Crónica: Las putas también desfilaron este 19 de septiembre
Una transversal convocatoria tuvo la Marcha de las Putas ocurrida ayer lunes 19 de septiembre en el centro de Santiago. La provocadora iniciativa, de carácter político, busca difundir el rechazo a los roles que se otorgan socialmente a las mujeres, como la maternidad, el matrimonio, la fidelidad, la “decencia”, y la sumisión al hombre y la familia.
Desde las cinco de la tarde, como un epílogo caliente a las adoradas fiestas patrias, una no menor cantidad de putas y putos, acompañados de numerosos simpatizantes, que debieron sumar 250, dieron vida a la marcha que ya amenaza al machismo con extenderse a varios puntos del planeta, donde ha sido replicada.
¿El motivo?: A comienzos de este año, un policía canadiense sorprendió a muchas personas con la siguiente afirmación, cuando fuera invitado a un campus universitario donde una joven había sido violada: “Las mujeres no deberían vestirse como putas si no quieren ser violadas”.
Podría haber sido un psicólogo, un sociólogo (aunque la mayoría no sean santos de nuestra devoción), o un karateca, dispuesto a enseñar trucos de autodefensa a las mujeres. Pero se invitó a un policía, representante inmejorable de un tipo pensamiento común en nuestra sociedad, donde el deseo y la autonomía de la mujer se ven sujetos a parámetros opresivos y limitantes. La oposición entre la “mujer decente” y la “mujer puta” como categorías de nefastas implicancias prácticas.
Como decía la convocatoria, al adueñarnos y resignificar la palabra ‘puta’, somos capaces de quitarle el sentido ofensivo, “y luchar contra el dominio de nuestros cuerpos. Abortamos el miedo: Cuando una mujer dice NO significa NO. Nada justifica el accionar de un violador. Rompamos con las normas del ser mujer”.
Niñas, jóvenes y adultas compartiendo entre burbujas de jabón; miembrxs de organizaciones feministas y de disidencia sexual, personajes exhibicionistas especialmente creados para la ocasión, y un despliegue de activismo lujurioso, fue la tónica de la concentración, que se convocó por redes sociales y marchó sin autorización por calle Mac Iver hasta la Estación Mapocho, como primera parada.
La policía hizo su aparición media hora después de la hora de reunión, sin definirse si consideraban lo suficientemente amenazante “que las putas se tomen el poder”, como decía un cántico. “Paco bonito / igual te doy besitos / con ese traje apretadito”, decía otro grito, queriendo romper el hielo con las fuerzas policiales.
“No me gustas”, le dice una carabinera a la activista argentina Leonor Silvestri, enfundada en un traje de látex, luego que esta le manifieste un interés, principalmente, provocativo.
“Creo que me van a llevar presa”, me dice. “Me ponen nerviosa las Fuerzas Especiales”, y se escabulle entre la marcha. Puta y libre, la pornoterrorista argentina es una de las princesas de la tarde.
“Yo vine porque soy un lesbiana, puta y caliente”, me dice otra, en un ajustado vestido rojizo y bototos doc Martens.
Por Mac Iver se grita frente a la Iglesia de la intersección con Merced; frente a la Primera Comisaría. Automovilistas tocan sus bocinas en apoyo y los transeúntes desenfundan sus cámaras y teléfonos para registrar el momento. Siempre riendo, nerviosos, y tratando de no arriesgarse mucho.
En cada pórtico,
reja o lugar significativo, se monta un estudio de foto softcore. “Ni sumisa ni devota, te quiero linda y loca”, dice un letrero feminista.
Hay chicos travestidos, de barba, bigotes y dreadlocks. Flacos y flacas; gordas y gordos; vestidos y desvestidos y semivestidos; punks y queers engrupidos. “Cada vez somos más / las maracas reculiás”.
“La vagancia de Chile”, dice un viejo a la llegada a la Estación Mapocho. “Que trabaje él”, pienso yo. “Ni a la patria ni al trabajo”, me confirmo.
