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El réquiem de Pinochet

Los pinochetistas celebraron probablemente su último acto público, en calidad de leprosos. El abandono de los roedores -Chadwick, Moreira, Cardemil- es señal inequívoca del naufragio final. Otra señal, los desafiantes neonazis huyendo despavoridos de grupitos de adolescentes. ¿El “documental novelado”? Un plomo.

“Ese es un coronel”, indica un colega, y veo en la esquina a dos hombres maduros, de contextura atlética, acompañados de otro, alto y flaco, que parece hijo, tratando de zafarse de una pequeña nube de jóvenes atacantes. Hace poco ha terminado el acto de homenaje a Pinochet en el Caupolicán, y el perímetro está rodeado de tenaces contramanifestantes.

Indefensos, vencidos, los dos más viejos se dejan insultar y golpear; uno de ellos sangra y parece perdido en el terror. El más corpulento mantiene un aire de dignidad, como si no fuera con él. El más joven trata de defenderlos. Los ataques son arteros, a mansalva. Pregunto a los atacantes quiénes son, y nadie sabe, sólo saben que hay que golpearlos. El espectáculo es penoso, los observadores de derechos humanos tratan de protegerlos, y los acompañan hasta una feria.

En la feria los comerciantes están furiosos, no con los organizadores del acto, sino con los antifascistas. Los tres agredidos se refugian en un furgón, a la espera de la policía. Los feriantes y algunos “flaites” que parecen actuar como policía informal quieren bronca, quieren venganza por su día perdido, las calles tomadas, los carabineros bloqueando. Hablan del pobre “viejito” sangrante, estupefacto, derrotado.

Poco antes de eso, yo creo reconocer a uno de los “viejitos”; sí, es él, lo vi en el homenaje a Miguel Krasnoff, en Providencia. En esa ocasión escapó a la funa por una puerta lateral, calladito en la noche, y se subió a un auto. Alguien le gritó y no se dio por enterado. Tal vez ahora quería hacer lo mismo, mientras la masa de pinochetistas se mantenía en silencio, y acobardada, ahogados en miedo todo el orgullo pinochetista y los gritos guerreros proferidos sólo momentos antes.

Me acerco al más joven de los tres y le pregunto quiénes son, que me dé sus nombres para testimoniar el ataque. Se niega, con una sonrisa resignada. No, no…Se alejan un poco hacia la feria. Entonces un tipo bajo, de cuerpo desnutrido, encapuchado y vestido de negro, salta y le pega al más débil, por la espalda; salta muchas veces y le da patadas sin tregua, y sin mucho efecto tampoco. Pienso que es un adolescente, pero lo veo después con su barbita negra, unos 40 años, hablando por celular, tranquilo, poniéndose de acuerdo con alguien para el almuerzo, sin temor alguno ¿Quién es éste?

Siento confusión y bochorno. Fue tremendo. Y luego reflexiono: ¿de dónde venían el “coronel” y sus acompañantes? Del mismo sitio que yo: el acto del Caupolicán, de la proyección del “documental novelado”, supuestamente ganador de obscuros premios internacionales, llamado “Pinochet”. Más de dos horas de un cierto nivel de histeria colectiva, en que se celebró ruidosamente todo lo que puede ser impensablemente asqueroso: las desapariciones, las torturas, los asesinatos, los exiliados, la CNI. Allí, en eso mismo estaban estos tres agredidos, junto a decenas de ex oficiales, todos orgullosos de haber participado de la gran obra modernizadora.

Pienso entonces lo siguiente: si no estuvieran orgullosos de todo lo que hicieron, no estarían allí, 30 años después. No se reirían a carcajadas de los gritos denigratorios de Salvador Allende, de las víctimas, no celebrarían cuando alguna señora proletaria grita que los “marxistas” murieron porque eran “aweonaos”, y que faltó matar muchos más. Eran ellos, los canosos elegantes de la platea, quienes organizaban fusilamientos, torturas, allanamientos, violaciones, humillaciones. Los que tiraban cuerpos al mar. Son ellos quienes saben dónde están los desaparecidos. Y 30 años después lo siguen celebrando de manera desafiante: “y que fue, y que fue, aquí está Pinochet”.

¿Se justifica por todo ello la agresión al más débil? ¿Porque ellos jamás tuvieron misericordia, ni la tienen hasta ahora? Difícil.

