Jaime Galté fue un hombre destacado. En su vida, hubo tres líneas gruesas de desarrollo y en cada una escribió libros, en cada una fundó organizaciones, en cada una fue sobresaliente. Pero además su amor al prójimo no tuvo precio, es decir jamás cobró dinero por ayudar a los demás. De cierta manera, podemos aseverar que en la vida de Galté se encarnaron dos espíritus que sintetizan lo mejor de la ciencia (Dr. Halfanne) y lo mejor de la espiritualidad (Mr. Lowe). Pero la propia vida de Galté es una síntesis de lo mejor de ambos mundos concordando en un principio básico de vida: el humanismo.

Este libro que lleva por título “Lecciones de la Divinidad para un Mundo Actual. Enseñanzas recibidas por Don Jaime Galté Carré de Mr. Lowe”, contendrá  además acuarelas y dibujos del artista Leonardo Rubio.

Don Jaime nació el 24 de mayo de 1903 en Santiago. Sus estudios los realizó en Tacna y en Iquique. En 1921, da su Bachillerato, hoy PSU, y se traslada a Santiago a estudiar Ingeniería en la Universidad Católica, carrera que cambia sin terminar. Posteriormente, ingresa a la Universidad de Chile a estudiar Derecho en 1925. El 11 de noviembre de 1930 recibe su título de abogado. Para la obtención de su título, su memoria versó sobre la formación de un nuevo proyecto de Ley sobre Sociedades de Responsabilidad Limitada, que posteriormente llegó a ser Ley de la República.

En el mes de agosto de 1932, fue nombrado profesor de la Cátedra de Derecho Procesal de la Escuela de Ciencias Jurídicas y Sociales de Valparaíso, dependiente de la Universidad de Chile y el 20 de octubre del año 1933 fue nombrado Director de la citada escuela universitaria. Al año siguiente asumió la misma cátedra en la Escuela de Derecho de Santiago, donde obtuvo el título de profesor extraordinario de la Cátedra de Derecho Procesal entre los años 1942 y 1958. La suya es una de las materias más áridas del derecho, según refieren los alumnos de esa clase y los juristas de esta tradicional escuela. Como abogado formó parte de la comisión redactora del Código Orgánico de Tribunales y a la vez publicó un texto para su enseñanza en la Escuela de Leyes titulado Manual de Organización y Atribuciones de los Tribunales.

Pero además de su exitosa vida profesional, Jaime Galté también participó de grupos que reforzaron su espiritualidad y una moral a toda prueba. Fue miembro la Gran Logia de Chile y miembro iniciador de un Grupo Martinista en Santiago de Chile, orden fundada en 1891 por el Doctor Gerard Encausse, conocido como Papus, en París, Francia. De hecho, la totalidad de las canalizaciones de Mr. Lowe, se realizaron en reuniones espirituales de este grupo que más tarde tomaría su nombre como un homenaje póstumo y que sigue vigente hasta la actualidad.

En el libro se señala que Mr. Lowe fue un verdadero guía espiritual, definiéndolo como aquellos maestros que siembran el camino de escollos para probar la fortaleza del caminante. Además recomienda que si una persona cualquiera desea un guía espiritual debe buscar a uno que sea su amigo, no un rector, que instruya pero que no ordene. Algunos de estos guías han sido en la historia Rama, Krishna, Hermes Trismegisto, Moisés, Orfeo, Pitágoras, Platón, Zoroastro, Jesucristo y Buda.

Mr. Lowe se hizo presente por primera vez en una sesión de espiritismo que desarrollaba un grupo martinista en Chile en 1927, siendo canalizado por Jaime Galté. En el libro se señala que Mr. Lowe dijo en repetidas ocasiones que no le estaba permitido revelar su verdadera personalidad espiritual, ni siquiera la personalidad que tuvo en su última encarnación terrena, por el cumplimiento de una ley del “más allá”, como algunas personas denominan al mundo espiritual.

En el libro se señala que en una reunión, Mr. Lowe, a través de Jaime Galté, señaló: “Cuando encontréis a sus respectivos Maestros y busquéis la Verdad sin apasionamiento por una idea o creencia, se abrirá la puerta y traspasaréis el Umbral con plena conciencia”. En la obra también se señala que la primera lección que le dio Mr. Lowe al Grupo Martinista fue una frase de Eliphas Levy, destacado ocultista francés: “Contad una fábula a un sabio y verá en ella una verdad. Decid una verdad a un razonador y la revocará como duda; decid una verdad a un loco y la tomará como una fábula”.

En el Prólogo de este libro se afirma que su objetivo es ayudar a las personas sin distingo de raza, posición económica o nivel cultural, a  iniciar el camino de la espiritualidad. Por lo cual se divide en Capítulo 1, La Espiritualidad; Capítulo 2, La Fe; Capítulo 3, El Amor; Capítulo 4, La Muerte, y Capítulo 5, La Reencarnación.

Todas las enseñanzas que aparecen en este libro se mantuvieron en carácter reservado por más de 50 años para los ciudadanos comunes; sólo eran estudiadas semana a semana por el Grupo Martinista Jaime Galté. Sin embargo, algunos fragmentos de estos temas aparecieron en programas de televisión, como el dirigido por Silvio Caiozzi, llamado ¿Y si fuera cierto? en 1996 y en algunos programas en la actualidad. Además, aparece la vida de este destacado médium en el libro de Jorge Baradit llamado “La historia secreta de Chile”, y en la biografía más completa sobre este destacado académico escrita por Sergio Salinas, editor también de este libro.

Las personas que estén interesados en este libro lo pueden adquirir escribiendo al e-mail:  [email protected]

Por Aldo Fernández

No more articles