Los resultados de las elecciones regionales de ayer 15 de octubre en Venezuela, dieron un contundente respaldo al proceso encabezado por el presidente Nicolás Maduro, a pesar del convulsionado primer semestre donde la oposición salió a la calle de forma masiva, y a la vez propiciando actos de violencia que terminaron con más de 100 muertos, para presionar por la salida del gobernante del palacio de Miraflores, además de fomentar una intensa campaña internacional en esa dirección.

A ello se suma la grave crisis económica y de abastecimiento de productos básicos que vive el país, lo que tensiona aún más el escenario político venezolano. Sin embargo, los comicios de ayer dejan en evidencia que la base social chavista se mantiene a firme con el proceso iniciado en 1999 por Hugo Chávez y que hoy se encuentra en plena etapa de rearticulación a partir de la crisis vivida a principio de este año.

Los números son claros al respecto: De los casi 10 millones de votos -que representa una participación del 61%-, un 53,6% dio su preferencia a los representantes del chavismo agrupados en el llamado Polo Patriótico, quedándose con 17 de los 23 estados en disputa. Mientras tanto, la oposición alcanzó el 46,3% obteniendo con ello 5 estados.

Respecto de los resultados, el presidente Nicolás Maduro fue claro en señalar que  “esta victoria es una proeza moral y política del pueblo venezolano que ha aprendido a resistir los embates de la oligarquía y que ha dicho no a las sanciones, no al intervencionismo. Queremos vivir en paz”.

En tanto, desde la oposición la postura fue la de poner en duda los resultados: “Ni Venezuela, ni el mundo se cree el cuento que nos echaron, hemos solicitado a los comandos regionales que verifiquen todo el proceso, que se audite todo, incluso en los estados que declararon como ganadores a los candidatos de la Unidad”, declaraba el coordinador de la oposición, Gerardo Blyde.

Para realizar un análisis de los comicios, El Ciudadano tomó contacto con el dirigente chavista Gerardo Rojas, comunero del estado Lara, ex viceministro de Comunas de la administración de Nicolás Maduro y miembro del Colectivo de Comunicación Comunal Voces Urgentes quien sostiene que la victoria de ayer resalta”la voluntad democrática del pueblo venezolano en medio de la peor crisis económica, causada por todos los ataques y los errores propios, lo que demuestra la capacidad de movilización de la ciudadanía”, y a la vez “hay un voto de castigo claro en términos de la oposición venezolana. Este castigo se vincula normalmente contra quien ejerce el gobierno y aquí no se ha dado únicamente ese escenario por la incoherencia de la oposición”.

De todas formas, Rojas asegura que “aquí continuará la tensión por estos motivos, porque hay en juego demasiados factores”, y recalca que a pesar que la oposición no cuente con la misma fuerza que en la primera parte del año, aún tiene capacidad para “ejercer presión desde el exterior”.

Considerando el contexto político y social en Venezuela ¿Cuál es la primera reflexión de los resultados de las regionales de ayer?

La primera reflexión política es que en Venezuela, a pesar de los ataque continuos que desde hace muchos años lleva adelante la oposición, que tiene un sector derechamente fascista y que ha actuado con violencia, saboteo y amenazas desde el exterior, se ve un ejercicio democrático. El discurso de la oposición no tiene bases sólidas. Creo que el mundo se sorprendió con la movilización en torno a la Asamblea Nacional Constituyente y, en esta votación, hay un nivel importante de movilización en comparación a otras elecciones regionales. Debemos destacar la voluntad democrática del pueblo venezolano en medio de la peor crisis económica, causada por todos los ataques y los errores propios, lo que demuestra la capacidad de movilización de la ciudadanía, la que además determina un ejercicio de motivación: Se da la posibilidad de desarrollar una maquinaria electoral, que representa una organización territorial.

También hay que decir que hay un voto de castigo claro en términos de la oposición venezolana. Este castigo se vincula normalmente contra quien ejerce el gobierno y aquí no se ha dado únicamente ese escenario por la incoherencia de la oposición, a su lógica de impulsar la guerra de forma permanente. Habría que ver el detalle de la votación para identificar cuales fueron las zonas donde más bajó su votación.

¿Cómo se evalúa el nivel de participación? 

