Cencosud es uno de los grupos del retail financiados con los fondos de los trabajadores

Las ganancias de las AFP al primer trimestre del año son una nueva expresión del proceso de concentración de la riqueza, de las transferencias de recursos desde los trabajadores a los dueños del capital y de las formas más puras de explotación a través del trabajo. A marzo pasado el conjunto de las AFP, que son sólo seis y de ellas tres internacionales, aumentaron sus ganancias en un 42 por ciento, en circunstancias que los fondos de los trabajadores que ellas administran lograron rentar poco más de un cinco por ciento.

El conjunto de las administradoras acumuló utilidades en marzo por 116 mil millones de pesos, en tanto un año atrás habían registrado 81 mil millones. Una condición de la que muy pocos sectores de la economía chilena gozan. Si nos asomamos a los estados financieros de las sociedades anónimas del año pasado, sólo el retail logró superar a las AFP en el crecimiento de sus utilidades. Incluso la banca usurera tuvo una rentabilidad bastante por debajo de las administradoras de nuestros ahorros.

A estas cifras podemos acercar el número más categórico de todas, el efecto final de esta enorme contradicción. Durante este mismo trimestre, a enero pasado, según datos de la Superintendencia de Pensiones, la pensión promedio pagada por el sistema de AFP fue de 211 mil pesos, cifra que llegó a 227 mil con el aporte previsional solidario. Una escena perfecta para los controladores de este mercado, que sin embargo muestra de manera inmoral las distorsiones de este modelo, hoy repudiado por todos los trabajadores.

 

Pese a estas enormes ganancias, las AFP no están tranquilas y quieren aún más. Como reacción a las masivas marchas y al exitoso llamado de la Coordinadora No + AFP a los trabajadores para traspasar sus ahorros desde los fondos más riesgosos al Fondo E, la Asociación de AFP, la entidad gremial de las administradoras, ha lanzado una campaña para confundir a los afiliados y hacerlos regresar a los fondos más expuestos a la volatilidad de los mercados.

Foto: Daniel Labbé

Sobre esta condición se levanta la campaña de las administradoras, que ha destacado la rentabilidad que ha obtenido el Fondo A durante los meses recién pasados. Lo que sin embargo ocultan es que este fondo se ha hundido durante las frecuentes crisis financieras, generando enormes pérdidas en los ahorros de los trabajadores por las cuales las administradoras no han respondido. Aun cuando en la actual coyuntura esta cuenta ha rentado más que las otras, ello no significa que su alto nivel de riesgo este reducido.

En esta campaña hay intereses corporativos cruzados. Los fondos de los trabajadores forman parte de la estructura accionaria de las grandes corporaciones. Sin la voluntad de los afiliados, están presentes en empresas del retail, en la energía, profusamente en la banca mediante una participación directa en la sociedad o a través de bonos y otros instrumentos. Los fondos de los trabajadores financian a los grandes grupos económicos.

Este miércoles la Coordinadora No+AFP entregó una carta a la presidenta Michelle Bachelet en la cual explica el rechazo de esta plataforma de trabajadores al proyecto de ley para modificar el sistema de capitalización individual. Aquel aumento del cinco por ciento en la cotización a cuenta del empleador, sin duda un triunfo de los trabajadores y sus presiones, no alterará en nada la condición de miseria de los pensionados, ni en el presente ni en el futuro. Una medida para salir del paso, tal como la serie de reformas malogradas durante los años del gobierno de la Nueva Mayoría. Una expresión más de las políticas de Gatopardo para mantener las estructuras financieras que sustraen los ahorros de millones de trabajadores.

La misma Coordinadora ha llamado a un encuentro para iniciar un programa que conduzca a un plebiscito nacional, a realizarse en octubre, sobre seguridad social. Un paso necesario desde la organización social a la acción política. Las transformaciones están en marcha.

 

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