El primer proceso contra Larry Nassar concluyó: no es todavía por los 130 abusos sexuales a gimnastas de los que el médico del equipo estadounidense se declaró culpable el pasado mes de noviembre. En este caso se trataba de cargos por posesión de pornografía infantil (estaba en posesión de decenas de miles de archivos, en los que había intervenido personalmente en muchos casos), y la sentencia ha sido de 60 años de prisión. Y no es el único juicio al que se enfrenta por este caso.

La juez que decidió sobre su caso, Janet Neff, se preguntó durante la lectura de la sentencia si Nassar “se sentía impune, si pensaba que todo le iba a salir bien”. Pero dejó claro que Nassar “nunca volverá a acercarse a un niño”.

Y con toda seguridad, tampoco a una gimnasta y, de hecho, a pasar un solo día en libertad porque la sentencia no comenzará a cumplirse hasta que no concluyan las correspondientes a los dos procesos que tiene abiertos por los abusos a las deportistas. El resultado de los juicios se conocerá en enero. Los abogados defensores declararon que Nassar “lamenta profundamente el dolor que ha causado a la comunidad” pero tal cosa no le ha servido como atenuante.

Aprovechándose de su trabajo como médico de la Universidad de Michigan y del equipo nacional de Estados Unidos, Nassar, de 54 años en la actualidad y casi 30 en el cuerpo médico de la selección estadounidense de gimnasia, abusó de deportistas como Aly Raisman, McKayla Maroney y Gabby Douglas. Son los nombres más conocidos, pero el número de casos denunciados supera el centenar.

“Debajo de su barniz” de persona inocente “ace3cha un depredador sexual” declaró la fiscalía durante el juicio. “Tuve el sueño de estar en los Juegos Olímpicos, pero las cosas que tuve pasara para llegar hasta allí fueron repugnantes”, había declarado Maroney.

No more articles