Somos escoltados desde la mitad del recorrido por Carabineros. Más allá se une un carro lanza-aguas y un zorrillo. También una micro de pacos. En el frontis de la Estación Mapocho un escenario improvisado recibe las arengas de un par de oradores. Algunos hablan de derechos, otros de machismo o de igualdad. No hay un único punto de vista ni enfoque e incluso hay algunos que podrían ser contrapuestos. Sin embargo, el espíritu es el mismo, por lo que no importa género, ni deseos sexuales. Tan sólo la calle tomada para una revuelta de cuerpos sexuados.
La marcha pretende continuar avanzando por calle Puente hasta el frontis de la Catedral Metropolitana. La policía lo intuye y bloquea el paso con un guanaco y un piquete. Las locas y las putas no ofrecen resistencia violenta; sí una serie de bromas y ofensas, cara a cara con los uniformados.
Dispersión hacia la estación Cal y Canto y calles aledañas. Reagrupación en Puente con Rosas. Piquete que no sabe bien como actuar. No sabe si terminar con esta degeneración rápidamente o si será lo suficientemente débil y rosa como para temerle a las lumas, bototos y gases lacrimógenos.
Finalmente, camino con una chica hacia la Plaza. En el camino distingo tres, cuatro, cinco, seis, putas. El punto caliente ya es ahora el frontis de la Catedral, fortaleza cuidada por un piquete de verde.
Minutos antes le pregunto al Teniente Raktevicius, de Fuerzas Especiales, por qué no dejan avanzar por Puente, que es una calle peatonal. Me dice que esto tiene características de marcha y no tiene autorización, por lo que debe disolverse de inmediato. No es paradójico, sigo preguntándole, que no se haya disuelto hace bastante rato, ya que incluso marchó por la calle, y sin autorización. “¿El problema es que quieren llegar a la Catedral, cierto? ¿Eso es lo que cuidan?”, le digo frío. Yo no estoy a cargo del operativo, dice. El Comandante Ríos está a cargo.
Ni Ríos ni el de apellido raro logran su cometido. El piño de putas ya está en el centro, desafiando policías, ciudadanos, patriotas y más que nada la capacidad de asombro de los inmigrantes, público mayoritario de la Plaza en un día como este.
“¿Esto es una marcha de los gays”, me pregunta uno, probablemente peruano. No precisamente, le digo. Es una marcha para que las mujeres puedan vestirse como quieran y hacer lo que quieran, incluido follar con muchos hombres y mujeres distintas, como no les gusta a los hombres. Me mira y se ríe.
“Soy estudiante universitaria”, dice Silvestri a los curiosos que se acercan. “¿Quién me ayuda con una moneda”, pregunta, con el traje de latex semiabierto, mostrando tetas y un dildo amenazante.
“Soy argentina, pero ya me he disfrazado de chilena piñerista y paso desapercibida”, bromea, luego que se ha pintado un bigote hitleriano.
Los contrastes son interesantes: Al centro de la Plaza un predicador evangélico habla a no se quien sobre el fin del mundo y el diablo en la tierra. Parece que no se ha percatado que a pocos metros están “los que curan la heterosexualidad” y las “vaginas que piden igualdad, con muchos hombres acostarse”.
Me sorprendo: Un señor que no venía en la marcha pero se ha acercado hasta el mitin le cuenta a otro que esto nació en Canadá. Está bien enterado y se muestra risueño. Un par de mujeres, señoras, también se han acercado. Quieren fotografiarse. Lo hacen entre risas.
“¿Qué le parece?”, le pregunto luego de que escucha la motivación de la marcha de boca de un orador improvisado. “Está bien, hay mucho machismo”, me responde un tanto insegura.
Luego de bailes, gritos por la revolución sexual y social, muchas bromas de doble y triple sentido, y calor interior y exterior, la actividad llega a su fin. Varios toman la palabra y agradecen la concurrencia.
“Rata de dos patas” de Paquita del Barrio es la canción elegida para finalizar. Se le dedica a los Carabineros, que miran desentendidos y confundidos la locura del puterío variopinto.
Lea una entrevista a Leonor Silvestri: “No hay que organizar partidos, sino alianzas de afinidad sexo-afectivas”
+ ACTIVIDADES: Mes de la Puta Patria
Por Cristóbal Cornejo
El Ciudadano









