El modelo que Chile debe de seguir es el modelo alemán” Evelyn Matthei

“Fiscalía alemana determina que Oskar Gröning criminal nazi de 96 años, es apto para ingresar a la cárcel. Miembro de las Waffen-SS reconoció en el juicio haberse quedado con dinero de sus víctimas” (En Chile le devolvieron el dinero robado por Pinochet a su familia.)

No hay nada para alimentar el orgullo de millones de chilenos por acciones de las Fuerzas Armadas. El paso de los militares por la historia de la patria, está lejos de admiración dado su ardua tarea por defender los intereses de los grupos económicos y su abdicación ante la CIA y el Departamento de Estado norteamericano.

Podrán sostener que Arturo Prat marca un antes y un después en el principal conflicto bélico con países fronterizos; claro, fue un marino valiente y muy preocupado de cómo hacer que la participación más democrática de los pocos millones de compatriotas en esos años, pudieran decidir de manera preponderante en los asuntos serios del país.

No son muchos los uniformados que de forma justa tienen sus estatuas en las plazas de los pueblos de esta angosta larga franja de tierra.

La historia de Chile tiene entre sus páginas acontecimientos deleznables donde el accionar militar dejó un regadero imborrable de sangre entre gente sencilla, trabajadores analfabetos, pueblos originarios explotados contra los cuales el capital descargaba sus ansias de ganancia y lucro, violentando y atropellando gravemente la dignidad de nuestros compatriotas. No está en el origen de los tiempos cuando por días enteros los hombres eran atados a un cepo y mostrados en las plazas públicas para demostrar quien mandaba y lo que le sucedería si no obedecían al que mandaba, ese era el que tenía el dinero, el dueño de la mina o el patrón del fundo.

Para que en la memoria no se instale la bruma, y cuando cuenten sus batallas ganadas de las cuales viven sin hacer nada productivo, recordemos su oscuro pasado ligado a los grandes empresarios/banqueros/aliados extranjeros desde los tiempos del salitre hasta ahora, cuando la humanidad avanza ya en el tercer milenio.

De patriotas nada….

Fueron activos serviles cuando la CIA hace su primer ensayo golpista con el general Viaux en 1969 bajo el gobierno de Eduardo Frei. Salieron a la calle en 1973 con el coronel Souper y finalmente se alienaron en 1973 tras un militar a quien la justicia condenó por ladrón y durante cuya dictadura Chile pudo conocer violentos atentados a la vida de hombres y mujeres.

Todos los gobiernos durante los cuales los militares y carabineros asesinaron a personas sencillas, contaron con el irrestricto apoyo de la casta parlamentaria derechista. Todas las comisiones parlamentarias que se formaron para investigar los asesinatos masivos, terminaron declarando como únicos culpables justamente a los muertos. Los militares asesinos hasta el día de hoy son considerados inocentes, sencillamente porque ellos así lo manifestaron.

Y para que la memoria se mantenga y nunca cambie de lugar. Para que los muertos no sean olvidados. Para que sepamos siempre que ser pobre y pedir algo más…cuesta la vida.

Masacre de Lo Cañas. 1881. 84 muertos al mando de la tropa el general Orozimbo Barboza. La investigación realizada por el Congreso demostró que los uniformados habían actuado para defender el orden y la seguridad interna. Los muertos fueron enterrados y los asesinos murieron llenos de medallas y con banda de música.

Masacre de la Escuela Santa María de Iquique, una de las matanzas más grandes que recuerda la memoria de todo un continente. Miles de pobres apurados violentamente agredidos por el hambre, marchan para pedir que se les pague en dinero. El general Roberto Silva Renard dio la orden de disparar sin importar si había mujeres o niños o ancianos, él era el dueño de su uniforme, la autoridad y el sable

1921 Regimiento 7° de Línea. Asesina a 100 obreros en lo que se conoce como la Masacre de San Gregorio. Masacre de La Coruña, 2000 obreros asesinados por el ejército chileno bajo las órdenes del coronel Acacio Rodríguez. En la provincia de Malleco se produjo la masacre de Ranquil, 477 chilenos asesinados. En 1962 actuaron en la población José María Caro los carabineros, el ejército y aviación, dejaron 6 pobladores asesinados. Durante el gobierno de PDC y Eduardo Frei Montalva masacraron a 6 chilenos entre ellos mujeres embarazadas, asesinaron los carabineros y el ejército.