 

LOS DE ARRIBA Y LOS DE ABAJO

Estos oficiales se sentaron en la platea, atendidos por señoras rubias. Complacidos, antes del inicio, miraban hacia la galería, donde estaba “el pueblo pinochetista”. En un arrebato de entusiasmo, los que aun pueden también saltaron cuando los de arriba gritaban “porompompon, porompompon, el que no salta es comunista maricón”. Se rieron del ingenio popular del cántico “la Payita, de Allende la maraquita”.

Los carabineros se encargaron de controlar las entradas al acto, dos cuadras antes de la puerta, en lo que parece un nuevo rol institucional. En el punto de entrada advierto a dos jóvenes altos, flacos, llenos de una alegría sospechosa: sus ojos se ven turbios. Puede ser el carrete, pienso. Los veo más tarde en la galería, organizando los gritos ingeniosos “morir, luchando, marxista ni cagando”, y para mi sorpresa, los encuentro poco después en la platea, más sosegados, para ver la película ¿Quiénes son éstos? La respuesta vino sola, como dos horas después, cuando los dos trataban de guiar a un grupo de neonazis fuera del alcance de los contramanifestantes.

Salvo algunas excepciones, fieramente disputadas en la puerta principal por unos guardias de semblante CNIístico, el “pueblo pinochetista” tuvo que quedarse en la galería, pese a que sobraban decenas de asientos en la platea. Todo el mundo, el color del cabello, de la piel, los modales, la ropa, todo separaba a esa platea de sus aguerridos seguidores de la galera: una foto de Chile. No podían mezclarse, no está en el libreto.

Ese mismo mundo los separó a la salida. La salida, un tema que parecía inexistente, pero que cobraba rápidamente realidad a medida que avanzaba el interminable “documental” del dictador. Sí, había que salir de alguna manera. Los organizadores condujeron a los de la platea a una puerta trasera, donde habría buses esperándolos. Los demás, “el pueblo pinochetista”, a la calle a enfrentar a ese otro pueblo, mucho más numeroso, que los esperaba.

Una gran ansiedad empezó a apoderarse de todos. Las bravatas y las burlas disminuyeron poco a poco hasta convertirse en un realista silencio: no había cómo salir. Nadie pensó seriamente en ese detalle, al parecer, posiblemente confiados en Carabineros de Chile. Como describió Galeano al estadio Maracanazo de 1950, cuando ganó la celeste, “estalló el silencio” en la calle San Diego: los “marxistas aweonaos” estaban al acecho, en todas las calles.

Los carabineros, hay que reconocerlo, hicieron todo lo posible por buscarles vías de escape y cuidarlos, pero no había plan alguno. “Por aquí, por aquí, rápido”, gritaban los pacos, y la multitud trotaba en silencio mientras de las casas y las veredas mujeres los increpaban. Algunos pinochetistas contestaban con estilo: “cuánto cobrai, vieja culiá”. Cuando descubrían algún “infiltrado” indefenso, lo cagaban a patadas.

Los neonazis criollos trataban de organizarse, portaban cuchillos y garrotes policiales. Uno que otro medio cuico, la mayoría muchachos poblacionales, bajos, gorditos, de tez morena, con aspiraciones imposibles: ser arios por deseo. Hacían el saludo nazi, “orgullosos de ser fascistas”. Son los mismos que aplaudieron a rabiar a un ex general, que en el documental declaraba que él y sus hombres habían recibido la orden de luchar “hasta el último hombre” en 1978, cuando se enfrentaron las dictaduras de Chile y Argentina por el canal Beagle.

La desafiante consigna del “último hombre”, sin embargo, no se aplicó en las inmediaciones del Caupolicán: los aguerridos nazis de cabeza rapada, botas, cuchillos y bastones no defendieron a los viejos oficiales lloriqueantes, ni éstos se defendieron a sí mismos: todos se rindieron al primer cañonazo, esperando misericordia. Los nazis gritaban a la distancia, pero luego corrían, perseguidos por pequeñas turbas, inferiores en número, en que la mayoría eran niñas: nunca se pararon a vencer o morir.

En una esquina, una turba pinochetista ataca con piedras a un grupo de unas diez personas. Aparece un guanaco y les tira agua envenenada…Me quedo perplejo: ¿son imparciales? Los neonazis se paran frente al guanaco y les enrostran el “error”, y el efecto es inmediato: tras un solo chorro el carro retrocede y los jóvenes nazis vuelven al ataque sin impedimentos molestos. Por poco tiempo, porque los adversarios se agrupan y contraatacan, y los guerreros vuelven a huir sin vergüenza aparente.

