La siguiente conversación sucedió hace un mes y medio. El registro lo hice con mi teléfono un día miércoles como a la una de la tarde en el talentoso patio de los cabros de Algo Records en Ricardo Matte. Iba de la oficina en modo funcionario hasta que me recibieron estos dos chiquillos que conforman Club de Surf.

Oskar Videla (voz y guitarra) y Cristian Escobar (batería) me esperaban -o quiero creerlo así- con un pack de pilsen, longanizas, unos cortes de carne y la parrilla atenta al chispazo. No costó mucho para que me sacara la horma de oficina, abriera una lata y empezara a conocerlos en una cómoda conversa que tuvo tanto de saludes como de juicios sobre el momento creativo que están viviendo.

Sobre rock, viajes, decisiones, amor por la música, el goce de tocar lo que realmente quieres y mucho más, en esta entrevista a uno de los grupos más potentes de la escena actual nacional.

 

¿Por qué Anhedonia? ¿Qué pensaron al titular su último disco con esa condición tan extrema de no poder sentir goce?

 

Oskar: Seguimos todavía haciéndonos esa misma pregunta.

Cristian: Pasó que estábamos justo viviendo una época de cambios y más que creer que la banda esté pasando por ese estado, creo que lo pensamos como desde fuera, sin querer definirnos sino más bien como una forma nueva de proyectar algo.

 

¡Claro! De hecho Hype– su disco anterior- propone un título súper contrario, como una idea de entusiasmo puro.

 

C: Tienes razón en eso y personalmente, Hype lo pienso como un disco en donde hice la música que desde siempre quise hacer, como esa música que pensé cuando tenía 17 y que por distintas razones como no tener el conocimiento, el oficio o los recursos, surgió cuando ya era más grande.

 

También está el hecho de haberlo grabado con Barry Sage, una persona con quien aprendes caleta. Entonces creo que Hype era como algo con caleta de pretensiones y súper visceral, aun cuando Anhedonia también tiene caleta de nuestras visceras.

 

¿Se demoraron más en producir Anhedonia?

 

O: Aunque parezca que tomó más tiempo, Anhedonia nos tomó como tres meses y Hype, casi dos años. En este último teníamos más oficio y abordamos otras formas de trabajo, quizá no dando tanto tiempo a pensar y repensar los resultados sino que a darle y avanzar nomás.

 

¿Cómo es la manera de componer de ustedes?

 

O: Somos harto de jamear en la sala, las letras las hago yo, llego con ideas a los ensayos y Cristian aporta en las visiones que le damos finalmente a las canciones. La base somos nosotros dos y ahora en el último disco probamos lo que es trabajar con varios músicos invitados, algunos que son nuestros referentes y otros con los que somos amigos. Por ejemplo, fue la raja invitar a Sam Maquieira de The Ganjas porque es parte de esas primeras bandas a las que fuimos a ver junto con Tsunamis o Guiso.

 

En la producción propiamente tal contamos con Perro de Perrosky y con Feli Ruz de Filipina, que tienen una onda bacán con el rollo del estudio y de lo análogo. En eso hay diferencias con la experiencia que tuvimos con Barry porque es de una escuela más clásica, más “inglesa”si se quiere. Por ejemplo, Anhedonia lo grabamos sin click, sin metrónomo, a diferencia de los anteriores.

 

C: Con este formato sin metrónomo, siento que resalta otra vibra, eso bacán que suena cuando uno toca en vivo.

Captura del videoclip “Deportes Nocturnos”

 

En tiempos en donde el pop de factura nacional parece ocupar la mayoría de los espacios de difusión y que incluso es objeto de mucha atención internacional, ¿por qué abordan el rock como principal lenguaje sonoro?

 

C: La verdad es que nosotros consumimos distintos géneros musicales, pero nos sale natural hacer rock, jajajajaja.

 

O: Es que alguien tiene que enseñarle a la gente, alguien tiene que hacer esa pega, jajajaja.

 

C: Nos ha pasado que bandas más pendejas que nosotros se nos acercan para reconocer nuestro trabajo y lo ven como una prueba de que se puede hacer la música que uno realmente quiere.

 

Pienso en propuestas como la de Velódromo o Adelaida que transitan por caminos similares al de ustedes y les pregunto ¿se sienten parte de algo parecido a una “escena rockera nacional”?

