Imagen de archivo

Momentos de incertidumbre viven 49 docentes de la Universidad Central (UCEN) pertenecientes a las facultades de Ciencias de la Educación (FACEN) y de Gobierno (FAGOB). Actualmente se encuentran en negociación colectiva, sin embargo, la instancia aún no rinde frutos, motivo por el cual votaron huelga el pasado 10 de octubre, aunque ésta todavía no se concreta, a la espera de la mediación obligatoria.

“No hemos avanzado casi nada. En estos momentos, ellos (la Universidad) han optado por presentar la mediación obligatoria, por lo tanto, ahí quedarían como dos semanas (para negociar). Hasta el momento no nos han hecho ninguna propuesta, por lo tanto, estamos absolutamente detenidos en (un incremento) de 1,5% más el IPC”, explicó Viviana Parra, presidenta del Sindicato de Docentes Establecimiento Vicente Kovacevic II de la Universidad Central.

Si bien la huelga legal fue el camino escogido por el sindicato, aún no se concreta la paralización de actividades, aunque sí hay movilización dentro de la FACEN y de la FAGOB, como la marcha realizada desde el edificio ubicado en el sector de Parque Almagro hacia la casa central emplazada en calle Toesca.

En búsqueda de mejores condiciones

En conversación con El Ciudadano, Viviana Parra sostiene que uno de los puntos más importantes en esta negociación es establecer un piso de igualdad respecto de las condiciones laborales en otras facultades de la UCEN.

“Llevamos dos años trabajando más horas de clases frente a curso, a diferencia del resto de facultades de la universidad, que contratan más profesores para que hagan esas horas que nosotros hacemos en exceso. Cada profesor hace un 20% más de horas frente a aula.  Los otros profesores hacen un 30% de horas de clases, el resto del tiempo lo dedican a preparar material, a capacitarse; en cambio nosotros tenemos la mitad de la jornada haciendo clases. Por eso pedimos que nos paguen el incremento de lo que significa eso”, argumenta.

A partir de ese diagnóstico es que el sindicato decidió rechazar la última oferta del empleador. A esto se suma la disputa que mantienen con la casa de estudios por las fuentes de financiamiento para materializar el incremento salarial que demandan.

Imagen de referencia

En un comunicado público, el sindicato denunciaba que “la UCEN no quiere incorporar las ganancias de los II Títulos, Licenciatura y Post Grados para el incremento del Sindicato”.

En diálogo con este medio, Viviana Parra comenta que “esos programas, que son vespertinos, se realizan en la Facultad de Educación y se gana bastante plata. Ahí sobra plata para pagarnos el incremento que estamos solicitando, porque queremos igualarnos a la carrera docente que es la que tienen hoy todos los colegios, porque en julio se les pagó un incremento a todos los profesores municipalizados. Nosotros estamos a nivel de Expertos II”.

Con la nueva Carrera Docente, el tramo “Expertos II” comienza a partir de los 15 años de trayectoria y con un sueldo de $1,6 millones, que puede alcanzar casi $2,3 millones, luego de 30 años de trabajo.

Por otro lado, en 2013 el Centro de Educación Superior Internacional de Boston College y el Laboratorio para el Análisis Institucional de la Escuela Superior de Economía de Moscú publicaron un estudio que comparaba las remuneraciones de los docentes de distintas universidades del mundo. El resultado para el caso de Chile indicaba que, en promedio, los académicos de universidades estatales chilenas ganaban US$ 3.700 (cerca de $1,8 millones de ese momento).

“Resulta que nosotros trabajamos en la Facultad de Educación, con esos programas, atendemos a los profesores que van a las clases y no se nos reincorporan esos dineros. Todavía no nos dicen hacia dónde van”, añade la dirigenta en relación a los ingresos por los programas vespertinos. 

La presidenta del sindicato alega además que “la universidad se ahorra $20 millones mensuales con el trabajo extra que hacemos, a diferencia de otras facultades. Entonces, queremos que esos $20 millones los abonen a un incremento en nuestros sueldos”.

Déjà vu dos años después

Hace dos años, los docentes de Educación de la UCEN estuvieron en huelga en el marco de la negociación colectiva. En aquella ocasión, la universidad también ofreció un incremento salarial de 1,5%, además del reajuste por IPC.

Viviana Parra recuerda ese proceso, pero acota que “la universidad ahora está con números azules, estamos en acreditación, vienen los pares evaluadores el lunes, pero en nada se refleja en sueldos para nosotros”.

“Creemos que somos discriminados en una universidad que habla de que vamos a tener una política de inclusión y que se supone que no hay discriminación, cuando es evidente que sí la hay. Se le da menos valor, como toda la sociedad chilena, a la educación”.

Si fracasa la mediación obligatoria, la huelga se haría efectiva a contar del próximo 23 de octubre.

No more articles