Foto: Daniel Labbé

A casi dos años del inicio de las masivas movilizaciones ciudadanas a lo largo del país demandando el cambio del sistema de AFP por uno de reparto solidario, con tal de mejorar las pensiones de las chilenas y chilenos, se realizará una consulta nacional los días 29 y 30 de septiembre, y 1 de octubre, para que la ciudadanía dirima entre los modelos de jubilación en cuestión.

En este período el tema se ha tomado la agenda pública, el debate político y hoy, a poco menos de un mes para las elecciones presidenciales del 19 de noviembre, pone fin a la etapa de denuncia y propuesta por parte de las organizaciones que son parte de la Coordinadora No+AFP, y abre la puerta a una nueva era en la movilización social por solventar un modelo de Seguridad Social.

La consulta se realizará en diferentes puntos lo largo del país, además de contar con la posibilidad de hacerlo electrónicamente. Los detalles del plebiscito se pueden encontrar en la web www.coordinadoranomasafp.cl.

Respecto de este proceso, El Ciudadano conversó con Luis Mesina, presidente de la Confederación Bancaria y vocero de la Coordinadora No+AFP, quien sostiene que la consulta ratifica el momento más alto del movimiento. En ese sentido, plantea que “con el plebiscito damos un salto cualitativo en politizar al país, esto es lo más importante: Devolver la política a los ciudadanos que ha estado prisionera de los grupos a través de los congresistas“.

Junto con  eso, Mesina cree que la consulta entregará una nueva herramienta al movimiento social para interpelar al gobierno de turno, dado que el actual entregó nulas respuestas en esta materia -incluso le quitó la urgencia al proyecto de ley de reforma al sistema de pensiones-, y señala: “Creo que lo importante es que la convocatoria del plebiscito ya prendió en la gente, tenemos muchas organizaciones y estamos gestionando un acto inédito en el país: La realización de un referéndum autoconvocado por las organizaciones sociales sin la presencia de partidos políticos ni ONGs“.

Con entusiasmo, el dirigente invita “a los trabajadores y trabajadoras para este 29, 30 de septiembre y 1 de octubre a votar por la restitución de un derecho fundamental que fue usurpado en dictadura y que se ha consolidado en estos 27 años”.

El plebiscito del 29, 30 de septiembre y 1 de octubre, ¿es el cierre de una etapa y el inicio de otra? 

Sí, podría llamarse como una etapa importante, no la última, pero que viene a consolidar todo lo que ha sido nuestra propuesta, y confirmar ante la ciudadanía, y con este acto cívico la contrastación de una propuesta de sistema de seguridad social contra un sistema de privatización de la seguridad social en Chile. Son dos modelos, dos fundamentos casi filosóficos que sustentan la seguridad social. Por eso se cumple una etapa que va a obligar a la Coordinadora No+AFP a tomar definiciones de naturaleza distinta.

¿Cuál es la línea que deben tener esas definiciones? 

Creo que lo importante es que la convocatoria del plebiscito ya prendió en la gente, tenemos muchas organizaciones y estamos gestionando un acto inédito en el país: La realización de un referéndum autoconvocado por las organizaciones sociales sin la presencia de partidos políticos ni ONGs, sin ningún peso del Estado, lo que es muy importante desde la perspectiva del movimiento social en una política pública tan importante como la seguridad social y viene a legitimar todo lo que hemos hecho en esta materia. Por lo tanto, esta etapa lleva al movimiento a su máxima expresión y vamos a ver si la gente le otorga su respaldo, que en las calles ya fue demostrado; pero como el poder insiste en desconocer la voz ciudadana en las calles, ahora tomamos un camino alternativo y complementario.

¿Qué consecuencia puede tener el plebiscito? 

Nos pondrá en una dimensión distinta, pues si las instituciones del Estado desconocen este mandato estaremos en condiciones de plantearnos formas superiores de lucha.

Luis Mesina, vocero Coordinadora No+AFP

¿Qué escenarios se plantean a partir del 2 de octubre? 

El 2 de octubre estaremos casi a un mes de las elecciones presidenciales, lo que supone que en esos 30 días se van a agudizar las contradicciones con las candidaturas que estén planteando cosas contrarias a los intereses fundamentales de las personas y, por lo tanto, nos ubica en una dimensión distinta para debatir. Más allá de interpelar, nos permite educar y que la gente sepa cuál es la mierda de candidaturas que quieren seguir reproduciendo esta forma espuria de gobierno de las instituciones del Estado, por eso es muy importante. Con el plebiscito damos un salto cualitativo en politizar al país, esto es lo más importante: devolver la política a los ciudadanos que ha estado prisionera de los grupos a través de los congresistas.

¿Cómo proyectas el trabajo que debe realizar la organización social tras el plebiscito para mantener el tema en alto? 

Hay un hecho objetivo: la sola concreción de este acto plebiscitario supone una organización que depende de la base misma, por lo que mantendremos una tremenda red a lo largo del país; en todas las comunas tenemos coordinadoras que están trabajando con las desigualdades que representa llevar adelante una tarea como esta. Lo más importante es que tenemos un movimiento que avanza con una estructura que casi no tiene ningún partido en este país. Estamos logrando ser una contribución a la política. El movimiento social no es aséptico y tendrá que discutir en un momento determinado el tema del poder.

¿Cómo ves que se planteará dicha discusión en la interna del movimiento? 

Luego del plebiscito tendremos que hacer la evaluación que corresponde. Entremedio está convocado un Congreso, donde debatiremos cuál es el mecanismo más expedito o idóneo para que los que representamos a la Coordinadora desde Arica a Magallanes entremos a un debate más político y eso tendrá que resultar de una discusión más importante.

¿Eso pensando en cuatro años más? 

La pelea nuestra tiene que seguir, este plebiscito no es una detención en el camino sino que es la consolidación de un proceso de movilización. Esto implica mucha gente detrás un objetivo concreto: La seguridad social. La movilización no supone solo la marcha y esto es una movilización concreta.

No more articles