 

O: No sé si una “escena rockera”, pero sí sentimos que tenemos un concepto, una actitud enmarcada en el rock, porque si te fijai en el primer disco éramos quizás más punk y ahora tenemos una onda que explora sonidos como la sicodelia o un rock más clásico, incluso un poco folk en ocasiones.

 

Creo que si hablamos de una “escena rock” en Chile se refiere a un sonido más pesado, quizás.

 

Mención aparte es lo que han hecho con sus dos últimos videoclips, usando el formato 3D para ofrecer relatos que son súper pelacables.

 

O: Creo que estamos permanentemente en una actitud de apuesta, por ejemplo, haciendo videos en 3D cuando por estos lados eso no se estila, en donde se utilizan recursos más clichés, videos ultra HD con cámara lenta. Igual son bonitos esos videos, pero de repente si se te ocurre una idea menos tradicional, hay que puro hacerla y se nos ocurrió la idea de usar un programa en 3D y hacer videos a nuestra absoluta pinta.

 

O: Otro punto es que en este disco partimos con la idea de hacer canciones en español y si las estábamos haciendo en inglés es porque simplemente así nos fluía.

 

C: Igual nos preguntaron algunas veces “¿Qué onda con no cantar en español?”, asumiendo que teníamos un problema con eso y ná que ver, nos gusta caleta música en español, pero se dio como un giro super natural el armar canciones en nuestro idioma.

 

¿Cómo asumen la exposición de su trabajo creativo y las críticas a las que están expuestos?

 

O: Frente a eso por ejemplo, muchas veces nos han dicho “Sería bacán que cantaran en español” y la verdad es tan simple como que nos salió así hacer música. Y si bien nuestro trabajo también tiene que ver con tomar decisiones, como elegir cierto pedal o efecto, el cantar en inglés fue una decisión pero que no tiene más trasfondo que el de “nos salió de ese modo en ese momento”.

 

C: Atendemos a lo que se dice de nosotros, pero al final hacemos lo que realmente queremos.

 

¿Cómo miran el rollo que algunos postulan respecto a que la música o el arte en general deba tener una intención política?

 

O: Si es que logramos dar un mensaje es que se olviden de esa hueá. Y no es que seamos apolíticos pero pasa que después de ver que “ese loco” que tenía la mayor credibilidad termina siendo un conchesumadre, empiezas a perder la fe.

 

La última vez que fui a votar iba con toda la fe, creyendo que en algo cambiaría este país y convenciéndome de que igual un voto era una acción para cambiar las cosas pero cuando llegas y te encuentras ese día con un montón de viejas disfrazadas de Bachelet, disfrazadas de ultra fachas, te das cuenta de que ninguna de ellas va a votar por opciones más progresistas como por ejemplo Mayol que aparentemente está más conectado con lo que uno cree y al final de todo esto te das cuenta de que estás votando por el mal menor, todo eso me parece un gran sin sentido. {destacado-1} Ser parte de un proceso en donde decides por quién es el que te caga menos es horrible y personalmente no quiero ser parte de eso.

 

Pero cuando les hablo de política lo pregunto más allá de su dimensión partidista sino como la posibilidad de proponer mensajes o ideas con un sentido social o de construcción de un imaginario país acorde con su óptica.

 

C: Creo que en Hype hicimos algunas canciones con ese espíritu que comentas.

 

O: Por ejemplo en “Kill the President” se podría pensar que hay un mensaje super al choque, pero nuestra intención ahí es jugar con los extremos e ironizar, como un llamado al límite que finalmente no tiene ningún sentido porque las cosas parece que nunca van a cambiar desde ellos.

Captura del videoclip “Deportes Nocturnos”

¿Y cómo ven a las y los músicos que en estos tiempos abrazan causas y desarrollan su música con ese tipo de discursividades?

 

O: Está bien ese rollo pero a veces me da la sensación de que hay un poco de aprovechamiento. No sé, pienso por ejemplo en Planeta No, en Alex Anwandter o la Javiera Mena y no estoy para nada en contra de lo que hacen, pero siento que a veces ellos caen en manosear mucho alguna idea, alguna causa. {destacado-2} La verdad es que siempre es hueá tuya si te metes o no en política, pero si te aprovechas de ella para conseguir algo me parece súper penca.

 

Después de todo cada quien hace lo que quiera y crea, pero personalmente no me interesa hacer las cosas de ese modo.