Esta ha sido la elección regional con la mayor participación histórica, con un 61%. Se debe destacar al respecto, que en las elecciones nacionales se supera estos porcentajes alcanzando entre el 60 y el 80 por ciento de participación, cosa que deben tener en cuenta aquellos que nos exigen democracia,  ya que estoy seguro que pocos países de los que se golpean el pecho y rasgan vestiduras tienen los niveles de movilización y de apropiación con el voto como pasa en Venezuela en el marco de la Revolución Bolivariana.

¿Los resultados pueden considerarse como un respaldo a la gestión del presidente Maduro o es la defensa del “chavismo” al proceso?

Es sin duda un respaldo al proceso bolivariano. Al chavismo, que usó este proceso para afianzar su identidad política, que no existe en este momento en Venezuela,  y que, en términos políticos y simbólicos, es la única concreta en el país. Esto es muy importante de cara a las dificultades que hemos venido enfrentando. A su vez, esto no debilita el respaldo del presidente Maduro, quien trazó una ruta para reencontrase con el pueblo en términos electorales, conectando con una estructura política propia y con el imaginario del chavismo ante las dificultades. Si algo ha demostrado el pueblo venezolano, es que se levanta con fuerza y buen humor en el marco de la lucha y que tiene un objetivo: La paz. No tengo la menor duda en decir que si llegamos a este punto en paz, y se van despejando los nubarrones es por el trabajo realizado por el presidente Maduro. Hoy esto es difícil dimensionarlo, pero sortear el duro inicio del año propiciado por la oposición, con más de 100 muertos, es algo valorable.

Gerardo Rojas

¿Qué tan tenso queda el escenario político venezolano post elecciones?

Por naturaleza es tenso desde bastante tiempo y, sobre todo, con mayor énfasis desde el día uno del presidente Maduro en el gobierno y eso no va a cambiar. Se pudieron haber ganado todas las gobernaciones por amplio margen y la tensión no iba a desaparecer. Evidentemente hay una fuerza acumulada para tratar de bajar la tensión, pero la tensión no se debe sólo al juego político interno sino que tiene una amplia palanca desde el exterior, en todos los aspectos. En Venezuela han existido muchos momentos en los últimos tres años donde la paz tenía por naturaleza que imponerse y de forma artificial fue inflada la violencia. En parte lo que se vive en el país tiene que ver con tensiones geopolíticas y que redefinirán la composición de las fuerzas de aquí en adelante. Aquí continuará la tensión por estos motivos, porque hay en juego demasiados factores, aunque la oposición no tenga fuerza acumulada para retomar la calle en los términos de inicio de año -por lo incapaz de su dirigencia al no tener un proyecto propio- si la tiene para ejercer presión desde el exterior.

Son poco más de 700 mil votos la diferencia entre el Chavismo y la oposición ¿Cuales pueden ser las lecciones que se pueden sacar para mantener o aumentar la diferencia?

Cada elección tiene su contexto y su momento, nosotros lo sabemos bien por las más de 20 elecciones que tenemos en el cuerpo. Hay una reconfiguración de la maquinaria electoral de parte del PSUV como principal partido del gobierno, más allá del Polo Patriótico, lo que implica que se profundizará esa forma de construir porque ha demostrado una capacidad superior a la que se venía trabajando y que tuvo su demostración en las elecciones de la Asamblea Nacional. En porcentaje, las fuerzas bolivarianas superan el 50%, que siempre estuvo ahí a pesar de los resultados de las elecciones parlamentarias del año pasado.

Con miras a las próximas elecciones presidenciales, eso va a depender de la jugada que planteen desde la oposición, que ayer se manifestó muy escuetamente. Un aprendizaje es que hemos tomado nota de la actuación de los grupos más extremos de la oposición y de como poder contenerlos.

¿Podríamos decir que hoy se inicia la campaña presidencial en Venezuela?

Eso lo veremos, porque depende de la respuesta de la oposición. Pocos apostaban a aque el presidente Maduro tuviera la posibilidad de recomponer su liderazgo en la interna y ha demostrado en este tiempo porque el comandante Chávez colocó esperanzas en Nicolás Maduro. Y hay que destacar que el Presidente reconoció la labor de los dirigentes del Polo Patriótico, lo que es un mensaje hacia la cohesión interna. Respecto de las presidenciales, el tema está en el ambiente y hay que ver como se diseña el rearme económico, institucional.

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