PabloCisterna comentó el 20 de Septiembre, 2011 a las 5:18 pmajajaja muy buena (:, bastante alegre de que sectores sociales tan marginados como son las prostitutas salgan a marchar y hacerse presentes en un año de movilizaciones de todo tipo. El machismo uno de los canceres del capital a llegado demasiado lejos, a aplastarlo se ha dicho.
Saludos desde talca

leonardo messenet v. comentó el 21 de Septiembre, 2011 a las 3:07 am¿ cuantos quedan ? ;… CINCO respondia una voz : la puta replicaba ” entonces que venga el otro ”
las putas de la dina que tenian que pagar favores de diferentes indoles eran utilizadas para ensuciar a jovenes de poblaciones y barrios ; la dina las infiltraba a altas horas de la noche despues de derogado el toque de queda , drogadas y sedadas, pedian licor y hacer seso , por los alrededores ,o en las esquinas donde proliferaban los jovenes del sector ; los jovenes atraidos por las peticiones de la femina se aprontaban a satifacerlas : luego de cumplir el objetivo la puta se retiraba y la dina se quedaba con los nombres de los participantes del capote montado ; los participantes nunca han sido denunciados , les cambiaron el recuerdo de la accion por el sonido de un pito y cuando este suena bajan la cabeza y desaparecen ; hasta hoy los tienen execrados de la vida civil , politica , religiosa y demas , tecnicas parecidas utiliza el poder oculto para el dominio de la justicia y la politica ; mrq.

Doroteo Arango comentó el 22 de Septiembre, 2011 a las 8:09 amPabloCisterna, de acuerdo con Ud., solo agregaria la otra pata de la mesa siniestra del capitalismo: la maldita religion, causal de tanta guerra, abuso y robo, comenzando por el Nazy Ratzinger y su sequito de ladrones ensotanados.
Por lo menos las putas son honestas en su oficio el cual practican a vista del publico. Ellas saben muy bien lo que significa abuso,…ademas que en su larga carrera profesional han dado a luz y criado a tanto Parlamentario, militar y cura que adorna la sociedad Chilena.
DA

rosa gacitua illanes comentó el 23 de Septiembre, 2011 a las 8:21 amme encantò la propuesta !!!!!.el machismo cruza transversalmente toda la sociedad y las mujeres,desgraciadamente somos las continuadores de este sistema que nos oprime,porque le enseñamos a nuestros hijos que las niñas deben de jugar con muñecas y los varoncitos con autos,porque cuando las niñas llegan a adolescentes les decimos que deben ser señoritas para que las tomen en serio y a los muchachos,que deben de poncear a muchas niñas para que sean hombrecitos, y que no se deben de vestir con colores llamativos para que no sean considerados raros, porque consentimos que por un mismo empleo,la paga de un hombre sea mayor que el de las mujeres,porque cuando llegamos a casa,despues de una agotadora jornada de trabajo,seguimos con la doble funcion de dueña de casa,mientras el esposo esta viendo la tele, y los fines de semana,tenemos que dejar listo el lavado y el planchado,el aseo y las tareas de los niños y el compañero con mucha suerte ayuda en las labores de la casa………….y seguimos repitiendo el mismo esquema,aunque nos agote y nos aburra,porque nuestras madres tambien lo hicieron…….y si no ,somos consideradas malas madres,malas esposas, a las cuales sus maridos tienen casi la obligacion de engañar o dejar botadas,por otras que si son buenas madres………….y ni pensar en ir a un bar a compartir unas cervezas un dia cualquiera con amigas !!!!!!!!!…..ahi si que derechamente somos unas putas !!!!….porque algo andaremos buscando….una mujer decente no saldria jamas sola de noche a beber con amigas …..y con esos pantalones apretados…y ese escote !!!!!…..por cierto,el hombre que tolere esa conducta es un macabeo !!!! y es inmediatamente despreciado por los amigos…….en fin….ni que decir de la mujer que quiere vivir libremente su sexualidad y tener sexo con quien quiera…o con cuantos quiera……si se ha llegado al machismo extremo de decir que la homosexualidad femenina no existe, que solo son mujeres insatisfechas !!!!!….no se permite creer que dos mujeres puedan sentir verdadero amor,despreciando al macho,al dios falo !!
Creo que nos falta crecer mucho como sociedad,como seres humanos, mirarnos mas como personas que como hombres y mujeres con roles impuestos..respetarnos en nuestras individualidades…y querernos….y aceptarnos tal cuales somos

sergio , conce comentó el 25 de Septiembre, 2011 a las 7:04 pmputas que tienen razon las idem, si son mas buenas que el pan con chancho, no son celosas, colijuntas ni inhibidas, que mas queris en una mujer de verdad y que no te pide que te cases con ella