Enterococos (imagen vía sci-sedar)

La mayoría de los antibióticos que los pacientes toman en los hospitales, resultan ineficaces porque las enfermedades que sufren son provocadas por bacterias extraordinariamente resistentes. Un grupo de investigadores ha rastreado el origen de estas superbacterias para entender cómo llegaron a ser casi invencibles.

Las bacterias surgieron hace unos 4 mil millones de años en la Tierra, pero sus características se potenciaron solo cuando aparecieron los primeros animales –unos 450 millones de años atrás. Así lo revela el trabajo publicado en la revista Cell y liderado por el ‘Massachusetts Eye and Ear’, el ‘Harvard-wide Program on Antibiotic Resistance’ y el ‘Instituto Broad del MIT y Harvard’.

Los investigadores descubrieron que todas las especies de enterococos son naturalmente resistentes a la sequedad, el hambre, los desinfectantes y muchas clases de antibióticos. Como estas superbacterias viven normalmente en los intestinos de todos los animales terrestres, la hipótesis de los científicos era que también debían encontrarse en los dinosaurios y los primeros organismos de la tierra.

las superbacterias surgieron con los primeros vertebrados terrestres. Imagen vía Emaze

Los investigadores compararon a estas bacterias con las del presente, analizando su genoma y comportamientos, y encontraron que las nuevas especies de enterococos fueron surgiendo en dos momentos importantes: a medida que las nuevas especies comenzaban a vivir fuera del agua y después de las extinciones en masa; sobre todo hace 251 millones de años, cuando una de las mayores extinciones tuvo lugar al final del periodo Pérmico.

“Al analizar los genomas y los comportamientos de los enterococos actuales, retrocedimos hasta su existencia más temprana y vimos cómo estos organismos terminaron siendo lo que hoy son”, explica Ashlee M. Earl, coautora del trabajo y líder del grupo de Genómica Bacteriana en el Broad Institute of MIT y Harvard, citada en Sinc.

Para la autora, el descubrimiento permitirá predecir la forma en que las bacterias se adaptan a los antibióticos y a los desinfectantes.

Los microbios intestinales son excretados en las heces, donde se secan y usualmente mueren, pero los enterococos tienen un poder extraordinario; pueden resistir y soportar la sequedad y el hambre en el exterior y en espacios interiores, como los hospitales, donde cerca del 5% de las personas ingresadas adquiere una infección.

Pero gracias a este estudio ahora se conoce la carga genética de los enterococos de hace cientos de millones de años, cuando se volvieron resistentes a las condiciones ambientales desfavorables y las sustancias que las atacan. Así explica otro de los autores, Michael S. Gilmore, director del Instituto de Enfermedades Infecciosas de Harvard.  El siguiente paso será diseñar antibióticos específicos que le hagan el peso a los enterococos.

El Ciudadano

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