 

Y siguiendo con la política y sus múltiples formas ¿Qué opinión tienen sobre las política culturales en la actualidad? ¿Han postulado a los fondos que ofrece el Estado?

 

C: Anhedonia lo hicimos con un fondo a través de Algo Records.

 

O: Tenemos hartos amigos que son críticos de los fondos concursables que existen.

 

A veces son bien injustos porque no debería pasar eso de hacer competir a los músicos para acceder a ellos y puede que parezca un poco conformista lo que te voy a decir, pero de no tener nada a contar con esa plata pa` concretar una parte de tu trabajo, igual termina siendo una gran ayuda.

 

Y aun sabiendo que deben haber algunos arreglines en el proceso –y como en la mayoría de las cosas-, creo que hay que postular igual. Nosotros bajo esa lógica hemos perdido y ganado.

 

¿Qué opinión tienen del circuito de espacios que existe actualmente para tocar acá en Santiago y en regiones?

 

O: En nuestra experiencia nos hemos encontrado tanto con lugares pencas pa tocar y sin las condiciones mínimas hasta espacios que son muy bacanes. Tenemos súper asumidos que esta situación es parte de la hueá.

 

C: Enfrentarse a cualquier tipo de condición también es parte de tu oficio. Por ejemplo, muchas veces hemos estado en gira y no hemos tenido ni tiempo para hacer prueba de sonido, el andar de un lado a otro con los tiempos justos -incluso durmiendo en terminales- exigen que a la hora de tocar resuelvas y lo hagas lo mejor posible.

 

Siempre teníh que hacerte cargo, siempre.

 

O: Y finalmente si tocai bien vas a sonar bien aquí y en cualquier parte, más allá del problema que surja.

 

C: Creo que lo “normal” es que no estén las condiciones, jajajajajaja, y tú teníh que hacerte cargo finalmente de sonar lo mejor posible; el resto es llorar nomás.

 

¿Qué opinión tienen sobre la manera de desarrollar el trabajo a través de la independencia –o eso llamado autogestión-? ¿Cómo viven la experiencia de ser parte de todos los procesos que implica hacer música en Chile –y en muchas otras partes- en la actualidad?

 

O: A mi me gusta este presente. Concuerdo con eso que dice Alejandro Gómez de que a él le gusta más el presente que el pasado o el futuro. Y evidentemente esto es lo que hay nomás y pienso que en Chile en la actualidad hay pocos sellos que de verdad son serios y poder ser parte de aquellos, igual es difícil.

 

Para nosotros ser parte de Algo fue de alguna manera especial, porque llegamos simplemente por nuestro trabajo y no por ser amigos de alguien específico.

 

C: La verdad es que nuestro encuentro fue un momento “raro”, jajajaja. ¿Has visto el video de la limusina, el de “I`m insane”? Ahí conocimos a Alvarito y para ser sinceros no fue nada auspicioso.

 

O: De hecho ese encuentro fue pura mala onda. Desde ambas partes, jajajaja.

 

C: Nuestra historia no fue del amor al odio sino al revés.

 

O: Claro y pasó que después de ese video como que hubo un rollo polémico. Se comentaba que habíamos dejado la cagá y que éramos súper destroyer, pero también pasó que eso nos sirvió para que nos hiciéramos un poco más conocidos. Y más allá de eso, Alvarito y Perro también pudieron cachar el trabajo que estábamos haciendo y creo que dentro de las bandas que estaban haciendo rock por ese entonces, a nosotros igual nos estaban pescando harto. Estábamos trabajando con Barry, armando un buen disco, ya habíamos viajado y creo que ellos se dieron cuenta de que más allá de ese “hecho” puntual, éramos una banda que trabajaba en serio y que estaba mentalizada en hacerlo bien, cosa que los hermanos Gómez siempre buscan a la hora de hacerla parte de Algo Records.

 

C: Ellos se fijan en bandas claras, que sean capaces de rascarse con sus propias uñas.

 

Con Algo sucede muy claramente esa especie de curatoria que realizan al pensar en sus bandas.

 

C: Claro y eso va más allá de los géneros. Por ejemplo, piensa que la Maca (EyMacarena) ha grabado con Perro, con Barry, con Alejandro, como en una especie de sintonía similar o de criterio en comun.

