El monarca más rico de Europa, el príncipe Juan Adán II de Liechtenstein, vive en un castillo que se levanta sobre un acantilado en el principado alpino que lleva su nombre.

Es conocido como ‘su alteza serenísima’ por los 38.000 ciudadanos del país, y posee una colección de obras maestras del Renacimiento, así como dos palacios en Viena, apunta la agencia Bloomberg, que calcula su fortuna personal en 4.400 millones de dólares después de que este año el valor neto de su riqueza aumentara en 1.700 millones.

Foto: Reuters

El príncipe figura también en la lista de las 500 personas más ricas del mundo, según el índice Bloomberg Billionaires Index.

Juan Adán II controla una fortuna dinástica que se originó durante las Cruzadas y está depositada en LGT Group, un banco privado que atiende a las personas más ricas del mundo.

El valor de LGT ha subido un 64% este año, es decir, cuatro veces más que el crecimiento del índice de referencia, el Euro Stoxx Banks. La fortuna de Juan Adán es de las más antiguas del mundo y se originó con la propiedad de tierras adquiridas en el siglo XII en Alemania, Austria, Hungría y la actual República Checa.

El único otro monarca europeo que figura en el índice de Bloomberg, la reina Isabel II de Inglaterra, tiene una fortuna personal de unos 380 millones de dólares, que suponen menos de una décima parte de las riquezas de Juan Adán, ya que la mayoría de los activos de la monarquía británica se mantienen en fideicomiso para el Estado.

La agencia destaca que los nobles más ricos de Europa que no son monarcas son de procedencia británica. Así, Hugh Grosvenor, el séptimo duque de Westminster, controla una fortuna de 12.900 millones de dólares derivada de los centenares de hectáreas que posee en Londres, y que pertenecen a su familia desde 1677.

Por su parte, el conde Cadogan, que ‘vale’ 7.500 millones de dólares, es propietario de un gran terreno en el centro de la capital británica adquirido por su familia en 1753.

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