Contento se le ha visto por estos días a Héctor Hernández, pequeño comerciante de la avenida Portugal en Santiago, tras haber podido recuperar uno de los carros que la municipalidad de Santiago le quitó por no tener regularizada su situación laboral.

Hernández (56) inició el pasado martes 22 de agosto una huelga de hambre, acusando que el municipio le había requisado tres de sus herramientas de trabajo en menos de dos meses.

Su protesta se hizo popular a través de medios de comunicaciones y redes sociales, al punto que al día siguiente funcionarios de la alcaldía se acercaron a hablar con él, accediendo el trabajador a bajar su huelga y a recibir capacitación y asesoría para establecerse.

De acuerdo a lo que relató a este medio, hoy está autorizado para vender mote con huesillos -no precisamente el alimento que más le demandan los clientes en esta época-, pero sí una de sus dos especialidades junto a sus requeridas sopaipillas.

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