Lo quemaron con agua hirviendo y lo golpearon hasta fracturarle varios huesos. Esa fue la escalofriante acción de una madre y un padrastro en contra de un niño de seis años en Buenos Aires, Argentina. Todo porque el menor “no hacía caso”.

El pequeño Dylan Uriel Marchioni fue trasladado hasta el Hospital Eduardo Oller de Solano. El personal médico del recinto decidió llamar a la policía al constatar el deplorable estado en que se encontraba el menor.

En un primer momento, la pareja compuesta por Cintia A. (26) y Luis B. (29) declaró que el niño estaba tirado en una vereda, lastimado y con el documento de identidad entre las piernas.

Sin embargo, terminaron por confesar que sometían a Dylan a torturas e incluso indicaron que las marcas en las muñecas del infante correspondían a huellas de las ataduras que usaban para mantenerlo inmóvil.

La pareja quedó detenida en la seccional policial con jurisdicción en Solano.

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