FASCISMO ORDINARIO

Dentro del teatro, se vivió una secuencia de fascismo corriente. Sin los tapujos de la vida real, en la obscuridad se desataron pasiones y entusiasmos reprimidos, como la celebración abierta, y rabiosa, de la muerte y el sufrimiento.

Hablaron representantes de los cubanos exiliados en Miami, el nieto de Pinochet, el abogado español que hundió al juez Baltasar Garzón, y el nieto de Blas Piñar, cercano a Francisco Franco, el “caudillo” fascista español, y “amigo personal” de Augusto Pinochet. Si éste fue pintoresco, más lo fue la acogida que tuvo. Ovaciones cuando dijo que “Franco y Pinochet son hijos de la misma madre”, o que Chile pertenece a la “América española”. Lo aplaudían los mismos que proclamaban poco antes que Pinochet era el segundo O’Higgins, el enemigo jurado de España.

Jaime Alonso, el abogado que se querelló contra Garzón, declaraba a un canal extranjero que el juez era un inmoral por haber tratado de averiguar el paradero de los desaparecidos por el régimen de Franco. Eso, decía, iba contra el principio de restañar heridas. Igual que en Chile, dijo, donde el precio de más de tres mil asesinados y mil desaparecidos comprobados, es bajo si con ello se evitaba una revolución comunista.

Y, se sabe, Garzón es el ogro de los pinochetistas: el único que logró meter preso a su líder, en Londres. Su sola mención provocaba de todo.

Presentó el “documental novelado” una de sus protagonistas: una chica simpática, vivaz y asertiva que en la película hace de nieta de un sabio abuelo de barba blanca y barriga que explica “la verdad” a un grupo de “nietos” en falsos viajes en su 4×4 por todo Chile (falsos porque él indica al infinito desde un jardín y aparecen cosas insólitas como la carretera Austral o el desierto). Ella dominó la escena e hizo aplaudir de pie tanto a los oficiales de la platea como a los populares de la galería. Se dijio representante de una generación ávida por conocer lo que realmente ocurrió y que en estos años se ha ocultado. En ese momento pensé en Camila Vallejo: ¿será que a esta chica la quieren convertir en una musa fascista?

Los llantos, las emociones y la vibra la pusieron los pinochetistas poblacionales, aquellas mujeres entradas en años, de pelo rubio teñido, maquilladísimas, que idolatran a Pinochet, aunque no las dejen entrar, como ocurrió en el homenaje a Krasnoff. Lo viejos oficiales y sus esposas los miran a la distancia, con cierta bonhomía, como se mira a la nana, pero no se mezclan, ni se dejan llevar por euforias histéricas. Se limitan a sonreír y marcar su lugar. En el film no aparece una sola de estas mujeres opinando nada: eso queda para los ex generales y ex ministros del régimen.

Ninguno de los pinochetistas en el Gobierno o el Parlamento se acercó al acto. Más bien se distanciaron. Hermógenes Pérez de Arce los denunciaría en la noche, con razón, como “traidores”. Porque traidor es uno que creyó fervientemente en algo, o en alguien y por algún motivo -oportunismo o cobardía- lo abandona.

Pocas dudan caben: éste fue el último acto público del pinochetismo. Una despedida más bien patética, pero sobre todo final.

Revisa el fotoreportaje del homenaje en el siguiente enlace

Por Albar I Koke

Fotos: David von Blohn

El Ciudadano

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  • Carli

    Lo sucedido ayer y días antes del homenaje a este dictador y posterior presidente de nuestro país es horroroso, esta bien tiene libertad de expresión, pero el alegrarse por genocidios realizados en la dictadura es algo totalmente desfachatado, esto evidencia una clara y severa enfermedad mental, el matar o estar de acuerdo con la matanza de cualquier ser vivo es no admisible en una sociedad, nadie tiene derecho a pasar por encima del otro no ya sea de derecha o de izquierda.
    Hoy hablando con mis compañeros de la U. discutimos el tema de por que los nuevos jóvenes tienen tanto resentimiento por lo sucedido en una época la cual no vivimos, por qué de ese resentimiento y salio que no es necesario vivir en esa época para estar en contra de las matanzas y de la vulneración de los derechos humanos, todo chileno tiene derecho a expresarse, pero con un respeto hacia el otro en cuanto a hablar pero cuando ocurre una funa como la de ayer, ambos lados de la moneda caen en lo mismo, vuelnerar los derechos del otro, esta intolerancia como se parará?. yo lo único que sé, es que lucho en contra del gobierno por la vulneración de los derechos, me expreso y no caigo en lo mismo que hizo ese dictador que, por la gracia divina nos libramos de él, pero su pensamiento sigue en la cabeza de los otros, sus seguidores.