11 de septiembre de 1973, el todos los uniformados se conjuraron para quebrar la institucionalidad y robar la mayoría que había elegido a un presidente en elecciones libres, secretas e informadas. Desde aquel día y por casi 20 años se dieron la tarea de asesinar, hacer desaparecer, torturar y encarcelar a miles y miles de chilenos. Los uniformados fueron financiados por la CIA y con el absoluto apoyo de los EE.UU que desde su embajada en Chile, proveía dólares y armas a sus agentes uniformados, y al PDC, P. Nacional y Patria y Libertad.

Son en la actualidad una especie de secta uniformada que se retroalimenta de miserables victorias, en todas ellas han actuado teniendo al frente a chilenos desarmados, pobres, parados sencillamente sobre sus pies de hombres explotados. Han asesinados bajo torturas a mujeres embarazadas actualmente desaparecidas. Cecilia Labrín, Jacqueline Drouilly, Diana Aron Svigilsky, que no son las únicas. Uniformados cobardes.

Desde 1990 fecha en que conociéramos que la justicia se puede hacer en la “medida de lo posible”, se han dado todas las batallas para que se haga justicia, asunto que no ha sido asumido de manera frontal los gobiernos que desde esa fecha, han usado la votación popular para llegar a gobernar manteniendo un pesado velo que tiene todas las características de agresiva impunidad. Una cárcel sólo para ellos como si de un selecto grupo se tratara, cuando en la realidad son un grupo de asesinos pagados con dineros fiscales.

Cobardes. No han entregado los documentos de la DINA/CNI y se presentan como los salvadores del alma de la patria. Arrancando y escondidos Ricardo Lawrence Mires, Pedro Guzmán Olivares, Juan Rubilar Ottone, Reimer Koblitz Fell, condenados por la justicia por haber asesinado bajo la forma de falsos enfrentamientos.  Mentirosos. No dicen la verdad en los tribunales y mienten para alargar sus procesos y poder así evitar el justo encarcelamiento que se merecen. Ladrones. Reciben millonarias pensiones y mantienes sus grados de poca hombría uniformada. Estafadores. Caso Mauricio Lazcano Silva, coronel (R) de ejército, recibía coimas de una empresa que se adjudicaba las licitaciones que él solicitaba, procesado por cohecho, estafa, y negociación incompatible mientras era jefe del Comando de Bienestar del Ejército.

Las FF.AA representan el 0,3 % de los chilenos, ellos jubilan a los 53 y ellas a los 50 con un promedio de 886 mil pesos. El 45 % de los chilenos son trabajadores, los hombres jubilan a los 65 y las mujeres a los 60, su promedio de pensión alcanza a 190 mil pesos.

Todos los militares han podido hacer uso de los derechos que le negaron a sus víctimas, legítima defensa, sin torturas, y buen pasar en su privilegiada prisión regalo de toda la concertación.

Más de mil causas por crímenes cometidos los las Fuerzas Armadas se encuentran actualmente en los diferentes tribunales, a la espera de sentencias. Cuando llegue la hora de conocer las condenas los asesinos serán más viejos, más enfermos y la UDI/RN/FFAA, pedirán clemencia. Los que están actualmente en Punta Peuco no nacieron viejos y se merecen el lugar que habitan. Un largo listado de masacres, corrupción y privilegios para quienes viven de enemigos que no existen, pero que se desvelan e inquietan por el dulzor del dinero.

“El Plan ZETA fue una gran maniobra de guerra sicológica” Federico Willoughby. Vocero de la Junta Militar

 

 

 

 

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