Células cancerosas expandiéndose

Un proceso recién descubierto, que provoca la muerte de las células cancerosas, podría ser más eficaz que los métodos actuales como la quimioterapia, de acuerdo a los investigadores a cargo del estudio.

El nuevo método para matar células cancerosas, llamado Caspase Independent Cell Death (CICD), llevó a la erradicación completa de tumores en modelos experimentales.

La mayoría de las terapias actuales contra el cáncer (quimioterapia, radiación e inmunoterapia) funcionan destruyendo las células cancerosas a través de un proceso llamado apoptosis, que activa una proteínas llamadas caspasas, lo que conduce a la muerte celular.

Sin embargo en la apoptosis, las terapias a menudo no matan a todas las células cancerosas, lo que desemboca en una recurrencia de la enfermedad, incluso con posibles efectos secundarios no deseados, que hasta pueden relacionarse con factores de desarrollo de nuevos cánceres.

Los científicos de la Universidad de Glasgow, en el Reino Unido, querían desarrollar una forma de mejorar la terapia inductora de la muerte de las células cancerosas, al mismo tiempo que mitigar la toxicidad no deseada.

“Nuestra investigación encontró que el desencadenamiento de la muerte celular independiente de la caspasa (CICD), pero no la apoptosis, a menudo condujo a la regresión completa del tumor”, dijo Stephen Tait, del Cancer Research UK Beatson Institute.

“Especialmente bajo condiciones de respuesta terapéutica parcial, como imitan nuestros experimentos, nuestros datos sugieren que desencadenar CICD específicamente en tumores –en lugar de la apoptosis– puede ser una manera más eficaz para tratar el cáncer”, agrega Tait, citado en The Independent.

A diferencia de la apoptosis, que es una forma silenciosa de muerte celular, cuando las células cancerosas mueren a través de CICD, alertan al sistema inmune a través de la liberación de proteínas inflamatorias. Entonces el sistema inmunológico puede atacar a las células tumorales restantes que eludieron la muerte inicial inducida por la terapia.

En una investigación publicada en Nature Cell Biology, los investigadores usaron células de cáncer colorrectal cultivadas en laboratorio, para demostrar la ventaja de matar células cancerosas a través del método CICD. Sin embargo estos beneficios pueden ser aplicables a una amplia gama de tipos de cáncer.

El Dr Tait explica: “En esencia, este mecanismo tiene el potencial de mejorar dramáticamente la eficacia de la terapia contra el cáncer y reducir la toxicidad no deseada. Teniendo en cuenta nuestros hallazgos, creemos que el método CICD, como terapia contra el cáncer, justifica una investigación más extensa”.

El Ciudadano

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