  • Constanza

    “Todo el mundo, el color del cabello, de la piel, los modales, la ropa, todo separaba a esa platea de sus aguerridos seguidores de la galera: una foto de Chile. No podían mezclarse, no está en el libreto.”

    Triste pero cierto, al final los poderosos dejan que las personas del pueblo se “maten” entre si. Con estos homenajes uno ya no sabe si indignarse o entristecerse.

  • Javi

    - Pinochet = Hacía todo lo que Henry Kissinger decía
    - Aylwin = Hacía exáctamente lo mismo que Pinochet, respondía a los mismos personajes
    - Frei = Este hacía eso y mucho más
    - Lagos = Este tipo es masón, o sea satanista (porque ese es el dios de la masonería, el diablo)… respondía todo a Rockefeller, el jefe Illuminati para américa.
    - Backellet: Igual que lagos. Responde calcado a Rockefeller.
    - Piñera: Caballero de malta, armada del vaticano (la gran ramera) que responde al igual que todos los anteriores, a Rockefeller.

    Señores, averiguen que hace Kissinger, que hace Rockefeller y todo ese grupo de satanistas que se juntan en el bohemian grove a hacer rituales para satanás.
    No existe derecha e izquierda, eso es sola una falacia inventada para la gente ignorante que no tiene idea de la vida y sólo se informa a través de la TV, medio controlado y manejado por estos mismos satanistas.

    Son dueños de todo, controlan todo, todos ellos responden al “principe del aire”, al “principe de la tierra”, a la “estrella de la mañana”, a la “serpiente antigua y/ dragón”… A lucifer, el diablo.

    Viejitos, aburranse del chupete, maduren y dense cuenta que son estos personajes quienes los tienen a ustedes en una MATRIX, para que ustedes no crean nada de lo que esta en la Biblia King James o en la reina valera gomez.
    Mejor vayan creyendo en Dios nuevamente, porque esta gente ya tiene listo el microchip, que es la marca de la bestia mencionada en la biblia. Espero que estén bien con Dios antes de que todo esto empiece.

  • Chiko Dan

    Carli: No dejo de sentirme identificado cuando hablas del resentimiento que tenemos los jóvenes por algo que sucedió en una época que no vivimos. Quiero decirte que muchos somos familiares, hijos, sobrinos o nietos de personas que fueron torturadas, secuestradas, asesinadas y desaparecidas. Como ser humano, realmente me duele lo que le hicieron a mis seres queridos. Y una cosa en la que creo que estás en un error, es que definitívamente sí estamos viviendo en una época en que nuestra realidad como sociedad está profundamente dañada por el entramado legal y político que hicieron esos bastardos, y que la concertación no fue capaz de cambiar porque vieron un buen negocio. Siendo un país enormemente rico, lo que nos pertenece a todos ha sido prostituído y vendido a trasnacionales o empresarios. Todo en nuestro país significan deudas y costos para los chilenos. Tú que estudias en la U, compara los costos de tus estudios con lo que sería en cualquier país del mundo. Estamos en un país donde todo es carísimo y nadie puede vivir sin hacerse esclavo de las deudas, la salud y la educación públicas son un chiste y las afp, isapres y un montón de empresas lucran con la vida de la gente. Dime: ¿De quién crees que es la culpa de todo esto?… Por eso llamo a no descontextualizar al joven que lucha y se manifiesta, nadie puede decir que no tenemos nada que ver con esa época.

  • wilson

    idiot.. idiot… everywhere! como puede aver gente que admire la matanza de este señor 77 da son creencias no mas puede ser que pinocho altas y bajas pero tenia mas bajas que chucha

  • Diego zuñiga vithar

    Por esto mismo necesitamos educar al pueblo porque puta la gente hueona para apoyar estas tontera pallazada prácticamente me cago en ellos!!!

    Lo ven como el es todo yo soy nada bizarros qliao!

  • ratafloyd

    ———————————————————————-

    no sé qué pasará si mañana se quiere homenajear a hitler o a Karadima… no lo sé..

    lo único q les puedo decir es q el homenaje lo hicieron en el teatro CAUPOLICÁN, el cual es cómplice de los cómplices de tortura y asesinato..

