
Fuente: http://www.youtube.com/watch?v=wi2JVHtpY8k&feature=fvsr
(* Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Atentados_del_11_de_septiembre_de_2001)
LA PARADOJA: resulta que esta cinta, es encontrada en Jalalabad (ver fuente *) por los soldados americanos en una casa destruida después de unos bombardeos. Imaginad la secuencia: Bin Laden un día dice, oye vamos a grabarnos en video y hablamos del atentado que acabamos de hacer, hablan un rato y guardan la cinta en la casa. Al cabo de unos días se van, y resulta que se olvidan la cinta y en los bombardeos los soldados se encuentran la cinta, justo en los escombros de dicha casa….
Resulta que después de hablar tanto de Bin Laden como el que planificó los ataques (según esa cinta así parecía…) resulta que nos enteramos mucho después que el ahroa considerado cerebro de los atentados, un tal Khalid Sheikh Mohammed, lo detuvieron en Pakistán en el 2003 y estaba en Guantánamo desde entonces. Yo personalmente me pregunto cómo es posible que una noticia tan importante como la detención del cerebro del 11s no sea portada de todos los noticiarios en el mundo, que no nos hallamos enterado durante tantos años. Algo no cuadra…
Fuente: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_6436000/6436179.stm
• Movimiento bursátil:
Existió un movimiento bursátil previo a los atentados cuyas raíces conducen a la plana mayor de la CIA.[92]
http://es.wikipedia.org/wiki/Conspiraciones_del_11-S#cite_note-22
• Atta:
Resulta que Atta(uno de los presuntos secuestradores) facturó un equipaje de mano donde estaba su testamento. Resulta curioso que alguien ponga su testamento en el avión que sabe que va a estrellar y por tanto destruyendo tal testamento!, más curioso todavía es que si sabemos esto es porque tal maleta se enganchó y no llegó a subir…
http://www.elmundo.es/especiales/2002/09/internacional/11s/10tres.html
• Además de las pruebas en contra, es que tampoco hay a favor apenas de la versión oficial, a falta de cajas negras, grabaciones de los terroristas en video en los aeropuertos donde salieron (solo hay fotos del aeropuerto anterior donde se cogió el vuelo al último de donde salieron), son los pasaportes sin quemar lo más importante, y, la palabra de Bush. Hasta Bin Laden en un principio lo niega, y todo luego está oscuro. Detenciones del cerebro en sitios de tortura como Guantánamo, donde lo tienen 8 años y no se le da un puñetero juicio donde se puedan probar las cosas… No hay juicio de los atentados en sí, no hay pruebas periciales, anda….
Hasta las cintas de los controladores con las conversaciones fueron destruidas:
http://www.washingtonpost.com/ac2/wp-dyn/A6632-2004May6
El terrorismo hoy islámico en Occidente: Estamos viendo varias noticias acerca de este fenómeno. Hay varias noticias que quería compartir:
• El atentado de Detroit:
Uun joven había presuntamente llevado una bomba en su ropa interior para hacerla estallar. Curiosamente un pasajero afirma que le ayudaron a subir al avión y pasar los controles:
http://www.adn.es/internacional/20100110/NWS-0433-Abdulmutallab-Amsterdam-saltandose-normativa-seguridad.html
http://www.youtube.com/watch?v=1VkoH_TN3Sg
• Televisión FOX: Geraldo Rivera afirma que los últimos intentos de atentado de terrorismo son gente que inducida por el FBI (Video):
http://investigar11s.blogspot.com/2010/12/en-la-cadena-estadounidense-fox-rivera.html
• Artículo de la vanguardia acerca del terrorismo actual:
http://www.lavanguardia.es/internacional/20101217/54090886066/donde-esta-bin-laden.html
• Fox News: Líder de al Qaeda cenó en el Pentágono meses después del 11-s.
http://www.foxnews.com/us/2010/10/20/al-qaeda-terror-leader-dined-pentagon-months/