 

Además hay algo “humano” que nos agrupa, una especie de cofradía. Cuando se hace una venta de garage o un evento X, siempre estamos todos y eso es porque nos sentimos parte de un grupo muy bacán.

 

O: El sello ha pasado por muchas. Me acuerdo que hubo un momento en donde Algo tal vez estaba más piola o un poco en declive pero con la incorporación de los Magaly Fields, los Amarga Marga o nosotros, agarró algo nuevo. Estar en Algo significa trabajar harto, siempre tocando, produciendo, sacando discos, girando.

 

C: Nosotros el año pasado tocamos 55 veces, por ejemplo. Este año anduvimos en gira 8 días, 7 fechas, 3 países, en Argentina y Uruguay.

¿Cómo están al tanto de lo que pasa en la escena musical acá? ¿Revisan lo que pasa con los medios especializados?

 

C: Claro que sí pero más que eso, siempre estamos yendo a ver a muchas bandas, todas las semanas. De las que recomendamos siempre…

 

O: Club de Surf, jajajajajaja. Noooo, es hueveo. ¡Cómo tan egocéntrico, jajajajaja! Tenemos un amigo que decía esa hueá, – “¿Qué banda te gusta?,  -“Solo la mía”, jajajajaja.

 

Hay caleta de bandas buenas. Caleta.

 

Eso. Cuéntenme qué grupos son parte de sus preferidos.

 

C: Nos gusta mucho Solar y Alamedas. Yo tenía 17, 18 años, y recuerdo que Alamedas ensayaba los lunes, miércoles y viernes y los veía siempre en esa porque soy muy amigo del hermano chico de Alejandro, así que estaba presente todos esos días. Los vi con Leo Quinteros, con Ismael Oddó, los caché en toda su historia. Y el Oskar conocía al Ale porque le había hecho clases en el Balmaceda.

 

O: Él hizo unos talleres de Producción Musical o algo así. Yo tenía 18 años y pasó que después de las clases nos íbamos a su casa y hacíamos unos buenos asados, jajajaja, fue por esos tiempos que nos hicimos bien amigos. Ahí conocí también a Barry y dio la casualidad de que cuando conocí al Cristian teníamos varios amigos en común y uno de ellos era el Ale.

 

Antes que se me vaya la idea, recomiendo a Pupila Spectra. Diego Perinetti es el responsable de ese proyecto y su disco Zenit es increíble. Hace algunas semanas los fui a ver al Bar Uno, formato dúo, éramos como 10 personas. Estaba Diego con una mano tocando su teclado y con la otra su guitarra. Maravilloso.

 

C: Otra banda buena es Oh!. Ahí está el Fernando de Tío Lucho con el baterista de Magenta, el Dani Cor Cas. Mortal. Soy tan fan de ellos que la otra vez los fui a ver a Rancagua.

 

Si Tío Lucho refiere a The Clash, Oh! se acerca a Bauhaus.

 

Estando al tanto de lo que pasa con otras y otros músicos y según su experiencia ¿Cómo imaginan es el escenario ideal a la hora de hacer un concierto?

 

C: Fuera de hueveo, pa’ nosotros todos los escenarios en donde tocamos son importantes. Siempre es rico sonar bacán o se agradece tener más comodidades, pero para nosotros cualquier lugar en donde toquemos es siempre importante.

 

¿Cómo han visto desde su experiencia, la figura del productor a la hora de grabar un disco?

 

C: Soy de la idea de que si decidiste de que esa persona sea quien produce tu disco, es porque aceptas que se involucre de lleno en tu trabajo. Tú lo elegiste porque confías en él y si teníh alguna duda, entonces no lo hagai y prodúcelo tú mismo.

Finalmente lo más importante de todo es que seai tú eso que suena. No importa el productor o el ingeniero que tengai, porque podíh tener al mejor de todos pero si la hueá no sale bien, no es culpa de ellos, es culpa tuya, porque tú dejaste que pasara, porque tú lo elegiste o lo que sea. La culpa al final es tuya.

 

¿Cuál creen que es el principal desafío de las y los músicos para consolidar la escena actual?

 

C: Tenemos de todo. Están las bandas, está el público, hay lugares donde tocar. {destacado-3} Si pienso en algo que decir pal cierre de esta entrevista es un mensaje pa los músicos y es que siempre crean en ellos. Si no se la creen, ningún otro lo va a hacer.

No more articles