    DEJEN DE ASISTIR A CUALQUIER ESPECTACULO EN EL CAUPOLICAN ! ! .. ésa sería la verdadera funa! !

    DEJEN DE ASISTIR A CUALQUIER ESPECTACULO EN EL CAUPOLICAN ! ! .. ésa sería la verdadera funa! !

    DEJEN DE ASISTIR A CUALQUIER ESPECTACULO EN EL CAUPOLICAN ! ! .. ésa sería la verdadera funa! !

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  • Bruno

    Es indignante, pero de alguna forma u otra a alguien le extraña? A veces es realmente impresionante, y creo que esto es un caso emblemático, de cómo es importante la educación para entender y saber vivir la vida de manera consciente, de la realidad en la que se está inmerso y desde ahí cultivar el respeto y la tolerancia. No es fácil respetar y/o tolerar a un fascista más que todo por que, generalmente, es un ser super pobre, carente de muchas cosas básicas, por lo que primero produce lástima y pena, luego rabia y odio. Me fijaba como los medios manejan la información tergiversándola y victimizando a los probecitos propietarios de autos de lujo que fueron atacados y destruidos y tristemente no quemados, en qué hay que estar para darse el lujo de reclamar por un bien material que esta valorizado en 14 millones de pesos o más, cuando aún hay gente sin casa, sin pan, niños que no pueden ir al colegio por que no tienen zapatos, gente que se levanta a las 4AM para que la vea un doctor a la rápida y sin ganas de que se mejore, me da tristeza que cosas que considero básicas, elementales, de minima educación, otros militen por que nunca se lleguen a saber, como siempre se ha sabido que para los más acomodados una de las amenazas más terribles es, la educación, saludos.-

  • Ignacio

    Me parece que un homenaje pinochet no es necesario en la sociedad actual, pero reaccionar de esa manera, he impedir la libre expresión, es caer en las mismas acciones… No creo que la violencia sea el método para querer extinguirlo de la memoria como “heroé nacional” mas bien le dan pie para generalizar a las personas las cuales no estamos de acuerdo y nos mantenemos informadas, pero sin la necesidad de recurrir a esa manera de expresar nuestro disgusto… Por otra parte, este tipo de violencia lo único a lo que incurre es a que lo recuerden como un mártir.

  • constanza garcés

    Como dijo Buenaventura Durruti, al fascismo no se le discute, se le destruye. Los pinochetistas son una verguenza nacional, un espectáculo triste pero también son la reserva para futuras masacres. Cero tolerancia con ellos.

  • Patricio

    Como lo deja claro el artículo la diversidad de clases sociales al interior de los admiradores de Pinochet recuerda una especie de majamayo o cocaví de frutas de colores en descomposición. Mezcla de mal color y olor, que pervive flotando en la sociedad, esperando su momento de tomar revancha y revivir dias oscuros, donde el odio es el rey.

  • Truth

    Lo triste de todo esto, es ver como lo satanistas que controlan el mundo (y ambos lados de la moneda) se dedican a dividir a la población con cosas como estas.
    Gente, entiendan que tanto pinochet, aylwin, frei, lagos, bachelet y piñera… RESPONDEN A LOS INTERESES DE LOS MISMOS PERSONAJES. A los satanistas que se juntan en el bohemian grove para hacer rituales a satanás. Rockefeller, la cabecilla illuminati para américa.

    Mientras ustedes se deshacen peleando entre ustedes por huevadas que estos satanistas hicieron (por los 2 lados), estos huevones se cagan de la risa de ustedes, que no tienen idea de dónde estan viviendo, que son esclavos que no saben que lo son. Son el perfecto sujeto para recibir el microchip (la marca de la bestia), les colocan algún reportaje mentiroso en TV acerca de “lo beneficioso” de la marca de la bestia (digo, mnicrochip) y todos ustedes van a caer.

    Penoso ver esto, tanta gente que no piensa.

  • gregorius

    Comenzó la Era de los Arrepentimientos . Sólo quedan un par de parlamentarios con botas de milico, puestas hasta la muerte. Patético. Como esos arios de población , pelados como ratas , huyendo de los gatos , en un cuadro memorable .

    El telón ha bajado.

  • daniel toro

    Tal como lo expresa un comentario anterior a los facistas hay que combatirlos pues en ellos esta la semilla de odiosidades dentro de una sociedad, aumentado esto con que en el futuro cercano se vuelvan a repetir los tristes y terribles acontecimientos acaecidos durante la dictadura de los pinochetistas, hoy se visten con piel de ovejas pero son una manada de lobos que solo buscan su propio interes, es bien dificil tragarse su arrepentimiento, tienen toda la razòn del mundo los jovenes que luchan por hacer desaparecer las ideas facistas en el mundo, para que nunca mas ocurran las torturas, desapariciones, crimenes, robos, negociados, corrupciòn en los estados. Gracias a El Ciudadano.

  • Iris

    El “derecho de libre expresión” es sin duda el derecho peor comprendido y el más abusado. El derecho de libre expresión se refiere a la autonomía ideológica frente al Estado, y no es para difundir propaganda facista, incitar odio, al racismo, ofender o difamar. Esos son los límites de derecho de libre expresión.
    De no existir esos límites, con el derecho de libre expresión se estarían violando de otros derechos fundamentales: dignidad de la persona, derecho a la vida e integridad física, etc.

    Dato interesante: Mientras que en EEUU una ofensa racista es considerada “libertad de expresión”, en países de la UE constituye un delito.

  • bob trajano

    al “viejito ” que le pegaron un combo y que lo vemos en el video es juan antonio widow, profesor de la escuela de filosofia de la UCV a la epoca de los rectores designados marinos y que se lo merecia y que tantos de entre nosotros quisimos darle su merecido . para que se acuerde a la epoca que golpeaba a los alumnos en paro y hasta los amenazaba con un arma!!

  • René

    Parece que todo se justifica con la palabra “libertad de expresión”. Homenajear a un asesino no es ejercer el derecho a la libertad de expresión, porque el genocidio tras el golpe y el pinochetismo actual que lo justifica no es una opinión, ni una expresión, son simplemente un delito y lo que es peor: un delito impune. El drama y el gran fracaso de la seudodemocracia en Chile es que esa forma de “libertad de expresión” no está tipificada en nuestras leyes como delito. Para variar le dejaremos el cacho a las futuras generaciones que tendrán que hacerse a la tarea de crear los instrumentos legales que prohiban expresiones que justifiquen lo injustificable. Así como en Alemania donde la libertad de expresión excluye cualquier opinión, sea en la forma que sea, que haga apología al nazismo ya que en las leyes no esta considerada como opinión o expresión, sino como lo que es: delicuencia y terrorismo.

  • David yeta

    Lamentable que solo se escuche y se deje ver un solo lado de la moneda. Como dicen que la verdad dicha a medias es una gran mentira, si es por como dice Iris si la libertad de expresión no es para incitar odio, genocidio, etc. Porque no se les condena a los comunistas con sobre el millar de muertes que tienen a sus espaldas??

  • Juan II

    Mas allá del tirano, traidor, asesino, cobarde y ladrón.Que todo el mundo repudia.Este triste espectáculo con un documental miserable, carente de todo valor y contenido, que se publica en la prensa internacional, no es mas que un reflejo de los miserables creadores. Todo este acto fue creado por Alvaro Corbalan para pasarle la factura a Sebastian Piñera por los compromisos incumplidos en los tiempos de campaña, fue un intento de Corvalan, de volver a renacer la extinta Avanzada Nacional, su propósito ultimo era crear una fuerza política que permitiera presionar al gobierno para alcanzar un punto final en materia de derechos humanos. La miserable asistencia termino por sepultar esta iniciativa, pero de paso dejo al ejecutivo en una posición comprometida por las alusiones hechas en el acto que termino con un extraño Corvalan, Corvalan en vez de un Pinochet, Pinochet. Así las cosas,al muerto lo utilizaron para una maniobra grotesca, como la grotesca figura del Tirano Criminal, con un final triste, como se lo merece.

  • Juan Valenzuela

    Bueno: Algunos empezaron homenajeando a Allende. Al que muchos chilenos odian por lo que les tocó vivir en su gobierno, donde NO tenían pan, comida y muchos otros productos porque la repartición de lo que había ( que no alcanzaba para todos puesto que la producción era igual a cero, con TODAS las empresas intervenidas y en las cuales no se trabajaba y cuya responsabilidad de que funcionaran era de los Interventores (= gerentes comunistas que no tenían idea del trabajo)y del Estado encabezado por el Sr. Allende. Los peores 3 años de La República. Qué esperan ?

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